Texcoco es una ciudad que finca sus orígenes en la época Prehispánica. Son precisamente estos términos: ’altépetl’ y ’tlahtocayotl’, expresiones que definían un territorio o -digamos- ’señorío’, es decir, un área determinada geopolíticamente que estaba administrada (gobernada) por un chichimecatecutli o tlahtoani. Después de la llegada de los españoles, en 1519, de sus alianzas con diferentes pueblos originarios sojuzgados por los mexicas, de las guerras contra éstos últimos y, finalmente, de la caída de la llamada Gran Tenochtitlán el 13 de agosto de 1521, todo ese esquema político-administrativo fue trastocado.
Los europeos entonces, constituidos ya en gobierno virreinal, empezaron a establecer nuevos sistemas de administración de los territorios. Derrotados los mexicas, los españoles, teniendo en cuenta las formas de organización política de los pueblos originarios, empezaron a organizar geopolíticamente los territorios conquistados. En los lugares en donde había una alta densidad de población local implantaron la encomienda. Paralelamente, el alto desarrollo organizacional alcanzado por los pueblos prehispánicos en lo que ahora se le llama Valle de México, obligó a los españoles a ajustarse lo mejor posible a la división política y administrativa que ya tenían esos pueblos.
Evolución administrativa y la encomienda en Texcoco
Con respecto a la ciudad de Texcoco, volviendo unos años atrás, después de la toma de Tenochtitlán, Hernán Cortes de Monroy y Pizarro Altamirano, la asignó a la Corona Española, pero después revocó su decisión y se la adjudicó en encomienda. En 1529, Hernán Cortés obtuvo del Rey de España una serie de pueblos en encomienda, así como otros señoríos con los que formó el Marquesado del Valle; sin embargo, Texcoco no formó parte se ese marquesado, por lo que quedó como una ciudad directamente tributaria de la Corona Española. Después, en 1531, la Segunda Audiencia ubicó formalmente a Texcoco bajo la jurisdicción de la Corona, aunque Hernán Cortés siguió recibiendo sus tributos hasta el año de 1536.
En diciembre de 1786, Carlos III expidió la Real Ordenanza para el Establecimiento e Instrucción de Intendencias de Ejercito y Provincia en el Reino de Nueva España. Al respecto, se elaboró un mapa de esta intendencia, probablemente en el mismo año de 1786 o años siguientes, en donde aparece la ciudad de Texcoco (Texcuco) como Cabecera de Distrito. En 1792, Francisco Valenzuela, primer Subdelegado de Texcoco, manifestó que en su Subdelegación había una ciudad y 25 pueblos.
Conflictos y organización municipal
Durante el siglo XVIII se incrementó la tensión y conflictos en la región de Texcoco debido a que se conformaron nuevas cabeceras políticas y a la creación de Repúblicas de Indios en los barrios, provocando que los pueblos que lograban cualquiera de esas condiciones se segregaban de la cabecera. Para 1802, en la Parcialidad o Cabecera de Texcoco había ya registrados 105 gobernadores, la mayoría eran representantes políticos de las Repúblicas de Indios de los barrios. Se tiene registro de que desde 1635 hubo españoles y mestizos como parte del gobierno local de Texcoco. Esto causaba descontentos, y en 1803, la presencia de españoles en el gobierno de Texcoco provocó protestas ante el Juzgado de Indios.
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La inestabilidad política se agudizó con el estallido de la Guerra de Independencia en 1810. En 1811 los vocales de la ciudad de Texcoco nombraron gobernador de la República, por mayoría de votos, a Bernardo Pico, considerado mestizo. Sin embargo, el subdelegado de Texcoco, Ignacio Guerra Manzanares, intentó suspender a estos funcionarios porque consideraba que eran simpatizantes del movimiento insurgente. La reacción del subdelegado era justificada. En abril de 1811, en el territorio de la Subdelegación hubo saqueos a casas y tiendas y el encarcelamiento de dueños y administradores de haciendas, más en la ciudad de Texcoco no fue así.
Defensa y fortificación durante la Independencia
Al carecer los realistas del suficiente ejército, decidieron que la defensa de las poblaciones recayera en sus habitantes mediante la construcción de fortificaciones, la construcción de zanjas y el establecimiento de milicias. Efectivamente, con información de Coronel (2015) y de Ernesto Sánchez Sánchez, Coordinador del Proyecto ’Texcoco en el Tiempo’, se sabe que hay un documento realizado en 1815, cuyo título es Plan de la Ciudad de Tezcuco en su estado actual de defensa. Este plan seguramente fue formulado con la intención de establecer una unidad defensiva de la ciudad de Texcoco. En este documento se aprecia que la ciudad se encontraba fortificada, en todo su contorno, por una zanja de cuatro metros de ancho por tres de profundidad.
Con respecto a los enfrentamientos armados, la mayoría se dieron en sitios alrededor de Texcoco o en comunidades cercanas a la ciudad. Solamente se tiene registro de que el 18 de marzo de 1812, hubo un encuentro entre insurgentes y realistas a las afueras de Texcoco por el rumbo de ’las Trincheras’. Este corto ensayo quiere girar alrededor de la fecha de erección del municipio de Texcoco y los desacuerdos sobre ésta. Y es que no hay la suficiente precisión en las fechas ni en la información disponible. No hay acuerdos al respecto entre historiadores, cronistas, personalidades o instancia, incluso tampoco los hay entre aficionados a la historia.
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