Desde la historia, el impacto que ocasiona la inflación conlleva una repercusión muy elevada para los hogares de clase media baja al momento de adquirir los productos de la canasta básica familiar siendo en gran medida consumidores precarios. A diferencia de las familias de clase alta, incluso pequeños aumentos de precios tienen fuertes implicaciones en su consumo.
Por ello menciona (Jaramillo & O’Brien, 2022), que la inflación en otros bienes y servicios, como aquellos relacionados con el precio del combustible, también impacta a consumidores de todo el mundo. Estas alzas de los precios también contribuyen a una pérdida importante en el nivel de bienestar a través de mayores costos de transporte.
Sin embargo, se indica que la inflación incontrolada, genera trampas de pobreza, es decir los pobres están más expuestos a la inflación porque carecen de medios para preservar su poder adquisitivo y así para satisfacer las necesidades básicas. Por otro lado, los pobres no tienen capacidad de ahorro, siendo que no pueden utilizar su dinero para mantener sus hábitos de consumo. (Gill & Nagle, 2022). Los riesgos son potencialmente grandes.
Muchos países de la región se enfrentan ahora al doble riesgo de la desaceleración económica y la alta inflación, con la consecuente repercusión sobre los pobres que podría ser colosal. También encontramos que la inflación está correlacionada positivamente con el desempleo y negativamente con la desigualdad.
Por consiguiente, el ingreso de las familias y el costo de la canasta básica familiar posee una alta relación, la misma que puede ser explicada en el sentido de que mientras las familias posean un mayor nivel de ingresos podrán adquirir la canasta básica. Es importante considerar que el precio de la canasta no permanece estable en el tiempo, sino que también, los productos que la componen se encuentran influenciados por factores externos que ocasionan la inflación, y que terminan afectando su costo.
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En virtud de lo mencionado una familia promedio necesita para cubrir sus necesidades más básicas, partiendo de sus ingresos, un conjunto de bienes y servicios que se encuentran considerados en las canastas básicas de cada país. En el Ecuador, la canasta básica posee los productos indispensables para que los individuos lleven una vida sana, tanto física como mentalmente, pero es importante recalcar que en la actualidad también es un problema que genera controversia, debido a que el costo de la canasta básica supera a los ingresos de las familias.
Según expresa (Godinez Montoya et al, 2015) generalmente los hogares dependen de una sola actividad económica, siendo la tendencia que se diversifique sus ingresos con el propósito de incrementarlos y mejorar su bienestar, en países como Ecuador que dependen de la agricultura en mayor porcentaje, los ingresos de los hogares deberían proceder de salarios por actividades no agrícolas y del autoempleo, los salarios permiten adquirir bienes y servicios, dinamizando la producción, reduciendo el desempleo (pp.
Del mismo modo, las variaciones en cuanto al IPC debido a la pandemia han denotado una baja en el poder adquisitivo de bienes y servicios, lo que provoca que con el ingreso actual no se puede adquirir los productos de primera necesidad contemplados en la canasta básica. Siendo la clase social media y clase social baja perjudicadas cuando tratan de adquirir la Canasta Vital ya que el precio de adquisición es más bajo por lo que se requiere que por parte de las autoridades existan proyectos en los que se genere empleo con un salario que permita una mejor calidad de vida de la población.
Al respecto de los efectos que trae consigo el fenómeno económico de la inflación y sus consecuencias, evidenciando los escenarios pre-pandemia del Covid-19 y post pandemia, ha provocado una de las peores recesiones en décadas. Podemos señalar como consecuencia de que el sueldo básico es muy inferior al precio relativo de la canasta básica familiar. Esto ocasiona que, 7 de cada 10 familias no puedan cubrir su costo.
Asimismo, esta investigación, pretende proporcionar información fundamental sobre la afectación actual que genera este proceso de desequilibrio económico sobre la canasta básica, es decir, con una inflación elevada nos limita el consumir bienes y servicios. La inflación se produce como consecuencia de la inflexibilidad parcial o total de los precios a la baja.
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Así, la modificación en los precios relativos es un proceso muy frecuente en los países latinoamericanos irá acompañada por incremento en el nivel general de precios. Por ejemplo, si se produce un cambio en los gustos de los consumidores a favor de un bien A y en detrimento de otro sustituto B, se producirá un exceso de demanda en el primero y un exceso de demanda en el segundo.
