Impactantes Acusaciones de Pederastia en las Diócesis de Coahuila: Revelaciones y Reacciones que Están Sacudiendo a la Iglesiapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En Coahuila, estado del noreste del país, hay un asunto enredado. Se trata de los casos de pederastia presuntamente cometidos por sacerdotes de las diócesis de los municipios de Piedras Negras, Saltillo y Torreón. Ante las acusaciones de pederastia que se han dado en contra de la Iglesia Católica, la Diócesis de Saltillo determinó cerrar la etapa de formación de menores de edad en el Seminario de Monclova a partir de este año.

El Escándalo del Padre "Meño" y sus Ramificaciones

Juan Manuel Riojas Martínez, conocido como el padre “Meño”, es el protagonista principal del escándalo de pederastia en Coahuila. A la fecha sólo un sacerdote está en prisión, y se trata de Juan Manuel Riojas Martínez, quien fue rector del Seminario Menor Diocesano de Piedras Negras y hoy está bajo proceso, acusado de violación con agravante de abuso de autoridad cometido en 2015 contra un menor de 16 años.

La denuncia que destapó el escándalo y esta entreverada historia comenzó en marzo de 2017, a partir de la denuncia que presentó el seminarista Javier Calzada Tamez, en contra del padre "Mencho" por violación. Ocurrió en 2015 en el seminario de la diócesis de Piedras Negras, a donde ingresó Javier en 2013, cuando apenas era un adolescente.

Como rector del seminario, el padre "Meño" propició acercamientos con Javier que derivaron en distintos episodios de abuso sexual y violación. "Esto queda entre tú y yo", le dijo el sacerdote luego de violarlo en su habitación. Javier guardó silencio. El seminarista Javier Calzada Tamez denunció al padre “Meño” ante las autoridades en 2017.

En 2016, al ser trasladado al seminario de Monterrey como parte de su formación seminarista, le contó todo a sus directores espirituales, quienes lo animaron a revelar su caso. El seminarista entonces le escribió una carta al obispo de Piedras Negras, Alonso Garza Treviño, quien le prometió denunciar al sacerdote y suspenderlo de sus funciones. Pero no lo hizo.

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El obispo sólo trasladó de lugar al padre "Meño": de la diócesis de Piedras Negras lo mandó al Santuario de Guadalupe y lo convirtió en vicario y director de las casas del migrante, aseguró Javier. A Javier el obispo le pidió guardar silencio y hasta quiso que firmara una carta exculpándolo de cualquier responsabilidad en el caso. El seminarista no aceptó y, por el contrario, no sólo denunció ante el Ministerio Público al padre "Meño". También procedió por encubrimiento contra el obispo Garza Treviño.

Luego de su denuncia, el padre "Meño" huyó y en agosto se entregó a las autoridades, que lo encarcelaron y abrieron un proceso en su contra por el delito de violación con agravante de abuso de autoridad. El proceso todavía no concluye, por lo que está pendiente su sentencia. En las audiencias intermedias, que preceden el juicio oral previsto para junio, la Fiscalía de Coahuila ya solicitó al menos 23 años de cárcel para el sacerdote y la reparación del daño para la víctima.

Joaquín Aguilar, quien preside en México la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes, aseguró que se trata de uno de los casos más sólidos que se han presentado contra un sacerdote en México y contra un obispo (Garza Treviño) por encubrimiento de pederastia. Hasta aquí la historia comprobada.

Otras Acusaciones y la Situación Actual

El caso de Javier Calzada Tamez no fue el único que salió a la luz en 2017. Ese año apareció en la escena Ignacio Martínez Pacheco, un ex seminarista de la diócesis de Piedras Negras, quien aseguró que también había sido víctima del padre "Meño" en 2002. Aunque Martínez Pacheco hizo pública su denuncia en medios, no hay carpeta de investigación de su caso en el Ministerio Público.

Sin embargo, tomó por cuenta propia la causa en contra de los padres pederastas y en repetidas ocasiones ha asegurado que tiene testimonios y pruebas que involucrarían al menos a otros 18 sacerdotes de Coahuila en casos de pederastia. Incluso dijo que presentó esa lista a la Nunciatura Apostólica y reveló sólo dos nombres con la promesa de dar a conocer el resto en una conferencia de prensa. Nunca lo hizo por consejo de sus abogados, afirmó.

