¿Sabes qué hay dentro de ese pequeño chip en tu tarjeta de crédito? Ese cuadrito dorado que permite que tus pagos sean más seguros que cuando se usa banda magnética. No es solo un pedazo brillante de metal, en realidad es una microcomputadora, si… como lo lees. Toda la información de tu tarjeta se almacenaba en la banda magnética que todavía muchas tarjetas tienen, completamente sin encriptar. Cada vez que la deslizabas, se enviaban los mismos datos; número de tarjeta, fecha de vencimiento y código de seguridad. Eso significaba que si alguien copiaba esa banda una sola vez, podía duplicar y usar tu tarjeta indebidamente sin problema.
Cabe señalar que según cifras del Instituto Central (Banxico), al cierre de Septiembre de 2011, en México existen 24.9 millones de tarjetas de crédito y 83.8 millones de tarjetas de débito.
¿Qué es el Chip EMV y Cómo Funciona?
Entonces llegaron los chips EMV (son las siglas de Europa y, Mastercard y Visa), las tres compañías que desarrollaron este estándar. EMV son las siglas de Europay, Visa y Mastercard, que son las compañías de tarjetas de crédito que encabezaron el desarrollo y la adopción generalizada de esta tecnología de chip. EMV es una tecnología de pago que utiliza un chip muy eficaz integrado en las tarjetas de crédito y débito, lo que hace que las transacciones con tarjeta sean más seguras. Se desarrolló a mediados de los noventa y, desde entonces, se convirtió en el estándar para los pagos seguros con tarjeta. Estos chips no solo fueron creados por conveniencia, sino como una mejora enorme en seguridad.
La Microcomputadora en tu Tarjeta
Ese pequeño chip incrustado en tu tarjeta es en esencia, una computadora en miniatura. Contiene un microprocesador que es el cerebro del chip, como todas las computadoras, y además:
- Se encarga de operaciones criptográficas y de gestionar los datos.
- Memoria segura, donde se guarda la información de la tarjeta, pero de forma encriptada y protegida.
- Un sistema operativo básico, que ejecuta las instrucciones necesarias durante una transacción.
- Un motor criptográfico que genera códigos únicos, criptogramas, para cada operación.
No se limita a almacenar datos. El chip calcula, verifica y protege cada transacción en tiempo real.
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El Proceso de una Transacción Segura con Chip
Que ocurre cuando insertas tu tarjeta en un lector:
- Inicialización. El terminal activa el chip a través de los contactos metálicos de la tarjeta. El chip despierta y comienza un intercambio seguro de datos con el lector.
- Autenticación. El chip demuestra que es auténtico, utilizando certificados digitales y claves criptográficas, lo cual garantiza que no ha sido alterado o clonado.
- Generación de datos dinámicos. En lugar de enviar tus datos reales, como hacía la banda magnética, el chip genera un código de un solo uso que representa esa transacción. Este código cambia cada vez que usas la tarjeta. Aunque un hacker lo intercepte, no le servirá para una transacción futura.
- Verificación y aprobación. El terminal envía ese código y otra información al banco. El banco compara el código con una copia segura de tus claves, si todo coincide, aprueban la transacción.
Todo esto sucede en solo fracciones de segundo.
Chip EMV vs. Banda Magnética: Un Salto en Seguridad
Vulnerabilidad de la Banda Magnética
Las tarjetas magnéticas tienen una etiqueta magnética delgada en el reverso de la tarjeta de crédito que contiene el número de la tarjeta bancaria del titular y otra información. Cada vez que alguien pasa su tarjeta, esta transmite la misma información de identificación a la institución financiera del titular. Los ladrones astutos han creado formas de interceptar esta información. Por lo tanto, era necesario desarrollar una transacción financiera más segura que utilice la tecnología EMV (Euro, Mastercard y Visa). Cualquiera que posea un dispositivo de clonación de tarjetas puede hacer una copia ilegal de las tarjetas de crédito que tienen banda magnética.
