El sector primario, que abarca la agricultura, ganadería, pesca y silvicultura, cuenta con un régimen fiscal que permite deducir diversos gastos operativos, reduciendo la carga tributaria de los contribuyentes. La deducción de gastos en el sector primario es una herramienta clave para reducir la carga fiscal y mejorar la rentabilidad del negocio. Es fundamental consultar con un especialista en fiscalidad agropecuaria para asegurarse de aplicar correctamente las deducciones fiscales y reducir el ISR.
Tratamiento Fiscal de Fertilizantes y Plaguicidas
La Ley del Impuesto al Valor Agregado (Ley del IVA) establece que la enajenación de fertilizantes, plaguicidas, herbicidas y fungicidas se calculará aplicando la tasa del 0% del IVA. Esto siempre que estos se utilicen en la agricultura o ganadería. En un primer momento, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) negó una devolución de impuestos argumentando que los insecticidas y rodenticidas no estaban contemplados en la ley. El SAT negó la devolución argumentando que la enajenación de insecticidas y rodenticidas no se encuentran dentro del supuesto previsto, es decir, porque no se trata de fertilizantes, plaguicidas, herbicidas y fungicidas.
Sin embargo, una administración desconcentrada del SAT consideró que la negativa de devolución fue incorrecta. También consideró que los productos ahí enunciados corresponden a un marco referencial, como parámetro de los insumos cuyo empleo se encuentra dirigido o relacionado directamente con esas actividades. Además, los insecticidas y rodenticidas son una clasificación de “plaguicidas”, por lo que dichos insumos deben considerarse incluidos en el supuesto previsto. Esto lo determinó la Administración Desconcentrada Jurídica de Jalisco “1” del SAT al resolver un recurso administrativo de revocación en línea.
Los Fertilizantes Orgánicos y su Creciente Relevancia
A medida que la agricultura sostenible y, en particular, ecológica, gana cada vez más adeptos entre los agricultores y productores de alimentos a gran escala, el uso de fertilizantes orgánicos en las operaciones de campo no deja de crecer. La importancia de los fertilizantes orgánicos radica en su capacidad para mejorar la salud del suelo, reducir la dependencia de los productos químicos sintéticos y contribuir a un medioambiente más sostenible. Aunque hay algunos retos asociados a un cambio total a sistemas de fertilización solo con productos orgánicos, incluso una adopción parcial de los fertilizantes orgánicos puede mejorar la sostenibilidad agrícola.
Los fertilizantes orgánicos, también denominados abonos orgánicos, son productos procedentes de fuentes naturales y contienen, como mínimo, un nutriente esencial para alimentar las plantas. De ahí que estos productos sean una subcategoría dentro de los fertilizantes naturales. Algunos ejemplos de fertilizantes totalmente orgánicos son el compost, el estiércol y la roca en polvo. Para que las plantas puedan asimilar los nutrientes presentes en los abonos naturales, los microbios del suelo deben transformar dichos nutrientes de una forma no asimilable a otra biodisponible. El resultado es una liberación de nutrientes más lenta que la habitual de los productos inorgánicos, así como una mayor calidad del suelo gracias a la inclusión de materia orgánica. Son considerados abonos orgánicos a los estiércoles, residuos de cultivo y compostas.
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Gran número de investigaciones comprueban que la materia orgánica es un componente del suelo de gran importancia para el buen desarrollo de los cultivos. La materia orgánica posee mayor capacidad de intercambio catiónico (CIC) que las arcillas, por lo que la incorporación de abonos orgánicos tiene la capacidad de incrementar la CIC. Aumentan la infiltración del agua, reduciendo el escurrimiento superficial, lo que ayuda a reducir las pérdidas de suelo por erosión hídrica. Cuando a estos suelos se les incorpora algún tipo de material orgánico con el potencial de aportar materia orgánica al suelo la respuesta del cultivo es extraordinaria, pudiéndose lograr incrementos en el rendimiento de hasta 10 veces en algunos casos.
