El consumo de drogas y alcohol, especialmente entre los menores de edad, ha mostrado un alarmante incremento en los últimos años. El comisionado nacional contra las Adicciones, Manuel Mondragón y Kalb, indicó que en los últimos años el consumo de drogas y alcohol entre los menores de edad aumentó hasta 200%, principalmente en el caso de las niñas.
“Debo decirles con pena que, tanto en drogas como en alcohol, la diferencia era de seis hombres por una mujer y hoy están empatados en los menores de edad. Es decir, subió un 50 o 60% en los últimos años el consumo de hombres y un 200% el consumo de las mujeres”, explicó Mondragón y Kalb, quien también es titular de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic).
Consecuencias y Contexto Global del Consumo de Alcohol
Las adicciones, si no son atendidas a tiempo, pueden ocasionar secuelas graves, daños físicos, deserción escolar, violencia familiar e incluso la muerte. Por su parte, la presidenta de la Asociación Nacional de Escuelas Preparatorias Particulares Incorporadas a la Secretaría de Educación Pública (ANEPPI), Graciela Meza Díaz, mencionó que las adicciones son la causa número uno de deserción escolar y la causa de conflictos familiares. Por ello, hizo un llamado a los jóvenes para evitar su acercamiento a cualquier tipo de droga, pues dijo, impiden la generación de hormonas, lo que provoca deficiencias en el aprendizaje y falta de interés en el estudio.
A nivel mundial, el consumo de alcohol ocasionó 2.44 millones de muertes en 2019. Adicionalmente, el consumo excesivo representa, principalmente para los jóvenes, consecuencias como pérdida de memoria, riesgo de ser víctima de agresión física o sexual, caídas, involucrarse en peleas, ausentismo laboral y escolar, problemas legales, prácticas sexuales de riesgo, consumo de otras drogas, dependencia al alcohol y tristeza o depresión (Villatoro, et al. 2022).
En América Latina, el consumo de alcohol en la población entre 12 y 65 años es mayor en Argentina y Uruguay, con porcentajes cercanos al 52%, mientras que en El Salvador y Ecuador dicho porcentaje fue de 9.5% y 13% respectivamente (Villatoro, et al. 2022).
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Prevalencia del Consumo de Alcohol en México (2016)
En México, la situación también presenta cifras significativas. Reséndiz (et al., 2018), encuentra las siguientes prevalencias de consumo de alcohol:
| Grupo de Edad | Prevalencia en la vida | Consumo del último año | Consumo del último mes |
|---|---|---|---|
| 12 a 17 años | 39.8% | 28.0% | 16.1% |
| 18 a 65 años | 77.3% | 53.3% | 39.9% |
Asimismo, la prevalencia de consumo de alcohol en la población adulta del país fue de 55.5%, siendo igualmente mayor en hombres (67.3%) que en mujeres (44.6%).
Estrategias y Políticas Públicas para Reducir el Consumo
Ante el aumento en el consumo de drogas en menores de edad se realizan acciones de prevención y orientación para el crecimiento sano, como la Firma del Convenio de Colaboración entre la Comisión Nacional Contra las Adicciones (Conadic) y la Asociación Nacional de Escuelas Preparatorias Particulares Incorporadas a la Secretaría de Educación Pública (ANEPPI).
Impacto de los Impuestos en las Bebidas Alcohólicas
Este documento de Evidencia sobre Impuestos y políticas públicas sobre Alcohol en México muestra los resultados de investigaciones sobre el impacto de los impuestos a las bebidas alcohólicas en México, así como de otras medidas que pretenden reducir el consumo de bebidas alcohólicas. Los estudios fueron tomados, en su mayoría, de la matriz elaborada por Tobacconomics y se enfocan, principalmente, en analizar la forma en que los consumidores cambian su comportamiento ante incrementos en los impuestos y el impacto de estos en la recaudación, la salud, la incidencia fiscal, la evasión y elusión en el sector, el comercio ilícito y la disponibilidad de puntos de venta.
Ameida (1999) elaboró un estudio para conocer las elasticidades precio y elasticidades cruzadas de diferentes bebidas alcohólicas (cerveza, tequila y otros destilados). Un estudio realizado por Catalán y Moreno (2016), encuentra que en el corto plazo, un aumento marginal de 1% de los precios de la cerveza solo reduce el 0.25% su demanda; mientras que, en el caso de los vinos y licores, la reducción es de 0.58%. En lo que se refiere a la elasticidad ingreso, Catalán y Moreno (2016) encuentran que un incremento marginal del 1% en ingresos genera un aumento de 0.61% en la demanda de cerveza, pero un 1.08% de vinos y licores a corto plazo. Guerrero-López, et al. (2013), en una comparación entre el precio de la cerveza y el consumo nacional aparente por persona, identifican que los aumentos en el consumo en la década pasada coincidieron con reducciones en los precios; y que las reducciones recientes en el consumo se relacionan con aumentos en los mismos precios. Por lo anterior, concluyen que los incrementos en los impuestos a las bebidas alcohólicas pueden ser una herramienta importante para reducir su consumo.
