Descubre Hacienda Los Encinos: Historia y Tradición Viva en Carretera Nacional, Monterreypost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Hacienda Los Encinos es un lugar de amplios espacios naturales situado a 15 minutos del centro de Monterrey, cuenta con instalaciones modernas y con un sinfín de comodidades. Las instalaciones tienen áreas techadas, jardines y plazoletas, espacios para que reciban a todos sus seres queridos en un ambiente cálido y familiar.

Ubicación y Servicios

Hacienda Los Encinos está ubicada a 15 minutos del centro de Monterrey, en una zona de hermosos espacios y de un ambiente de tranquilidad, ideal para que realicen una boda llena de diversión y buenos momentos.

En Hacienda Los Encinos se puede rentar un espacio para celebrar una boda a partir de $790. Hacienda Los Encinos ofrece sus servicios de banquete de boda para un mínimo de 100 invitados y puede dar servicio hasta un máximo de 600 invitados.

¿Los novios pueden llevar su pastel de boda? Sí, dependiendo la cantidad de personas. Separan fecha con $1,500 pesos, en 15 días tendrán que cubrir el 10% del paquete, mensualidades a su comodidad y liquidar por lo menos 15 días antes del evento.

Nuestro objetivo es tener tu confianza. Nuestra plataforma se basa en opiniones sinceras que ayuden a otras parejas a encontrar a sus proveedores.

Lea también: El sabor único de la Crema de Sotol

A Hacienda Los Encinos lo recomienda el 86% de las parejas que ya disfrutó de sus servicios. Su puntuación global es de 4.3 sobre 5 que se desglosa del siguiente modo:

  • 4.4 en tiempo de respuesta
  • 4.4 en relación calidad/precio
  • 4.3 en calidad del servicio
  • 4.3 en profesionalismo
  • 4.2 en flexibilidad

Historia Antigua de Querétaro y sus Alrededores

Siendo el año de 1582, el Alcalde de Querétaro Don Hernando de Vargas redacta un documento conocido como la “Descripción de Querétaro”, en donde menciona a este pintoresco cerro.

El escrito nos dice que en 1521, después de la conquista española efectuada en la Gran Tenochtitlán, emigró al hoy pueblo de la Cañada un contingente de raza indígena guiado por el cacique otomí Conín, o “ruido” en su idioma, que se desempeñaba como “pustécatl” o comerciante, siendo originario de Nopala, provincia de Xilotepec, hoy Estado de Hidalgo. Conín hizo asiento en las cuevas de este cerro, cerca de una cañada donde corría un arroyo, acompañado de siete hermanos y hermanas que tenía, además de otros deudos y amigos, hasta la cantidad de treinta indios.

A este lugar se le conoce actualmente como el Cerro de la Cruz, por estar coronado con una cruz a la cual se le venera en su cima, donde también cada año se escenifica la Crucifixión de Semana Santa. Su peña erguida semeja ser un enorme altar situado en medio de otros dos cerros, los cuales recuerdan la forma de una inmensa cancha donde se practicaba el antiguo juego de pelota indígena, llamado “Tlaxco”, en el idioma náhuatl.

Razón por la cual, en 1446, el gran tlatoani azteca Moctezuma Ilhuicamina le nombró de esa manera, registrándolo en sus códices tributarios de gobierno. Décadas después, Conín identificó a este paraje como “Andamaxey”, que en el idioma otomí también significa “lugar donde se juega a la pelota”.

Lea también: Patrimonio en la Sierra Gorda: Hotel Misión Hacienda Concá

Años más tarde, siendo la última semana del año 1529 y muy posiblemente el 25 de diciembre, día de la Navidad, llega a este territorio el célebre encomendero español Don Hernando Pérez de Bocanegra, para proponerle al indio Conín una colonización pacífica y civilizada, con la fundación del nuevo pueblo que de inmediato recibió el nombre de “Queréndaro”, palabra del idioma purépecha, que significa “lugar de peñas donde se juega a la pelota”. En seguida, fue modificada por los españoles, para mayor comodidad, con el vocablo final de Querétaro.