Fertilizantes Orgánicos e Inorgánicos: Diferencias Clave
Los fertilizantes orgánicos son materiales naturales que pueden proceder de procesos bioquímicos naturales, a diferencia de los inorgánicos, que son materiales de origen sintético. Aunque el uso de productos fertilizantes sintéticos aumenta enormemente el rendimiento de los cultivos durante los primeros compases, el resultado a pagar tiene un alto precio a largo plazo. Con el tiempo, la gran dependencia de estos productos químicos hace mella en la fertilidad del suelo. Como resultado de esto, los agricultores comienzan a utilizar aún más cantidad para compensar, creando una espiral de deterioro de la que es difícil salir. A medida que cada vez más agricultores conocen este efecto de la fertilización con productos sintéticos, el uso de fertilizantes naturales como complemento o única fuente de nutrientes crece para ayudar a que la fertilidad del suelo vaya gradualmente en aumento.
Ventajas de los Abonos Orgánicos
La creciente concienciación sobre los riesgos que suponen los productos químicos para el medioambiente ha producido un gran movimiento en el sector agrícola hacia la utilización de fertilizantes orgánicos. Dentro de los principales beneficios del uso de abono orgánico están los siguientes:
- Mejora de la calidad del suelo: La adición de compuestos orgánicos al suelo mejora su capacidad de retención del agua y aligera su estructura.
- Ecosistema del suelo más sano: Los fertilizantes naturales de la agricultura ecológica contienen carbono orgánico del suelo, que favorece a las bacterias encargadas de la descomposición y el ciclo de los nutrientes.
- Suministro lento y continuo de nutrientes: La alimentación natural de las plantas consigue un efecto duradero gracias a su lenta liberación, que permite que los nutrientes lleguen a los cultivos a medida que crecen. Tienen la particularidad de liberar nutrimentos en forma gradual, lo cual garantiza un cierto suministro de nutrimentos para el cultivo durante su desarrollo.
- Menor riesgo de sobrefertilización: Los fertilizantes orgánicos son utilizados por las plantas a un ritmo lento y rara vez se pierden mediante escorrentía, a diferencia de los sintéticos, que tienden a sobrealimentar los cultivos y se pierden con mucha más frecuencia.
- Prioridad para la sostenibilidad: Los fertilizantes de origen orgánico suelen dar una segunda vida a materiales naturales que, de otro modo, acabarían en la basura, a diferencia de los sintéticos, que dependen en gran medida de los combustibles fósiles y contribuyen a la contaminación medioambiental.
- Sin necesidad de descomponer los residuos: El abono natural se disuelve completamente por sí solo, eliminando la necesidad de procedimientos adicionales para neutralizar sus restos, como ocurre con los productos químicos sintéticos.
¿Es Seguro Usar Fertilizantes Orgánicos?
Existe la creencia común de que el uso de fertilizantes orgánicos es completamente seguro en el 100% de los casos. La realidad es que una aplicación inadecuada de productos fertilizantes, sin importar si son de origen natural o sintético, especialmente cuando se trata de una cantidad excesiva, puede provocar toxicidad en los nutrientes, quemaduras por exceso de sales o contaminación del agua. Si se utilizan correctamente, cualquier fertilizante natural o sintético es totalmente seguro.
Potenciales Desventajas de los Fertilizantes Orgánicos
Debido a que el contenido de nutrientes de los fertilizantes orgánicos varía en función de los materiales de los que están compuestos, optimizar la proporción de nitrógeno, fósforo y potasio (NPK) es todo un reto. Una de las desventajas de los abonos orgánicos respecto a los sintéticos radica en que sus cantidades de nitrógeno y fósforo son muy inferiores. Desafortunadamente bajos ciertos esquemas de manejo, los suelos agrícolas suelen perder gradualmente su contenido de materia orgánica, lo cual se manifiesta con una disminución gradual del rendimiento con el paso de los ciclos de cultivo.
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Las desventajas de los fertilizantes orgánicos radican, sobre todo, en su naturaleza, como:
- Contenido variable de nutrientes: Las características intrínsecas de los fertilizantes orgánicos hacen que la cantidad de nutrientes primarios no sea fija. Para evitar la sobrefertilización, la liberación gradual de nutrientes compensa parcialmente este inconveniente.
- Necesidad de un número suficiente de microorganismos: Las bacterias pueden tardar más tiempo en reproducirse y descomponer las sustancias orgánicas en un suelo si su población microbiana es baja.
- Efecto lento sobre las plantas: El efecto de cualquier fertilizante orgánico sobre el crecimiento de las plantas es gradual, debido a su lenta liberación. Esto puede suponer un problema cuando las plantas necesitan nutrientes con urgencia. Por otro lado, una sola aplicación de abono orgánico es suficiente para un buen periodo de tiempo.
