Las aves de producción convierten el pienso en productos derivados de forma rápida, eficiente y con un impacto ambiental relativamente bajo, en comparación con otros sectores ganaderos. Su elevada tasa de productividad tiene como consecuencia unas necesidades nutricionales relativamente elevadas. Las aves de producción necesitan al menos 38 nutrientes en sus dietas en concentraciones y equilibrio apropiados.
Los valores nutricionales publicados en Nutrient Requirements of Poultry (National Research Council [NRC], 1994) son los datos disponibles más actuales y deben considerarse como las necesidades nutricionales mínimas para las aves de producción. Estos valores de necesidades se han obtenido a partir de niveles determinados experimentalmente, tras una extensa revisión de los datos publicados. Los criterios utilizados para determinar las necesidades de un nutriente dado están relacionados principalmente con la producción (p. ej., crecimiento, eficiencia alimentaria, producción de huevos), la prevención de los signos de deficiencia y la calidad de los productos de las aves de producción.
Las necesidades publicadas por el NRC asumen que los nutrientes dietéticos están en una forma altamente biodisponible y no incluyen un margen de seguridad. Por lo tanto, se deben realizar ajustes en función de la biodisponibilidad de los nutrientes en el pienso. Se debe agregar un margen de seguridad basado en: El periodo de tiempo que se conservará la dieta antes de la alimentación, cambios en las frecuencias de ingesta de alimento debido a la temperatura ambiental o al contenido de energía de la ración, cepa genética de aves de producción, condiciones de cría (especialmente el nivel de higiene) y la presencia de factores estresantes, como enfermedades y micotoxinas.
Los márgenes de seguridad para las vitaminas y para la mayoría de los oligoelementos tienden a ser bastante altos en relación con las necesidades reales, debido a su bajo costo y al mínimo riesgo de intoxicación. En contraste, los márgenes de seguridad para la mayoría de los macrominerales, aminoácidos y energía tienden a ser mínimos, debido al costo o a los posibles efectos negativos sobre el rendimiento.
Agua: Un Nutriente Esencial
El agua es un nutriente esencial y se necesita en mayores cantidades que cualquier otro nutriente. En condiciones termoneutras, una guía general es que las aves beberán aproximadamente el doble de agua que la cantidad de alimento. Por ejemplo, si consumen 125 g de alimento, consumirán 250 ml de agua.
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Sin embargo, hay muchos factores que influyen en la ingesta de agua, como la temperatura ambiental, la humedad relativa, los niveles de sal y proteínas en la dieta, la productividad de los animales (tasa de crecimiento o producción de huevos) y la capacidad individual para absorber agua en el riñón. Como resultado, las necesidades específicas de agua no pueden establecerse para todas las circunstancias.
La privación de agua durante más de 12 horas tiene un efecto adverso sobre el crecimiento en aves jóvenes y la producción de huevos en ponedoras; la privación de agua durante más de 36 horas da lugar a un marcado aumento de la mortalidad en aves jóvenes y adultas. En todo momento, los animales deben tener acceso a agua fresca, limpia y no contaminada por altos niveles de minerales u otras sustancias potencialmente tóxicas.
Necesidades Energéticas y Consumo de Pienso
Tanto las necesidades energéticas de las aves como el contenido energético de los alimentos se expresan en kilocalorías (1 kcal equivale a 4,1868 kilojulios). Actualmente, se utilizan tres medidas diferentes de la energía biodisponible en los alimentos para la formulación de dietas en aves de producción: energía metabolizable aparente (EMAn), verdadera energía metabolizable (EMVn) y energía neta (EN). El subíndice 'n' indica que la medida ha sido corregida en función de la cantidad de nitrógeno retenido en el organismo.
La EMAn es la energía bruta del alimento menos la energía bruta de las excretas y se utiliza para informar sobre la energía dietética y formular las raciones. Los cálculos de la EMVn realizan una corrección adicional para tener en cuenta las pérdidas endógenas de energía que no son directamente atribuibles al alimento, por lo que suelen ser una medida más precisa. La EMAn y la EMVn son similares en muchos ingredientes, aunque difieren sustancialmente para otros como la harina de plumas o los granos de destilería de maíz con solubles. El sistema de energía neta explica las pérdidas de energía fecal y urinaria, así como la energía perdida en forma de calor durante la digestión, absorción y metabolismo de los alimentos (incremento del calor). Aunque se están desarrollando las bases de datos de EN, la mayoría de las formulaciones de dietas para aves de producción se realizan utilizando la EMAn.
