Descubre Cómo los Impuestos Progresivos Pueden Transformar el Financiamiento de la Educación Públicapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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“Decían ‘gasto en educación’; nosotros le llamamos ‘inversión educativa’, inversión en educación, porque no es un gasto, es una inversión.

La educación es una de las áreas de política pública con mayor relevancia para impulsar el crecimiento económico, la cohesión social y la productividad. La educación es esencial si se desea alcanzar todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pero la financiación es aún inadecuada. El coste de la inacción al no invertir en educación es enorme. Subalimentarla crónicamente es un plan arriesgado. La educación es cara, pero también lo es la falta de ella.

Contexto General del Presupuesto Educativo 2026

El monto destinado a educación en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 asciende a 1 millón 253 mil 947 mdp, equivalente al 3.4 % del PIB, nivel que se mantiene por debajo de la recomendación internacional de destinar entre 4 % y 6 %. Como primer presupuesto y señal de política educativa de la administración 2024-2030, el PEF 2026 registra un incremento real de 3 % respecto a 2025, concentrado principalmente en la Educación Básica (EB) y en el predominio de las transferencias monetarias. Este patrón contrasta la expansión estimada de alrededor de 5 millones de personas beneficiarias adicionales en EB con los recortes en Educación Superior (ES), al focalizar el crecimiento del gasto en apoyos directos más que en capacidades institucionales. El presupuesto educativo 2026 revela prioridades claras en la distribución del gasto público en educación.

La propuesta inicial de presupuesto para 2026 en educación pública ascendía a 1.12 billones de pesos, lo que representaba 2.89% del producto interno bruto (PIB). Durante la discusión legislativa se aprobó una ampliación de 10.8 mmdp, de modo que el monto final quedó en 1.13 billones de pesos (2.92% del PIB). Esto representa un aumento real de 4.6% (49.8 mmdp) frente al presupuesto aprobado para 2025. El presupuesto educativo aún no recupera su nivel histórico, a pesar de un incremento real de 3% respecto a 2025.

Aunque es positivo que el presupuesto educativo aumente, los recursos aún están lejos de alcanzar niveles óptimos. Para que el gobierno pueda invertir más en educación necesita mayores ingresos. La principal respuesta es que hay otras prioridades en el presupuesto y una de ellas es el pago de pensiones. Mientras el gasto en educación pública habrá aumentado apenas 9.3% (96 mmdp) en los últimos siete años, el gasto en pensiones -tanto contributivas como no contributivas- crecerá 66.9% (931.8 mmdp).

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Presupuesto Educativo Federal 2026: Resumen por Nivel y Organismo (Cifras clave y variación real)

Nivel/Organismo Presupuesto 2026 (mmp)* Variación Real Respecto a 2025 Observaciones Relevantes
Total Educación 1,253,947 (1.25 billones) +3% Equivalente al 3.4% del PIB, por debajo del 4-6% recomendado.
Educación Básica 766,000 (0.766 billones) +7.3% Mayor presupuesto desde 2015. 61% del total del presupuesto educativo.
Educación Media Superior 152,399 -3.9% Recorte real. Representa el 12% del total.
Educación Superior 181,000 -4% Nivel más bajo desde 2000. Representa el 15% del total.
Becas (Total) 48,000 adicionales +31% Se destinarán más recursos a becas que a educación superior.
UNAM 53,748.5 -1.7% Prácticamente el mismo presupuesto, nivel más bajo desde 2010.
IPN 22,801.4 -1.6% Recibió una ampliación de 329 millones de pesos, pero insuficiente.
UAM 10,090.8 -1.7%
Tecnológico Nacional N/A -5.0% Sugiere una contracción presupuestaria generalizada en el nivel superior.
Libros y materiales N/A -25% Recortes.
Educación Básica Comunitaria N/A -20% Recortes.
Colegio de Bachilleres (Colbach) 2,400 Rebaja Nivel más bajo al menos desde 2008.

*Cifras en millones de pesos (mdp) o billones de pesos, según el contexto del texto original. Algunas cifras son aproximadas o de variaciones específicas.

