¡Descubre por qué las empresas dejan de pagar impuestos y cómo esto podría afectarte!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La evasión y el impago de impuestos por parte de las empresas es un fenómeno complejo con múltiples causas, que van desde la búsqueda de ventajas fiscales hasta la confusión o el desconocimiento de las obligaciones tributarias. Este problema tiene implicaciones significativas para la Hacienda pública y la economía en general.

La Crisis Fiscal y la Reducción de la Recaudación Empresarial

En ningún otro país del mundo la aportación de las empresas a Hacienda ha caído tanto como en España. Antes de la crisis, en 2007, España recaudaba en impuestos el equivalente al 37% de su PIB, un porcentaje cercano a la media de la UE. Pero en 2011 este porcentaje había caído al 31%, lo cual deja a España ocho puntos por debajo de la media y en la cola de la UE: en el puesto 20 sobre 27 en recaudación en relación con la riqueza nacional. “El problema del déficit en España no tiene nada que ver con el gasto social, que está por debajo de la media europea, sino con que los ingresos se han derrumbado”, explica Ignacio Zubiri, catedrático de Hacienda de la Universidad del País Vasco.

El 70% de la caída de la recaudación en España procede, pues, del hundimiento del impuesto de sociedades. En España, estos ingresos suponían en 2007 el 4,7% del PIB, porcentaje que en 2011 cayó al 1,8%. El desplome con esta variable -que tiene en cuenta también la evolución del PIB y no solo los ingresos totales- es de casi el 62% en apenas cuatro años, mientras que la media de la OCDE es del 23,6%. La última estimación de Funcas, el centro de estudios de las cajas de ahorros, sobre economía sumergida -actividad que se evade del fisco-, de 2011, la equiparó al 24% del producto interior bruto (PIB).

Estrategias y Mecanismos para la Reducción de Impuestos

El experto en elusión fiscal exprime todos los instrumentos legales para reducir sensiblemente sus impuestos, incluidas herramientas dudosas que suelen conducir a paraísos fiscales. En teoría, el tipo impositivo que las empresas pagan sobre los beneficios en España es del 30% (el 25% para las pymes). Sin embargo, el porcentaje real va cayendo a medida que se le van aplicando las deducciones y los trucos contables legales a los que tienen acceso las empresas, pero no los trabajadores.

Los datos de la Agencia Tributaria permiten distinguir entre grupos consolidados y el resto de empresas. Los grupos tienen mucho margen porque pueden consolidar sus cuentas de forma global y hacer interactuar pérdidas y beneficios de sus distintas filiales, a menudo en el extranjero. La diferencia en el pago de impuestos entre grupos y el resto de empresas es muy importante. En España no ha emergido el vibrante debate sobre el pago de impuestos de las multinacionales que sí sacude en cambio a países como Reino Unido y EEUU y que ha tenido ya efectos recaudatorios: Starbucks, por ejemplo, abonó seis millones de euros al fisco británico correspondientes a 2012 a pesar de que sus técnicas de ingeniería fiscal le permitían año tras año no pagar ni un penique.

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La siguiente tabla muestra la diferencia en el tipo efectivo sobre el beneficio contable entre compañías independientes y grupos consolidados en España:

Tipo de Empresa Tipo Efectivo sobre Beneficio Contable 2007 Tipo Efectivo sobre Beneficio Contable 2011
Compañías Independientes 22.6% 16.7%
Grupos Consolidados 9.9% 3.5%

En realidad, cuantos más beneficios tienen, menor es el impuesto en la práctica. Los grupos pagaron este 3,5% sobre un resultado contable positivo de 85.940 millones de euros en 2011, y el resto de empresas con beneficios pagaron un tipo medio del 16,7% sobre unas ganancias conjuntas de 50.199 millones.