En condiciones de funcionamiento normal del mecanismo de precios, se producirá un aumento del bien A y una disminución del segundo, manteniéndose inalterado el nivel de precios. Sin embargo, si los mecanismos de mercado presentan una inflexibilidad de los precios a la baja, el precio del primer bien aumentará (A), manteniéndose constante el del segundo (B) y esto significará un aumento en el nivel de precios de la sociedad. (Floyd Austin et al, 2022, p.
Según expresa el Instituto de Investigaciones Economicas y sociales ( 2021), en algunos países que tienen estructura económica propia del capitalismo, se favorece la creación de procesos como la inflación, el costo de vida, la imposición de precios monopólicos, insuficiente producción interna, que se derivan de la demanda, de la oferta y de factores psicológicos.
Sin embargo, para Bufalo(2002) el panorama de América Latina en los años 80 fue de una economía estancada, agobiada por la deuda externa y volcada hacia adentro, con conflictos sociales, manifestada en la política económica sin poder controlar la inflación que estallaba en todas partes, a pesar de los planes estabilizadores. Las principales teorías de la inflación existentes son: Inflación de demanda, costos, estructural, inercial y con estancamiento (pp.
El índice de Precios al Consumidor (IPC) es un indicador mensual, nacional y para nueve ciudades, que mide los cambios en el tiempo del nivel general de los precios, correspondientes al consumo final de bienes y servicios de los hogares de estratos de ingreso: alto, medio y bajo, residentes en el área urbana del país. Mensualmente, se levantan aproximadamente 25.350 tomas de precios para los artículos, que conforman los 359 productos de la Canasta de bienes y servicios del IPC.
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Según el INEC, define a la Canasta Básica Familiar (CFB) como el conjunto de bienes y servicios que son imprescindibles para satisfacer las necesidades básicas del hogar tipo compuesto por 4 miembros con 1,6 perceptores de ingresos, que ganan la remuneración básica unificada. Calcular el costo de esta canasta es necesario para el análisis de la relación entre remuneraciones e inflación.
El estudio que se presenta, según menciona la Universidad Técnica de Machala (2018), es la investigación cuantitativa es aquella estructurada que recopila y analiza datos de fuentes, usando herramientas estadísticas y matemáticas, con el objetivo de proyectar los resultados de una muestra a una población, de manera objetiva (p.
Los medios utilizados fueron: revisión bibliográfica, análisis-síntesis, consulta de datos estadísticos. Según (Zappino, 2020, p. 11) una población finita es aquella población cuyo número de elementos es numerable. También se puede decir que es aquella donde se conocen los elementos de la población.
La población fue identificada tomando como base información estadística de los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, para la parroquia Letamendi, del Cantón Guayaquil, Provincia del Guayas, que constan con 101,000 habitantes. De acuerdo con el cálculo realizado con la fórmula de población finita.
Para (Arias-Gómez et al, 2016), expresan que los elementos que lo constituyen pueden ser delimitados y cuantificados por ello se determinó una muestra de 383 personas entre 18 a 65 años, quienes debían de tener un trabajo formal y cuyo ingreso es destinado para la adquisición de la canasta básica familiar, cabe resaltar que cada una de estas personas tiene de 4 a 5 miembros en su hogar.
De acuerdo con los resultados se puede evidenciar los diversos factores, dimensiones económicas, políticas, social, organización, legal de las variables estudiadas a través del cuestionario realizado a las personas que aportaron para la investigación, los cuales influyen en el impacto de la inflación y su repercusión en la canasta básica medido por el IPC.
Del mismo modo, (Calle et al, 2020) expresaron que las variaciones en cuanto al IPC debido a la pandemia han denotado una baja en el poder adquisitivo de bienes y servicios, lo que provoca que con el ingreso actual no se puede adquirir los productos de primera necesidad contemplados en la canasta básica. Es importante señalar lo que expresa (Rucoba-Garcia & Nino-Velazquez, 2010, pp.
En referencia a lo citado por los autores y como resultado de esta investigación, se observó que existen ciertas delimitaciones de la investigación, debido a los bajos ingresos que perciben las personas y falta de fuentes de empleos lo cual imposibilita adquirir una canasta básica familiar digna ajustada a los diferentes estratos sociales, debiendo estudiarse incluso cuantos perceptores aportan al ingreso total del hogar.
La investigación realizada manifiesta que de la población encuestada de la Parroquia Letamendi, Provincia del Guayas, se determinó que las tasas de inflación elevadas perjudican a las empresas, personas emprendedores teniendo un alto grado de riesgo que los limita a invertir y crear nuevas fuentes de empleo, por lo cual a largo plazo toman decisiones erróneas y administran de manera ineficiente los recursos existentes.
