Descubre la Corrida Anual: Clave para tus Finanzas y el Mundo Deportivopost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Las corridas financieras son herramientas fundamentales en cualquier proyecto de inversión, especialmente en el ámbito inmobiliario. Una corrida financiera no es un archivo final, cerrado o definitivo. Todo lo contrario: se construye y ajusta con base en variables que pueden cambiar. Pero no basta con conocer estos números en bruto, hay que distribuirlos en el tiempo. No todo el gasto ni todo el ingreso ocurre al mismo tiempo.

Por ejemplo, en un desarrollo inmobiliario no compras el terreno, construyes y vendes todo en un solo día. No es lo mismo ganar 10 millones en un año que en diez. El valor del dinero en el tiempo cambia. Por eso, una corrida no solo mide "cuánto gano", sino "cuándo lo gano".

Indicadores Cruciales en una Corrida Financiera

Las corridas financieras arrojan múltiples indicadores esenciales para evaluar la viabilidad y rentabilidad de una inversión:

  • TIR (Tasa Interna de Retorno): Mide el rendimiento porcentual de tu inversión. Se debe comparar con la inflación o con instrumentos como los CETES.
  • ROI (Return on Investment): Porcentaje de retorno sobre la inversión inicial.
  • EBITDA: Ganancia antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones.
  • Yield (rendimiento anual): Cuánto rendimiento genera tu inversión en un año.

Cálculo del Rendimiento de una Inversión Anual

Los rendimientos de tu inversión se calculan con base en el plazo y monto que tú elijas. A continuación, te compartimos un ejemplo práctico de cómo se determina el rendimiento:

Supongamos que inviertes $10,000 MXN a un plazo de 90 días. La tasa anual que corresponde a este monto y plazo es de 8.30%. Por lo tanto, es necesario dividir la tasa entre 360 días (año comercial). Como resultado obtendrás 0.0230%, que corresponde al rendimiento diario. Sin embargo, para poder realizar el cálculo es necesario dividir el 0.0230% entre 100, obteniendo así una tasa de rendimiento diaria de 0.000230.

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Así, para calcular el rendimiento de tu inversión solo debes aplicar la siguiente fórmula:
Rendimiento = Monto ✖ tasa de rendimiento diario ✖ plazo de tu inversión.

Esta fórmula quedaría así con nuestro ejemplo:
$10,000 MXN ✖ 0.000230 ✖ 90 días = $207.50 MXN rendimiento de la inversión.

Consideraciones y Errores Comunes en Proyecciones Financieras

Uno de los errores más comunes es hacer corridas financieras con supuestos demasiado optimistas. Pensar que venderás el doble de unidades que indica el mercado puede llevarte a conclusiones falsas. Siempre es mejor proyectar con escenarios realistas o incluso conservadores.

A diferencia de muchos analistas financieros que solo conocen los números, nosotros cruzamos arquitectura con finanzas. No solo seguimos lo que el Excel dice, sino que validamos si es arquitectónicamente viable. Una buena corrida financiera es tan importante como un buen diseño arquitectónico o un permiso de construcción. ¿Tienes un proyecto inmobiliario en puerta? ¿Quieres evaluar si vale la pena invertir o necesitas ajustar tu estrategia? Una corrida financiera bien hecha puede ahorrarte millones -y muchos dolores de cabeza.

Análisis Anual de Rendimiento Deportivo: La "Corrida" del Atleta

En el ámbito deportivo, la "corrida anual" se refiere a la recopilación y análisis del rendimiento de un corredor a lo largo de un período extenso, a menudo un año. Hay corredores a los cuales les gusta saber cuál es la verdadera realidad de su rendimiento, y para ello qué mejor que reconvertir este, en cifras y cálculos en sencillas hojas de Excel.