Por efectos de costos a los agricultores se les hace imposible acceder a la aplicación de alguna de las fuentes antes mencionadas, sobre todo por las cantidades requeridas y la accesibilidad a un proveedor cercano, además de la calidad del abono. Es lamentable que en muchas zonas del país, sobre todo en el sureste aún se recurra a la quema de estos residuos, sin tener la mínima consideración de que se está desperdiciando un importante aporte nutrimental al siguiente ciclo de producción y que además no tiene costo alguno, sin dejar de recalcar las demás propiedades que le pueden conferir al suelo a fin de mejorar el desarrollo de los cultivos.
Tipos de Fertilizantes Orgánicos
La base de clasificación de los distintos tipos de abonos orgánicos es la fuente de la que proceden. Las materias primas para la alimentación natural de las plantas proceden, en su mayoría, de residuos de cultivos y subproductos de la horticultura, subproductos de la ganadería y minerales de origen natural. Así pues, es posible distinguir tres tipos de abonos orgánicos: de origen vegetal, de origen animal y de origen mineral.
Fertilizantes Orgánicos de Origen Animal
El estiércol animal y los subproductos obtenidos en el matadero son las principales fuentes de los fertilizantes orgánicos de origen animal. En comparación con los productos de origen vegetal, éstos enriquecen el suelo con más nitrógeno. De ahí que sean los mejores para el cultivo de maíz y hortalizas de hojas. El estiércol de vaca se ha convertido en el abono natural preferido por su equilibrado perfil nutricional para las plantas. Los estiércoles claramente son extraordinarias opciones de abonos orgánicos por los aportes importantes de nutrimentos; sin embargo, es necesario seguir un procedimiento apropiado en su almacenamiento para evitar la pérdida de nutrimentos principalmente de nitrógeno (lixiviación o volatilización).
En altas explotaciones ganaderas la producción de estiércoles debe ser muy cuidadosa y en condiciones adecuadas, pues de lo contrario por anaerobiosis se puede producir metano y otros gases contaminantes y de mal olor, además de la proliferación de organismos potencialmente dañinos al hombre y a las plantas.
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Otros ejemplos de fertilizantes orgánicos de origen animal son:
- Harina de sangre: una gran fuente de nitrógeno que favorece el desarrollo del follaje.
- Harina de huesos: que aporta a las plantas calcio y fósforo, necesarios para el crecimiento de las raíces y la floración.
- Harina de plumas: una fuente de nitrógeno orgánico de liberación lenta.
- Guano de murciélago: que contiene todos los macronutrientes y tiene una proporción aproximada de NPK de 8-5-1,5.
- Estiércol de aves de corral (pollos): con un alto contenido en NPK y hasta 13 nutrientes esenciales para las plantas.
- Estiércol de caballo: un fertilizante orgánico con alto contenido en nitrógeno.
- Orín/orina: que contiene todos los macronutrientes con una relación media NPK de 11-2-4.
- Emulsión de pescado y líquido hidrolizado digerido enzimáticamente de pescado: 2 fertilizantes líquidos orgánicos que actúan rápidamente y tienen un alto contenido en macronutrientes y oligoelementos.
- Harina de pescado: una rica fuente de nutrientes, especialmente nitrógeno y fósforo.
- Polvo de pescado: con un alto contenido en nitrógeno y también fuente de fósforo, potasio y oligoelementos.
Fertilizantes Orgánicos de Origen Vegetal
Los productos fertilizantes de origen vegetal, a menudo derivados de restos agrícolas, pueden ayudar a las explotaciones agrícolas a ser más autosuficientes. Estos fertilizantes naturales se descomponen con relativa rapidez y aportan a los cultivos muchos nutrientes importantes. Si el campo no tiene un buen drenaje ni retiene bien la humedad del suelo, los fertilizantes de origen vegetal son una opción adecuada, ya que favorecen la mejora de la estructura del suelo. Una alternativa que ha mostrado ser muy efectiva en la mejora de la fertilidad del suelo a lo largo de los años es la incorporación de residuos de cultivo. Para muchos técnicos de campos es considerada la mejor forma de ir incrementando la materia orgánica del suelo.
