Para comprender el tema de la actualización de las pérdidas fiscales, empecemos por aclarar el significado de la pérdida fiscal. Una pérdida fiscal ocurre cuando una empresa o persona física incurre en más gastos que ingresos durante un período fiscal específico, resultando en un saldo negativo. Las pérdidas son originalmente consideradas en el título de las personas morales, pero no son exclusivas de estas, ya que también las pueden generar las personas físicas.
Definición y origen de las pérdidas fiscales
La pérdida fiscal se presenta cuando se gasta más de los ingresos que se reciben, lo cual puede originarse por diversas causas, como la caída en las ventas, elevados costos operativos o inversiones que no dieron frutos. De tal forma que el numeral 57 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) indica que la pérdida fiscal se obtendrá de la diferencia entre los ingresos acumulables del ejercicio y las deducciones autorizadas, cuando el monto de estas últimas sea mayor que los ingresos.
Mecanismo de amortización y actualización
La pérdida fiscal ocurrida en un ejercicio la podrás disminuir de la utilidad fiscal de los diez ejercicios siguientes hasta agotarla. Esto es, de la utilidad fiscal obtenida, se restarán las pérdidas fiscales actualizadas hasta que las mismas se agoten, o bien, dejar un remanente de pérdidas fiscales para disminuir de utilidades fiscales en años futuros. Es de resaltar que las pérdidas fiscales actualizadas se podrán amortizar únicamente en aquellos años en los que el contribuyente obtenga utilidad fiscal.
Los contribuyentes que hayan generado pérdidas fiscales en ejercicios anteriores, podrán actualizarlas multiplicándolo por el factor de actualización correspondiente al periodo comprendido desde el primer mes de la segunda mitad del ejercicio en el que ocurrió y hasta el último mes del mismo ejercicio. El factor de actualización se obtiene dividiendo el INPC del último mes del ejercicio en que se aplica la pérdida entre el INPC del mes en que ocurrió.
Reglas generales para la aplicación
En la declaración anual, el contribuyente puede aplicar el monto actualizado de la pérdida contra la utilidad fiscal del ejercicio. Es importante destacar los siguientes puntos sobre este procedimiento:
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- Las pérdidas fiscales no se pueden amortizar en pagos provisionales.
- La pérdida fiscal se actualiza desde el mes en que se generó hasta el último mes del ejercicio en que se aplica.
- Si no se aplican las pérdidas en el plazo establecido, se pierde la posibilidad de utilizarlas.
- El manejo incorrecto de las pérdidas fiscales generadas puede derivar en el ejercicio de facultades de comprobación del SAT.
El sistema fiscal de nuestro país evoluciona cada año, por eso es que los contribuyentes deben mantenerse actualizados sobre las disposiciones vigentes para cumplir correctamente con sus obligaciones ante el Servicio de Administración Tributaria. La actualización de pérdidas fiscales no solo es un requisito legal, sino una herramienta de planeación fiscal que puede generar beneficios reales para empresas y contribuyentes.
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