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Lo que no se mide no se controla y lo que no se controla acaba por degradarse. Gracias a los avances tecnológicos los corredores disponemos de una gran cantidad de información sobre nuestros entrenamientos y competiciones. Los relojes con GPS son capaces de registrar una gran cantidad de información que conviene ser analizada y estudiada para conocer tanto la evolución de nuestro entrenamiento como incluso ser capaces de predecir nuestro desempeño en una determinada carrera. El potencial de esta información para mejorar la planificación del entrenamiento y para guiar a los corredores hacia la consecución de sus objetivos, es enorme.

Parámetros Clave y Recopilación de Datos

Partimos de la base de que hemos estado entrenando durante un período de tiempo más o menos largo (pongamos 6 meses o 24 semanas) y que hemos ido recogiendo semanalmente la información básica de estos entrenamientos como distancia, tiempo y desnivel positivo acumulado. Aunque a Kilian no le guste hablar de kilómetros, vale la pena incluirlo en nuestro análisis ya que lo enriquece mucho. Además cuando nos referimos a una carrera lo hacemos siempre hablando de kilómetros y desnivel.

Echando un vistazo a las webs de Kilian y Krupicka llama la atención que cuando describen sus entrenamientos no hablan de distancias y ritmos sino de tiempos y desnivel acumulado. Parece razonable cuando sabemos que la mayoría de sus entrenamientos los hacen en la montaña donde los kilómetros y el ritmo pasan a un segundo plano y la gracia está en ver qué desnivel son capaces de salvar en determinado período de tiempo.

Uso de Excel para el Análisis de Rendimiento Deportivo

Para un análisis efectivo, es fundamental comprender cómo Excel maneja las unidades de tiempo. Si hacéis la prueba comprobaréis que el resultado en formato número es 248 km/h que ni por asomo se corresponde con la realidad. Esto es así porque Excel considera que la unidad corresponde a un día. Por ejemplo, si a una fecha le sumamos 1 la fecha se incrementa en un día. Por tanto, un día equivale a 1 y como un día tiene 24 horas una hora equivale a 1/24 o 0.4166 unidades decimales.

Ahora bien, ¿qué ocurre si partimos de un valor de ritmo de 0:05:19 min/km y queremos saber a qué velocidad corresponde en km/h? La lógica nos dice que debemos dividir 60 entre el valor de ritmo en minutos por km ya que una hora tiene 60 minutos. De nuevo, el resultado en formato número no se corresponde con la realidad ya que, como veíamos, en Excel un día equivale a 1, una hora equivale a 1/24 y un minuto equivale a 1/1440.

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Hechas estas consideraciones estamos en condiciones de calcular una serie de parámetros que nos darán una información valiosa sobre la calidad del entrenamiento.

Visualización y Tendencias

Partiendo de nuestros tres parámetros básicos la información se ha multiplicado y aunque todavía es manejable resulta complejo comprender cuál ha sido la evolución de nuestros entrenamientos. Ahora, seleccionando los datos y ejecutando el asistente de gráficos de Excel nos permitirá crear un gráfico en unos cuantos sencillos pasos.

Con un primer golpe de vista vemos que empezamos bastante estables con una distancia semanal por encima de los 80 km y luego hemos ido bajando el kilometraje progresivamente para luego subir algo aunque de manera más irregular. Estas variaciones a la baja pueden deberse a un período de regeneración programado, a semanas de competición donde bajamos el volumen o incluso a lesiones.

Pero todavía podemos enriquecer más el análisis añadiendo al gráfico una línea de tendencia que nos indique hacia dónde nos dirigimos. Una línea de tendencia es una recta que se calcula a partir de un método matemático que ajusta al mínimo las diferencias entre cada uno de los puntos del gráfico y la recta. Esta, nos dará información sobre si la tendencia es alcista o bajista e incluso, conociendo la ecuación de esa recta, podremos prever cuál sería el valor de la siguiente semana si la tendencia se mantiene. Para presentar esta línea de tendencia en el gráfico anterior pulsamos el botón derecho sobre cualquiera de las barras del gráfico y elegimos la opción “Agregar línea de tendencia”. Elegiremos tipo de tendencia lineal y marcamos la opción “Presentar ecuación en el gráfico”.