Debido al nacimiento y nuevo nombre del pueblo fundado, a esta ubicación también se le conoce hasta nuestros días como “El Cerro del Bautisterio”, además de ser identificado ancestralmente con el indicativo de “El Cerro de la Ardilla”. Dos años más tarde, Conín ya bautizado como Hernando de Tapia, organizó un ejército con el cual venció a las tribus indígenas y rebeldes que se negaban a la evangelización, librando la célebre batalla en el Cerro del Sangremal, del ahora Barrio de La Cruz, ubicado en la capital de nuestro Estado.

Con este suceso y la aparición del Apóstol Santiago de Compostela, acompañado de una cruz ochavada en el cielo eclipsado, se considera la fundación y conquista definitiva de Querétaro, siendo el día 25 de julio de 1531. Esta fecha, consolida de igual manera el origen de nuestro noble y progresista Estado, efectuado por vez primera el año de 1529, en el histórico Cerro de la Cruz del pueblo de La Cañada, cabecera municipal de El Marqués.

Luego de la fundación pacífica y civilizada de Querétaro en el histórico pueblo de La Cañada, el encomendero español Don Hernando Pérez de Bocanegra y el cacique otomí Conín, procedieron a elegir el cristianismo como la religión oficial de este nuevo lugar, transcurriendo el año de 1529. Es por ello que de inmediato Don Hernando le comisiona a su acompañante y secretario Don Juan Sánchez de Alanís, la tarea de edificar el primer templo a la redonda, para proceder con la evangelización de los indígenas en el lugar.

Finalmente, se erigió esta modesta construcción que hoy en día es conocida como La Iglesia Chiquita de La Cañada, en el municipio de El Marqués. En seguida, Don Hernando se dirigió hacia la provincia de Michoacán, para traer la ayuda del religioso franciscano Jacobo Daciano, el cual llegó a Querétaro para bautizar y evangelizar a las huestes colonizadas. Entre estas, se encontraba el indio Conín, al que se le identificó con el nuevo nombre de Hernando de Tapia, en honor a Don Hernando Pérez de Bocanegra, cofundador de este pueblo y a Don Andrés de Tapia, un heroico capitán de batallas que contendió a favor de la colonización en La Nueva España.

Lea también: Detalles del proceso de estadidad en Baja California

La arquitectura de este templo cristiano cuenta con tres arcos de elevación circunferencial, de los cuales cada uno simboliza la búsqueda de la humanidad europea con Nuestro Dios Padre. Asimismo, están ornamentados en los extremos de la parte superior con hendiduras continuas, que representan las plumas de la deidad indígena en México conocida como Quetzalcoátl, o “serpiente emplumada”, en un intento por hermanar y sincretizar las dos religiones existentes del nuevo pueblo.

En el recinto se encuentra una gran pila de cantera rosa que se desplaza y en la que, según algunos, el indio otomí Conín fue bautizado, ya que se cuenta con ella desde el principio, cuando se transportaba a los lugares donde era necesaria la evangelización. En el umbral que forma la parte interior del templo, los dos costados lucen una pequeña jícara de agua bendita, también de cantera rosa y en forma de concha bautismal europea. Ambas cuentan en su parte superior con un grabado indígena en relieve, que de igual manera, evoca la presencia del dios Quetzalcoátl.

Tiempo después, esta construcción también sirvió como bodega para la llegada de cargamentos con metales o mercancía, que se transportaban en los carruajes hacia el noroeste y sureste de la Nueva España, utilizando el sendero conocido como el Camino Real de la Plata. En la actualidad, este templo rinde culto a Nuestra Santísima Virgen de Guadalupe, la cual es festejada el 12 de diciembre de cada año.

La Presa del Diablo y Don Diego de Tapia

Transcurriendo la segunda mitad del Siglo XVI, el pueblo de Querétaro, como parte integral de La Nueva España, comenzó a dejar atrás caciques y encomenderos, para aventurarse en los principios de la figura patronal y económica que representaba el hacendado. Consciente de su fervor católico y teniendo la necesidad de optimizar este afluente acuífero, Don Diego comisionó a su hija María Luisa, religiosa iniciadora del Convento de Santa Clara en el año de 1607, para que en compañía de sus fieles seguidoras custodiara el Río Blanco de Querétaro y “La Presa del Diablo”.

