Los niños y las niñas constituyen un grupo muy heterogéneo de actores sociales. Esto resulta de la combinación entre edad, género, constelación familiar, contexto material y socioeconómico así como los procesos situacionales en sus interacciones. El concepto ‘ser niño’ adquiere generalmente diferentes formas y manifestaciones socioculturales influenciadas por particularidades locales. Estas preguntas caracterizan y atormentan el universo de las etnografías enfocadas en niños y niñas.
Marco Teórico y Metodológico del Método DOV
En este contexto, el objetivo del presente artículo es presentar y aclarar el método Dibujo-Observación-Voz (DOV) en sus diversos aspectos. En el transcurso del presente trabajo invito al lector y a la lectora a explorar mis métodos de investigación en la región de Cusco, Perú. Para dar respuestas a las preguntas formuladas, organicé el texto en tres apartados. En el primero, se exponen el marco teórico-metodológico a continuación del método DOV, su origen y sus fases esquemáticos. En el segundo, se desarrolla la etnografía centrada en Alex y Tim de la comunidad Tiwaso, complementada por las interacciones con Rosali, la hermana de Tim.
Experiencias Etnográficas Previas con Niños
Desde el año 2000 destacan los proyectos de investigación etnográfica con niños y niñas por parte de antropólogas suramericanas, especialmente argentinas y brasileras. Sus amplias experiencias y trabajos académicos en las últimas dos décadas son notables a nivel mundial.
- Flávia Pires: La antropóloga brasileña Flávia Pires marcó un hito con su investigación de campo de casi 14 meses entre los años 2000 y 2005 en la ciudad de Catingueira, ubicada en Paraíba, estado nororiental de Brasil. De manera muy detallada elabora los procedimientos, técnicas y métodos de su investigación con niños y niñas de 3 a 13 años en su publicación Ser adulta e pesquisar crianças. Explorando possibilidades metodológicas na pesquisa antropológica (Pires 2007a). Tomando en cuenta el contexto sociocultural, Flávia Pires analiza sus interacciones con los y las participantes de la investigación, tanto con respecto a las estrategias e intenciones como a los roles y actitudes asumidos que influyen en la recopilación de materiales.
- Mariana García Palacios y Ana Carolina Hecht: Con sus abundantes trabajos, las antropólogas argentinas Mariana García Palacios, Ana Carolina Hecht y sus colegas contribuyeron con avances reveladores en el campo de la etnografía con niños y niñas. Tomando en cuenta la agencia social y los cambios socioculturales en la vida cotidiana de niños y niñas indígenas, García Palacios y Hecht organizaron a partir de 2007 talleres en Buenos Aires en el aula de un Centro Comunitario. Mediante el uso de métodos participativos verbales y visuales (dibujo, collages, fotos, videos, juegos de roles) permitieron a los niños y a las niñas explorar su propia vida cotidiana y volverse etnógrafos y etnógrafas.
- Paula Nurit Shabel: En esta misma línea Paula Nurit Shabel (2018) refleja el desafío de reducir la brecha entre una investigadora adulta frente a los niños y las niñas y los esperados roles de adultos en los contextos socioculturales específicos. En su trabajo se puede encontrar un número particularmente amplio de reflexiones en profundidad.
Con el fin de acercarse a las perspectivas de niños y niñas, los diversos intentos de establecer una posición menos adulta por parte de la investigadora o del investigador se muestran igualmente en la elección de métodos de trabajo de campo. Mientras que Egli (2019), Flores Flores (2010), Moscoso (2013) y Vogl (2019) sitúan la observación participante y las conversaciones o entrevistas como los métodos principales en el centro de su investigación etnográfica, la mayoría de los investigadores y las investigadoras combinan estos dos clásicos métodos etnográficos con formas de expresión basadas en elementos de comunicación visual, como las fotos, los dibujos y los videos (por ejemplo Cook y Hess (2007), Pires (2007a; 2007b), Duncan (2013), Morelli (2013; 2017), Noonan et al. A nivel metodológico, las experiencias de Ames, Rojas y Portugal (2010) son muy amplias en el contexto del estudio transversal de Young Lives: Las antropólogas peruanas han recopilado en su guía de métodos más de 50 métodos de investigación cualitativa con niños.
Ventajas de los Métodos Participativos Visuales
En el intento de involucrar a niños y niñas como protagonistas en conversaciones y actividades con una investigadora o un investigador, no solo existe la dificultad de disponer de un tiempo de interacciones muy cortas. Con el objetivo de afrontar estos retos, presumo que los métodos participativos en base a actividades de expresión visual tienen ciertas ventajas.
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- Primero, la investigadora o el investigador puede reducir su posición superior en cuanto a las formas de expresión verbal.
- Segundo, se puede dar más tiempo para pensar y reflexionar sobre ciertos eventos cotidianos.
- Tercero, el uso de métodos visuales puede favorecer una atmósfera creativa y tranquila que estimule los recuerdos con mayor detalle.
A la luz de las anteriores reflexiones propongo el método Dibujo-Observación-Voz (DOV) en el presente estudio de caso realizado con niños y niñas en una región quechua-hablante de los Andes peruanos. Muchas veces escuché las historias de personas cusqueñas en Berlín, que estaban recordando y contando de sus niñeces en Perú en el siglo XX. De niño y de niña deseaban pintar con colores, pero no los tenían.
Desarrollo y Aplicación del Método DOV
Para el desarrollo del método era necesario colectar ciertas experiencias previas. Sobre la base de estos primeros pasos con DOV en Alemania, aprendí que los dibujos respecto de temas casi libres permiten abordar las propias perspectivas de niños y niñas. De esta manera, los niños y las niñas tienen la oportunidad de presentar temas que son actuales y significativos para ellos mismos.
Fases del Taller DOV
Por la tarde cuando llegan los primeros niños y/o las primeras niñas al lugar del taller, se les da la posibilidad de compartir las vivencias y novedades del día. Mientras cuentan un poco, pensamos juntos sobre los temas que podrían ser posibles para dibujar. Por ejemplo, un niño o una niña dice: “Quiero dibujar cómo estoy pasteando mis animales”. En mi rol de moderadora del taller intento abstraer un tema inspirador u orientador que adapto o reformulo de manera más amplia para que cada niño niña pueda relacionarla individualmente con su propia cotidianidad. Ahí comienza el dibujo (fase II de la primera hora de un taller de DOV). