La elección de un nuevo Papa no solo marca un cambio espiritual en la Iglesia católica, sino que también despierta una gran curiosidad en millones de personas alrededor del mundo. Con la reciente elección del cardenal Francis Prevost como León XIV, estas cuestiones vuelven a estar sobre la mesa: ¿El Papa cobra un sueldo por su trabajo al frente de la Iglesia? Se trata de una figura única, con poder simbólico y político, pero también con una vida personal que muchos imaginan rodeada de lujos. Sin embargo, la realidad es bastante diferente de la imagen que muchos tienen en mente.
El Vaticano, como institución, funciona con su propia estructura económica, y aunque dispone de recursos significativos, su máximo representante no recibe una remuneración personal por desempeñar su cargo. Esto contrasta con el resto de la jerarquía eclesiástica y con los empleados laicos que sí tienen sueldos asignados. Muchas personas se preguntan: ¿cuánto ganan realmente sacerdotes, obispos y cardenales? o ¿cómo funciona hoy la gestión económica del Vaticano tras años de reformas impulsadas por el papa Bergoglio?
¿Tiene el Papa un Sueldo? El Caso de Francisco y León XIV
Tradicionalmente, la figura del pontífice ha estado asociada con la humildad. El papa Ratzinger recibía un salario mensual de 2.500 euros. Sin embargo, desde su toma de posesión en 2013, el papa Francisco renunció a su sueldo. Como el mismo Papa aseguró: "No tengo salario; si necesito unos zapatos, voy y los pido". No hubo salario para Francisco. En un documental titulado “Amén, Francisco responde”, el anterior Papa fue directo: “Yo no cobro nada. Si necesito unos zapatos o ropa, simplemente lo pido”. También reveló: “Cuando necesito plata para comprarme unos zapatos o algo así, voy y lo pido. No tengo sueldo, y a mí eso no me preocupa porque sé que también me dan de comer gratis”.
Según la misma fuente, el fallecido papa Francisco rechazó este salario durante su pontificado y solicitó que los fondos se destinaran a obras de caridad. Daniel Rober, profesor de Estudios Católicos en la Universidad del Sagrado Corazón, declaró a Fortune que, tras ser elegido, el Papa Francisco rechazó "el generoso salario" que, según él, ascendería a los 30.000 euros mensuales, donándolo en su integridad a obras de caridad y a otros necesitados. Rober explicó: “Vivió como jesuita durante décadas antes de ser obispo y mantuvo ese estilo de vida austero durante el resto de su vida”. El mismo experto asegura que, al final de su vida, el pontífice argentino habría acumulado una suma de unos 200.000 euros en su cuenta personal, que destinó íntegramente tras su muerte a los presos juveniles de Casal del Marmo, en Roma.
El pontificado del papa Francisco fue un ejemplo de austeridad. El papa Francisco rompió con la tradición, eligiendo residir en Casa Santa Marta, la residencia vaticana donde se alojan los sacerdotes de paso. Según relató en una entrevista con la Radiotelevisión Suiza, la decisión fue tomada apenas dos días después de su elección: “(Al pasar por allí) la sensación que tuve fue como la de un embudo al revés. Psicológicamente no puedo tolerarlo”. Más tarde, en una carta a un sacerdote argentino, el papa detalló cómo su vida en Santa Marta lo mantiene más conectado con la gente: “Estoy a la vista de la gente y hago la vida normal: misa pública a la mañana, como en el comedor con todos, etc. Venir aquí (a Santa Marta), comer en el comedor, donde está toda la gente, tener la misa esa donde cuatro días a la semana viene gente de afuera, de las parroquias, me da un poquitito de holgura espiritual."
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Con la elección del Cardenal Robert Francis Prevost como papa León XIV, convirtiéndose en el primer pontífice de nacionalidad estadounidense en ocupar el trono de San Pedro, surge la pregunta sobre su remuneración. La edición italiana de Fortune reiteraba que, como Papa, León XIV tiene derecho a un salario mensual de 30.000 euros, equivalente a aproximadamente 33.000 dólares, lo que eleva sus ingresos anuales a aproximadamente 396.000 dólares. De acuerdo con estimaciones del profesor Daniel Rober, especialista en estudios católicos de la Sacred Heart University, consultado por Fortune, el salario mensual asciende a 30.000 euros (aproximadamente 33.800 dólares), lo que representa un ingreso anual de 405.600 dólares. Al año, la cifra representa 405,600 dólares. No obstante, el pontífice podría declinar de este salario, como lo hizo Francisco, quien optó que se hiciera donaciones a los necesitados. Pero no ha dicho algo al respecto.