Como vemos, nuestras sospechas anteriores se confirman. La tendencia es negativa, y es que cada semana hemos ido reduciendo el volumen en kilómetros. Sin embargo el corredor inteligente debería levantar la mano para protestar argumentando que podrían establecerse dos tendencias, una primera descendente hasta la semana 12 y otra ascendente hasta la semana 19 y de nuevo una bajada. Efectivamente esa es la realidad y la forma de representarlo gráficamente es añadir una línea de tendencia del tipo “Media móvil”. Esta media móvil calcula y presenta en el gráfico el valor medio de los últimos períodos, tantos como nosotros le indiquemos en el apartado “Período”.

Pero vayamos un paso más allá y establezcamos el valor medio de volumen, en nuestro caso distancia, que hemos cubierto en las 24 semanas de entrenamiento para poder ver si hemos estado por encima o por debajo de la media semanal. Lo primero que tendremos que hacer es calcular el promedio de estas 24 semanas y añadirlo en una columna nueva de nuestra hoja de cálculo. Para ello utilizaremos la fórmula PROMEDIO ($B$2:$B$25) y arrastraremos la fórmula para las 24 semanas. Posteriormente modificaremos la selección de datos del gráfico anterior añadiendo una nueva serie en la que seleccionaremos los valores de la nueva columna añadida que se corresponden con el valor medio y, por último, cambiaremos el tipo de gráfico a Línea pulsando el botón derecho sobre cualquiera de los datos del promedio. En este gráfico se puede apreciar que hemos estado unas 11 semanas por encima de la media y otras 14 por debajo del valor medio de volumen, sobre todo en el período que va de la semana 6 a la 14. Este mismo tipo de gráfico nos serviría para marcar un objetivo mínimo de volumen. Para ello, en lugar de calcular un promedio deberíamos añadir una columna con un valor constante de kilómetros semanales y controlaríamos semanalmente si hemos llegado al mínimo establecido previamente o no. Marcando tanto un mínimo como un máximo tendríamos una horquilla o un margen de volumen en el que deseamos estar. Estos valores fijarían unos límites de control para evitar de esta manera tanto el entrenamiento por defecto como por exceso.

No hace falta decir que todo lo anterior referido a distancia se puede aplicar de igual manera a otros indicadores de volumen como también a los indicadores de calidad referidos anteriormente. Además, hasta este punto todo lo explicado es de utilidad tanto para corredores en general, sean de montaña o no, como para ciclistas.

Analizando la Relación Velocidad-Pendiente en Corredores de Montaña

Nadie discutirá que a medida que aumenta la pendiente del terreno por el que corremos nuestra velocidad disminuye. Por esta razón Kilian y Krupicka prefieren hablar de horas y desniveles antes que de kilómetros y velocidades. Sin embargo, es posible evaluar nuestro rendimiento incluyendo en nuestro análisis tanto las horas y los desniveles como los kilómetros. Lo podemos hacer utilizando los gráficos de dispersión que analizan la relación entre dos variables, en nuestro caso, la velocidad y la pendiente. Nuestro rendimiento vendrá marcado por tanto, por la mayor o menor velocidad con la que somos capaces de subir una pendiente.

¿No os recuerda esto a aquellas clases de física de bachillerato en las que había que resolver problemas de cuerpos que suben y bajan por planos inclinados con una velocidad determinada? Pero que no cunda el pánico. No hay que resolver ninguna ecuación con senos y cosenos ni nada por el estilo. Por el momento será suficiente quedarnos con una idea que conocemos bien. Para una pendiente determinada un corredor será mejor si es capaz de desarrollar una mayor velocidad que otro.