Distribución Presupuestaria por Nivel Educativo

Educación Básica

En 2026 se espera el mayor presupuesto para la educación básica desde 2015, el monto que se destinará a preescolar, primaria y secundaria ascenderá a 766 mmdp. La educación básica es el único nivel educativo que registrará un incremento (7.3%). Del total del presupuesto educativo, 61% se destinará a educación básica. En este nivel, el gasto por alumno aumenta de 33.6 a 35.4 miles de pesos, equivalente a un incremento real de 5.4 %; explicado principalmente por la expansión de las transferencias monetarias, en particular por el mayor alcance de la Beca Universal de Educación Rita Cetina, cuyo aumento y ampliación de personas beneficiadas -de 8.9 a alrededor de 13.9 millones, según la estimación- elevan el gasto por estudiante vía apoyos directos. Uno de cada cinco pesos del presupuesto de educación básica se destinará a becas.

El Programa de Apoyos a Centros Educativos y Organizaciones de Educación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), cuya función es transferir recursos a los estados para la operación de centros educativos, acaparó el 46% de las ampliaciones presupuestarias en educación. Su proyección financiera alcanzó 15.6 mmdp, un aumento de 48% (5 mmdp) respecto a lo aprobado para este año. En tercer lugar, Expansión de la Educación Inicial, recibió 828 millones de pesos adicionales, con este incremento, su presupuesto asciende a 1.73 mmdp, y alcanza su mejor nivel desde 2018.

A pesar del incremento presupuestario, persisten desafíos en cobertura. En preescolar, la caída en la tasa de escolarización dejó a 223 mil niñas y niños fuera del sistema educativo entre 2023 y 2025, esto suma 2.2 millones de niños de 3 a 5 años que no asisten a preescolar. En primaria, por segundo año consecutivo, la tasa neta de escolarización cayó a 94.5% en 2025, lo que eleva el total de niños que no asisten a primaria a 709 mil. Para secundaria, la tasa neta de escolarización aumentó de 81.4% a 82.2% entre 2023 y 2025, impulsada por el crecimiento en la matrícula en escuelas privadas (3%). Sin embargo, nueve de cada diez alumnos de secundaria estudia en escuelas públicas, donde la matrícula se mantuvo sin cambios. El principal motivo de abandono escolar en este nivel es la incorporación al mercado laboral.

Educación Media Superior

La educación media superior tendrá un recorte real de 3% en 2026, al asignarle 52 mmdp. En la EMS, el gasto presenta una reducción real de 3.9 % respecto a 2025, al pasar de 158 mil 651.9 mdp a 152 mil 399 mdp en 2026. Del total del presupuesto educativo, 12% se destinará a media superior. La cobertura cayó de 63.3% a 62.7% entre los ciclos escolares 2023-24 y 2024-25, dejando fuera de la escuela a un total de 2.5 millones de jóvenes. Los compromisos de expansión darán lugar a 4% de la población que está fuera del bachillerato. El Gobierno Federal anunció la creación de 37 mil nuevas plazas en 2025 y 100 mil para el final del sexenio, mediante la construcción y ampliación de planteles, así como la conversión de secundarias a preparatorias.

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Aunque el trabajo sigue siendo la principal causa de abandono en bachillerato, pareciera que las becas gubernamentales han contribuido a mejorar los resultados en este nivel educativo, ya que la eficiencia terminal -porcentaje de estudiantes que ingresan y logran concluir el nivel educativo- aumentó de 66.7% en 2019 a 76.3% en 2024. El Colegio de Bachilleres (Colbach) dispondrá de 2.4 mmdp, lo que representa una nueva rebaja respecto al monto aprobado para 2025, sumando dos años sucesivos en caída y alcanzando su nivel más bajo al menos desde 2008.

Educación Superior

En 2026 se destinarán más recursos a becas que a educación superior. El presupuesto para este nivel será de 181 mmdp, equivalente a 0.6% del PIB, con una reducción real de 4% respecto a 2025. Así, la educación superior alcanzará el nivel más bajo desde 2000. Del total del presupuesto educativo, 15% se destinará a superior. El gasto en educación superior acumula una caída real de 40% desde 2015, año en que alcanzó su máximo con un presupuesto 1.6 veces mayor al previsto para 2026.