León XIV muestra otro tipo de gobernanza. De hecho, se instaló el sábado 14 de marzo de 2026 en el apartamento pontificio del Palacio Apostólico del Vaticano, retomando el uso de la residencia oficial de los papas situada en este edificio del Vaticano. Históricamente, los papas han vivido en el Palacio Apostólico, una residencia oficial desde 1870. Este edificio, de arquitectura imponente y decoración suntuosa, fue el hogar de los pontífices desde Pío IX hasta Benedicto XVI.
Beneficios y Gastos Cubiertos para el Pontífice
En lugar de un sueldo, el Papa vive con todos los gastos cubiertos por el Vaticano: alojamiento, alimentación, vestimenta, transporte y personal están completamente financiados por la Santa Sede. El Vaticano cubre todos los gastos personales del papa, desde comidas hasta atención médica. Todas sus necesidades diarias, incluyendo alimentación y vestimenta litúrgica personalizada, estarán cubiertas. Más allá del salario, León XIV contará con beneficios únicos ligados al liderazgo del Vaticano, institución que representa a más de mil trecientos millones de fieles en todo el mundo.
Su residencia oficial será el Palacio Apostólico, una estructura de mantenimiento completamente financiado por el Estado vaticano. Entre los recursos disponibles se encuentra el Papamóvil y una flota de vehículos para desplazamientos oficiales. El sistema de salud del Vaticano proporciona atención médica gratuita, acceso a una farmacia privada y cobertura sanitaria permanente. La seguridad personal del Papa está a cargo de la Guardia Suiza Pontificia, que asegura su protección tanto dentro como fuera del Estado vaticano. Estas condiciones consolidan al papado como un cargo no solo de profundo significado religioso, sino también como una posición dotada de garantías económicas y logísticas excepcionales.
Estos beneficios se extienden más allá de su periodo de servicio activo. En caso de retiro, como lo hizo en su momento Benedicto XVI, el Papa emérito recibe una pensión mensual de 2.500 euros (alrededor de 3.300 dólares). Si se retira, León XIV recibirá una pensión mensual de 2.500 euros y vivienda dentro del Vaticano. En caso de jubilarse, recibiría una pensión mensual de 3.300 dólares, mientras la Santa Sede cubrirá los gastos de manutención. Además, se le garantiza una residencia dentro del Vaticano, alimentación, asistencia doméstica y todos los gastos personales cubiertos por la Santa Sede.
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La Estructura Financiera del Vaticano
Aunque el Papa no cobra un sueldo, el Vaticano tiene una economía propia que permite mantener su estructura y cubrir todos los costes del Sumo Pontífice y demás cargos eclesiásticos. Las principales fuentes de ingreso incluyen:
- Donaciones de fieles a través del llamado óbolo de San Pedro.
- Ingresos turísticos, como la venta de entradas al complejo museístico vaticano.
- Rentas por propiedades inmobiliarias.
- Inversiones financieras, publicaciones religiosas y derechos editoriales.
Gracias a estas fuentes, el Vaticano puede sostener tanto la vida del Papa como la de miles de empleados y religiosos. Sin embargo, a pesar de no percibir ningún salario, el papa Francisco podía disponer libremente del Óbolo de San Pedro, un fondo que recoge donativos con el fin de patrocinar los proyectos caritativos previstos por la Iglesia (en 2012 la cuota rondaba los 65 millones de euros). Francisco, fiel a sus principios, nunca aprovechó esta posibilidad. Francisco también detalló que, cuando una organización necesita fondos, es él mismo quien los anima a solicitar ayuda directamente al Vaticano: “¡Vos pedí, que acá adentro todos roban!
