La identidad de México se encuentra en sus paisajes, sus platillos y también en sus artesanías. Los tenangos, dibujos multicolores que reflejan la visión de los indígenas de la región Otomí Tepehua (Hidalgo), son uno de los íconos de la población de Tenango de Doria. Estos se plasman en textiles mediante una técnica de bordado y, por su atractivo visual, varias marcas han tomado estos motivos para decorar sus productos, pero no necesariamente con el permiso de sus autores.
El problema de la apropiación cultural
El caso de Nestlé con la marca de chocolate Abuelita en 2015, donde se hizo uso de estos dibujos en tazas y latas, no es el primero en que una marca es acusada de plagiar los tenangos. En 2019, firmas de renombre como Louis Vuitton y Nike también fueron señaladas por esta misma problemática. Para Carlos Martínez Negrete, investigador de la cultura hidalguense, además del perjuicio económico a esta comunidad, se trata de un tema de apropiación cultural por parte de una empresa con fines comerciales que atenta contra los derechos de una cultura. “Es una apropiación indebida de una identidad cultural nacional”, precisa.
La vulnerabilidad de las creaciones tradicionales
José Dolores González, el abogado que presentó la demanda de los artesanos hidalguenses ante la PGR, indica que uno de los argumentos que más ha escuchado por parte de las empresas es que las técnicas tradicionales no pueden registrarse porque son milenarias. “Todos los artesanos que producen obra plástica y dibujos no registran su obra porque ellos han aceptado una especie de rol secundario y de discriminación respecto de los artistas convencionales”, señala. Por su parte, Carlos Hernández León, académico del Tecnológico de Monterrey, sostiene que el desconocimiento del proceso de registro es el principal obstáculo para que se reconozca el trabajo de estos grupos.
Desafíos legales y protección de los artesanos
Lo que buscan los artesanos es proteger la obra para el uso de una comunidad y no solo de una persona, como usualmente funciona en otros casos de propiedad intelectual. Al respecto, el gobernador ha señalado que es injusto que marcas de diseño internacionales utilicen el trabajo e ingenio de los indígenas hidalguenses para elaborar sus colecciones sin darles crédito. Añadió que no sólo los «tenangos» corren peligro de ser plagiados, sino que también otras artesanías están desprotegidas, por lo que es necesario legislar en esa materia.
En caso de que la demanda sea favorable a los indígenas, la compensación podría ser millonaria. Mientras tanto, artesanos de Tenango de Doria continúan expresando enojo y tristeza, ya que la apropiación cultural sigue siendo uno de los grandes retos a los que actualmente se enfrentan los creadores de esta tradición.
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