La discriminación por raza consiste en tratar a una persona, ya sea un empleado o un solicitante de empleo, de manera no favorable por ser de una determinada raza o por características personales asociadas con ella. En la base de la discriminación racial está la exclusión social y la desigualdad, fenómeno que se manifiesta con fuerza en el entorno laboral.
El racismo se asienta sobre una base ideológica que cree que hay razas o etnias que están por encima de otras, lo que justificaría la exclusión de las que, en su opinión, están a la cola. Cuando una persona racializada tiene más dificultades para acceder a un empleo, obtener un crédito bancario o alquilar una vivienda, existe racismo estructural. La ley prohíbe la discriminación cuando se trata de cualquier aspecto del empleo, como la contratación, el despido, la remuneración, las asignaciones laborales, los ascensos, la capacitación y los beneficios complementarios.
Mecanismos de exclusión y racismo financiero
Se denomina racismo financiero, o también exclusión financiera, a la incapacidad para acceder a los servicios financieros necesarios de una forma apropiada. Un acceso a los servicios financieros es una condición necesaria para participar en la vida económica y social.
A continuación, se presentan algunas de las formas concretas en que esta exclusión afecta a los individuos y a las pequeñas empresas:
- Exclusión geográfica y “desbancarización”: Ocurre cuando se vive en un territorio en el que se han cerrado las sucursales bancarias.
- Redlining: Discriminación consciente para excluir, por razones de pobreza, inestabilidad o conflictividad social, a barrios que se vean sumidos en esas circunstancias.
- Exclusión legal: Personas o pequeñas empresas que, ante la falta de una identidad legal o carencia de un título de propiedad, no pueden acceder a servicios financieros.
- Autoexclusión: Personas que se sienten en inferioridad con respecto a la entidad bancaria, ya sea por falta de cultura financiera o por la exclusión histórica de minorías étnicas.
- Exclusión comercial: Uso de algoritmos predictivos que provocan decisiones comerciales y estrategias de marketing excluyentes.
El acoso y las políticas de empleo discriminatorias
Es ilegal acosar a una persona por su raza o color. El acoso puede incluir difamaciones raciales, comentarios ofensivos o despectivos, o la exhibición de símbolos ofensivos de índole racial. El acoso es ilegal en los casos en los que es tan frecuente o grave que genera un ambiente laboral hostil u ofensivo, o cuando da lugar a una decisión laboral negativa.
Lea también: Tasas de ISR para Empresarios
Además, una práctica o política de empleo que se aplica a todos puede ser ilegal si tiene un impacto negativo en el empleo de personas de una raza o color en particular y no está relacionada con el trabajo o no es necesaria para el funcionamiento de la empresa. La discriminación puede ocurrir aun cuando la víctima y la persona que incurra en la discriminación pertenezcan a la misma raza o tengan el mismo color de piel.
Desde la educación, la justicia, las normativas laborales y de seguridad se puede romper con estas inercias, pero también pueden ayudar a mantenerlas. La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece la igualdad de todas las personas, y crear entornos seguros es fundamental para eliminar la discriminación racial.
Lea también: ISR Actividad Empresarial
Lea también: Obligaciones del comisionista ante el SAT