Así mismo, administraron la producción de sembradíos y ganados, en los terrenos donde se necesitaba de sus cálidas y cristalinas aguas. Sin embargo, a Don Diego también se le atribuyó el mote de “El Diablo”, por pintar de color rojo el molino y la presa, respetando así el entorno ecológico de tierra colorada, que para los indígenas, representaba un símbolo de presencia divina. Además, se le consideró en algún tiempo de su mandato como una persona contraria a los intereses religiosos y políticos de La Nueva España, puesto que se dedicó al apoyo incondicional de los indios maltratados en el pueblo de Huimilpan, hoy convertido en municipio. Don Diego les protegió del abuso y las injusticias que les propinaban algunos terratenientes españoles, hasta el día de su muerte, en marzo de 1614.

En nuestra época moderna, “La Presa del Diablo” aún recibe este singular mote, al ser recordado el seudónimo del ilustre Don Diego de Tapia y su molino rojo funcionando, ya que según decían, semejaba un diablo cuando en plena actividad se impulsaba su rueda, con energía y velocidad impresionantes. Siglos más tarde, llegado el año de 1838, el industrial español Don Cayetano Rubio necesitó de este torrente hidráulico, para regenerar el molino y utilizarlo también como fuente de energía, al inaugurar su fábrica textil “El Hércules”. Más tarde, una generosa remodelación engalanó a “La Presa del Diablo” en el periodo del Presidente Don Porfirio Díaz, de 1884 a 1911, haciendo su servicio más controlado y eficaz.

Hasta la fecha, se emplea como un valioso contenedor de aguas para el temporal de lluvia anual en el pueblo de La Cañada, cabecera municipal de El Marqués.

Hacienda de Chichimequillas y los Carmelitas Descalzos

Siendo los años de 1602 a 1614, la llegada de los Carmelitas Descalzos de la Provincia de San Alberto en México se efectuó en Querétaro, fundando un convento y templo a la advocación de Santa Teresa de Jesús. Teniendo como Santa Patrona a Nuestra Señora del Carmen, esta orden religiosa construyó una hacienda en el hoy municipio del Marqués, Qro., para almacenar la mercancía de metales y producir ganado o agricultura, en el territorio conocido como Chichimequillas, el cual su nombre significa “tierrillas rojas” o “terruños colorados “, en el idioma náhuatl fusionado al español.

Esta palabra también explica su origen especial, debido a que en los alrededores del paraje subsistían campamentos o reservaciones chichimecas, que con el tiempo adoptaron la evangelización. Los monjes carmelitas decidieron erigir su finca en este lugar, aprovechando la estrecha cercanía que tenía con el Camino Real de la Plata, el cual fue un sendero por donde transitaban los viajeros y mercancías con destino a los dos extremos de la Nueva España, siendo el siglo XVI.

Después, los indígenas del lugar aceptaron los trabajos practicados en la labor cotidiana de la hacienda, como la cría de ganado vacuno y avícola, además del cultivo en la agricultura del maíz, fríjol, calabaza y el cuidado de la vida. Siglos más tarde, la Hacienda de Chichimequillas fue vendida en el año de 1851 al General Mariano Arista, un respetado militar originario de San Luís Potosí, que en aquel tiempo asumió la Presidencia de la República Mexicana.

Su periodo de mandato fue conocido por haber estado estrictamente apegado a la ley y el orden constitucional, por lo que provocó el descontento y la traición del movimiento conservador, incitado por el General Antonio López de Santa Anna y sus fieles colaboradores. La controversia propició un golpe de Estado al Gobierno de la República y generó el desorden político en el Cuarto Congreso Constitucional, que a la vez estaba encabezado con ejemplar sabiduría por su Presidente en turno, el célebre Doctor en Derecho Don Ezequiel Montes Ledesma. Fue un ilustre queretano nacido en el municipio de Cadereyta, que brilló por su labor jurídica y política en los tribunales de nuestra gloriosa nación.