Por ende, las organizaciones no pueden dotar de altos sueldos a su personal viéndose afectados al momento de adquirir una canasta básica familiar siendo los más vulnerables los de la clase social media, clase social baja, por ende, no pueden mejorar su calidad de vida dado que no logran suplir sus necesidades.
Toda esta preocupación nace desde la época de la gran depresión, donde la inflación llegó a niveles totalmente elevados producto del descontrol del sector privado en la economía. En aquella época, la inflación fue perjudicial para los agentes económicos, ya que la moneda valía tampoco para poder adquirir los bienes y servicios que permitía vivir a la población. Es por ello que se suscitaron problemas sociales como la delincuencia y una aumento del desempleo por la disminución del consumo.
Dorta, Álvarez, y Bello (2002), explicaron que Venezuela entre el periodo de 1986 al 2000, tuvo fuertes incrementos inflacionarios por las medidas estatales que buscaban las devaluaciones para reducir los impactos de los efectos económicos externos, y para lograr ser competitivos en las exportaciones de sus productos primarios. El 6 de enero de 2000, el Ecuador procedió a cambiar la moneda del Sucre por el Dólar norteamericano, producto de las excesivas devaluaciones de la moneda nacional.
En este periodo, desde enero 2000 hasta abril 2004, el índice de precios al consumidor se situó en 178% y el del productor fue de 103%, lo que muestra que el consumidor recibió un impacto fuerte por el aumento de los precios; y que los costos acumulados al productor superaron con una gran diferencia a la media de la inflación internacional, la cual se situaba en menos de dos dígitos porcentuales. Todo esto se traducía una pérdida de competitividad por parte del sector empresarial importador.
Los servicios básicos como alquileres, agua, electricidad, gas, educación o salud, continúan subiendo de precio y se incrementa la inflación general, mientras que los bienes transables ya llegaron a variaciones internacionales. Los precios de los no transables siguen creciendo. Una inflación baja es un aspecto que brinda beneficios a muchas economías. La deflación aumenta el peso real de las deudas, es decir que los deudores pagan en dólares más caros que los que pagaban cuando recibieron el crédito y esto provoca problemas financieros.
Este fenómeno conocido como "deflación de las deudas" fue un factor prominente en el caos económico global de la década de los treinta. Cuando la demanda agregada es así de débil, la deflación o la inflación muy baja coloca un límite inferior a la tasa de interés real que puede ser manejada por los hacedores de la política económica, es decir, traba la habilidad de un banco central para estimular el crecimiento. Esto se debe a que la tasa de interés nominal no puede bajar más allá de cero.
Nadie presta a una tasa de interés negativa, los posibles prestatarios simplemente preferirán retener su dinero, que paga un interés nominal de cero. En los últimos años el Banco Central del Ecuador se ha enfocado en obtener tasas de inflación muy bajas, lo que llevo que muchos analistas a que se preocuparán que el banco estuviera descuidando las consecuencias de una inflación baja. La Tasa de interés es una señal que recibe el público para dosificar la intensidad de su consumo.
Una tasa de interés disuade el consumo presente y lo traslada hacia el futuro. Pero si la tasa de interés es negativa, será preferible consumir lo más posible ahora, pues no habría razón por la cual ahorrar. Según Irvin Fisher (1961), la inflación debe variar en la misma proporción que varía en interés nominal. Sin embargo, esta teoría es una de las teorías aplicables solo para las economías desarrolladas, por lo cual hay que considerar y recordar que Fisher realizó sus estudios sobre la tasa de interés en la economía de Estados Unidos en un auge económico.
Es por aquello que la teoría de John keynes se hace presente en la relación de las variables, ya que argumenta que la tasa de interés disminuye en una expansión económica, ya que la tasa de interés tiene efecto inverso sobre la producción y la demanda agregada. Por lo tanto Keynes (2014) propone una relación inversa entre la inflación y la tasa de interés. En ecuador se busca las tasas de interés más bajas.
Pero para lograrlo hay que solucionar la carencia de un prestamista de última instancia, reducir los costos operativos de la intermediación, minimizar el riesgo crediticio, evitar el endeudamiento interno del estado y mantener los indicadores macroeconómicos bajo control. El tipo de cambio real (TCR) permite ver la relación de precios relativos externos con los domésticos.
Cuando el tipo de cambio se eleva por encima de 100 puntos base de 1994, se está depreciando la moneda, es decir, que los precios domésticos son más bajos que los externos, situación que se vivió sobre todo con la crisis de la devaluación del tipo de cambio. En los años 2002 y 2003 se dio una nueva depreciación del TCR causada por el debilitamiento del dólar con respecto al euro y a otras monedas, lo cual benefició al intercambio comercial.