La Fortaleza del Chip: Encriptación y Códigos Dinámicos
¿Por qué los chips son más seguros? todo se reduce a una palabra: Encriptación. A diferencia de las bandas magnéticas, que usan datos fijos, los chips generan códigos dinámicos, tu número real de tarjeta nunca se transmite. Cada transacción genera un código único que no puede reutilizarse. Además, el chip puede detectar comportamientos anómalos, como si está siendo leído por un dispositivo extraño o si alguien intenta manipularlo físicamente. En algunos casos, incluso puede autodestruirse borrando su memoria si detecta una amenaza seria.
Las tarjetas de banda magnética almacenan información estática en la banda del reverso de la tarjeta. Esto significa que la misma información se transmite al banco cada vez que la persona pasa la tarjeta. Una vez que la persona tiene esa información, está disponible para que la use repetidamente. Las tarjetas con chip tienen un código digital integrado en el chip que cambia cada vez que se realiza una compra. Para que una persona complete una transacción posterior con la tarjeta con chip, debe ingresar el PIN mientras la tarjeta aún está en la máquina de procesamiento. El banco no aprueba la compra hasta que la persona autentica la transacción con su PIN.
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Los chips EMV son significativamente más seguros que las bandas magnéticas de las tarjetas, en gran parte porque no transmiten el número real de la tarjeta durante una transacción. En su lugar, generan un código exclusivo para cada compra y lo envían al lector de tarjetas de la empresa. Este es un cambio radical respecto al mecanismo de las transacciones con banda magnética, en el cual el propio número de la tarjeta está presente en la banda y se transmite al lector de tarjetas en cada transacción. Los códigos generados por las tarjetas EMV no se pueden replicar, usar más de una vez ni falsificar fácilmente, lo que protege a las tarjetas EMV de las vulnerabilidades de seguridad que afectan a los pagos con banda magnética.
En 2014, los ladrones de tarjetas de crédito se llevaban al menos 16 mil millones de dólares al año. Una de las razones por las que los ladrones podían cometer fraudes con tarjetas de crédito fácilmente era la banda magnética que se encuentra en el reverso de las tarjetas. Para combatir el problema del robo, Estados Unidos adoptó el uso voluntario de la tarjeta EMV. Como las empresas de Europa y Canadá llevan años utilizando estas tarjetas, han observado una reducción significativa del fraude con tarjetas de crédito. Cuando Inglaterra adoptó las tarjetas EMV en 2004, se observó una reducción del 33 por ciento en el fraude con tarjetas de crédito. Al año siguiente, Francia logró reducir el fraude con tarjetas de crédito en un 91 por ciento. Cuatro años después, Canadá experimentó una reducción del 73 por ciento en el fraude con tarjetas de crédito. Con este tipo de éxito, parecería inevitable que Estados Unidos siguiera el ejemplo en el uso de esta nueva tecnología.
El Cambio de Responsabilidad por Fraude (Liability Shift)
Ya sea que sea propietario de una pequeña, mediana o gran empresa, perder dinero debido a una actividad fraudulenta puede ser perjudicial para su negocio. Eso es precisamente lo que los propietarios de empresas corren cada día si continúan utilizando tarjetas con banda magnética en lugar de las nuevas tarjetas con tecnología EMV, más seguras. Algunas empresas no han adoptado los terminales compatibles con EMV porque son caros. El coste medio de los terminales compatibles con EMV puede oscilar entre 500 y 1.000 dólares. Algunas empresas que han invertido en los terminales más nuevos no pueden utilizarlos porque la empresa que utilizan para procesar su cuenta comercial puede no estar certificada con EMV. Cuando las empresas no utilizan las máquinas para procesar las tarjetas EMV y obligar a sus clientes a pasarlas por el lector, las dejan innecesariamente expuestos a actividades fraudulentas. Por lo tanto, la responsabilidad de la EMV recae en los propietarios de las empresas. Merece la pena invertir en la compra de terminales compatibles con EMV y, si es necesario, cambiar de proveedor de cuentas comerciales para ofrecer transacciones más seguras.