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Utilizando datos de la ENIGH 2016, Huesca, et al. (2019) identifican distintas respuestas por parte de los hogares ante los distintos IEPS que se aplican a las bebidas alcohólicas en México. Lo anterior fue analizado por quintiles de ingreso y distinguiendo entre los Estados que colindan con la frontera norte y los que no. En general, el estudio destaca la relevancia de utilizar los impuestos espaciales para corregir externalidades negativas y la necesidad de que los ingresos generados por IEPS se orienten a atender dichas externalidades en hogares con menos recursos. Se identificó, además, que en la región fronteriza las familias destinan, en promedio, el 7% de su ingreso al consumo de alcohol, mientras que, en el resto del país, el 6%. También, que los hogares en situación de pobreza tienen una mayor respuesta a los gravámenes que los hogares más ricos. Para el primer quintil, se estimó que ante un incremento del 10% en el precio del alcohol el consumo disminuiría en 3.0% y 3.4% para la región fronteriza y el resto del país, respectivamente, mientras que para las familias de mayores ingresos la reducción sería de 1.8% y 1.2%, en cada caso.
En lo que se refiere al consumo de cerveza en México, un estudio realizado por Moreno-Aguilar, et al. (2021) encontró que existe una respuesta elástica frente a variaciones en el precio. Es decir que, ante incrementos en el precio de la cerveza, la disminución de la cantidad demandada es proporcionalmente mayor. También se han elaborado estudios que estiman la elasticidad cruzada, dado que el incremento en los precios de los cigarrillos y los refrescos inciden en la demanda del alcohol. Huesca, et al. (2021) encuentran que la elasticidad cruzada entre alcohol y cigarrillos es baja. Un cambio del 10% en el precio de los cigarrillos, reduce su consumo en 7.57% y el consumo del alcohol disminuye en 0.22%. Un aumento del 10% en el precio del alcohol, reduciría su consumo en 7.7%. Ante un incremento del 10% en el precio de los refrescos, la cantidad demandada de alcohol disminuye en 1.09%. Un estudio realizado por Martínez (et al., 2023) encontró una elasticidad precio de la demanda de cerveza de -2,36 y una elasticidad ingreso de la demanda del mismo producto de 5,04.
Rendón, et al. (2022), señalan que los impuestos ad-valorem impulsan la producción y el consumo de bebidas con alto contenido de alcohol y baja calidad, de forma que los bajos precios estimulan el consumo. Por su parte, los impuestos ad-quantum mejoran la recaudación e impulsan la fabricación de bebidas con menor contenido de alcohol y mayor calidad, por lo que los mayores precios reducen el consumo de dichas bebidas.
Otras Medidas y Simuladores
Para autores como Solovei, et al. (2022), los impuestos a las bebidas alcohólicas no son las únicas medidas eficaces, sino que la detección, intervención breve y derivación a tratamiento (SBIRT por sus siglas en inglés), son estrategias efectivas para reducir el consumo de alcohol en la población. Una medida adicional es la propuesta por López Olmedo (et al., 2023), quienes hicieron un experimento en 11 estados del país para probar el potencial de incluir etiquetas en las latas de las bebidas alcohólicas advirtiendo el daño a la salud que provoca el consumo de estas bebidas.
En un estudio elaborado por Medina-Mora, et al. (2010), se evaluaron siete escenarios para el control del abuso de alcohol:
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- Mantener el escenario actual.
- Incremento de 25% en los impuestos al consumo.
- Incremento de 50% en los impuestos al consumo de productos con grados nocivos de alcohol.
- Reducción de la disponibilidad de productos con grado nocivo de alcohol.
- Regulación de la publicidad asociada.
- Intervención preventiva-persuasiva breve en el primer nivel de atención.
- Pruebas aleatorias a automovilistas (alcoholímetro).
Los resultados fueron que todas las intervenciones basadas en impuestos reditúan en más de 150,000 años de vida ajustados con discapacidad (DALYs) evitados por año.
También contamos con un simulador de impuestos al alcohol. Esta herramienta permite realizar estimaciones sobre el impacto fiscal y económico sobre distintos escenarios tributarios. Para utilizar el simulador te recomendamos desbloquear el archivo para permitir la ejecución de las macros encargadas de restablecer los parámetros. Para ello, dirígete al buscador de archivos, abre la opción de formato y, en la pestaña general, asegúrate de habilitar la opción ‘Desbloquear’.
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