En su contraparte, las compostas son abonos orgánicos que pasan por un proceso de maduración previo a su incorporación o aplicación al campo. Mediante este proceso comúnmente conocido como compostaje se gana gran estabilidad de la materia orgánica, pero con la desventaja de que se pierde una alta cantidad y disponibilidad de nitrógeno.
Entre los fertilizantes orgánicos de origen vegetal están los siguientes ejemplos:
- Harina o gránulos de alfalfa: que aportan grandes cantidades de potasio y nitrógeno y no suelen contener malas hierbas.
- Harina de gluten de maíz: un fertilizante de nitrógeno de liberación lenta muy beneficioso para las hortalizas de hojas.
- Harina de algodón: que aporta macro y micronutrientes y reduce el pH del suelo.
- Harina de soja: con un alto contenido de nitrógeno para ser un fertilizante orgánico, llegando con frecuencia al 7%.
- Ceniza: una excelente fuente de potasio y oligoelementos, que también sirve para tratar los suelos demasiado ácidos.
- Turba: que mantiene un pH saludable del suelo y es rica en macronutrientes y nutrientes secundarios, como el magnesio y el calcio.
- Compost: un producto fertilizante de liberación lenta que contiene bajos niveles de nitrógeno, potasio y fósforo y se aplica en grandes cantidades.
- Productos fertilizantes a base de algas y algas marinas: que contienen macronutrientes, micronutrientes y hormonas de crecimiento.
Fertilizantes Orgánicos de Origen Mineral
Los fertilizantes de origen mineral, como su propio nombre indica, se fabrican a partir de minerales presentes en la naturaleza. La liberación lenta de los fertilizantes minerales naturales es una gran ventaja para las plantas porque garantiza un suministro constante de nutrientes durante mucho tiempo. Esto mejora la absorción por parte de las plantas y reduce la probabilidad de que se produzcan pérdidas. Además, los fertilizantes orgánicos a base de minerales naturales mejoran la textura del suelo y la retención de agua, además de fomentar el crecimiento de microbios beneficiosos.
Entre los fertilizantes naturales de origen mineral encontramos estos ejemplos:
- Arena/arenisca verde: cuyos granos son una mezcla de minerales arcillosos como esmectita y glauconita, es una excelente fuente de potasio, tanto como enmienda por sí sola como aditivo para otras mezclas fertilizantes.
- Piedra caliza: gracias a su alto contenido en carbonato cálcico, ayuda a potenciar la fertilidad del suelo mejorando sus propiedades químicas (por ejemplo, reduciendo la acidez).
- Fosfato de roca (fosforita): una fuente natural barata de fósforo soluble de liberación lenta.
- Langbeinita: que proporciona potasio, magnesio y azufre de fácil asimilación para las plantas.
- Polvo de roca: que puede fabricarse moliendo cualquier tipo de roca extraída hasta obtener un polvo fino rico en minerales, que sirve para mejorar enormemente la salud del suelo.
- Sulfato potásico natural sin procesar: rico en potasio y azufre, se utiliza ampliamente en patatas, legumbres, aguacates y otros cultivos sensibles al cloruro en los suelos.
Contenido Nutrimental Estimado de Abonos Orgánicos (Macronutrientes)
| Tipo de Abono Orgánico | Nitrógeno (N) | Fósforo (P) | Potasio (K) | Otros Macronutrientes/Oligoelementos |
|---|---|---|---|---|
| Estiércol de aves de corral (pollos) | Alto | Alto | Alto | Hasta 13 nutrientes esenciales |
| Guano de murciélago | 8% aprox. | 5% aprox. | 1.5% aprox. | Todos los macronutrientes |
| Orín/orina | 11% aprox. | 2% aprox. | 4% aprox. | Todos los macronutrientes |
| Harina de soja | Alto (hasta 7%) | Variable | Variable | - |
| Ceniza | Bajo | Variable | Excelente fuente | Oligoelementos |
| Harina de huesos | Bajo | Aporta | Variable | Calcio |
| Harina de sangre | Gran fuente | Variable | Variable | - |
| Compost | Bajo | Bajo | Bajo | - |
La salud del suelo y de los cultivos son dos factores primordiales en los que deben pensar los agricultores a la hora de decidir qué tipo de fertilizante utilizar. A medida que la agricultura sostenible cobra impulso, las ventajas de los fertilizantes orgánicos, que mejoran la salud del suelo, el rendimiento de los cultivos y la resistencia de la agricultura, deberían ser difundidas de forma más amplia y general.