Entre las múltiples técnicas para lograrlo destaca lo que se conoce como “precio de transferencia”, vinculado sobre todo a las patentes. Un ejemplo: la multinacional crea una empresa en un paraíso fiscal que luego emite a todas las filiales de la empresa repartidas por el mundo elevadas facturas en concepto de uso de patentes. La situación se ha vuelto tan escandalosa que los países del G-20 han encargado a la OCDE una guía para reducir la intensidad del fenómeno. A esto se suma la proliferación de regímenes fiscales especiales para atraer inversiones.

Causas y Motivaciones de la Evasión Fiscal

La decisión de evadir es un tema complejo, influenciado por la predisposición a defraudar, la habilidad para defraudar y la oportunidad para defraudar. Las empresas, como los individuos, enfrentan decisiones relacionadas con el pago de impuestos, ponderando los alcances punitivos del sistema fiscal, los beneficios privados del incumplimiento y las percepciones y normas sociales prevalecientes. Por lo tanto, el análisis de estos factores puede coadyuvar a la realización de políticas públicas más eficientes en contra de la evasión fiscal.

La prevalencia de la evasión puede afectar el desempeño económico y el bienestar social a través de diferentes mecanismos: menores ingresos públicos y una trampa de productividad que puede afectar los prospectos de crecimiento de las firmas y los ingresos que perciben las familias que las operan, entre otros. Para las empresas, la decisión de cumplir con el pago de impuestos se ve afectada por las posibles ganancias de la evasión y la política punitiva en materia tributaria (factores monetarios), así como consideraciones no pecuniarias, como la complejidad del sistema tributario, la conceptualización de las obligaciones y las normas sociales.

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Impacto de la Corrupción y la Complejidad del Sistema

En un reciente trabajo titulado «La Lucha contra la corrupción en el Estado» se dice que ningún país es inmune a la corrupción. Allí se analizó más de 180 países y lo interesante del estudio es que se concluyó que los países más corruptos recaudan menos impuestos, ya que la gente paga sobornos para eludirlos, por ejemplo, mediante lagunas tributarias concebidas a cambio de coimas.

El sobrellevar los requerimientos legales y el procesamiento de las obligaciones, es, en sí misma, una forma de imposición. Para los dueños de pequeñas empresas, este problema puede ser especialmente severo. Las empresas más grandes pueden afrontar esta carga de la mano de equipos especializados que se emplean dentro de la firma; sin embargo, para los establecimientos pequeños, pagar impuestos puede implicar costos extraordinarios.

Los costos del cumplimiento llevan a los negocios a operar bajo esquemas que minimicen esta carga. Así, un número de empresas utiliza la tercerización o subcontratación de personal como una medida para facilitar las transacciones tributarias relacionadas con la nómina de sus empleados y la conducción de sus obligaciones patronales.

Percepción y Normas Sociales

Los empresarios, a diferencia de las personas asalariadas, ingresan los montos a tributar antes de pagar sus obligaciones. Esto causa que el dinero que se destinaría al pago de impuestos pueda ser percibido como propio. Entonces, el acto de prescindir de esos recursos al pagar impuestos puede considerase como una pérdida. Ante esta situación, las personas podrían reaccionar mediante la evasión de impuestos a forma de restablecer las mermas incurridas. Las empresas operan y toman decisiones de acuerdo con las condiciones sociales en las que existen. De acuerdo con datos de Latinobarómetro (2011), los mexicanos consideran que la evasión es una práctica común entre la población. En promedio, las personas encuestadas consideraron que únicamente 49.0% de los ciudadanos cumplen con sus obligaciones fiscales, mientras que 80.7% sostuvieron que los ciudadanos del país no cumplen en absoluto o cumplen poco con la ley.