Siguiendo con nuestro ejemplo representemos el gráfico de dispersión que relaciona la columna de velocidad con la columna de desnivel por kilómetro o pendiente. Este gráfico presenta una serie de puntos que vienen dados por la unión de parejas de valores de velocidad y desnivel por kilómetro. Como hemos hecho anteriormente añadimos una línea de tendencia y mostramos la ecuación en el gráfico. Lo que se aprecia en el gráfico es algo que se podía intuir a priori. A medida que aumenta la pendiente nuestra velocidad va bajando y además parece que lo haga de manera más o menos lineal.

Las dos primeras se desprenden de la ecuación de la recta de tendencia que es el modelo que refleja el entrenamiento de estas 24 semanas. De nuevo volvemos a las clases de bachillerato. En esta ocasión a las de matemáticas. El valor -0.0932 es la pendiente de la recta que es negativa porque la relación entre velocidad y pendiente es inversa, es decir, la velocidad disminuye a medida que aumenta la pendiente. El valor nos dice que nuestra velocidad disminuye en 0.0932 km / h por cada incremento unitario de pendiente. O lo que es lo mismo, si la pendiente por la que corremos pasa de 20 a 30 metros / km nuestra velocidad media se verá reducida casi 1 km / h.

Por ejemplo, la Maratón del Aneto con 42 km y 1950 metros de desnivel positivo tiene una pendiente media positiva de 46.4 metros /km y por tanto, nuestra velocidad media debería ser de 8’ 91 km/h o 6’44’/km y nuestro tiempo total estimado sería de 4h 43’.

Limitaciones del Modelo y Factores Adicionales

Aunque estos modelos son útiles, presentan limitaciones. La primera de ellas hace referencia a los extremos. Aunque parece razonable que se pueda correr de media a 4’32’’/km en terreno llano no pasa lo mismo cuando las pendientes son considerables. Por ejemplo, si aplicamos el mismo razonamiento que hemos seguido para el Maratón del Aneto, a una prueba como el Kilómetro Vertical del Puig Campana con 3.6 km y 1020 de desnivel positivo, la velocidad estimada tendría un valor negativo de -13’17 km/h. La verdad es que subiendo el Puig Campana hay veces que vas más para atrás que para adelante, pero está claro que el modelo no se puede aplicar en estos casos.

Otro factor que influye es el tipo de terreno por el que se transita, ya que no es lo mismo correr por una pendiente elevada de rocas sueltas que por una pendiente asfaltada o de buen pisar. La pendiente puede ser la misma pero la velocidad seguro que es mucho menor en el primer caso que en el segundo. Además hay que tener en cuenta que nuestra actividad es también una actividad social y que correr por la montaña es mucho más divertido cuando se hace en grupo que en solitario. Esto supone que nuestro ritmo se adaptará al ritmo del grupo y puede introducir un valor que represente poco el estado de forma de un corredor tanto si vamos más rápido de lo normal como si vamos más lentos. Disponer de un año de datos de entrenamientos, hará que los valores anormalmente altos y bajos se vayan compensando y el análisis se ajuste más a la realidad y sea por tanto de utilidad.

Evaluación de la Mejora del Rendimiento

Pero vayamos un poco más lejos y dividamos nuestro gráfico de dispersión en dos períodos. El primero que vaya desde la semana 1 a la semana 13 y el segundo desde la 14 a la 24. Parece claro que en el período 2 hemos entrenado más rápido que en el período 1. Al margen de las consideraciones hechas con anterioridad, podemos afirmar con bastante certeza que nuestro rendimiento ha aumentado. Somos capaces de ir más rápido en un rango de pendientes similares. ¿Cuánto más rápido? Algo más de medio kilómetro por hora que se corresponde con la diferencia entre el 13.727 y 13.151 de las ecuaciones de las rectas. La recta que mide nuestro rendimiento se ha desplazado hacia arriba y esto es buena señal, vamos por buen camino.

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