¿Cuánto Ganan Otros Miembros de la Iglesia?
En el mundo eclesiástico hay funciones, responsabilidades y jerarquías como en cualquier otro sector laboral. El cargo, la antigüedad y el prestigio ganado en el escalafón jerárquico determinan el salario que percibirá el eclesiástico en cuestión, que se calcula de manera precisa. El sistema ideado por el Vaticano se basa en una especie de puntuación, por así decirlo, que de hecho corresponde a la antigüedad del prelado considerado. Estos y otros factores definen el salario medio de cada clérigo y sus ingresos. Aunque el Papa no percibe remuneración, sí existen sueldos dentro de la estructura eclesial y administrativa.
Cardenales y Obispos
Existe un límite máximo que no se puede sobrepasar y, por lo que respecta al mundo episcopal, está fijado en unos 3.000 euros. En caso de que el sueldo base se complemente con otros ingresos, procedentes de asignaciones laborales o rentas de cualquier tipo, la Institución deberá desembolsar únicamente lo que falte para alcanzar el tope fijado por edad. En lo alto del escalafón se encuentran los arzobispos, los jefes de dicasterios o los jefes de consejos pontificios. Para ellos, el umbral aumenta de forma considerable, alcanzando sueldos de 3.000 euros a 5.000 euros en el caso de los cardenales. Estas cantidades pueden ser aún mayores en función de las ofertas que reciban.
Medios como Vanity Fair aseguran que, antes de Francisco, un cardenal contaba con un salario de 5.500 euros al mes. Actualmente, los cardenales reciben entre 4.000 y 5.000 euros mensuales.
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Sacerdotes
Si bien la vocación es un don, el sacerdocio es también una profesión, aunque cargada de significado religioso y caritativo, y, como tal, genera ingresos. Un sacerdote puede contar con un sueldo fijo de unos 1.000 a 1.200 euros al mes para los párrocos con más responsabilidades. Los obispos y sacerdotes reciben entre 1.500 y 2.500 euros. Por supuesto, los sacerdotes también pueden hacer carrera y aspirar al cargo de obispo, arzobispo, cardenal y monseñor.
Monjas y Frailes
No existe un salario real para las monjas, a menos que realicen tareas y trabajos específicos dentro de la comunidad eclesiástica. Hay, por ejemplo, monjas que reciben unos ingresos mensuales fijos porque trabajan como profesoras, educadoras, enfermeras, etc. En este caso, la cuantía del salario se establece por contrato nacional en función de la categoría laboral de que se trate. Al igual que las monjas, los frailes tampoco tienen salario. Para ellos existe el voto de pobreza, castidad y obediencia que todo monje debe hacer antes de ingresar en la orden o institución religiosa. Jesuitas, franciscanos, dominicos y carmelitas viven en conventos constituidos como comunidades o familias de derecho propio y su subsistencia depende en gran medida de las donaciones de los fieles.
Empleados Laicos del Vaticano
Los laicos empleados en tareas administrativas, de seguridad o técnicas perciben entre 1.200 y 3.000 euros, según su antigüedad. A estos sueldos se suman beneficios como vivienda con alquiler subvencionado, acceso a tiendas internas con precios bajos y cobertura médica completa.
Las Reformas de Austeridad del Papa Francisco
El papado del papa Francisco (Jorge Mario Bergoglio) llevó a cabo determinadas reformas en la Curia vaticana. Desde su toma de posesión, el papa Francisco se centró en conseguir una Iglesia más sobria, alejada de la imagen de pompa y lujo que alejó a muchos fieles en el pasado. El Pontífice advirtió repetidamente contra la acumulación de bienes materiales por parte de cardenales y altos prelados, promoviendo un estilo de vida sencillo, transparente y cercano a la gente corriente. Con gestos simbólicos y reformas concretas, promovió un ideal de sobriedad, invitando a obispos y cardenales a renunciar a privilegios y ostentaciones.