Las MiPyMEs y la Evasión Fiscal

Las Micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) conforman 99.8 % de los negocios mexicanos y emplean a 68.9 % de las personas ocupadas en el país. No obstante, una parte de la recaudación potencial se pierde debido a la evasión fiscal; en 2015, la tasa de evasión de ISR en las personas morales ascendió a 29.97 % y la tasa de evasión general del IVA a 19.43 % (1.09 % y 1.12 % del PIB, respectivamente). Aunque la evidencia apunta que las MiPyMEs podrían presentar altos niveles de evasión, los costos de supervisar ampliamente a estas empresas podrían ser más elevados que los beneficios esperados. En México, cumplir con las obligaciones fiscales toma, en promedio, 240.5 horas al año. Las MiPyMEs, además, enfrentan menores probabilidades de auditoría que las grandes empresas porque las autoridades fiscales son más propensas a investigar a grandes contribuyentes donde el potencial de recuperación de ingresos es más alto. Desde las finanzas públicas, la prevalencia de la evasión implica menores recursos y margen de acción para el Estado. La evasión de impuestos implica menores ingresos presupuestarios que podrían destinarse a inversiones productivas y la política social del país. Además, esta acción impide que las MiPyMEs puedan participar en las instituciones formales de la economía, lo que limita su potencial de crecimiento.

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Errores Comunes que Conducen al Impago de Impuestos

Para las pequeñas empresas, las empresas nuevas o aquellas que no se administran adecuadamente, la confusión o el desconocimiento pueden hacer que descuiden sus obligaciones fiscales, sin querer. Algunas empresas pueden evitar deliberadamente el pago de impuestos al no informar sus ventas o falsificar registros. No pagar impuestos por cualquier motivo puede dar lugar a serios problemas legales, incluidas grandes multas y posiblemente cargos penales. Evadir el impuesto sobre las ventas también puede sesgar la competencia y perjudicar los servicios comunitarios financiados por estos impuestos.

Estos son algunos errores comunes que pueden llevar a las empresas a pagar menos de los impuestos sobre las ventas sin querer:

  • Pasar por alto el nexo económico: El nexo determina si tu empresa tiene una obligación fiscal en un estado. Si bien antes el nexo se definía solo por la presencia física, las nuevas leyes tienen cada vez más en cuenta el nexo económico, que se basa en los ingresos por ventas o el volumen de transacciones. Pasar por alto estos nuevos criterios puede hacer que las empresas no se registren en los estados donde deben impuestos.
  • Aplicar tasas impositivas incorrectas: Las tasas del impuesto sobre las ventas varían según el estado, la ciudad y el condado, y la aplicación de tasas impositivas incorrectas puede llevar a las empresas a cobrar menos o más a los clientes.
  • Gestionar mal las exenciones: La gestión inadecuada de las ventas exentas de impuestos puede ocurrir si una empresa no obtiene los certificados de exención adecuados de los clientes o no los renueva periódicamente.
  • Malentendidos relacionados con la sujeción a impuestos: Las empresas a veces asumen que la sujeción a impuestos es uniforme en todos los estados, cuando en realidad varía ampliamente. Los diferentes estados tienen diferentes normas sobre lo que constituye un producto o servicio sujeto a impuestos.
  • No hacer un seguimiento del impuesto sobre el consumo: Muchas empresas no detectan el impuesto sobre el uso, que se aplica cuando compran bienes o servicios sujetos a impuestos fuera del estado para su uso en sus estados de origen sin pagar el impuesto sobre las ventas.
  • Declaración tardía o inexacta: Las empresas a veces pasan por alto los plazos o cometen errores en sus declaraciones de impuestos.
  • No mantener la documentación adecuada: Las empresas deben mantener registros meticulosos de todas las transacciones de venta, certificados de exención, declaraciones de impuestos y cualquier correspondencia con las autoridades fiscales. La documentación inadecuada puede causar problemas con el cumplimiento de la normativa fiscal y durante las auditorías.
  • Descuidar los impuestos locales: Las jurisdicciones locales suelen tener sus propios impuestos sobre las ventas, además de los impuestos estatales. Las empresas a veces no los tienen en cuenta y como resultado recaudan impuestos de manera inadecuada.
  • Ignorar las normas específicas del sector: Los diferentes sectores tienen diferentes normas de impuestos sobre las ventas. Por ejemplo, los sectores de la construcción, la fabricación y el software tienen consideraciones fiscales únicas.

