Gastos de Renta: Guía Completa y Fácil para un Tratamiento Contable Impecablepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Un comentario constante por parte de los administradores de las empresas es el aparente divorcio entre el Impuesto sobre la Renta (ISR) que pagan anualmente y el que queda registrado en la contabilidad.

Muchos de los directores de empresas y miembros de consejos de administración le llaman desde esotérica hasta alquimia de los contadores.

La verdad es que la contabilidad tiene una característica de provisionalidad, es decir, trata de registrar todos los eventos económicos que afectan a las empresas, aún cuando estos no estén claramente realizados.

La contabilidad hace cortes periódicos (mensuales, trimestrales y anuales) de las operaciones para reportar los resultados de las operaciones durante dichos períodos; sin embargo, esos cortes son creados para mantener informados a los interesados en los asuntos de las empresas, y no forzosamente representan el término de las operaciones, ya que continúan indefinidamente.

A esta situación le llamamos negocio en marcha, es decir que se asume que la operación de la empresa continuará hasta que haya alguna circunstancia o decisión de los accionistas que indiquen lo contrario.

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Todo lo anterior es importante entenderlo porque existen transacciones que no forzosamente concluyen en el plazo de un mes o un año, pero que si es necesario mantener el registro de los efectos que ha tenido durante ese período con objeto de tener el resultado más aproximado al que se tomó en cuenta a los avances que se tuvieron durante el período sin que beneficie o perjudique otros períodos en los que dichas transacciones continúan.

Existen diversos tipos de transacciones que trascienden el período de un año, como el uso de un equipo para producir mercancía, que es una transacción continua por años.

Los impuestos no son ajenos a la condición de provisionalidad, ya que el ISR tendrá efectos de acuerdo con las disposiciones de la ley aplicable a cada tipo de transacción, que no siempre coinciden con los efectos que requieren las Normas de Información Financiera.

Por ejemplo, la depreciación de un activo según el impuesto sobre la renta se lleva a cabo en 10 años; sin embargo, de acuerdo con su vida útil, contablemente se lleva a cabo a 15 años.

Esto genera que los efectos de la deducción de la depreciación para efectos del impuesto sobre la renta sean diferentes a los que son registrados para efectos contables, en consecuencia, genera una distorsión de cálculo del impuesto en relación con el resultado que arroja la contabilidad.

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Para corregir esta distorsión, las normas de información financiera en el impuesto diferido (NIF D 4), establece la mecánica para reconocer y llevar a cabo el registro de los efectos de las transacciones en diferentes períodos para efectos contables y del ISR.

En la determinación del resultado contable y el resultado fiscal, existen diferencias permanentes y temporales, siendo las primeras aquellas que nunca se reversan (como son los gastos no deducibles), y las segundas aquellas que después de un período de tiempo la diferencia se aplica o se reversa.

Gastos Deducibles

Tener claridad en los gastos deducibles permite hacer una planeación tributaria más inteligente.

Cuando no se tiene control de estos gastos se puede caer en errores en las declaraciones anuales o deducciones improcedentes.

Es importante saber los gastos deducibles en empresas.

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Todos los importes hechos a profesionales, como abogados, procuradores, economistas, auditores, asesores, etc., se pueden deducir.

Gastos médicos, incluidas consultas, tratamiento y medicamentos.

Hay algunos conceptos que no son gastos deducibles para las compañías.

Otro error es emplear efectivo en montos que superan lo establecido por la ley.

Una contabilidad ordenada demuestra compromiso y fortalece la reputación, ayudando en escenarios en los que se busca financiamiento o licitaciones.

Estímulos Fiscales

Los estímulos fiscales son una herramienta esencial para mejorar la competitividad de las empresas y la economía del país.

Los estímulos fiscales están diseñados para ayudar a los empresarios a cumplir con sus obligaciones tributarias y a optimizar sus finanzas.

Los estímulos fiscales para el ISR son autodeterminados por el propio contribuyente.

Un estímulo fiscal que se considera ingreso acumulable para el ISR es el pago de casetas para los contribuyentes que se dediquen exclusivamente al transporte terrestre público o privado, de carga o pasaje, así como el turístico, tal como establece el artículo 16, fracción V de la Ley de Ingresos de la Federación.

Estímulos a proyectos de inversión en la producción cinematográfica y distribución de películulas.

Implementación y Soluciones

Después de conocer todo sobre los gastos deducibles, es importante saber cómo implementar todo lo abordado de manera sencilla dentro de la operación diaria de tu empresa.

Si lo prefieres, puedes optar por herramientas tecnológicas que automaticen estos procesos.

Ofrecemos soluciones empresariales diseñadas para facilitar la gestión financiera y fiscal de las organizaciones. Además, otorga un correo electrónico que se liga a las tarjetas empresariales y valida automáticamente las facturas ante el SAT, facilitando el proceso.

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