Cuando una persona moral, física o una empresa contrata a una persona o proveedor para que preste sus servicios, un acuerdo de contrato de servicios define los términos del trabajo que se va a realizar, incluyendo el alcance del trabajo y los honorarios correspondientes. El siguiente paso tras constituir legalmente tu empresa es contratar a los aliados que te ayudarán a darle forma a tu proyecto. En la mayoría de los emprendimientos, los primeros colaboradores suelen ser amigos, familiares o conocidos.
Un contrato de prestación de servicios es un acuerdo mercantil por el que un profesional se compromete a realizar un servicio concreto para un cliente a cambio de una retribución. Es un acuerdo civil entre dos partes -persona física o moral- donde una se compromete a realizar un servicio a cambio de una remuneración, sin que exista relación laboral o subordinación. El "Contrato de Prestación de Servicios" es un acuerdo jurídico mediante el cual una parte, denominada prestador, se compromete a realizar un servicio para otra parte, denominada cliente o receptor, a cambio de una contraprestación económica.
El contrato de prestación de servicios es un documento por el que una persona jurídica, ya sea empresa o profesional autónomo, como prestador del servicio, se compromete legalmente a llevar a cabo unos determinados servicios para otra empresa o profesional (cliente), a cambio de una retribución. A partir del momento en el que se firma este documento, ambas partes quedan obligadas a cumplir las cláusulas legales que han quedado establecidas. Este tipo de contrato puede ser otorgado tanto por una persona jurídica (empresa, sociedad limitada, etc.) como por una persona física, es decir, un trabajador autónomo.
Adquiere validez jurídica desde el momento que se firma el documento. El objetivo principal de estos contratos es la regulación del contenido de la prestación del servicio, que deberá hacerse de acuerdo con los derechos y obligaciones que hayan pactado las partes.
¿Qué es un Contrato de Prestación de Servicios?
El contrato de prestación de servicios se define como un acuerdo entre un prestador de servicios y un cliente en el que el primero se obliga a realizar una actividad o serie de actividades a favor del segundo. La persona que realiza la actividad tiene la obligación de prestar el servicio o trabajo, pero no el resultado que ello produzca. Por ejemplo, contratar un abogado para un juicio, no implica ganarlo.
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El Código Civil, en su artículo 1544, define el contrato de prestación de servicios como aquel en el que una parte se obliga a prestar un servicio y la otra a pagar por ello. Por ello, un contrato de servicios puede proteger a ambas partes. Sin embargo, en términos generales, la parte que presta el servicio es la que más se beneficia del contrato, ya que ayuda a garantizar que el cliente no pueda reclamar que el trabajo no se ha realizado de la forma que esperaba, y protege a la parte en caso de que el cliente dude en pagar los servicios prestados.
Cuando contratas a un profesional o freelancer independiente para un proyecto temporal o especializado es necesario firmar un acuerdo de prestación de servicios.
Marco Legal y Regulación
Los contratos de servicios se rigen por las normas generales de contratos del Código Civil y no por la legislación laboral. En concreto, se encuentran regulados en el artículo 1.254 y siguientes del Código Civil. De acuerdo con el Código Civil para el Distrito Federal (artículos 2606-2615) y la Ley Reglamentaria del artículo 5to. Constitucional para el Distrito Federal.
Los contratos se encuentran regulados por los términos del artículo 2606 al 2615 del Código Civil Federal de México y por la Ley de Profesiones o Ley Reglamentaria del Artículo 5.º. Constitucional para el Distrito Federal, y otras leyes relacionadas en la constitución mexicana, según la región en la que se encuentre.
El marco legal de referencia para un contrato de prestación de servicios es el artículo 1.544 del Código Civil, que regula el arrendamiento de servicios entre particulares y profesionales, y el Código de Comercio, cuando el contrato tiene naturaleza mercantil entre empresas.
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Características de un Contrato de Prestación de Servicios
Un contrato de prestación de servicios tiene unas características propias que debemos conocer para utilizarlo de manera correcta y saber sus implicaciones. Los contratos de prestación de servicios profesionales deben cumplir cuatro requisitos fundamentales:
- Profesionalizados: Requiere de una preparación profesional en un área específica. Así nos aseguramos de escoger personal capacitado y que brinde su experticia al negocio.
