Introducción a la Imagen Corporal y su Influencia
La imagen corporal es la representación del cuerpo que cada persona construye en su mente; más específicamente, es la manera en que uno percibe, imagina, siente y actúa respecto a su propio cuerpo. La imagen corporal comienza a desarrollarse en la infancia y está influenciada por factores socioculturales. Durante la preadolescencia, una etapa caracterizada por una mayor sensibilidad a la comparación social y la internalización de los ideales de belleza, el uso intensivo de las redes sociales puede constituir un factor de riesgo para la insatisfacción corporal. Una imagen corporal negativa puede abarcar desde sentirse poco atractivo hasta una obsesión extrema por el peso y la figura que perjudica el funcionamiento normal.
La preferencia por el atractivo es universal. Querer estar atractivos/as es saludable y forma parte de un área más de nuestro autoconcepto; el problema ocurre cuando el cuerpo y la imagen ocupan constantemente nuestros pensamientos e influyen en nuestras conductas.
La influencia más potente sobre la imagen corporal es la cultura. Los medios de comunicación, como las revistas de moda, anuncios y programas de televisión o películas, ofrecen un continuo bombardeo de imágenes idealizadas de mujeres extremadamente delgadas y hombres con cuerpos musculosos y tonificados. Esto favorece la glorificación de la delgadez al equipararla con el atractivo, la felicidad, la categoría social y el éxito, mientras que al mismo tiempo relaciona la gordura con connotaciones negativas como la pereza, el descontrol, la fealdad y el fracaso.
El uso extensivo de tecnologías digitales, especialmente las redes sociales, ha incrementado la exposición a contenidos que promueven estándares de belleza poco realistas, lo cual está asociado con mayores niveles de insatisfacción corporal. Dada la evidencia de una asociación entre una mayor exposición a las redes sociales y altos niveles de insatisfacción corporal en adolescentes y adultos, este estudio considera la posibilidad de que un patrón similar ocurra en la población preadolescente.
Metodología y Objetivos del Estudio
Se llevó a cabo un estudio observacional, transversal, analítico y descriptivo con 171 preadolescentes de 9 a 12 años de la zona de salud de Munguía (Vizcaya). Los datos fueron recogidos en marzo y abril de 2025.
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La muestra incluyó preadolescentes de 9 a 12 años matriculados en escuelas de Mungialdea. Se seleccionó la muestra utilizando un muestreo por conglomerados de una etapa. De las ocho escuelas seleccionadas, dos aceptaron participar, y se incluyeron todos los estudiantes matriculados en los cursos de 4º a 6º de educación primaria y 1º de educación secundaria obligatoria (ESO).
Para evaluar la percepción corporal y la insatisfacción, se utilizó la escala de valoración de figuras de Collins, y se administraron cuestionarios validados para evaluar los hábitos de uso de redes sociales. Se recopilaron datos sociodemográficos y antropométricos, incluyendo edad, sexo, número de hermanos, peso y altura (medición directa), y el índice de masa corporal (IMC) calculado según protocolos estandarizados.
El análisis estadístico se realizó con el paquete de software R (v 4.4.0). Se obtuvieron estadísticas descriptivas y se realizaron pruebas de χ², prueba t de Student, ANOVA o prueba de Kruskal-Wallis según la naturaleza y distribución de las variables. Los coeficientes de tamaño del efecto (Cliff δ, ϵ², phi y V de Cramer) y los coeficientes de concordancia (kappa ponderado y alfa de Krippendorff) también se calcularon e interpretaron con umbrales específicos.
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación Clínica del País Vasco. Se obtuvo el consentimiento informado de los tutores legales y el asentimiento de los menores. El objetivo principal fue analizar la prevalencia de la insatisfacción corporal entre preadolescentes y explorar la asociación entre la insatisfacción corporal y el uso de redes sociales.
Prevalencia y Características de la Insatisfacción Corporal en Preadolescentes
Se observó una alta prevalencia de insatisfacción corporal en preadolescentes, particularmente entre las niñas, y asociada al uso de Instagram. Más de la mitad de los participantes (56.1%) reportaron algún grado de insatisfacción con su apariencia, lo que indica que este es un fenómeno común en esta etapa del desarrollo. Del total de participantes, el 43.9% informó estar satisfecho con su cuerpo, mientras que el 56.1% reportó algún grado de insatisfacción.
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Se identificó una asociación estadísticamente significativa entre ser hijo único y niveles más altos de insatisfacción corporal (p < 0.001, tamaño del efecto grande). Aunque investigaciones previas apenas han abordado este factor, este hallazgo podría explicarse por la falta de referencias familiares con las que compararse o de las que buscar validación, lo que podría magnificar la influencia de referencias externas, como las encontradas en las redes sociales.
