Descubre la Fascinante Historia y Evolución de Colonia Residencial Hacienda Chenkúpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Ubicada al norte de la ciudad de Mérida, la colonia residencial Hacienda Chenkú colinda al norte y al este con la colonia San Vicente de Chuburná, al sur con el fraccionamiento Residencial del Norte (Chenkú) y al oeste con la colonia San Luis.

Orígenes y Primeros Propietarios

Las primeras noticias que se conocen de esta hacienda datan de 1710 cuando es descrita como "Sitio poblado de ganados y colmenas", al sur de tierras de indios del pueblo de Chuburná a cuyo curato pertenecía. En 1788 perteneció al capitán José Ignacio Rivas Chacón, teniendo a partir de esta fecha varios dueños.

La primera referencia en libros del Registro Público de la Propiedad (Nuevo Régimen) que hay en relación con esta hacienda indica que en abril de 1903 es vendida una quinta parte de ella al señor Alberto Ancona Cámara por el señor Idelfonso Gutiérrez. En ese entonces la finca ocupaba una extensión de 877-80-50 Has., incluyendo los terrenos yermos denominados "San Juan Uechil" y "San Agustín Sitiliná".

En abril de 1903 la señora Candelaria Escalante de Duarte y su hijo Ignacio Duarte Escalante compran a los señores Fernando García Fajardo, Agustín Vales Castillo, Alberto Ancona Cámara, Idelfonso Gutiérrez y Nicanor Ancona Cámara el total de la hacienda.

Cambios de Propiedad en el Siglo XX

El 11 de julio de 1908 la finca es adquirida por el Banco Peninsular Mexicano S.A en remate público efectuado ese día, luego de la resolución del juez Tercero de lo civil y de Hacienda, dictada en el juicio sumario hipotecario seguido por el señor Rogelio V. Suárez contra Ignacio Duarte Escalante (Con motivo de este juicio salieron a remate dos propiedades, a saber, Chenkú y Santa Rosa Buenavista, esta última ya desaparecida).

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En marzo de 1913 pasa a ser propiedad de la señora Vicenta Castilla de Molina, por compra que le hace al Banco Peninsular Mexicano.

En julio de 1923 doña Vicenta Castilla transfiere a sus hijos la hacienda Chenkú junto con otras 14 fincas rústicas y 4 urbanas. En mayo de 1924, luego de permutar propiedades entre sí, los hermanos Ignacio y Rosario Molina Castilla se quedaron con Chenkú al 50% cada uno.

En mayo de 1925 se queda con la totalidad de la propiedad la señorita Rosario Molina Castilla. En 1933 es afectada la propiedad para dotar de ejidos al pueblo de Chuburná, siendo nuevamente afectada en 1939 y 1949 para ampliar los mismos ejidos.

En mayo de 1949, la señorita Rosario Molina vende la propiedad a su hermano Luis G. Molina Castilla, quien estaba casado con la hija del señor Felipe Carrillo Puerto, señora Gelitzli Carrillo Palma. Esta transacción se pactó en $30,000 que fueron pagados con $20 000 en efectivo a favor de la Comisión de Reparación y Renovación de Equipos de Desfibración de Henequén.

En sesión del Congreso del Estado de julio de 1954 los diputados acuerdan dirigirse al propietario de la finca Chenkú a fin de que se le imponga a éste nombre de "Chenkú de Morley".

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En julio de 1961 es comprada por la señora Alicia Vega de Molina, quien a su vez la vende tres años después, en septiembre de 1964, a la señora Gelitzi Carrillo Palma y su hija Elda E. Molina Carrillo, vecinas de la ciudad de México D.F.

En mayo de 1965 la hacienda pasa a ser propiedad de los señores José Guy Puerto y Puerto, José María Palomeque Cosgaya y Humberto Rodríguez Perera, en proporciones de 37.5% los dos primeros y 25% el último.

Conviene precisar que esta venta se refería únicamente a la superficie de 7-77-7 Has. Que correspondía a la parte de la finca que había quedado luego de las afectaciones que sufrió para dotar de ejidos a Chuburná. La escritura de venta señala como linderos de la propiedad los siguientes: Al noroeste y este el plantel "San Vicente" del ejido de Chuburná, al sur y al sureste el plantel "Audomaro" del propio ejido y al oeste el plantel "San Luis" del ejido citado.

Luego del fallecimiento del señor José Guy Puerto y Puerto, se adjudican el 25% de la propiedad, a título de herencia los señores María Luisa Puerto Espinosa de Ancona, José Guy Puerto Espinosa, Josefina María de Izamal Puerto Espinosa de Peón., Susana Puerto Espinosa de Lizarraga, José Alejandro Puerto Espinosa y José Agustín Puerto Espinosa. El 12.5% restante de la propiedad que fuera de José Guy Puerto y Puerto es adquirida por el señor José María Palomeque Cosgaya.

En la actualidad la propiedad se encuentra dividida en la forma siguiente:

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  • José María Palomeque Cosgaya: 50%
  • Humberto Rodríguez Perera: 25%
  • Hermanos Puerto Espinosa: 25%

Chenkú de Morley: Residencia Temporal de Sylvanus G. Morley

Se confiere como histórica esta hacienda en virtud de haber sido residencia temporal del ilustre investigador Sylvanus G. Morley, autor entre otras obras, del libro "La Civilización Maya".

Arquitectura y Conservación

Del conjunto hacendario se conservan la casa principal, el estanque, la casa de máquinas, la chimenea y 2 construcciones anexas que probablemente fueron bodegas o la casa del administrador. La casa principal se distingue en su arquitectura colonial, por la simplicidad de su volumen y elementos decorativos, su simetría, sus arcas de medio punto en número impar, su escalinata y su espadaña.

Es importante mencionar que se manifiesta en la composición de la casa principal una evolución de las estancias ganadero-maiceras a las haciendas Henequeneras, por la presencia de las arcadas tanto en la fachada principal como en la posterior.

Chenkú significa "Pozo de Dios".

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