- Consensuales: Las partes deben estar conformes con lo pactado en las condiciones previamente a la firma, de esta manera se asegura una relación laboral transparente y libre de sorpresas. Debe ser consensual: el Contrato de Prestación de Servicios solo tendrá validez si ambas partes involucres están enteradas y concuerdan con las condiciones establecidas en el acuerdo.
- Bilaterales: Esta relación contractual es un acuerdo que afecta e influye tanto al cliente como a la empresa que se contrata, en este sentido las dos partes asumen ciertas responsabilidades y obligaciones que permiten que la relación se mantenga. Contrato del tipo Bilateral: tanto la persona que contrata el servicio como el prestador, deben cumplir ciertas obligaciones y derechos establecidos en el contrato.
- Onerosos: Todos los servicios deben ser retribuidos monetariamente. Existe siempre una compensación económica a cambio del servicio prestado. La retribución se entiende como elemento natural pero no esencial, hay algunas ocasiones en que la prestación del servicio no conlleva compensación económica.
Para que sea válido, el servicio objeto del contrato debe reunir dos condiciones:
- Tener autonomía: es independiente de otros trabajos que se estén realizando. El prestador actúa sin subordinación ni dependencia del cliente.
- Tener sustantividad propia: está separado de las tareas del ciclo productivo permanente de la empresa contratante.
Otras características importantes son:
- Objeto concreto: la regulación de un servicio concreto destinado a alcanzar un fin determinado.
- Derechos y obligaciones pactados: la prestación del servicio debe realizarse de acuerdo a lo que se haya pactado entre las partes.
- Validez desde la firma: el contrato adquiere validez jurídica desde el momento en que se firma.
- Duración: Determinada: vinculada a la obra o servicio contratado.
Diferencia entre un Contrato de Prestación de Servicios y un Contrato Laboral
Algunas diferencias que podemos encontrar entre un contrato de prestación de servicios y un contrato laboral son:
- En el contrato laboral existe subordinación entre el empleador y el trabajador, mientras que en un contrato de prestación de servicios todos los involucrados son partícipes iguales. De esta manera, si la relación aparenta una subordinación típica (horario fijo, exclusividad, supervisión constante), lo más probable es que se trate de un contrato laboral y no de prestación de servicios.
- La persona física o trabajador no requiere de preparación técnica; el profesional o el prestador de servicios sí requiere de un título o especialización técnica para prestar sus servicios.
- El prestador de servicios profesionales recibe honorarios por los servicios prestados, mientras que el trabajador recibe un salario diario, semanal o mensual, dependiendo de los términos y acuerdos de empleo. No hay subordinación, prestaciones ni salario fijo. El pago se realiza por honorarios y resultados, no por jornada laboral.
- El prestador de servicios profesionales es responsable de sus actos, en lo laboral la empresa suele ser responsable ante terceros de los actos del trabajador.
- El contrato de prestación de servicios tiene una duración pactada, en cambio, un contrato de trabajo, por lo general, es indefinido.
La legislación que los rige es diferente. Mientras que, en el contrato de trabajo, una persona acuerda prestar un servicio a otra persona física o jurídica a cambio de un salario; los derechos y obligaciones de las partes se regulan en el Estatuto de trabajadores, convenio colectivo de aplicación y contrato laboral firmado entre las partes, principalmente. Asimismo, en este contrato el trabajador mantiene una dependencia continua respecto al empleador.
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Otra diferencia importante tiene relación con la afiliación a la Seguridad Social, que estará a cargo del profesional independiente que decida prestar sus servicios mediante un contrato de prestación de servicios mientras que, en un régimen laboral, será obligación de la empresa o el empleador. Una vez el contrato laboral es extinguido otorga al empleado el derecho a recibir prestaciones sociales, derecho con el que no cuentan los profesionales independientes que desarrollan su actividad bajo la firma de un contrato de prestación de servicios.
El contrato de prestación de servicios no es un contrato laboral y, por tanto, la reforma laboral no lo regula directamente. Sin embargo, sí tiene implicaciones importantes que conviene conocer. Lo que sí establece la normativa laboral vigente es que si la actividad contratada forma parte del ciclo productivo habitual de la empresa y se prolonga en el tiempo sin fecha de fin, el contrato de prestación de servicios no es la figura adecuada. En ese caso, corresponde un contrato laboral. El Tribunal Supremo, en su Sentencia 1137/2020, ya advirtió que usar este contrato para encubrir una relación laboral continuada puede considerarse fraude de ley.