Consecuencias de la Falta de Declaración y Pago de Impuestos

Para las empresas, no declarar impuestos puede tener varias consecuencias, desde sanciones financieras hasta problemas legales. Cuanto más tiempo pasen sin pagar los impuestos, más graves pueden ser las consecuencias.

Sanciones e Intereses

Por lo general, se aplican sanciones y cargos por intereses por cada mes en que las empresas no cumplen con la declaración o el pago de impuestos. Las sanciones más comunes son las siguientes:

  • Sanción por no presentar la declaración: un porcentaje de los impuestos no pagados que se acumula mensualmente hasta que se presenta la declaración.
  • Sanción por falta de pago: un porcentaje de los impuestos no pagados que también se acumula mensualmente hasta que se paguen los impuestos.
  • Intereses sobre impuestos no pagados: un cobro de intereses sobre los impuestos no pagados, que se acumulan diariamente desde la fecha de vencimiento hasta que el impuesto se pague en su totalidad.
  • Sanción por negligencia: un porcentaje del impuesto pagado de menos adeudado por negligencia en la falta de pago.
  • Sanción por fraude: un porcentaje del impuesto pagado de menos adeudado por fraude.

Por ejemplo, en Nueva York, las sanciones estatales por no declarar el impuesto sobre las ventas son las siguientes: Declaración tardía: la sanción es de $50 por el primer mes más el 10 % del impuesto adeudado por el primer mes, seguido de un 1 % por cada mes adicional hasta un máximo del 30 %. Pago tardío: la sanción es del 10 % del impuesto adeudado del primer mes, seguido del 1 % por cada mes adicional hasta un máximo del 30 %. Falta de pago del impuesto recaudado: no remitir deliberadamente los impuestos estatales y locales recaudados podría dar lugar a multas y penas de cárcel.

Riesgos y Medidas Coercitivas

  • Aumento del riesgo de auditoría: Las empresas que evitan pagar el impuesto sobre las ventas tienen más probabilidades de ser auditadas. Las auditorías consumen mucho tiempo y recursos, y pueden interrumpir las operaciones comerciales.
  • Acciones de cobro: Si aún no se pagan impuestos, las autoridades fiscales tienen la facultad de tomar medidas de cobro, como el gravamen (un reclamo legal contra tu propiedad) y el embargo (la confiscación de los activos de tu empresa, incluidas las cuentas bancarias y los bienes, para saldar la deuda, o la intercepción de una parte de su salario u otros ingresos para pagar la deuda).
  • Pérdida de licencias comerciales: En algunas jurisdicciones, no declarar o no pagar impuestos puede dar lugar a la suspensión o revocación de las licencias y permisos comerciales. Esto puede cerrar efectivamente las operaciones de tu negocio.
  • Daño a la calificación crediticia: Los gravámenes fiscales y otras medidas de cobro pueden afectar gravemente la calificación crediticia de tu empresa. Esto puede dificultar la obtención de préstamos, líneas de crédito o condiciones favorables con proveedores y prestamistas.
  • Responsabilidad personal: En ciertas situaciones, los propietarios de empresas pueden considerarse personalmente responsables de los impuestos no pagados, especialmente si el negocio está estructurado como una empresa unipersonal o una sociedad colectiva. Incluso en las sociedades anónimas o las sociedades de responsabilidad limitada (LLC), si se determina que la falta de declaración se debió a negligencia intencional, los activos personales de los directores y ejecutivos podrían estar en riesgo.
  • Consecuencias legales: El incumplimiento persistente puede dar lugar a sanciones civiles, como demandas iniciadas por las autoridades fiscales, así como a cargos penales, como evasión y fraude fiscal. Si bien no es común, estos casos pueden resultar en multas sustanciales e incluso encarcelamiento.