Las aves de producción pueden ajustar su ingesta de alimento dentro de un rango considerable de niveles energéticos del pienso para cubrir sus necesidades energéticas diarias. Las necesidades energéticas y, en consecuencia, la ingesta de pienso, también varían considerablemente con el nivel de productividad, en función de la temperatura ambiental y la cantidad de actividad física. Sin embargo, las necesidades diarias de aminoácidos, vitaminas y minerales por lo general son independientes de estos factores. Los valores de las necesidades nutricionales se basan en las tasas típicas de ingesta de aves en un ambiente termoneutro que consumen un pienso con un contenido específico de energía.
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Si un ave consume un pienso que tiene un mayor contenido energético, su ingesta de pienso disminuirá, por lo que esa dieta debe contener una cantidad proporcionalmente mayor de aminoácidos, vitaminas y minerales. Por tanto, la composición de la ración debe ajustarse en proporción a la energía correctamente para garantizar una ingesta adecuada de nutrientes, según las necesidades y la ingesta real de pienso. Debido a la capacidad de las aves de ajustar su ingesta de pienso para adaptarse a una amplia gama de dietas con diferente contenido energético, los valores de energía enumerados en las tablas de necesidades nutricionales deben considerarse más como directrices que como requisitos absolutos.
El consumo de alimento diario por ave está determinado naturalmente por la propia ave, y depende de la edad, época del año, porcentaje de producción y, sobre todo, de la calidad del alimento suministrado, es decir, el nivel de energía que este aporta. El ave come lo suficiente para cubrir sus necesidades energéticas; una vez que lo hace, deja de comer. Lo importante es suministrar un alimento balanceado que contenga las vitaminas, minerales, grasas, carbohidratos y proteínas que las aves necesitan. El consumo promedio de un alimento de este tipo es de unos 110 gr por día, pero si hace frío, el consumo aumenta; este también se incrementa con la edad.
Necesidades Específicas de Nutrientes
Aminoácidos
Las aves de producción, como todos los animales, sintetizan proteínas que contienen 20 diferentes L-aminoácidos. Las aves no pueden sintetizar 9 de estos aminoácidos por la falta de enzimas específicas: arginina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina. Estos 9 aminoácidos se conocen como aminoácidos esenciales.
El ave puede sintetizar histidina, glicina y prolina, pero la tasa suele ser insuficiente para satisfacer las necesidades metabólicas de las aves de alta producción, por lo que se requiere una fuente dietética para obtener el máximo rendimiento. La cisteína y la tirosina pueden sintetizarse a partir de la metionina y la fenilalanina, respectivamente, y deben estar en la ración si los niveles de metionina o fenilalanina son inadecuados. Estos 5 aminoácidos se conocen como aminoácidos esenciales.
La dieta también debe aportar cantidades suficientes de aminonitrógeno para permitir la síntesis de aminoácidos no esenciales. Los aminoácidos esenciales a menudo se añaden a la ración en forma purificada para minimizar tanto el nivel de proteína total como el costo del pienso. Esto tiene la ventaja adicional de minimizar la excreción de nitrógeno. La alimentación con dietas reducidas en proteínas equilibradas en aminoácidos y nitrógeno amino también puede disminuir el incremento de calor de la dieta y ayudar a rebajar el estrés térmico en condiciones de calor.
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Vitaminas
Las vitaminas son un grupo no relacionado de compuestos implicados en el metabolismo y se necesitan en cantidades muy bajas en la dieta, ya que no se pueden sintetizar por las aves de producción. Por lo general, las vitaminas se clasifican como liposolubles (vitaminas A, D, E y K) y solubles en agua (tiamina [B1], riboflavina [B2], niacina [B3], ácido pantoténico [B5], piridoxina [B6], biotina [B7], ácido fólico [B9], cobalamina [vitamina B12] y colina).