Elementos de un Contrato de Prestación de Servicios
Un contrato de servicio significa un acuerdo, oral o escrito, expreso o implícito, para emplear o ejercer como empleado durante cualquier período de tiempo, e incluye un contrato de aprendizaje o de aprendizaje en régimen interino, en virtud del cual el empleador tiene la facultad de seleccionar y despedir al empleado, paga su salario o sueldo y ejerce un control general o específico sobre el trabajo realizado por él. Este tipo de contrato suele realizarse para la prestación de un servicio, por ejemplo, como pintar una casa o poner a punto un coche, aunque también puede haber trabajos de larga duración.
¿Qué elementos debe incluir un contrato de servicios? Datos de las partes, descripción del servicio, duración, pago, obligaciones, cláusulas de incumplimiento, jurisdicción y firmas. A continuación, se detallan los elementos obligatorios e imprescindibles que debe tener un contrato de prestación de servicios:
Elemento: Datos de identificación de las partes
Nombre completo, domicilio, RFC y actividad de cada parte. Nombre y apellidos o razón social, NIF, domicilio y, si procede, datos del representante de cada parte. Si es una empresa: razón social, CIF, domicilio social e inscripción en el Registro Mercantil. Si es un autónomo o persona física: nombre y apellidos, NIF y domicilio. Si alguna de las partes actúa a través de un representante, hay que indicar su nombre, NIF y el poder notarial que le autoriza a firmar.
Elemento: Descripción del servicio (Objeto del Contrato)
Define de forma detallada qué se hará, cómo y con qué propósito. Descripción concreta de los servicios que se van a realizar. El contrato debe especificar la naturaleza del trabajo contratado, su remuneración y cualquier otro detalle que se considere prudente expresar para aclarar el contrato. La definición de los servicios se refiere a la descripción de los servicios que presta su empresa, pues deberás definir tus servicios, lo más específico posible, ya que, es recomendable no dar un enfoque amplio a los servicios que prestas, pues puedes llevar al cliente a esperar de ti más de lo que ha contemplado. Desde el punto de vista de la claridad, de la anticipación y de la negociación, será más beneficioso definir los servicios de forma restringida y mencionar los honorarios en consecuencia.
Elemento: Duración del Contrato (Plazos)
Indica el período durante el cual el servicio será prestado. Plazo de vigencia o fecha de finalización del contrato. La fecha de entrada en vigor de un contrato es la fecha a partir de la cual ambas partes están obligadas a cumplir sus términos. A menudo, la fecha efectiva es la fecha en que ambas partes firman el contrato, pero no tiene por qué serlo. A continuación, incluya un calendario de trabajo. El trabajo realizado con base en un proyecto debe incluir, como mínimo, las fechas de inicio y finalización. Por ejemplo, si el proyecto tiene varias etapas o pasos diferentes, puedes incluir otras fechas de entrega. Este contrato no tiene una duración máxima legalmente fijada, ya que es un acuerdo mercantil y no laboral. Las partes pueden pactar la duración que consideren oportuna, siempre que esté vinculada al servicio contratado.
Elemento: Compensación y condiciones de pago (Retribución)
Detalla el monto, forma y plazos de pago, así como si el importe incluye impuestos. Honorarios o compensación económica que el cliente pagará al proveedor de servicios por los servicios prestados. Se detallará cómo y cuándo se realizarán los pagos. Si es una retribución periódica, es un pago al inicio y final de la actividad, etc. También qué ocurre si en el trascurso de la actividad surge un extra. Un consejo: no olvides especificar si el importe pactado incluye o no el IVA. El pago dentro de un contrato de prestación de servicios se asocia al cumplimiento de metas, horas trabajadas o proyectos finalizados, no a una relación laboral. La Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad establece que el plazo máximo de pago entre empresas es de 60 días naturales. Sin pacto expreso, el plazo por defecto es de 30 días.
