La riqueza del campo tlaxcalteca durante la época de la Colonia fue administrada por las haciendas, cuya producción básica era la agricultura, ganadería y el pulque.
Hacienda de Tepetzala: Legado Taurino, Cultural y de Hospitalidad
La Hacienda de Tepetzala, ubicada en el municipio de Atlangatepec, es una de las más representativas del estado, con más de 300 hectáreas de extensión. Fundada en 1529, solo nueve años después de la caída de Tenochtitlán, esta hacienda ha sido testigo de siglos de historia y tradición. Su arquitectura colonial, su contribución a la tauromaquia y su legado cultural la han convertido en un referente estatal y nacional.
Un Emblema en la Tauromaquia Mexicana
A lo largo de su historia, Tepetzala ha sido una ganadería de toros de lidia de gran prestigio. En 1955, debutó en la Plaza México con cuatro novillos, y en 1973, su toro “Pariente” ganó un concurso de ganaderías en la misma plaza. Don Cirilo, uno de los ganaderos más importantes de la hacienda, ha sido clave en preservar la calidad de su casta brava, manteniendo dos líneas de sangre en sus toros. Gracias a este esfuerzo, Tepetzala sigue como un punto clave en la tauromaquia nacional.
La hacienda también ha sido un lugar de preparación para grandes matadores. Recientemente, el 22 de marzo de 2025, el torero tlaxcalteca Angelino de Arriaga lidió un toro de esta ganadería en la Plaza de Toros de Tlaxcala, obteniendo una oreja. Y el próximo 17 de abril, sábado de gloria van a lidiar una corrida con seis toros en La plaza de toros de Tlaxcala Jorge «El Ranchero» Aguilar.
Un Refugio de Historia y Descanso
Además de su relevancia taurina, la Hacienda de Tepetzala ofrece una experiencia única de descanso y hospitalidad. Mari Carmen Rivera, representante de la hacienda, compartió que actualmente el lugar cuenta con servicio de hospedaje, ideal para quienes buscan desconectarse del ajetreo cotidiano y disfrutar de un ambiente de tranquilidad y tradición.
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En cuanto a la oferta gastronómica, la hacienda dispone de un menú a la carta los sábados y un buffet dominical con platillos típicos de la región, permitiendo a los visitantes disfrutar de la auténtica cocina tlaxcalteca en un entorno histórico.
“Muy pocos lugares conservan la esencia de una hacienda representativa de México como lo hace Tepetzala. Aquí, cada rincón tiene historia y transmite paz”, expresó Rivera.
Preservación del Legado Cultural
La hacienda también es reconocida por su conservación de mobiliario antiguo. Sus interiores albergan piezas únicas provenientes de Europa, incluyendo muebles de Francia e Italia, que datan de siglos pasados. Estos elementos, junto con su arquitectura colonial intacta, la convierten en un sitio de gran valor histórico y artístico.
Con más de cinco siglos de historia, la Hacienda de Tepetzala sigue siendo un símbolo de la identidad tlaxcalteca y mexicana.
Hacienda San José Atlanga: Tradición Ganadera
La hacienda de San José Atlanga se encuentra ubicada en el municipio de Atlangatepec, a 45 minutos de Tlaxcala capital, fue fundada en el año de 1890. Está dedicada a la crianza de toros de lidia siendo hoy la tercera ganadería más antigua de México.
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Es una de las ganaderías más antiguas de México. Data de fines del siglo XIX. Fue fundada en 1890 por don José María Rodríguez en el mismo lugar donde ahora se encuentra. Lo hizo en base de vacas criollas que había en la región, otras de Tepeyehualco y un semental español de don Eduardo Ibarra. En 1926 se agregaron vacas criollas de Atlamaxac, así como un semental de Zotoluca. En 1930 fue adquirido un semental de San Mateo, en 1937 uno de Piedras Negras y entre 1940 y 1960 varios de Zotoluca y Zacatepec. A partir de 1960 se añadieron algunos de don Jesús Cabrera y en 1980 uno de don Reyes Huerta.