Las necesidades de vitaminas A, D y E se expresan en UI porque existen múltiples formas de cada una de estas vitaminas y, a menudo, tienen diferentes potencias. En los pollos, la actividad de 1 UI de vitamina A equivale a 0,3 μg de retinol puro, 0,344 μg de acetato de retinilo o 0,6 μg de betacaroteno. Sin embargo, los pollitos jóvenes usan el betacaroteno menos eficientemente que las aves mayores. 1 UI de vitamina D equivale a 0,025 μg de colecalciferol (vitamina D3). El ergocalciferol (vitamina D2) se usa con una eficiencia de menos del 10 % de la vitamina D3 en aves de producción y no debe utilizarse como suplemento. 1 UI de vitamina E equivale a 1 mg de acetato DL-alfa-tocoferol sintético.
Las necesidades de vitamina E varían según el tipo y la concentración de grasa en la dieta, los niveles de selenio y oligoelementos, y la presencia o ausencia de otros antioxidantes. Cuando se administran dietas ricas en ácidos grasos de cadena larga altamente poliinsaturados, los niveles de vitamina E deben incrementarse considerablemente. Las vitaminas liposolubles se pueden almacenar en los tejidos del cuerpo, por lo que las aves pueden sobrevivir durante periodos de tiempo relativamente largos sin suplementación. Por el contrario, los niveles excesivos de ingesta de vitaminas liposolubles, durante periodos prolongados, pueden producir intoxicaciones.
Las vitaminas hidrosolubles actúan como coenzimas que intervienen en el metabolismo de la energía y los nutrientes, en el desarrollo de las células sanguíneas y en otras funciones. Las vitaminas hidrosolubles, con excepción de la cobalamina, no se almacenan en los tejidos y se deben suministrar con frecuencia para mantener una salud y productividad normales. La colina es necesaria como parte integral de los fosfolípidos corporales, como parte de la acetilcolina y como fuente de grupos metilo. Los pollos en crecimiento también pueden usar betaína como agente metilante. La betaína está distribuida ampliamente en los piensos comerciales y puede limitar las necesidades de colina, pero no se reemplaza por completo en la dieta.
La vitamina C se sintetiza por las aves de producción en cantidades adecuadas bajo condiciones normales, pero la suplementación dietética puede ser beneficiosa en condiciones de altas temperaturas ambientales. Todas las vitaminas están sujetas a degradación con el paso del tiempo, y este proceso se ve acelerado por la humedad, el oxígeno, los oligoelementos, el calor y la luz. A menudo se aplican preparaciones de vitaminas estabilizadas y márgenes de seguridad generosos para compensar estas pérdidas. Esto es especialmente importante si las dietas se granulan, extruyen o almacenan durante periodos prolongados.
Minerales
Gran parte del fósforo de los piensos de origen vegetal forma complejos con el fitato y las aves de producción no lo absorben eficazmente. Por consiguiente, es fundamental que solo se considere el fósforo disponible y no los niveles de fósforo de la dieta. El aporte de calcio apropiado depende tanto del nivel de calcio como de su relación con el fósforo disponible. Para las aves en crecimiento, esta proporción no debe desviarse sustancialmente de 2:1.
Las necesidades de calcio de las gallinas ponedoras son muy altas y aumentan con la tasa de producción de huevos y con la edad del ave, mientras que los requerimientos de fósforo disponible disminuyen a lo largo del ciclo de producción. El Ca:aP para las gallinas ponedoras puede oscilar entre 8,4 al inicio y 11,0 al final del ciclo de puesta. Los niveles de sodio en la dieta se deben controlar, ya que un consumo excesivo puede aumentar el consumo de agua y humedecer la cama, y puede reducir la calidad de la cáscara en las aves ponedoras. El agua potable puede contribuir apreciablemente al consumo global de sodio del ave, y los niveles dietéticos se deben reducir en consecuencia, si los suministros locales de agua contienen niveles elevados. El azufre es necesario en forma de los aminoácidos metionina y cisteína que contienen azufre, y no se necesitan suplementos de azufre en otras formas.