Falta infraestructura universitaria para alcanzar la meta de cobertura en educación superior. El Gobierno Federal busca incrementar la cobertura de 29.3% a 33% para el final del sexenio, lo que requiere incorporar a 449 mil estudiantes. Cumplir la meta requeriría crear al menos 217 mil nuevos espacios en instituciones públicas. Las universidades públicas que concentran la mayor cantidad de egresados enfrentarán recortes entre 2% y 8% en 2026. Este es el caso de instituciones como la UNAM, el IPN, la UAM y la UNADM. Asimismo, las aportaciones a universidades estatales enfrentarán un recorte presupuestal de 7.2% real.

En el presupuesto educativo de 2026, la asignación de recursos a las universidades públicas federales presenta ajustes reales negativos respecto al PEF 2025, con efectos sobre su capacidad operativa y académica institucional y financiera. En este contexto, la UNAM registró una variación real de -1.7 % respecto a 2025, manteniéndose como la institución con mayor presupuesto asignado, con 53 mil 748.5 mdp programados para 2026. Para 2026 la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) contará con un estimado financiero que redondea los 54 mmdp, que es prácticamente el mismo presupuesto con el que contó para este año y se trata del nivel más bajo desde 2010. En contraste, el IPN y la UAM presentan variaciones reales negativas de 1.6% y 1.7%, respectivamente, con presupuestos de 22 mil 801.4 mdp y 10 mil 90.8 mdp para 2026.

Becas como Instrumento Central de Apoyo

Más recursos se están dando a becas. El presupuesto destinado a becas crecerá 31%, lo que representa 48 mil millones de pesos (mmdp) adicionales en comparación con 2025. El detalle de la distribución del gasto en este rubro revela una clara preferencia por programas de transferencias, como las becas Benito Juárez y La Escuela es Nuestra. En el caso de la Beca Universal de Educación Rita Cetina, el presupuesto aprobado permite estimar un aumento de beneficiarios de 8.9 a alrededor de 13.9 millones. Por primera vez, la Beca Rita Cetina (antes Benito Juárez) se implementará de manera universal en primaria. La beca pasará de otorgarse a 3.7 millones de familias a cubrir la totalidad de hogares con hijos entre 6 y 14 años inscritos en escuelas públicas. Las becas se mantienen como el instrumento principal de apoyo, sin embargo persisten desafíos en cobertura, calidad e infraestructura, especialmente en los niveles medio superior y superior.

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Desafíos y Críticas al Financiamiento Educativo Actual

El presupuesto educativo aún no recupera su nivel histórico, a pesar de un incremento real de 3% respecto a 2025. Los recursos que se destinarán en 2026 equivalen a 12.2% del presupuesto federal total y a 4% del PIB nacional, una proporción por debajo del promedio que destinan los países de la OCDE (5%). En 2018, la nación media de la OCDE gastó aproximadamente el 3,1% de su economía en educación pública primaria y secundaria. Algunos países (como Corea, Austria y Noruega) invierten relativamente más esfuerzo en apoyar la educación, mientras que otros (como México, Irlanda y Turquía) invierten relativamente menos esfuerzo.

En el caso de México, para 2026 se prevé que el gasto destinado a formación docente, infraestructura y evaluación alcance mínimos en décadas. Solo el 46.9% de las escuelas públicas de educación básica cuentan con acceso funcional a internet y 54.1% de las escuelas de nivel medio superior tienen acceso a dicha infraestructura, y prácticamente son inexistentes los sistemas para aprovechar la IA en el aprendizaje. La educación no es una prioridad en el gasto público.

La transferencia de las Escuelas Nacionales a las Provincias, se inició durante la última dictadura cívico-militar en 1976 y se profundizó durante el gobierno del entonces presidente Carlos Menem. Esto terminó generando una profundización de la fragmentación del sistema educativo, con mayor desigualdad y deterioro que desembocó en la crisis que hoy atravesamos. A partir de los 90, se impulsó la participación de la comunidad en el sostenimiento de las escuelas para conseguir recursos adicionales y alternativos. De esta forma se profundiza las desigualdades entre escuelas «ricas para ricos» y escuelas «pobres para pobres».

