Descubre la Fascinante Historia de Cash America Villas de la Hacienda ¡Te Sorprenderá!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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El estudio se enfoca en el análisis de los situados durante el periodo que abarca todo el siglo XVII, la centuria donde aparecieron tres interesantes coyunturas del gasto militar novohispano: La del auge que refleja la agresiva política española para recuperar el esplendor de los tiempos de Carlos I y Felipe II; la de declive y agotamiento financiero, los factores que influyeron en el traspaso de los presidios de Santo Domingo y Puerto Rico al financiamiento del virreinato peruano; y, finalmente, la de la recuperación que permitió restablecer buenos envíos de los situados a la región del Golfo-Caribe. Además para este vasto espacio temporal se analizarán las tendencias de los situados para cada plaza militar de la región del Gran Caribe, y se compararán los resultados obtenidos con otros egresos de la hacienda real novohispana, a saber: las remesas enviadas a la metrópoli, el total de los egresos que sufragó la caja real de México y finalmente, la composición de los gastos defensivos para todas las fronteras imperiales que mantenía el virreinato en las regiones bajo su administración.

Con ello se pretende demostrar la importancia del Circuncaribe dentro del sistema defensivo español en América. El análisis se ubica dentro de los más importantes acontecimientos de la centuria tanto en Europa como en las Indias, los cuales directamente o indirectamente influían y afectaban el aspecto de los situados.

La historiografía que abarca el tema de los gastos militares para el Gran Caribe en el siglo XVII es todavía escasa. En ella sobresalen dos trabajos de Engel Sluiter, para los que el autor revisó varios ramos de las reales haciendas novohispana y peruana, y recolectó los datos de sus gastos militares. Sin embargo, Sluiter muestra solamente las cifras de dicho egreso sin analizarlas detalladamente. Por otro lado, en los libros Historia de Puerto Rico (1600-1650) de Vila Vilar e Historia de Puerto Rico (1650-1700) de Ángel López Cantos, aunque se pueden encontrar algunos datos sobre los situados para San Juan durante el siglo XVII, tampoco existe un análisis específico de ellos.

Existen otros dos trabajos que tratan las remesas en metálico a los presidios grancaribeños. El primero de John Tepaske, La política española en el Caribe durante los siglos XVII y XVIII, que ofrece información sobre los esfuerzos de la corona española para mantener las disposiciones defensivas en el Caribe; sin embargo, la investigación se interesa más en los gastos militares para la centuria decimoctava, mientras que del siglo anterior sólo se presenta la contabilidad de los situados del presidio de San Juan de Ulúa.

En cambio, José Manuel Serrano en su libro Ejército y fiscalidad en Cartagena de Indias, analiza los situados de dicha ciudad durante los siglos XVII y XVIII, sin abarcar otros puntos estratégicos de la región del Gran Caribe. Quizá la falta de interés para estudiar el tema de gastos militares durante la centuria decimoséptima se debe a la opinión generalizada de que aquel tiempo fue de declive para la Casa de los Habsburgo en el trono español, lo que justifica que la atención de los historiadores se haya enfocado más en la explicación de sus causas y consecuencias. Asimismo, la escasez de los trabajos económicos de dicha centuria es el resultado de la insuficiencia de fuentes documentales.

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En cambio, la excesiva y detallada burocracia, alentada por el régimen de los Borbones españoles, dejó la abundancia documental que permite desarrollar, comodamente, los estudios económicos para el siglo XVIII. Las investigaciones que han prestado mayor cuidado al analizar los gastos militares se centran en las centurias XVI y XVIII. Una de ellas es el trabajo de Paul Hoffman quien fue el pionero en estudiar el origen de los situados y proponer explicaciones sobre la política defensiva española y gastos sufragados por ella en el mantenimiento de las plazas militares en las Indias en la segunda mitad del siglo.

En su trabajo aparece el término "situado", y hace referencia a su aplicación al parecer por primera vez en una real cédula dada por Felipe II el 15 de noviembre de 1570, en la cual se refería al apoyo anual monetario que debía remitir la ciudad de Panamá al presidio de La Habana.

Por otra parte, historiadores como Juan Manuel Zapatero, Carlos Marichal y Matilde Souto, Johanna von Grafenstein y José Manuel Serrano presentan una amplia visión de las grandes reformas militares y económicas de los Borbones españoles con base en la economía militar, financiamiento de tropas y fortificaciones en América durante el siglo XVIII. Así, el primero de los historiadores mencionados presentó en los años sesenta del siglo XX un nuevo planteamiento de la guerra imperial en la región del Caribe, explicando de manera exhaustiva la situación política y administrativa de las potencias marítimas europeas que lucharon en el Caribe por el dominio comercial y colonial. También analizó en general los gastos militares novohispanos que se utilizaron como soporte de las acciones durante los conflictos bélicos en el ámbito caribeño.

En cambio, Marichal y Souto se enfocaron en la contabilidad de los situados novohispanos de toda la centuria decimoctava, así como en su función como parte integral de los egresos de la corona española. Con su investigación demostraron que las remesas del situado superaban en varias ocasiones a las que se enviaban a la metrópoli, ya que a pesar de la agresiva política fiscal de los Borbones la mayoría de la plata novohispana se empleaba en las empresas americanas y no europeas.