La influencia del tipo de cambio sobre los precios afirma que la política cambiaría puede ejercer un papel directo en una política antiinflacionario, más allá y por encima del papel indirecto del tipo de cambio sobre la demanda agregada y el nivel de desempleo. Algunos países han intentado fijar el tipo de cambio, mediante la intervención del banco central, como característica crucial de un programa anti inflación.
Sin embargo, cuando no se aplica la Paridad de poder adquisitivo, fijar el tipo de cambio puede ser peligroso, a menos que se sigan al mismo tiempo algunas otras políticas. La base está en que un tipo de cambio fijo puede mantener bajo ciertos precios, como los transables, los insumos y bienes finales importados, en tanto que otros precios continúan subiendo.
Supongamos, por ejemplo, que el salario nominal continúa subiendo después de haberse fijado el tipo de cambio. Los exportadores no podrán subir sus precios porque tienen que mantener su competitividad internacional. Lo que quieres decir que los salarios más altos reducen sus márgenes de ganancia hasta el punto de conducirlos hacia el cierre de sus actividades. En general, los precios internos continuarán subiendo porque los costos laborables siguen aumentando.
La escuela monetarista sostiene que un aumento de la tasa de crecimiento del dinero provoca un aumento equivalente de la tasa de inflación a largo plazo, una vez que se han realizado todos los ajustes. A largo plazo, en el pleno empleo, la tasa de inflación es igual a la tasa de crecimiento del dinero ajustada para tener en consideración el crecimiento tendencial de la renta real.
Uno de los objetivos de este estudio es determinar si el crecimiento del dinero influye en la inflación. La emisión monetaria es la circulación monetaria deducida la caja de los bancos. Los depósitos a la vista están conformados por los depósitos del sector privado en las otras sociedades de depósito y en el Banco Central del Ecuador. El dinero es una herramienta de enorme valor en el control de la inflación, aunque en el Ecuador la influencia que tiene es muy mínima por el cambio de la moneda.
La importancia del dinero queda resumida con la frase de Franco Modigliani (1977); "actualmente todos somos monetaristas". En 1960, Milton Friedman (2005) desarrolló modelos en los cuales los salarios nominales suben porque han subido los precios. Según la teoría económica monetarista, una variación en los salarios nominales afecta directamente a los precios en la misma proporción.
En el Ecuador, el incremento de los salarios, sea por decisiones empresariales o estatales, provoca un incremento rápido de los precios, hecho que se sustenta en el Índice de precios al consumidor y su relación con los salarios nominales. En donde se observa una relación muy estrecha entre estas dos variables. La serie de datos que hemos seleccionado es series de tiempo, ya que son variables que se determinan por medio de la historia de una economía.
Dentro de los supuestos del modelo se tiene que analizar el estadístico de D - Watson para determinar si existe autocorrelación o no. Se observa que las variables de salario y m2 están correlacionadas. En este, caso se indicó mediante la prueba de White que el modelo presenta problemas de homoscedasticidad. Asimismo, es importante determinar la normalidad del modelo en cuestión para discernir si las variables presentan un ajuste a la campana de Gauss.
Se replantea el modelo, para eliminar la multicolinealidad, extrayendo a la variable salarios, puesto que la variable de la masa monetaria es un mejor determinante inflacionario, según la teoría cuantitativa del dinero. Se observa que el modelo econométrico, es válido en todos sus sentidos, puesto que posee un R2 de 0.98, residuos inferiores a 1, la probabilidad de F es inferior a 1% lo que indica un correcto ajuste del modelo. Además, las variables son significativas al 10%, 5%, y 1%.
El incremento de un 1% de millones de dólares de la masa monetaria genera un aumento de la inflación en un 0.22%. Diferente es el caso, de la casa de interés, debido a que un aumento de un punto porcentual de la tasa de interés produce una disminución de 0.13% de la inflación, debido a que se restringe el crédito y el circulante se escasea en la economía.
Chiquito (2015), Gachet,, et al (2008), y Herrera (2012), han sido los estudios que se han enfocado en medir los determinantes de la inflación con modelos VAR, Mínimos Cuadrados Ordinarios, donde se incluyen variables fiscales y monetarias. La inflación es un fenómeno económico que ha sido estudiado por varios investigadores, sobre todo a raíz de la gran depresión, donde hubo un descontrol monetario.
