La trata de personas es una violación manifiesta de los derechos humanos, que a menudo se acompaña de daños físicos y psíquicos. Numerosas personas sometidas a la trata sufren también lesiones y dolencias físicas o psíquicas repetidas y múltiples, que pueden conducir a problemas de salud debilitantes, duraderos y acumulativos. Las personas objeto de trata suelen vivir y ser obligadas a trabajar al margen de la sociedad, en ambientes en que la discriminación y el abandono son frecuentes y el acceso a servicios de salud es limitado, lo que provoca el deterioro del estado salud debido a la falta de diagnósticos y asistencia.
Consecuencias físicas y riesgos para la salud
Los estudios indican que las mujeres, hombres y niños víctimas de la trata de personas experimentan altos niveles de violencia y notifican niveles significativos de síntomas físicos de alteración de la salud incluyendo cefalea, dolor de estómago y dolor de espalda. Además del daño físico, las personas objeto de trata están afectadas frecuentemente por traumas psíquicos y estrés causados por las persistentes condiciones de peligro vital.
En el caso de las mujeres, hombres, niñas y niños y de los adultos y menores de género no conforme sometidos a abusos sexuales, las infecciones de transmisión sexual, como el VIH y otros problemas de salud sexual y reproductiva, pueden agravar los traumas. La violencia sexual se utiliza frecuentemente como medio de tortura de los hombres y los niños varones. En el caso de las mujeres y las niñas, el abuso sexual conlleva riesgos adicionales como el embarazo no deseado, el aborto peligroso, la infección genital femenina alta, la esterilidad, la fístula vaginal, la imposibilidad de tener hijos y otros problemas de salud reproductiva.
Resumen de afectaciones físicas comunes
- Síntomas generales: Cefaleas crónicas, dolor abdominal y dolor de espalda persistente.
- Salud sexual y reproductiva: Infecciones de transmisión sexual (VIH), esterilidad, fístulas y embarazos no deseados.
- Efectos acumulativos: Lesiones físicas repetidas derivadas de la explotación laboral o sexual forzada.
- Salud mental asociada: Depresión, ansiedad, irritabilidad y trastornos por estrés postraumático (TEPT).
El papel del sector sanitario y la atención integral
Los dispensadores de servicios de salud están más expuestos que otros profesionales a tener contactos clínicos privados o semiprivados con personas objeto de trata. Con la debida capacitación en los medios seguros de detección y los procedimientos de remisión correspondientes, pueden hacer una contribución crucial al diseño de intervenciones de política adecuadas y ayudar a esas personas a salir de las situaciones de peligro y explotación.
Para establecer medidas de salud y seguridad en un entorno normativo sensible y bien informado, es esencial incluir a los profesionales de la salud y desarrollar instrumentos que se centren en las consecuencias sanitarias de la trata de personas en general, y en las necesidades de atención de salud de los supervivientes de la trata en particular. Las consideraciones relativas a la salud de estas personas deben ser un componente fundamental de la gama de opciones de intervención, para asegurar la integración de los servicios de salud en los mecanismos de remisión de casos. Admitir que atender las necesidades no satisfechas de una superviviente sienta las bases de su recuperación: atender la necesidad de integridad física, nutrición y las necesidades generales en lo que respecta a la salud sientan las bases de la sanación psicológica.
Lea también: Indemnización por Daños y el IVA
Lea también: Pasos legales para reclamar una indemnización por daños
Lea también: seguro de auto El Potosí: detalles de la póliza