La investigación que ofrece Johanna von Grafenstein presenta una visión del Circuncaribe a partir de la guerra de Independencia de Estados Unidos, en la cual España participó desde el año 1779 hasta la ocupación de su territorio por Napoleón en 1808. La autora muestra la región del Gran Caribe como escenario de las guerras imperiales y cómo estas influían en los cambios de las fuerzas dominantes en la zona. Una parte importante de su estudio se enfoca en el aspecto de los situados novohispanos durante el periodo de 1779 a 1808 y su manejo en la región del Golfo-Caribe.

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Por otro lado, José Manuel Serrano analiza el financiamiento de las fortificaciones y tropas de Tierra Firme por el virreinato peruano y de la Nueva Granada entre 1700 y 1788. El historiador recopila datos para las remesas destinadas a los puntos estratégicos de dicha región como Río Hacha, Santa Marta, Portobelo-Chagre y Panamá, y llega a la conclusión de que el situado fue un estímulo muy importante de la vida económica de los presidios. Asimismo, con base en el caso de Cartagena de Indias, demuestra que el desarrollo económico de la ciudad no estaba conectado tan estrechamente con las remisiones del situado, como sucedía en otras plazas militares que en su mayoría tenían economías estancadas y sobrevivían de los socorros externos.

Finalmente, conviene mencionar el trabajo de Argelia Pacheco Díaz, en el cual se realizó un análisis de los subsidios novohispanos para Puerto Rico en la segunda mitad del siglo XVIII y primeras décadas del siglo XIX. Aquí es interesante el aspecto del financiamiento durante la lucha por la independencia de México, de donde todavía se enviaban remesas monetarias para el presidio puertorriqueño, pero ahora no con fines de defender la isla de agresiones extranjeras, sino para apoyar empresas militares españolas en contra de las rebeliones que habían surgido en el continente americano.

Para terminar esta breve revisión historiográfica cabe señalar que la gran recopilación de la real hacienda novohispana que durante años realizaron John Tepaske y Herbert Klein muestra algunas series de cantidades sobre todo para la defensa de las islas Filipinas o de la frontera norte, no obstante, su información para el financiamiento militar del Gran Caribe es escasa. Otra dificultad de dicho trabajo se presenta con la ubicación de los egresos defensivos del Circuncaribe bajo el rubro "gastos de guerra", lo que influyó en poca utilidad de la recopilación para esta investigación.

De esta manera, para ir más allá de las visiones enfocadas solamente en los estudios de las centurias XVI y XVIII, en el artículo se tratará la complejidad del financiamiento militar novohispano para todo el siglo XVII. El propósito es generar conocimiento sobre los situados durante dicha centuria, así como analizar el funcionamiento de las políticas defensivas durante los reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II en el mantenimiento de las plazas militares gran caribeñas a través de las remesas enviadas por la hacienda real novohispana. Se tratará de esclarecer cuál era la política de enfrentamiento de los problemas externos (penetración extranjera en el Gran Caribe) e internos (crisis minera del virreinato, dificultades con la recolecta de plata para los situados y su transporte a los presidios).

Cabe señalar que las sumas presentadas en este trabajo provienen de los libros de Hoffman, Sluiter y López Cantos, y los fondos documentales de Archivo Histórico de Hacienda, Indiferente Virreinal y Reales Cédulas Originales del Archivo General de la Nación (México), además de Contaduría, México, Patronato y Santo Domingo del Archivo General de Indias (Sevilla). Pese a la revisión de ambos archivos y de la bibliografía secundaria no se ha podido elaborar una secuencia completa de los datos que se refieren a los situados, ya que en el caso del Archivo General de la Nación se han conservado hasta nuestros tiempos pocos registros de la contaduría. En cambio, en el Archivo General de Indias las fuentes fueron más abundantes, sobre todo para las cajas de Puerto Rico y Santo Domingo. Sin embargo, no se pudieron completar todos los datos para los presidios de San Agustín, La Habana y Santiago de Cuba. La documentación de Contaduría para estos últimos lugares fue escasa debido a que muchos de los acervos de estas cajas se perdieron durante un incendio a principios del siglo XX. A pesar de estos inconvenientes se pudo reunir información seriada, si bien no del todo completa, pero sí representativa.

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Geografía Estratégica del Gran Caribe

El espacio referido como el Gran Caribe se compone de dos áreas geográficas: la primera, del Golfo de México con la península de la Florida al nororiente y la costa norte de la península de Yucatán, y la segunda del mar Caribe con las Antillas Mayores y Menores, las costas de Tierra Firme y Centroamérica hasta las orillas meridionales de la península yucateca. Esta vasta superficie, considerada por los españoles como mare clausum, desde la segunda mitad del siglo XVI se convirtió en el escenario de los continuos conflictos bélicos entre España y otros países europeos en la lucha por el dominio colonial en las Indias. Así, los puntos defensivos del Circuncaribe se convirtieron en los primeros baluartes españoles de América, de los cuales dependía la seguridad de las entradas a los ricos virreinatos del Perú y de la Nueva España. Este último virreinato gobernaba el enorme espacio terrestre y marítimo a través de sus cuatro audiencias reales que se fundaron en el siglo XVI.

La primera y más antigua fue la Audiencia de Santo Domingo, establecida en 1511, y su jurisdicción abarcaba las islas del Caribe, el sur de la península de la Florida y territorios de la actual Venezuela.

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