Elemento: Obligaciones y Responsabilidades de las Partes
Se especifican las responsabilidades y obligaciones de ambas partes, tanto del proveedor como del cliente. Compromisos específicos de cada parte durante la ejecución del servicio. Las obligaciones del prestador suelen ser las más evidentes, pero las del cliente también son importantes. Ejemplos de obligaciones del prestador: Realizar el servicio en los plazos acordados. Mantener la confidencialidad de la información recibida. Comunicar con antelación cualquier incidencia que pueda afectar a la ejecución. Ejemplos de obligaciones del cliente: Facilitar al prestador la información y los accesos necesarios para realizar el servicio. Revisar y aprobar los entregables en los plazos pactados. Abonar los honorarios en la forma y fecha acordadas.
Elemento: Consecuencias de Incumplimiento y Terminación Anticipada
Indica qué ocurre si alguna de las partes no cumple con sus obligaciones: penalizaciones, indemnizaciones, plazos para subsanar el incumplimiento o causas que permiten resolver el contrato de forma anticipada. El contrato debe anticipar los problemas de rendimiento más probables (conocidos como incumplimientos) y proporcionar un medio para remediar la situación. Los derechos de rescisión suelen estar vinculados a los casos de incumplimiento de cualquiera de las partes. Es importante que el acuerdo describa qué constituye un incumplimiento y cuál sería el resultado de este, incluidas las acciones legales y la rescisión del contrato. Se tiene que detallar qué ocurre en el caso de incumplimiento de contrato o de realización del servicio o la existencia de circunstancias de fuerza mayor. Si existe una penalización, sanción, etc. También las consecuencias en caso de incumplimiento del contrato por cualquiera de las partes.
Elemento: Protección de Datos y Confidencialidad
Si durante la prestación del servicio se van a tratar datos personales de clientes, empleados u otras personas, es obligatorio incluir una cláusula específica conforme al RGPD (UE) 2016/679 y la LOPDGDD (LO 3/2018). Esta cláusula debe recoger: Qué datos se van a tratar y con qué finalidad. Quién actúa como responsable del tratamiento y quién como encargado. Las medidas de seguridad aplicadas para proteger esa información. El compromiso de no ceder los datos a terceros sin autorización expresa. Se puede incluir disposiciones relacionadas con la confidencialidad de la información intercambiada entre las partes en el caso de que la actividad lo requiera.
Elemento: Jurisdicción
Añade una parte en este contrato que indique en qué área y qué resultados propone este acuerdo, para delimitar mejor las funciones de ambas partes.
Elemento: Firmas de las partes
Los acuerdos de servicio deben estar siempre firmados y fechados por las dos partes implicadas. Sin la firma de ambas partes, el contrato carece de validez legal. Recuerda que las firmas deben estar acompañadas por todos los datos de ambas partes como el código fiscal o la cédula profesional. Es una buena idea que las firmas estén certificadas por un notario público o un representante legal para evitar que cualquiera de las partes, en un caso fortuito, pueda alegar posteriormente que no ha firmado el acuerdo. Un contrato solo adquiere validez jurídica cuando ambas partes lo firman.
Importancia y Beneficios del Contrato de Prestación de Servicios
La función principal de un contrato de prestación de servicios es proporcionar un marco legal y una seguridad jurídica a la relación entre las partes. O lo que es lo mismo, protege al prestador que se compromete a realizar el servicio y al cliente ante posibles incidencias o incumplimientos. La utilidad de un contrato de servicios profesionales es establecer las condiciones y términos claros y legales para la prestación de servicios entre dos partes interesadas.
Firmar un contrato de prestación de servicios brinda seguridad jurídica, claridad en pagos y tiempos, evita malentendidos y demuestra profesionalismo.
- Seguridad jurídica para ambas partes: El contrato protege tanto al prestador como al cliente frente a incumplimientos o malentendidos.
- Claridad sobre el alcance y los entregables: Los contratos de servicios definen lo que esperan la persona que presta el servicio y la persona o empresa que paga por el servicio que se va a realizar.
- Control sobre tiempos y pagos: El acuerdo de prestación de servicios permite establecer fechas de inicio, entrega y pago, así como penalizaciones por retrasos o incumplimientos.
- Enfoque en objetivos y resultados: El pago dentro de un contrato de prestación de servicios se asocia al cumplimiento de metas, horas trabajadas o proyectos finalizados, no a una relación laboral.