Diferencias por Sexo en la Insatisfacción Corporal
Hubo diferencias significativas basadas en el sexo: la insatisfacción corporal fue mayor entre las niñas que entre los niños (mediana −0.50 vs. 0.00; p = 0.003). Consistentemente con la literatura existente, se observaron diferencias significativas entre los sexos, con una mayor prevalencia de insatisfacción corporal entre las niñas en comparación con los niños (p = 0.003, tamaño del efecto medio).
No se encontraron diferencias significativas basadas en la edad (p = 0.086; ϵ² = 0.008) ni en el tipo de escuela (p = 0.075), apoyando la noción de que factores como la pubertad y las relaciones con compañeros o la familia tienen un impacto más fuerte en la autoimagen que las variables demográficas fijas.
Percepción y Deseo de Cambio Corporal
La mayoría de quienes expresaron insatisfacción corporal (76.1%) manifestaron querer un cuerpo más delgado, en comparación con el 23.9% que preferiría un cuerpo más musculoso. Esta diferencia fue estadísticamente significativa (p < 0.001), con un tamaño del efecto grande y clínicamente relevante (Cohen h = 1.10).
Al comparar por sexo, una mayor proporción de niñas que de niños deseaba un cuerpo más delgado (88.6% vs. 65.4%). Específicamente, las niñas con insatisfacción corporal (88.64%) eran más propensas a querer un cuerpo más delgado en comparación con los niños (65.38%). En contraste, el 34.62% de los niños deseaba un cuerpo más musculoso, en comparación con el 11.36% de las niñas. La siguiente tabla resume estas preferencias:
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| Sexo | Preferencia por cuerpo más delgado | Preferencia por cuerpo más musculoso |
|---|---|---|
| Niñas | 88.64% | 11.36% |
| Niños | 65.38% | 34.62% |
La mayoría de los participantes percibió su estado de peso como normal, lo cual fue generalmente consistente con la clasificación del IMC, aunque las medidas subjetivas y objetivas no siempre coincidieron. El análisis de concordancia arrojó un coeficiente kappa de 0.318 (p < 0.001), reflejando un acuerdo moderado y significativo entre el estado de peso percibido y el real.
Hábitos Digitales y su Asociación con la Insatisfacción Corporal
El uso de los medios digitales se ha convertido en una parte integral de la vida diaria, especialmente entre los jóvenes. En España, el 98% de los adolescentes tiene acceso a internet, y el uso de redes sociales es la principal actividad en línea del 80% de ellos, en algunos casos comenzando antes de los 10 años.
Los datos mostraron un uso generalizado de estas plataformas: el 94.1% de los participantes informó usar redes sociales, similar a la prevalencia reportada en estudios recientes. Sin embargo, solo el 28.6% tenía perfiles de usuario activos, lo que podría deberse a las restricciones de edad establecidas por las plataformas.
En cuanto al tipo de contenido consumido, con mayor frecuencia involucraba música, juegos o humor, mientras que temas como la política o la gastronomía generaron poco interés. Un tercio de los preadolescentes usaba pantallas antes de acostarse, lo que podría afectar su sueño. La mayoría de las familias (91%) establecieron reglas con respecto al uso de dispositivos y medios digitales, aunque solo el 43.6% utilizó herramientas de monitoreo.
Diferencias de Uso de Medios Digitales por Sexo y Edad
Se encontraron diferencias estadísticamente significativas en los patrones de uso según el sexo. Las niñas eran más propensas a tener su propia tableta (62.5% vs. 39.4%; p < 0.001) y también consumían contenido relacionado con moda, salud y belleza con más frecuencia (p < 0.01).
En contraste, los niños eran más propensos a usar consolas de videojuegos (75.8% vs. 36.1%; p < 0.001) y jugar en línea, tanto solos (79.8% vs. 34.7%; p < 0.001) como con otras personas, ya sea cara a cara (58.6% vs. 26.4%; p < 0.001), en línea con personas que conocían (66.7% vs. 22.2%; p < 0.001) o en línea con extraños (46.5% vs. 5.6%; p < 0.001). Los patrones de uso de medios digitales se resumen en la siguiente tabla:
| Característica | Niñas | Niños | Valor p |
|---|---|---|---|
| Tenencia de tableta propia | 62.5% | 39.4% | < 0.001 |
| Consumo de contenido de moda, salud y belleza | Más frecuente | Menos frecuente | < 0.01 |
| Uso de consolas de videojuegos | 36.1% | 75.8% | < 0.001 |
| Jugar juegos en línea (solos) | 34.7% | 79.8% | < 0.001 |
| Jugar juegos en línea (con conocidos presenciales) | 26.4% | 58.6% | < 0.001 |
| Jugar juegos en línea (con conocidos en línea) | 22.2% | 66.7% | < 0.001 |
| Jugar juegos en línea (con extraños) | 5.6% | 46.5% | < 0.001 |
Con respecto al uso según la edad, se observó un aumento gradual en el acceso y uso de ciertas tecnologías. El porcentaje de niños que tenían su propio smartphone aumentó significativamente con la edad, del 20.6% a los 9 años al 75.6% a los 12 años (p < 0.001).
