Comprender qué es el flujo de efectivo puede marcar la diferencia entre un negocio que sobrevive y uno que crece con estabilidad. La mejor forma de optimizar al máximo las finanzas de tu negocio es conocer todos los aspectos económicos que pueden llegar a afectar en él. El flujo de efectivo es una herramienta imprescindible para cualquier empresa que quiera mantenerse en el mercado, crecer y expandirse.
¿Qué es el Flujo de Efectivo?
El flujo de efectivo es el dinero que entra y que sale de las cuentas de una empresa, según se publica en su presentación de resultados. Es el movimiento real de dinero que entra y sale de tu negocio durante un periodo determinado. Asimismo, el flujo de efectivo es, en otras palabras, el dinero que entra y sale de las operaciones de una empresa en un determinado periodo; brinda certeza sobre lo que se compra y lo que se vende.
El flujo de efectivo no es lo mismo que el beneficio. Éste te permite saber si la empresa tiene liquidez suficiente para operar, pagar gastos, cubrir deudas y crecer. En pocas palabras, responde a la pregunta “¿cuánto dinero disponible tengo hoy?”. El flujo de efectivo no indica necesariamente que una empresa sea rentable, pero permite conocer su liquidez. Algunos inversores utilizan el flujo de efectivo para evaluar la solidez financiera de la empresa. Si entra mucho efectivo, hay más oportunidades de reinvertir en el negocio.
La Importancia Vital del Flujo de Efectivo
Para las y los administradores, contadores, inversionistas, directores, así como a acreedores, entre otros, conocer el flujo de efectivo brinda información que permite la toma de decisiones, basadas en datos rigurosos, así como para analizar cuál es la capacidad de la compañía para generar flujos de efectivo que sean positivos. Ofrece insights sobre el estado financiero y el rendimiento futuro de una empresa y es fundamental para tu éxito a corto y largo plazo.
En México, es común que muchos emprendedores vendan, tengan clientes y su negocio luzca “bien”, pero, al final de mes, no cuentan con dinero suficiente para pagar proveedores o nómina. Si constantemente te preguntas: “¿Por qué mi negocio vende, pero no tengo dinero?”, el problema probablemente es tu flujo de efectivo. Tener flujo negativo no significa fracaso; ¡significa que necesitas una estrategia! Un crédito bien planeado puede ayudarte a cubrir desfases temporales.
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Flujo de Efectivo en las Finanzas Personales
Esta es una técnica que se usa en empresas y negocios, aunque también puede aplicarse para la administración de las finanzas personales, que tiene como objetivo dar seguimiento a los gastos operativos de capital.
Para explicarlo en el ámbito de las finanzas personales, tú compras un café y unas galletas cada día antes de llegar a la oficina, las disfrutas y deseas regresar a la mañana siguiente. Sin embargo, al final de mes te das cuenta de que el dinero no te había alcanzado para tus demás gastos, así como para liquidar algunas deudas. Entonces analizas tus operaciones; revisas tus pagos y transacciones realizadas durante ese periodo y te percatas de que comprar todos los días café y galletas ha mermado el pago de otras transacciones mensuales. Reflexionas con ello y te das cuenta de que tus gastos no fueron los más adecuados que digamos. Asimismo, ese análisis sobre los gastos que generaste en ese mes es tu flujo de efectivo, y conocerlo te permitirá tomar mejores decisiones sobre el manejo de tu dinero, con el objetivo de optimizar dicho recurso en gastos prioritarios.
Historia y Evolución del Concepto de Flujo de Efectivo
El concepto de flujo de efectivo surgió a mediados del siglo XX por la necesidad de conocer de dónde se obtuvo un recurso en una empresa y a dónde fue a parar. En ese sentido, el efectivo se puede definir como los capitales que se utilizan a corto plazo y que tienen la finalidad de hacer frente a un gasto determinado.
El documento Estado de Flujo de Efectivo, de Reinaldo Vargas Soto, da a conocer que en el año 1973 se fundó el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera (FASB, por sus siglas en inglés), donde se concluyó que el Estado de Cambios en la Situación Financiera (como se le conocía hasta entonces) tenía una serie de debilidades e inconvenientes cuando se presentan problemas en la economía. Fue hasta el 15 de julio de 1988, mediante el pronunciamiento FAS95, que surge el Estado de Flujos de Efectivo.
En el caso de México, el concepto de flujo de efectivo surgió en 1988, en sustitución del Estado de Cambios en la Situación Financiera. Las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) llevan a cabo un reporte de operaciones cada trimestre. Dentro de él, lo que notifican las compañías se encuentra su flujo de efectivo, así como el detalle de cuál fue su desarrollo y/o desempeño durante los últimos tres meses. Además, se informa qué entró, qué salió, y cuánto fue su costo. Incluso, todas sus referencias directas a números similares de un mismo periodo anterior.
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¿Cómo se Calcula el Flujo de Efectivo?