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"Mi equipo de abogados me señaló que dicha información debe permanecer aún en sigilo, debido a que está integrada en procesos legales tanto en lo penal como en lo canónico. Informo que por el momento acataré el consejo de mis abogados a la espera del momento oportuno para hacer pública la delicada información que poseo", informó a la prensa de Coahuila.

Sobre la mesa quedaron expuestos los nombres de los sacerdotes Adolfo Villanueva y Jorge Alonso Campos Rodríguez, los dos pertenecientes a la diócesis de Saltillo, del obispo Vera. También apareció relacionado el nombre del sacerdote César Isidro Córdova Castillo, párroco del templo de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, ubicado en el municipio de Frontera, quien en una conferencia de prensa se deslindó de las acusaciones en su contra, luego de que incluso se le acusó de haber huido cuando en realidad estaba de vacaciones. Sobre estos tres sacerdotes, todos bajo la autoridad del obispo Vera, la fiscalía no ha dicho una palabra.

En la Diócesis de Saltillo, el obispo Hilario González García informó que el padre Miguel Ángel “N” no será separado de sus funciones, hasta en tanto no haya una resolución judicial sobre la denuncia por abuso sexual presentada en su contra por una madre de familia. “Necesitamos primero el veredicto de ellos. Ya se escuchó a la persona, ya la persona tiene que presentar la denuncia, ya sea en el Tribunal o en Entorno Seguro, es que todavía no presenta la denuncia. “Hay que llevar el procedimiento de acuerdo con las leyes.

Principales Involucrados y Situación Actual

Nombre Rol / Diócesis Acusación Principal Estado Actual
Padre Juan Manuel Riojas Martínez ("Meño") Ex-rector Seminario Menor Diocesano de Piedras Negras Violación con agravante de abuso de autoridad a menor en 2015 En prisión, proceso en curso, Fiscalía pide 23 años de cárcel
Obispo Alonso Garza Treviño Obispo de Piedras Negras Encubrimiento del Padre "Meño" Denunciado por Javier Calzada Tamez
Padre Miguel Ángel “N” Sacerdote de Diócesis de Saltillo Abuso sexual (denuncia de una madre de familia) No separado de funciones, pendiente resolución judicial
Sacerdotes Adolfo Villanueva y Jorge Alonso Campos Rodríguez Diócesis de Saltillo Presuntamente involucrados según Ignacio Martínez Pacheco Fiscalía no ha emitido declaración
Sacerdote César Isidro Córdova Castillo Párroco en Frontera Acusaciones de pederastia Deslindado públicamente de acusaciones
Obispo Raúl Vera Obispo de Saltillo Cuestiona investigación, acusado de encubrimiento por ex-gobernador, llamado a declarar Defiende a su diócesis, activista de DDHH

Investigación de la Fiscalía y la Reacción Diocesana

La Fiscalía General del Estado informó en marzo pasado que habría 11 sacerdotes involucrados en casos pederastia, a partir de la denuncia de cuatro víctimas. Roberto Ontiveros, fiscal ministerial, incluso afirmó que habían entregado a la Nunciatura Apostólica -la representación del Vaticano en México- un expediente con toda la información de las investigaciones. Del resto de los casos nada se sabe.

La Fiscalía afirmó que "sí hay indicios que comprueban los delitos porque las víctimas han sido muy concretas en señalar quiénes fueron sus agresores" y los lugares donde presuntamente ocurrieron los hechos. También aseguró que varios de los sacerdotes ya fueron llamados a declarar y que al menos 20 personas han rendido testimonio. Sin embargo, por tratarse de una investigación en curso, la autoridad se ha negado a proporcionar más información.