Al fallecer don José María Rodríguez en 1937, heredó la ganadería su hijo don David Rodríguez, quien se hizo cargo de la vacada hasta 1959 cuando murió, su esposa doña Josefina Arroyo Briseño tomó las riendas de la histórica hacienda hasta su muerte en 1985. Entonces pasó a manos de su hijo don Emilio Rodríguez Arroyo, actual propietario.
Lidió por primera vez en la ciudad de Puebla el 12 de mayo de 1895 y se presentó en la Ciudad de México en la plaza de Tacubaya el 14 de junio de 1896, con cinco novillos de Atlanga, además de uno de La Gavia para Francisco Palomar Caro Chico, Manuel Carmona Gordito y Manuel Cervera Prieto. Esta casa fue prácticamente arrasada en la Revolución, pero el abolengo y la casta de esta familia la volvieron a levantar, don Emilio es un hombre que tiene verdadera pasión por su casa y por su historia, tras esos impresionantes muros hay cientos de historias taurinas que dan testimonio de sus más de cien años de vida, han sabido sobreponerse a todo incluso en 1999 se desbordó una de las compuertas de la presa de la laguna de Atlangatepec inundándoles los terrenos, a caballo y con cuerdas pudieron rescatar gran parte del ganado y llevarlo a un lugar seguro, perdieron la cosecha, con gran entereza están de pie luchando día a día por conservar esta gran tradición taurina.
La estancia en esta hacienda te permite transportarte al pasado en cada espacio de su construcción. Aquí conocerás de viva voz y el lugar donde se desarrolló la historia de una gran mujer que, con amor y dedicación, crió a un Toro Bravo llamado ” Sancho”. La madre había muerto y aunque David (el ganadero) dio la orden de que lo mataran porque no había muchas posibilidades de que sobreviviera, una de las hijas, Josefina se encariñó de tal forma que lo crió con biberón y lo sacó adelante.
La presencia de “Sancho” en la casa era inevitable, y lo mismo subía las escaleras, que entraba en la sala y daba unos sustos de órdago a los visitantes o invitados. Cuando era un “toro” con cuajo, el ganadero lo envió a una corrida en Orizaba. La expectación del público por ver el juego de “Sancho” era desbordante y hasta periodistas de la talla de Pepe Alameda y Paco Malgesto acudieron a cubrir el festejo, le tocó en suerte a Arturo Álvarez “El Vizcaíno”. De regreso al rancho, el toro consentido se volvió “mañoso” y se salía de los corrales de la casa para irse con las vacas.
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Hoy la hacienda ganadera de San José Atlanga ofrece a los visitantes una gran experiencia del llamado turismo rural, al conocer de cerca todas las etapas de crianza de los toros de lidia. Así como hospedaje recorridos, talleres, cabalgatas, festivales taurinos y hasta un Temazcal.
Otras Haciendas en Tlaxcala
Además de las ya mencionadas, existen otras haciendas notables en Tlaxcala:
- Hacienda Soltepec: Se encuentra en Huamantla y fue fundada en el siglo XVI, cerca del cerro Soltepec, con vista a La Malinche. Además de su restaurante, el hotel ofrece espacios para eventos especiales.
- Hacienda Santa Bárbara (Casa Malinche): Se ubica a las faldas del volcán La Malinche, ideal para descansar y disfrutar de la paz.
- Hacienda Tenexac: Ubicada al norte del estado, en el municipio de Terrenate, cerca de Huamantla.
- Hacienda Santa María Xalostoc: Remodelada recientemente para convertirse en un hotel y lugar para eventos.
- Hacienda y Ganadería San José La Laguna: Situada en la carretera federal Apizaco-Lázaro Cárdenas, fundada en 1908.
- Hacienda San Diego Baquedano: Localizada en el municipio de Terrenate a pie de carretera.
- Hacienda Tecoac: Forma parte importante en la historia, ya que en sus inmediaciones se hace la alianza entre los españoles y los tlaxcaltecas con la llegada de Hernán Cortés.
- Ex convento de Santa María de las Nieves.
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