Sin embargo, Don Mariano Arista renunció a su digno cargo, siendo víctima de la calumnia opositora y los problemas de salud que le aquejaban. En seguida, fue desterrado de México el día 5 de mayo de 1853, por el déspota López de Santa Anna, que ya estaba reconocido nuevamente como Presidente de la República Mexicana.

Este trágico suceso, originó que la Hacienda de Chichimequillas cambiara a las manos de su nuevo propietario, el Señor Don Hermenegildo Feliú, siendo el año de 1857, cuando las Leyes de Reforma le autorizaron su adjudicación.

Don Juan Antonio de Urrutia y Arana: El Benefactor de Querétaro

Siendo el día 26 de diciembre de 1726, Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila, inició los trabajos de construcción en esta alberca del pueblo de La Cañada, municipio del Marqués, Qro., para almacenar el agua de los manantiales que emanaban dentro de su extensión. En seguida, el torrente corría hacia la ciudad capital de nuestro Estado, para el uso doméstico de primera necesidad, pasando en su trayecto por el magno acueducto de Querétaro, que para ello construyó.

Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, nació en la Villa de Arceniega, Provincia de Álava, España, el 30 de noviembre de 1670. Arribó a La Nueva España contando con 22 años de edad y falleció en la entonces ciudad capital, el 29 de agosto de 1743. La edificación de esta obra, atendió la inquietud de cinco monjas Capuchinas que llegaron en el año de 1721 a Querétaro, para instaurar su convento y devoción.

Cierto día, comunicaron al Marqués la inquietud de contar con agua cristalina y limpia para el consumo personal, ya que los manantiales y pozos en los alrededores resultaban mal sanos y se les atribuían riesgos antihigiénicos. Siendo Don Juan Antonio protector y bienhechor de esta orden religiosa desde hace mucho tiempo, inmediatamente procedió a satisfacer la petición buscando el abastecimiento acuífero digno de la ciudad central, por lo que encontró y utilizó finalmente en La Cañada el llamado “Ojo de Agua del Capulín”, llamado así, debido a un árbol de esa fruta que crecía en su orilla.

Al principio, el caudal de agua que despedía no era abundante, sin embargo, gracias a las obras de excavación que emprendió el Marqués, se aumentó la corriente a cuatro mil “pajas”, siendo más o menos treinta litros por segundo. El mismo visitaba y supervisaba los adelantos de la obra dos veces al día, uniéndose también a los trabajos en mano de obra necesarios. Siendo el día 15 de octubre de 1735, la alberca de “El Capulín” se concluyó, llevando su torrente cristalino a la caja de agua en el Barrio de la Cruz, que se encuentra hasta la fecha en la ciudad capital de nuestro Estado.

Manuel Septién y Septién, ilustre historiador queretano de nuestros días, decía que una vez distribuido hacia otros lugares el líquido vital, el padre Navarrete afirmaba que “no había convento que no fuera una primavera, ni salida por rumbo alguno, que no fuera una deliciosa amenidad”. Finalmente, la obra se dio por terminada el 17 de octubre de 1738, llegando las aguas de “El Capulín” hasta los rincones más alejados del complejo acuífero y teniendo un costo aproximado de $125.000 pesos, de los cuales el Marqués de la Villa del Villar del Águila, llamado también “el benefactor de Querétaro”, donó de su bolsillo más de 88000 mil pesos.

Conín y la Fundación de Querétaro

Después de la conquista española en La Gran Tenochtitlán, siendo el año de 1521, el cacique y comerciante otomí Conín huyó de la colonización, en una migración desde su natal Nopala, Provincia de Xilotepec, hoy Estado de Hidalgo. Finalmente, llegó al silvestre paraje donde siglos después se erigió este monumento, para recordar que desde tiempos muy remotos, el lugar sirvió como punto de encuentro y recepción, donde las tribus visitantes buscaban al gobernante local. Conín se convirtió en líder y la ubicación formó parte de “Andamaxey”, que en su idioma significa “lugar donde se juega a la pelota”.