Entre las reformas, el papa Francisco impulsó medidas de austeridad y transparencia que modificaron la estructura salarial de los cardenales, los obispos y el personal laico que trabaja en o para el Vaticano. Tras la pandemia, el papa Francisco decidió intervenir enérgicamente para frenar el gasto de la Curia. En 2021, lanzó un plan de revisión de gastos con un recorte de los salarios. Según la carta apostólica en forma de motu proprio, la decisión papal estuvo motivada por el "déficit que desde hace varios años caracteriza la gestión económica de la Santa Sede" y, sobre todo, por la situación ocasionada por la pandemia, “que ha afectado negativamente a todas las fuentes de ingresos de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano”.
En marzo de 2021, se aprobó una reforma por la cual el salario de los cardenales se reducía un 10% sobre una retribución próxima a los 5.500 euros. Otro 8% se restó de los salarios para los jefes y secretarios de dicasterios y un 3% para sacerdotes y religiosos de los niveles más altos. Mientras que todos los empleados -incluidos los ya mencionados- vieron bloqueados los reajustes por antigüedad hasta 2023 (excepto los empleados laicos desde el primer al tercer nivel del escalafón). La congelación de los aumentos bienales entre el 1 de abril de 2021 y el 31 de marzo de 2023 afectó a todo el personal que preste sus servicios en la Santa Sede, en el Governatorato y en otros entes relacionados; por lo tanto, también a los superiores ya mencionados.
Pero la reforma deseada por Bergoglio no acabó ahí. En 2024, Francisco decidió suspender algunas asignaciones históricas como la bonificación de secretaría y la asignación de oficina, y en 2025, envió una carta a los cardenales en la que pedía a todas las instituciones vaticanas que alcanzaran el objetivo de déficit cero, subrayaba la importancia de adoptar políticas éticas y transparentes en la gestión de los recursos, e invitaba a cada institución a encontrar fondos externos para apoyar su misión después de que el presupuesto de 2023 presentara un agujero de 83 millones de euros. No solo austeridad: Francisco también promovió nuevas estrategias de captación de fondos e introdujo normas más estrictas de transparencia en la gestión económica. En definitiva, el papa Francisco trató de “desempolvar la Esfinge con un cepillo de dientes”, como describió el proceso de reforma de la Curia. Sus iniciativas pretendían que la Iglesia fuera más sobria, transparente y responsable en la gestión de sus recursos.
Comparativa Salarial y Consideraciones Fiscales
Aunque la cifra de un potencial sueldo del Papa se encuentra en línea con la de altos mandatarios y líderes académicos de élite, la figura del pontífice ha estado tradicionalmente asociada con la humildad. El salario de León XIV se aproxima al de otros altos cargos públicos y académicos. Por ejemplo, el presidente de los Estados Unidos percibe una remuneración base de 400.000 dólares anuales, más 170.000 dólares destinados a cubrir actividades oficiales, desplazamientos y entretenimiento. También dispone de acceso gratuito a Air Force One, Marine One y seguridad permanente del Servicio Secreto, lo que representa un ahorro significativo en costos personales.
Por su parte, los rectores de universidades en Estados Unidos suelen recibir entre 250.000 y 372.000 dólares anuales, aunque en algunas instituciones, como Northwestern University, University of Vermont y Purdue University, las cifras alcanzan los 400.000 dólares. En universidades de élite como Harvard o Stanford, las remuneraciones superan el millón de dólares anual, según datos de Fortune. El informe también menciona a figuras empresariales como Elon Musk y Mark Zuckerberg, cuyos sueldos formales son simbólicos o inexistentes, pero que obtienen ingresos por beneficios accionarios y compensaciones indirectas que incluyen aviones privados, seguridad personal y otros privilegios.
Respecto a las implicaciones fiscales, a menos que se le conceda una exención, el primer pontífice estadounidense podría tener una factura fiscal estimada de 135.287 dólares, incluyendo impuestos federales y de autónomos, según el contable de Washington, Héctor Castaneda. Edward A. David, profesor asociado del departamento de teología y estudios religiosos del King's College de Londres, declaró al Washington Post que no está claro si Estados Unidos insistirá en obtener las declaraciones de impuestos del Papa, y es posible que el gobierno lo exima. Sin embargo, Timothy Fogarty, profesor de contabilidad de la Universidad Case Western Reserve, declaró a Fortune que es probable que el Papa no esté exento.