Impacto en la Reputación y Operaciones

  • Daño a la reputación de la empresa: La evasión fiscal puede dañar la reputación de una empresa ante clientes, proveedores e inversores. Esta pérdida de buena voluntad puede tener impactos a largo plazo en tus relaciones comerciales y tu posición en el mercado.
  • Interrupciones operativas: Los impuestos no declarados requieren un esfuerzo administrativo sustancial para resolverse y pueden implicar negociaciones prolongadas o procedimientos legales. Las autoridades fiscales tienen la facultad de embargar los activos de la empresa, incluidas las cuentas bancarias y las propiedades, para satisfacer los impuestos no pagados.
  • Pérdida de ventaja competitiva: Las sanciones e intereses acumulados pueden desviar fondos de otras inversiones comerciales y hacer que una empresa pierda su ventaja competitiva.

Cómo Regularizar la Situación Fiscal

Tanto las empresas como los particulares pueden retrasarse en el pago de impuestos, incluido el impuesto sobre las ventas. Muchos estados tienen programas de divulgación voluntaria para empresas, que abordan de manera proactiva los impuestos no pagados y a menudo reducen o eximen de sanciones e intereses. Además de estos programas, a continuación te explicamos cómo ponerte al día con el impuesto sobre las ventas no pagado:

  1. Evalúa tu situación: Comienza por comprender el alcance de tus obligaciones relacionadas con impuestos sobre las ventas no pagados. Identifica los períodos fiscales durante los cuales no has declarado ni pagado el impuesto sobre las ventas y calcula la cantidad total de impuestos no pagados, incluidas las sanciones y los intereses.
  2. Recopila la documentación: Reúne todos los documentos financieros relevantes, incluidos los registros de ventas, las facturas y los recibos. Asegúrate de tener certificados de exención válidos para las ventas exentas de impuestos y compila copias de todas las declaraciones de impuestos presentadas anteriormente como referencia.
  3. Revisa las regulaciones estatales: La normativa del impuesto sobre las ventas varía según el estado, así que revisa los requisitos y las sanciones específicos de tu estado. Confirma tus obligaciones fiscales en función de la presencia física o económica y verifica las tasas impositivas aplicables para cada período y jurisdicción.
  4. Consulta a un profesional en materia fiscal: Un profesional en materia fiscal puede ayudarte a evaluar tu situación y desarrollar una estrategia para el cumplimiento, así como también ayudarte a negociar con las autoridades fiscales para reducir las sanciones o establecer planes de pago en cuotas.
  5. Prepara y presenta declaraciones de impuestos vencidas: Prepara y presenta las declaraciones de impuestos morosas. Asegúrate de que todos los importes de ventas e impuestos se informen con precisión y usa sistemas de presentación electrónica si están disponibles.
  6. Calcula y paga las sanciones e intereses: Calcula las sanciones e intereses adeudados por tus impuestos no pagados. Usa calculadoras proporcionadas por el estado o consulta a un profesional en materia fiscal e incluye los cargos por intereses hasta la fecha de pago.
  7. Envía un pago o coordina un plan de pago: Envía el pago de los impuestos, las sanciones y los intereses. Paga el importe total si es posible para evitar intereses adicionales. Si esto no es posible, organiza un plan de pago con las autoridades fiscales.

Aunque la evasión en las empresas de menor tamaño se fomenta por las oportunidades que estas tienen de pasar desapercibidas ante el fisco, un enfoque tributario excesivamente punitivo puede erosionar la confianza en la administración. Para fomentar el cumplimiento voluntario y evitar una carga impositiva adicional sobre las empresas de menor capacidad administrativa, el sistema tributario debe de simplificarse lo más posible.

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