La Asociación Específica de Instagram
Al considerar plataformas específicas de redes sociales, solo el uso de Instagram se asoció significativamente con la insatisfacción corporal (p = 0.011), con un tamaño del efecto moderado (δ = 0.27; IC 95%: 0.06 a 0.46).
No se encontró una asociación significativa entre el uso general de redes sociales y la insatisfacción corporal en la muestra, contrario a lo reportado en estudios previos de adolescentes y adultos jóvenes. Estos resultados sugieren que la asociación entre redes sociales e insatisfacción corporal puede manifestarse de manera diferente durante la preadolescencia, una etapa caracterizada por un uso generalizado pero, en muchos casos, aún moderado y supervisado por la familia.
Trastorno Dismórfico Corporal: Una Preocupación Extrema por la Apariencia
La imagen corporal está muy influenciada por las creencias que tenemos de nuestra apariencia y por las interpretaciones que hacemos de esta. Los psicólogos/as sabemos que el malestar con el cuerpo engloba un malestar general con la propia persona. Desplazamos al cuerpo insatisfacciones personales de otro tipo.
Según la Clínica Mayo, la dismorfia corporal es una enfermedad mental donde el individuo se preocupa excesivamente por uno o más defectos o fallas percibidas en la apariencia física, pero, dichos defectos, pueden ser ligeros o simplemente no ser observados por los demás. Sin embargo, para el individuo resultan vergonzosos e intimidantes, lo que puede llevarle a aislarse socialmente.
Una persona con este trastorno tiene toda su atención puesta en lo que ella considera un defecto físico; es por eso que, reiteradamente asume conductas repetitivas como mirarse en el espejo o por el contrario evitarlo, rascarse o tocarse la piel, asearse o maquillarse repetitivamente para intentar disimular, arreglar, inspeccionar u ocultar el defecto, broncearse excesivamente o cambiarse de ropa frecuentemente. Estas personas pueden consumir gran cantidad de horas al día comprobando su cuerpo ante el espejo o haciendo zoom a la zona que más les horroriza. Algunas/os evitan mirarse al espejo mientras que otras personas lo hacen compulsivamente.
También, aquellos que lo padecen pasan en promedio de 3 a 8 horas del día ocupados pensando en el defecto que perciben o comparando su apariencia con la de otras personas. Se comparan constantemente con otros individuos y realizan maniobras de camuflaje, tapándose con ropas holgadas y evitando situaciones sociales en las que creen que se fijarán en su “defecto” o será rechazada/o por su apariencia.
Además, sostienen tendencias perfeccionistas, buscan con frecuencia la aprobación de los demás sobre su apariencia, y viven tan obsesionados con sus defectos que se creen poco atractivos, anormales, horribles y hasta monstruosos, así que siempre están en búsqueda de alternativas que les brinden tranquilidad, como por ejemplo, los procedimientos estéticos e incluso las compras excesivas.
Cabe aclarar que este trastorno se puede presentar sobre cualquier área del cuerpo; igualmente, puede darse que algunas personas se enfoquen en una sola área, mientras que otros pueden preocuparse por varias partes o por todo el cuerpo.
También se puede manifestar en dos tipologías diferentes: para el caso en hombres, donde su preocupación se da por el tamaño y/o el tono muscular, conocido con el nombre de dismorfia muscular, o el trastorno dismórfico corporal por poderes, donde el paciente está preocupado en exceso por la apariencia de otra persona. Según Basualdo et al., esa percepción errónea “se acompaña de sentimientos de culpa, vergüenza, humillación y baja autoestima”. Lo anterior permite reconocer la complejidad de esta enfermedad mental, pues los pensamientos y la preocupación excesiva causan gran angustia y malestar emocional, que de no ser tratada a tiempo, afectará la cotidianidad del individuo.
Limitaciones y Futuras Direcciones de Investigación
Este estudio presenta varias limitaciones. Su diseño transversal no permite establecer causalidad, y el pequeño tamaño de la muestra, con la participación de solo dos escuelas, limita la representatividad de los resultados.
La información sobre hábitos digitales fue auto-reportada, lo que pudo haber sido una fuente de sesgo de deseabilidad social; además, no se consideró la etapa de desarrollo puberal, un factor que podría afectar la imagen corporal. En futuras investigaciones, sería útil incluir medidas del desarrollo puberal, por ejemplo, la escala de Tanner, para controlar esta variable, ya que es crucial en la preadolescencia.
A pesar de las limitaciones del estudio, sus resultados proporcionan una base sólida para intervenciones preventivas, como talleres de alfabetización mediática y esfuerzos para promover la diversidad corporal en entornos escolares y familiares. Hallazgos como el impacto específico de Instagram y las diferencias entre niños y niñas pueden guiar la selección de contenidos y estrategias para estas intervenciones, adaptándolas a las necesidades de cada población objetivo. Este estudio ha sido presentado al Congreso de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) en 2026 para la presentación de resultados parciales.
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