Otros Nutrientes y Aditivos
Los pollitos requieren al menos 38 nutrientes junto con niveles adecuados de energía metabolizable y agua. Además de los ingredientes tradicionales, se incluyen algunos complementos que ayudan a mejorar la calidad del pienso y del huevo, la utilización de nutrientes, la salud intestinal, el bienestar y que reducen la contaminación ambiental.
Por otro lado, los antioxidantes no nutritivos, como la etoxiquina, se suelen añadir a la dieta para proteger a las vitaminas y a los ácidos grasos insaturados de la oxidación. Las enzimas exógenas se usan a menudo para aumentar la disponibilidad de nutrientes (p. ej., fitasa, amilasa y proteasa) o disminuir algunos de los efectos antinutricionales de determinados alimentos. También se utilizan comúnmente los probióticos y prebióticos para mejorar la salud intestinal, y aminoácidos de forma individual para hacer eficiente el uso de la proteína dietética y reducir así la excreción de nitrógeno al medio ambiente. Los pigmentantes, junto al maíz y la hierba o pasto, aportan carotenoides para que la yema del huevo tenga un color amarillo-anaranjado.
Manejo de la Alimentación en Gallinas Ponedoras
Cuando hablamos de alimentar gallinas, pero especialmente acerca del manejo de la alimentación en gallinas ponedoras, es fundamental entender las etapas de desarrollo del ave y variar la alimentación acorde a cada una de ellas.
Composición y Digestión del Pienso
Las gallinas ponedoras comen alimentos completos y equilibrados. Los expertos en nutrición diseñan dietas que aportan la energía y los nutrientes necesarios para el normal funcionamiento del organismo y la formación del huevo. El tracto digestivo de las aves es corto y el alimento lo recorre a un ritmo rápido (3-4 horas). Su digestión es fundamentalmente enzimática, con una reducida tasa de fermentación bacteriana.
Las gallinas captan el alimento con el pico, lo tragan sin masticar y pueden almacenarlo en el buche, una cavidad esofágica destinada a ser un reservorio de alimento para el ave. A continuación, este alimento pasa al proventrículo, que actúa como estómago glandular (digestión enzimática), y a la molleja, donde se realiza la acción de trituración (digestión mecánica) y mezcla con los jugos gástricos. Una vez que los procesos de digestión han reducido el tamaño de los componentes del alimento, los nutrientes son absorbidos a través de las células epiteliales del intestino delgado y pasan a la circulación, transportándose a los diferentes tejidos y transfiriéndose posteriormente al huevo.
Los principales ingredientes que forman parte del alimento de las gallinas son: cereales (maíz, trigo, cebada y avena), fuentes de proteína (harinas de soja, harina de girasol y guisantes), aceites vegetales, vitaminas y minerales. Por ello, podemos decir que las gallinas se alimentan mayoritariamente con productos de origen vegetal, aun siendo animales omnívoros. De hecho, las gallinas con salida al exterior (camperas, código 1 y ecológicas, código 0) además del pienso pueden ingerir otros alimentos (5%) como insectos, lombrices, hierba y/o pasto e incluso minerales.
Todas las materias primas son mezcladas en las proporciones adecuadas para la fabricación de un pienso equilibrado y de calidad. Durante los procesos de fabricación de los piensos se sigue un estricto control de calidad y trazabilidad, desde los ingredientes hasta el alimento acabado. Nunca se usan hormonas y los antibióticos quedan restringidos a su uso por prescripción veterinaria con fines únicamente terapéuticos. Este alimento completo se suele presentar en forma de harina gruesa, granulado o migaja, ya que las gallinas rechazan las partículas finas.
Etapas de Desarrollo y Cantidad de Alimento Recomendada
La cantidad de alimento a consumir por semana en las gallinas se basa en tablas estándar, pero puede variar dependiendo de los requerimientos del ave según su etapa. Un peso corporal y una deposición de grasa adecuados son factores importantes a la hora de criar pollitas para conseguir una producción máxima de huevos a lo largo de la vida del lote de puesta.