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El problema es que este caso ya tomó una dimensión política. La diócesis de Saltillo que encabeza el obispo Raúl Vera, reconocido defensor de los derechos humanos, ha puesto en duda la investigación de las autoridades de Coahuila, al menos en lo que involucra a esa diócesis. El mismo obispo Vera aseguró que los abogados de la diócesis se acercaron a la fiscalía para solicitar los expedientes que involucrarían a sus párrocos y estos no existen.

"Nosotros mandamos un grupo de abogados (a la fiscalía del estado) para ver qué cosa hay, y no encontramos nada", dijo a la prensa en Semana Santa, luego de la homilía del Domingo de Ramos. El obispo Vera no quiere hablar más del tema en entrevistas. Pero lo ha abordado en misas y foros. El obispo Raúl Vera fue llamado a declarar en el caso de los supuestos 11 curas involucrados en pederastia.

En su lugar, representantes de la diócesis de Saltillo advirtieron que las autoridades del estado han aprovechado los casos de pederastia para emprender "una cacería de brujas" contra sacerdotes involucrados en la lucha de familiares de desaparecidos en el estado. Sobre todo, a partir de que el obispo Vera acompañó la denuncia que familias y organizaciones interpusieron el año pasado ante la Corte Penal Internacional por esos casos.

"A partir de ahí comenzó una campaña que hoy es una cacería de brujas", aseguró Jackie Campbell, coordinadora de comunicación social de la diócesis de Saltillo. "Los obispos de Torreón y Saltillo ya le han pedido a la fiscalía que les acerque los expedientes (de pederastia) y no existen, y si no hay expedientes abiertos no hay delitos", dijo en una conferencia de prensa que se llevó a cabo en el Santuario de Guadalupe el pasado 12 de abril.

En agosto de 2017, el entonces gobernador Moreira, acusó a Raúl Vera de encubrir a curas pederastas de su diócesis. Después las autoridades lo citaron a declarar en torno de la investigación por pederastia de los 11 curas. Entonces organizaciones nacionales y estatales acusaron que el gobernador únicamente reaccionaba a la denuncia que el obispo apoyó en julio de 2017 ante la Corte Penal Internacional, por delitos de lesa humanidad cometidos por policías estatales en los sexenios de Humberto y Rubén Moreira.

Javier Calzada Tamez, por su parte, se deslindó públicamente de las denuncias contra la Diócesis de Saltillo. "Me deslindo de los casos recientemente presentados en la Diócesis de Saltillo, es algo que a mí no me compete y no tengo nada que decir de eso", anotó en un comunicado. Aclaró además que, aparte de sus asesores legales Hugo Flores y Luis M. Espinoza, "no hay alguna otra persona que me represente".

Respecto de señalamientos en su contra y en contra de la diócesis de Saltillo, que se ha destacado además en la defensa de migrantes, el obispo Vera aseguró en un acto público: "No somos cómplices porque no tenemos de quién ser cómplices. Esto se los digo clara y limpiamente, no tenemos acusaciones". La Fiscalía General del Estado tiene el balón en su cancha. Las investigaciones están en curso y habrá que esperar su resolución para conocer la identidad de los 11 sacerdotes involucrados.

Medidas Preventivas en el Seminario de Saltillo

La asesora del Equipo de Comunicación de la Diócesis, Jackie Campell, informó que después de los señalamientos que se han dado, en los que se involucran a Padres de la Iglesia Católica, se decidió limitar la llegada de jóvenes hasta que no hayan concluido la preparatoria. Señaló que esta es una acción preventiva, la cual se viene pensando desde hace dos años pero que ante estos acontecimientos se tomó la decisión, por lo que el próximo semestre no se aceptará a jóvenes para que realicen su preparatoria.

Esta situación evitará que se tengan conflictos con los menores de edad, al mismo tiempo que garantizará la permanencia de las personas que ingresen al seminario, ya que muchos de los jóvenes desisten de su intento de ser sacerdotes. Por lo pronto, la diócesis de Saltillo decidió restringir la edad de acceso a su seminario menor, y a partir de ese año sólo podrán ingresar jóvenes que hayan concluido la preparatoria y no antes.

En su anuncio no atribuyó la decisión a los casos de pederastia, sino al ahorro de recursos y la falta de perseverancia de los más jóvenes en su formación seminarista.

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