Al respecto, las disposiciones establecen: “Las instituciones que aprueben la celebración de operaciones mediante el uso de tarjetas bancarias sin circuito integrado en Cajeros Automáticos y terminales Punto de Venta, deberán pactar con sus Usuarios que asumirán los riesgos y por lo tanto, los costos de las operaciones que no sean reconocidas por los Usuarios en el uso de dichas tarjetas.
Pagos Sin Contacto (NFC): Seguridad y Conveniencia
Tambien seguro has notado que muchas tarjetas ahora permiten pagar, solo con acercarlas al lector, esto es gracias a la tecnología NFC, (comunicación de campo cercano). El chip de tu tarjeta puede comunicarse de forma inalámbrica con el lector usando ondas de radio de corto alcance. El proceso es casi igual al de insertar la tarjeta, pero todavía más rápido. Cuando haces TAP, el chip NFC también genera un código criptográfico de un solo uso, solo que esta vez se transmite por el aire , en vez de mediante contacto físico. Aunque a algunos les preocupa, este método es muy seguro, porque sigue usando los mismos sistemas de encriptación y verificación. En la situación actual, donde el uso de tarjetas sin contacto se está convirtiendo en una cuestión de salud, ya no se trata de chip o de pasar la tarjeta por la pantalla, sino de tocar o no tocar. Con la opción que ofrece la tecnología de comunicación de campo cercano (NFC), la NFC podría obtener una ventaja sobre la EMV. Los clientes que utilizan NFC tienen que colocar su teléfono inteligente u otros dispositivos inteligentes cerca del procesador del lector de tarjetas para completar una compra. El procesamiento que se lleva a cabo entre bastidores con la NFC es muy similar al de la EMV. Cada vez más, muchas tarjetas con chip EMV tienen habilitada la capacidad de realizar pagos sin contacto mediante la tecnología de comunicación de campo cercano (NFC). Esto les brinda a los titulares de la tarjeta la opción de «tocar para pagar» en lugar de insertar su tarjeta, lo que ofrece más flexibilidad en cuanto a cómo y dónde pagan.
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Métodos de Autenticación: PIN vs. Firma y su Implementación en México
Quizá te has fijado que a veces firmas y otras te piden un PIN al usar la tarjeta. Ambos métodos usan el chip, pero varía la forma en que te identificas: con firma, simplemente firmas un recibo, con PIN, introduces un código personal, como en un cajero. El chip con PIN se considera más seguro, ya que falsificar una firma es más fácil que adivinar un PIN. Estas tarjetas, consideradas la opción más segura, requieren que los titulares de tarjetas creen un número PIN e ingresen ese número en el punto de venta (sistema POS) para autenticar la transacción. El pago no puede realizarse sin el número PIN. Las tarjetas con Chip y firma requieren que los titulares de las tarjetas proporcionen una firma para cada transacción con el fin de verificar su identidad. Originalmente, ambos tipos de tarjetas con chip EMV requerían la firma del titular de la tarjeta en cada transacción, pero esto se ha vuelto menos común con el tiempo.
En México, el uso del chip con PIN ya es una práctica común desde hace tiempo, y sólo en pagos muy pequeños, con contacto puede no pedirse. Ya el firmar un recibo es algo raro y suele ocurrir solo en situaciones muy específicas, como con tarjetas extranjeras. En México, el uso del PIN también se ha vuelto la norma, aunque aún puede haber comercios o terminales más antiguas que soliciten una firma en lugar del código, especialmente con tarjetas de crédito.
