La información incluida en el balance de una entidad de crédito permite analizar su estructura de inversión y financiación, tanto en valores absolutos como en porcentajes. El análisis de esta información es crucial para comprender la salud financiera de la institución.
Particularidades del Análisis Contable en Entidades de Crédito
A diferencia de las empresas no financieras, la aplicación de las tradicionales técnicas de análisis contable al balance de un banco tiene como principal limitación la imposibilidad de calcular desde fuera del banco, y únicamente con la información contenida en las cuentas anuales, las ratios más utilizadas por el regulador para controlar su solvencia, apalancamiento, endeudamiento, etc.
Actividad Bancaria y su Reflejo en los Estados Financieros
En una empresa no financiera, las ventas de mercancías o la facturación por la prestación de servicios, así como las compras consumidas, son magnitudes representativas del volumen de actividad desarrollado en el ejercicio que se recogen en la cuenta de resultados. Por el contrario, la actividad de un banco está recogida en su balance en forma de variación en el volumen de inversión crediticia, en el activo, y su comparación con la variación de los depósitos captados de clientes u otros instrumentos de financiación, por el lado del pasivo.
En la cuenta de resultados quedará reflejado el margen financiero o de intermediación. Este margen es el derivado de la actividad consistente en tomar fondos de las unidades de gasto con capacidad de financiación y conceder con ellos préstamos a las unidades con necesidad de financiación. La suma del margen de intermediación más las comisiones por servicios prestados recibe el nombre de margen básico del negocio. La diferencia fundamental entre los ingresos puramente bancarios y los procedentes de servicios prestados a la clientela está en que estos últimos, al desarrollarse por cuenta de terceros, no afectan tan directamente a la situación patrimonial de la entidad.
Factores Clave: Rentabilidad, Solvencia y Morosidad
Rentabilidad y Riesgo
La rentabilidad de una entidad de crédito está directamente relacionada con “plazo” y “riesgo”, factores que afectan significativamente a la liquidez y a la solvencia.
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Solvencia y Marco Regulatorio
La solvencia de una entidad de crédito depende de la existencia de un colchón de recursos propios suficientes como para absorber pérdidas y garantizar los riesgos asumidos en sus operaciones de activo. La nueva normativa nacida de Basilea III exige a las entidades contar con un nivel más alto de capital y de mayor calidad, se incrementan las deducciones de capital y se revisan los requerimientos asociados a determinados activos. En este sentido, se establece que las entidades de crédito deben mantener en todo momento, tanto a nivel individual como consolidado, un ratio total de capital del 8% de sus activos ponderados por riesgo (comúnmente denominado, el requisito de “Pilar 1”).
Medición del Riesgo de Crédito: La Morosidad
La ratio de morosidad indica qué porcentaje de los créditos se hallan en dificultades de ser devueltos. En particular, la ratio: (Cartera en mora/ Activo total) tiene especial importancia en las entidades con problemas.
El Cambio del Modelo de Negocio de la Banca
El pasado 13 de septiembre de 2016, en la presentación del estudio 'El cambio del modelo de negocio de la banca', elaborado por la Fundación de Estudios Financieros (FEF), Ana Rubio González, de BBVA Research, afirmaba que el crédito dejará de ser el motor de ingresos de la banca por lo que las entidades “ya no deberán estar tan centradas en crecer y expandir balance, sino centrarse en dar servicios que consumen poco capital más en línea con lo que vienen haciendo las de EE.UU.”. En este contexto, surge la pregunta fundamental: ¿Y quién asumirá la función de intermediación entre ahorro e inversión productiva?
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