En términos generales, el flujo de efectivo está determinado por las actividades de operación, las inversiones y el financiamiento de un negocio. Esto quiere decir que la salud financiera de una empresa u organización depende o se puede medir por la situación por la que atraviesan actualmente sus capitales monetarios. Por esta razón, conocer el flujo de efectivo nos brinda uno de los datos que más interesan durante el reporte anual de las empresas, ya que ofrece la información más valiosa de una organización: cuál es su rendimiento.
El flujo de efectivo total se calcula deduciendo los costes totales y añadiendo los ingresos durante un período de tiempo, para obtener la variación del saldo de caja.
Métodos de Cálculo del Flujo de Efectivo
Para saber cómo calcular de mejor forma el flujo de efectivo de cualquier negocio o empresa, es necesario determinar uno de los dos procesos para lograr el objetivo: el método directo y el indirecto. Existen dos métodos para saber cómo calcularlo: el directo y el indirecto, el más utilizado por organizaciones es el segundo. Grosso modo, el método directo se diferencia por presentar, de manera separada y desglosada, las categorías principales de los ingresos y egresos de efectivo de las operaciones del negocio, es decir, un detalle de forma bruta del ejercicio de la organización.
Método Directo
El método directo consiste básicamente en rehacer el estado de resultados utilizando el sistema de caja, principalmente para determinar el flujo de efectivo en las actividades de operación de la compañía. De esta manera, organiza las operaciones financieras de la empresa tan fácil y sencillo como si se tratara del detalle de un estado de cuenta bancaria. Es decir, debe registrar y concentrar operación por operación, con datos de montos, así como las fechas en las que ocurrieron dichas transacciones en efectivo realizadas por los clientes; además, añade las salidas que se ejecutan en efectivo, como negativos para obtener la cifra neta, entre lo que ingresa y lo que sale de dinero.
Para hacer uso de este método, las empresas que así lo decidan deberán tener a la mano todos los registros relacionados con:
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- Cobranza en efectivo a los clientes
- Efectivo por concepto de intereses, dividendos y rendimientos en inversiones
- Cobros de operación
- Nómina en efectivo a empleados y pago a proveedores
- Amortización en efectivos por pagos a instituciones bancarias
- Liquidaciones en efectivo por compromisos fiscales y obligaciones con el gobierno
Es por esta razón que al método directo se le conoce como el más detallado y robusto para obtener el dato del flujo de efectivo. En ese sentido, el uso del método directo presenta información más detallada y útil en las estimaciones de los flujos de efectivo a largo plazo, a diferencia de los datos que puede arrojar el método indirecto.
Método Indirecto
La otra forma de cómo calcular el flujo de caja o cash flow (como también se le conoce al flujo de efectivo), es el método indirecto, el cual consiste esencialmente en lograr identificar la utilidad obtenida por medio del estado de resultados, para depurarla posteriormente hasta obtener el efectivo final, el cual queda registrado en los libros de contabilidad de la empresa. Este método aporta los resultados netos que se obtienen de la cuenta de resultados y se va ajustando en función de los gastos e ingresos que no tienen relación con el efectivo del pasado o a futuro.
Mientras que, por su parte, el método indirecto indica las ganancias y pérdidas del negocio, es decir, es el resultado de las actividades operativas. Luego incide en los ejercicios no financieros, como las partidas del resultado que no tienen efecto sobre el flujo de efectivo, como lo son la depreciación, el pago de impuestos, los dividendos de cambio no efectuados, los suministros, las cooperaciones asociadas, entre otras categorías más, por divisas de pago diferido, además de otros efectos en las cobranzas y liquidaciones de la empresa, tanto en períodos previos, como en los presupuestados a futuro.
La depuración consiste en restar todos los montos relacionados con el incremento de las cuentas por cobrar: se suma la reducción de inventarios, los aumentos de cuentas por pagar, así como el incremento de otros pasivos propios de las operaciones como el pago de los impuestos, obligaciones con gobierno, nómina, etcétera. De acuerdo con el portal Cuida tu dinero, el método indirecto parte del ingreso neto y lleva a cabo una serie de ajustes, adiciones o deducciones derivadas de los cambios de las partidas del balance general, para llegar al flujo de caja operacional.
Debido a la facilidad de estructuración para comparar los términos, se le identifica como el método más usado por las compañías, tanto en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), inclusive por corporativos, sin importar su tamaño de su facturación, ni la industria a la que pertenezcan.
¿Para Qué Más Sirve Conocer el Flujo de Efectivo?
Conocer el flujo de efectivo permite estimar la capacidad de la empresa de cumplir con las obligaciones que han adquirido, ya sean con sus propios colaboradores, proveedores, así como sus respectivos pagos de impuestos. Adicionalmente, el saber el flujo de efectivo proporciona el valor de las necesidades de financiación, e incluso facilita la administración y el manejo interno del control sobre el presupuesto de los recursos monetarios del negocio.
Ahora ya lo sabes, es importante llevar el registro de todos los movimientos y operaciones de tu empresa o compañía para saber qué decisiones deberás tomar a mediano o largo plazo, y así lograr un mejor rendimiento sobre los recursos de tu negocio, además de evitarte sorpresas con gastos poco prioritarios.
