Llega el final de año y para la mayoría de las sociedades es la fecha de cierre del ejercicio contable. Abarca una temporada de doce meses y define un ciclo económico en la vida de una empresa. La clave de este procedimiento son los asientos de ajuste, siendo la tarea más delicada para completar las operaciones de fin de ejercicio contable. Comprender todos estos pasos es muy positivo para cualquier empresario, pues permite entender mejor cómo funciona la contabilidad y cómo se crea la información financiera.
Ajustes fundamentales en el cierre contable
Cualquier aplicación de contabilidad puede elaborar el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias de forma automática, pero es necesario realizar los siguientes ajustes:
- Facturación: Todas las facturas que correspondan al año hay que contabilizarlas.
- Existencias: El inventario hay que valorarlo con el precio de adquisición de cada existencia.
- Inmovilizado: Hay que amortizar los bienes (vehículos, maquinaria, locales) para reflejar su pérdida de valor en el tiempo.
- Periodificación: Es imputar derechos y obligaciones al año que les corresponden.
- Provisiones: Sirven para reconocer cualquier gasto o riesgo conocido y cuantificable.
- Deterioros: Hay que registrar, como mayor gasto, cualquier deterioro o pérdida reconocida en las inversiones.
Gestión específica del IVA al cierre del ejercicio
Al realizar el cierre contable y fiscal, uno de los ajustes clave tiene que ver con la contabilidad del IVA. Cerrar bien el IVA ayuda a evitar errores contables, fiscales y de facturación. Es un impuesto que puede estar sujeto a muchos ajustes, y el cierre es un momento muy trascendente para efectuar comprobaciones y correcciones necesarias.
Aplicación de la prorrata
Si realizas actividades tanto exentas como no exentas, deberás aplicar la regla de la prorrata. Al cierre, al determinar la prorrata definitiva, el mayor o menor IVA deducible no modificará el precio de adquisición de los bienes y servicios adquiridos:
| Situación | Acción Contable |
|---|---|
| Prorrata definitiva > provisional | Cargar cuenta 472 con abono a cuentas 6391 y 6392. |
| Prorrata definitiva < provisional | Cargar cuentas 6341 y 6342 con abono a cuenta 472. |
Liquidación y saldos
El IVA deducible de las compras lo reflejas cargando la cuenta 472. En el momento de la liquidación, cargarás la cuenta 477 (IVA repercutido) y abonarás la cuenta 472. Se debe considerar lo siguiente:
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- Si el deducible es menor que el repercutido, reflejarás la diferencia abonando la cuenta 4750. Hacienda Pública, acreedora por IVA.
- Si el IVA deducible es superior al repercutido, tendrás derecho a compensarlo en futuras liquidaciones, reflejándolo en la cuenta 4700.
- En la última liquidación, ya no puede haber importes a compensar; si corresponde, se solicita una devolución.
Reclasificación masiva de terceros
Generar el cierre de cuentas de impuestos es un procedimiento técnico esencial. Su objetivo es la reclasificación masiva: toma los saldos dispersos en múltiples terceros de una misma cuenta (como el IVA) y los traslada a un único tercero responsable (por ejemplo, la autoridad tributaria). Este proceso es el que te permite ver en tu balance cuánto le debes exactamente a la autoridad, consolidando la información para que el cierre sea impecable y fácil de auditar.
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