- Protección ante eventualidades: Un contrato bien estructurado especifica cómo proceder si una de las partes decide terminar la relación o si surgen circunstancias imprevistas.
- Profesionalismo y confianza: Formalizar por escrito tus colaboraciones demuestra seriedad y compromiso empresarial. Una buena relación comercial comienza con un contrato claro, conciso y bien redactado.
Cómo Elaborar un Contrato de Prestación de Servicios
Elaborar un contrato de prestación de servicios profesionales requiere atención, precisión y conocimiento legal. Elaborar un contrato de prestación de servicios no requiere ser abogado, pero sí seguir un orden claro para que el documento sea válido y proteja a ambas partes. Estos son los pasos para elaborar un contrato de prestación de servicios:
Paso 1. Identifica a las partes
Lo primero es dejar claro quién es quién en el contrato. Debes incluir los datos completos de ambas partes.
Paso 2. Define con precisión el objeto del contrato
Este segundo paso es la parte más importante del contrato. Describe con el máximo detalle posible: Qué servicio se va a prestar. Cómo se va a ejecutar. Cuál es el resultado esperado. Cuanto más concreto sea, menos margen habrá para malentendidos. En caso de que el cliente quiera algo más, puede pedírselo adicionalmente y usted también puede definir los servicios adicionales y sus honorarios correspondientes de forma clara para el cliente.
Paso 3. Establece la duración
Indica claramente la fecha de inicio y la fecha de finalización del contrato. Si el contrato se renueva automáticamente, especifica en qué condiciones y con cuánto tiempo de preaviso debe comunicarse la no renovación. Las partes pueden pactar la duración que consideren oportuna, siempre que esté vinculada al servicio contratado.
Paso 4. Fija los honorarios y la forma de pago
Después, toca detallar aspectos sobre los honorarios y la forma de pago. Es el momento de dejar constancia de: Importe acordado. La periodicidad del cobro (mensual, por hitos, al finalizar el servicio). El método de pago. El contrato de servicios de una empresa debe dar una idea justa sobre la estructura de precios más adecuada para su negocio. Debe mencionar específicamente si se cobra por hora, por semana o por mes o a tanto alzado, es decir, por proyecto. También es beneficioso mencionar la forma de pago aceptable, como cheques con fecha posterior, RTGS, tarjetas de crédito, etc. Como proveedor de servicios, debe mencionar la bifurcación de los gastos entre ambas partes. La mayoría de las veces, la empresa contratante busca a alguien que lo haga todo y corra con todos los gastos de mano de obra, coste, herramientas, etc. Asimismo, deja claro desde el principio que vas a prestar determinados servicios y los gastos que correrán a cargo de tu cliente. Estos gastos pueden ser pagados por adelantado por el cliente o pueden ser reembolsados posteriormente.
Paso 5. Incluye las obligaciones de cada parte
Especifica qué debe hacer cada parte para que el servicio pueda ejecutarse correctamente.
Paso 6. Añade la cláusula de protección de datos
Si durante la prestación del servicio se van a tratar datos personales de clientes, empleados u otras personas, es obligatorio incluir una cláusula específica conforme al RGPD (UE) 2016/679 y la LOPDGDD (LO 3/2018).
Paso 7. Prevé los incumplimientos y la rescisión
Indica qué ocurre si alguna de las partes no cumple con sus obligaciones: penalizaciones, indemnizaciones, plazos para subsanar el incumplimiento o causas que permiten resolver el contrato de forma anticipada. Una cláusula en la que se mencione que los daños y perjuicios causados a su empresa como resultado del mal uso o la apropiación indebida de los servicios deben ser asumidos por el cliente, así como también el debido cumplimiento de las obligaciones entre ambas partes. Los términos y condiciones por los que se regirá. En un contrato de servicios deben mencionarse los términos del acuerdo y cualquier disposición de renovación. También debe indicar cualquier circunstancia de cualquiera de las partes que dé lugar a la rescisión del acuerdo.
Paso 8. Firma el contrato
El contrato adquiere validez jurídica desde el momento en que ambas partes lo firman. Un detalle que suele pasarse por alto es rubricar cada página del contrato, tanto en la copia del cliente como en la tuya.