El RFC en el Chip de las Tarjetas Bancarias en México: Hacia la Facturación Instantánea
La Asociación de Bancos y el SAT han llegado a un acuerdo para que tarjetas bancarias, sin importar si se trate de crédito o débito, incluyan en su chip de forma cifrada el RFC del cliente, de forma que al pagar, la terminal punto de venta obtenga la información necesaria para la generación instantánea de una factura electrónica. El truco está en que el RFC podrá ser verificado inmediatamente con el SAT. Luego de la validación del SAT entonces la factura podrá ser emitida. No más registros engorrosos para obtener una factura. De esta manera el usuario se librará de llenar formas o cualquier tipo de registro luego de hacer una compra, para adquirir su factura.
Proceso y Desafíos de la Implementación
El avance del programa será paulatino, pues entre otras habrá que reprogramar las terminales punto de venta de manera que puedan comunicarse eficientemente con el SAT; no solo se trata del tema de la validación al momento de pago, sino que las terminales también ayudarán en el grabado del RFC en el chip, de manera que usuarios no tengan que ir a sucursales bancarias para hacer la vinculación entre sus tarjetas y el RFC. Cada tarjeta tendrá capacidad para grabar un solo RFC. Una vez que las primeras terminales punto de venta sean actualizadas, los usuarios podrían ocupar alguna, al momento de hacer una transacción, para grabar el RFC. No se ha dicho cuánto tiempo tardará la reprogramación de las terminales en punto de venta. Las primeras tarjetas con RFC en su chip estarían listas en el primer cuatrimestre de 2020. Luego de hacer una transacción, la terminal imprimirá un ticket que incluirá un código QR con la información condensada de la factura electrónica. Pero no todas las compras serán facturadas por defecto.
RFC: Importancia y Estructura
Asimismo, al identificar a las personas los ayuda a protegerse del cibercrimen y de otras posibles amenazas que atenten contra el robo de su identidad e información personal. La longitud del RFC varía se trata de una persona física o moral. Las personas físicas cuentan con un RFC de 13 caracteres, y las personas morales tienen un RFC de 12 caracteres. El RFC de una persona física está formado por las iniciales de los apellidos, la primera letra del nombre y la fecha de nacimiento. ¿Se necesita RFC para tener tarjeta de crédito? Recuerda que los requerimientos dependen de la institución financiera de tu elección, sin embargo, son los documentos e información que usualmente se solicitan. Agenda una cita: Una vez realizada la preinscripción, realiza tu cita mediante el portal citas.sat.gob.mx. Acude a la cita: El día de la cita, preséntate en la oficina del SAT indicada, con toda la documentación requerida y tu preinscripción.
Por lo anterior, para mayor seguridad en el uso de tus medios de pago, Condusef te recomienda que verifiques si tu(s) tarjeta(s) de (Crédito o Débito), cuenta ya con el Circuito Integrado (CHIP) y de no ser así, consultes con tu banco si ya tienes posibilidad de acudir a realizar el canje o cambio del plástico.
La Evolución Continua de la Tecnología del Chip
Aunque los chips ya son tecnología avanzada, siguen evolucionando. Algunas tarjetas nuevas incluyen autenticación biométrica, como sensores de huellas dactilares, otras incorporan CVV’s dinámicos. Ese número de tres cifras en el reverso de tu tarjeta, cambia cada pocas horas, gracias a una mini pantalla electrónica. En el futuro, es probable que los chips se integren aún más con smartphones (como ya se hace con algunas app’s), dispositivos portátiles y hasta identificaciones digitales, haciendo que tu cartera sea más delgada y tus pagos más rápidos y seguros.
La próxima vez que insertes o acerques tu tarjeta para pagar, tómate un momento para apreciar que estás usando una mini computadora cifrada y defensiva. Está haciendo muchísimo trabajo detrás de escena: verificando identidades, generando códigos y protegiendo tu dinero, todo en un abrir y cerrar de ojos. El chip puede ser pequeño, pero la tecnología que lo respalda es enorme.