En la práctica, estas políticas dejan de manifiesto que el Estado termina jugando a favor del sector privado en detrimento de la escuela pública al tercerizar la educación inicial a través de los Centros de Primera Infancia, el cierre de cursos y grados en zonas donde las empresas educativas reciben mayores subsidios. Por ejemplo, en la zona sur de CABA la matrícula en las escuelas públicas es del 70% promedio, mientras que en la zona norte (la más rica) de la ciudad es totalmente al revés, el 70% de la matrícula es privada. Tomando la mitad de la zona norte de la ciudad, de 162 establecimientos del nivel medio, el 81% es privado y el 19% son públicas, formando un acorralamiento de las empresas educativas a la escuela pública.

Los países de ingresos bajos y de ingresos medios bajos hacen frente a un déficit de financiación anual estimado en 97 000 millones de dólares estadounidenses para alcanzar sus objetivos nacionales del ODS 4 de aquí a 2030. Existen grandes desigualdades, ya que los países de ingresos altos gastan más de 8 500 dólares estadounidenses por cada alumno anualmente, mientras que los países de ingresos bajos gastan solo 55 dólares estadounidenses. En los países de bajos ingresos, la deuda pública alcanza un promedio del 72 % del PIB -el nivel más alto en 18 años- y muchos de estos países gastan más en el pago de la deuda que en sus presupuestos para el educativo.

Propuestas y Recomendaciones para Fortalecer la Inversión Educativa

La fuente principal de recursos públicos es la recaudación de impuestos nacionales, provinciales o municipales. Para que el gobierno pueda invertir más en educación necesita mayores ingresos. Este fondo debería conformarse con impuestos progresivos, como a las ganancias exorbitantes de empresas, a la especulación financiera, a la transferencia de capitales al exterior del país, a los terratenientes y latifundistas, a las petroleras y a las mineras etc. Esto no necesariamente se contrapone con destinar un porcentaje del PBI para la educación, pero garantiza que ese porcentaje no se transforme en un techo. Es fundamental que el Estado Nacional provea de todos los recursos necesarios para el funcionamiento de las instituciones educativas.

Se requiere una estrategia nacional de financiamiento de largo plazo que incremente progresivamente la inversión educativa hasta alcanzar al menos 1% del PIB en educación superior, conforme a la Ley General de Educación. Es necesario recuperar los criterios de presupuestación vinculante para invertir en Investigación y Desarrollo (I+D), estableciendo un compromiso legal de alcanzar progresivamente al menos un gasto de 0.5% del PIB para 2030, en línea con los países de la OCDE.

Entre las recomendaciones específicas para fortalecer el sistema educativo se incluyen:

  • La Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) prioricen la inversión en infraestructura educativa en educación media superior y superior. El estancamiento del presupuesto para el programa de expansión de planteles limita la capacidad de absorción en estos niveles educativos.
  • La SEP fortalezca los programas de rezagos en cobertura y aprendizaje. La reducción presupuestal en programas, como Educación Básica Comunitaria, limita la capacidad del sistema para atender a estudiantes en contextos vulnerables.
  • La SEP y SHCP fortalezcan el presupuesto destinado a la educación media superior y superior, ya que pone en riesgo la capacidad para formar nuevos profesionistas.
  • El INEGI y la SHCP implementen mecanismos de evaluación y transparencia para medir el impacto de las becas en la permanencia y aprendizaje de los estudiantes en todos los niveles educativos.
  • La SEP alinee las metas educativas con la planeación demográfica. Las metas de cobertura hacia 2030 deben considerar la reducción esperada en la población en edad escolar.
  • Impulsar las inversiones público-privadas.
  • Diseñar una estrategia nacional para la adopción de la inteligencia artificial.
  • Calcular el presupuesto en educación según el número de alumnos a atender, e incrementar ese gasto para cerrar las brechas respecto a países desarrollados.
  • Fortalecer el gasto en formación docente, infraestructura tecnológica y sistemas de evaluación.
  • Integrar tecnologías emergentes en los sistemas educativos.

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