La siguiente tabla resume el consumo diario aproximado de alimento y los pesos corporales para las diferentes fases de desarrollo de las gallinas ponedoras:
| Etapa de Vida | Duración | Consumo Diario Aprox. (gr/ave/día) | Peso Corporal Aprox. (gr) | Notas Relevantes |
|---|---|---|---|---|
| Pre-Inicio | Día 1 a 7 | 14-15 | 60-72 | Alimento importante para fortalecer la salud intestinal y respiratoria. |
| Inicio | Semana 1.5 a 5-6 | 20-40 | 121-474 | Asegura buen emplume, desarrollo óseo y muscular, y ganancia de peso. |
| Crecimiento | Mes y medio a Semana 15-16 | 40-80 | Hasta 1412 (referencia 1350 a S16) | Equilibrar la dieta para evitar el sobrepeso. Importante control de peso periódico. |
| Pre-Postura | 2 semanas aprox. | 75-79 (hasta 90) | 1412-1515 (referencia 1500-1570 a S18) | Ayuda a obtener pollas mejor conformadas con madurez sexual ajustada y mejora el desarrollo óseo y del oviducto. |
| Postura | Desde Semana 18-22 | 109-120 (variaciones por edad y raza) | Desde 1550 hasta 2100 (al final del ciclo) | El alimento debe proveer calcio, fósforo y proteína para la producción de huevos sin agotar reservas. |
Consideraciones Prácticas y Ajustes de Alimentación
En la etapa de postura, el consumo diario aproximado de alimento por ave es de entre 115 y 120 gramos, y su peso debe estar alrededor de los 1550 gramos, aunque los pesos máximos al final del ciclo productivo pueden alcanzar entre 2045g a 2100g. Los niveles y picos de postura pueden variar dependiendo de las razas, pero estas referencias son reales para considerar en producciones de gallinas de alta postura.
La mayoría de las estirpes de gallinas blancas Leghorn tienen pesos corporales relativamente bajos y no tienden a la obesidad con una alimentación normal, por lo que se les suele proporcionar alimento para consumo ad libitum. En las estirpes de gallinas ponedoras de huevos morenos, como Isa Brown o Lohmann Brown, se suele aplicar algún grado de restricción (~90 % de la cantidad de pienso a voluntad) para evitar el inicio precoz de la puesta en las pollitas, y las ponedoras de huevos morenos pueden estar ligeramente restringidas para reducir la mortalidad y limitar el tamaño del huevo.
La ingestión de alimento de los pollos de engorde no suele estar limitada, pero los reproductores de vida mucho más larga suelen volverse obesos si se alimentan ad libitum; por tanto, la restricción alimentaria es necesaria para reproductoras de pollos de engorde inmaduras y maduras. Cuando se limita el consumo de pienso, los niveles de aminoácidos, vitaminas y minerales deben incrementarse proporcionalmente para prevenir las deficiencias.
Es importante saber qué sistema de producción se está utilizando: jaula, piso, camperas o ecológicas. Si son camperas o ecológicas (con salida a pradera), consumen más alimento que en piso o jaula para una misma línea genética. Por ejemplo, en sistemas ecológicos, las gallinas pueden consumir 133 gr diarios cada una con alimento a libre disposición.
Lo mejor es suministrar toda la ración (100%) en horas tempranas de la mañana, de manera que parte del proceso digestivo ocurra en esas horas más frescas. La cantidad de suministro diario dependerá tanto de la fase de producción de las aves como de la calidad nutricional del alimento. Recomendable, según sea el caso, suplementar con Carbonato de Calcio grueso (>5mm) después que las gallinas hayan cumplido más de 50 semanas de edad para ayudar en la conformación de una mejora en la calidad de la cáscara, la cual tiende a deteriorarse con la edad. Esto es recomendable suministrarlo a las aves después de las 4pm, ya que se requiere la retención de estas partículas grandes en la molleja como fuente del calcio para su deposición sobre el huevo en horas nocturnas.
En cuanto al consumo de alimentos mezclado con maíz, excepto que sea concentrado, no se le debe poner maíz, pues se desbalancea el mismo. Si las gallinas se encuentran en un lugar bien cerrado y picando pasto, el consumo de alimento formulado puede reducirse en un 40 por ciento.