Más tarde, siendo el año de 1529, hace su llegada el ilustre encomendero español Don Hernando Pérez de Bocanegra al corazón del hoy pueblo de La Cañada, municipio del Marqués, para acordar junto al indio Conín en el Cerro de la Cruz la fundación de Querétaro, civilizada y pacíficamente. Querétaro es una palabra modificada por la lengua española, que proviene del idioma purépecha y se pronuncia originalmente como “Queréndaro”, significando finalmente “lugar de peñas donde se juega a la pelota”.

Siendo el día 27 de octubre de 1537, la Reina Juana autorizó una cedula real en Valladolid, España, que luego mandó al ilustre primer Virrey de La Nueva España, Don Antonio de Mendoza, para conceder la fundación de Querétaro, designando su centro en el convento y monasterio de San Francisco y contando media legua a la redonda, para marcar los límites de la ciudad. Por consiguiente, su extensión estaba en colindancia hacia el punto Este con el pueblo de La Cañada, en el lugar aproximado donde, dos siglos más tarde, nacerían los arcos del magno acueduct...

El Atractivo de Vivir en Hacienda Los Encinos, Monterrey

Con un crecimiento competitivo en los últimos años, las inmobiliarias en Hacienda los Encinos, Monterrey buscan satisfacer las necesidades de vivienda de la población con una amplia oferta de casas en venta, una de las mejores opciones para invertir en bienes raíces. Las casas en venta han demostrado ser ideales por la tranquilidad que brinda este lugar a las familias; lo mismo sucede con los departamentos en venta en Hacienda los Encinos, Monterrey, ya que suponen un sinfín de ventajas y la mayoría cuenta con fascinantes amenidades que van desde vigilancia las 24 horas, hasta gimnasio completamente equipado.

Las propiedades en venta, ya sean casas amuebladas o departamentos, se ubican en un sitio lleno de historia, tradición y color, elementos necesarios para un excelente ambiente de hogar. Hablar de la venta de casas en Hacienda los Encinos, Monterrey también significa hacerlo de un estilo de vida moderno, con todos los servicios y características necesarias para prosperar.

Además, Hacienda los Encinos, Monterrey no deja a un lado su relación con el entorno y la cultura, cerca descubrirás bellezas naturales que podrás visitar en tu tiempo libre, aunado a pueblos mágicos con diversos atractivos como su oferta gastronómica, museos y teatros.

De acuerdo con el último informe inmobiliario de Lamudi, para este tipo de propiedad, es decir, casas en venta, el crecimiento inmobiliario va de la mano del despunte económico. Por ello, debes saber que en México, los estados que capitalizan mayor crecimiento en cuanto a la venta de casas y departamentos son Baja California Sur, Puebla, Nuevo León, Guanajuato y San Luis Potosí. Seguidos del Estado de México, Jalisco, Querétaro y la Ciudad de México, con un crecimiento más moderado.

Si decides que Hacienda los Encinos, Monterrey es la localidad de tus sueños, podrás disfrutar de una dinámica inmobiliaria que tarde o temprano será guiada por las nuevas tendencias de construcción del país, pero siempre abonará a tu seguridad y mejorará tu condición de vida, debido a que cualquier inversión inmobiliaria que realices aumentará su plusvalía con el paso del tiempo.

Tips para Comprar una Propiedad

Las características de los terrenos en venta, locales comerciales y edificios, así como casas en venta en Hacienda los Encinos, Monterrey son muy variadas tanto en diseños como dimensiones. También hay propiedades amuebladas, antiguas, nuevas o en preventa. Lo importante antes de solicitar un crédito hipotecario para adquirir alguna de las casas en venta es que verifiques cada detalle. La atención que le des a los pormenores será tu aliada a la hora de comparar las diversas alternativas de casas en venta en Hacienda los Encinos, Monterrey.

Recuerda tener tu plan de presupuesto a la mano y de no ser suficiente, voltea hacia las colonias y municipios aledaños de tu primera opción e inicia ahí una nueva búsqueda de inmuebles. Según el catálogo, Tlaxcala, Hidalgo y Tamaulipas son las entidades con los precios de vivienda más accesibles. Considéralo.

Ahora que tienes un panorama general, ¿estás listo para encontrar tu hogar ideal?

tags: #hacienda #los #encinos #carretera #nacional #historia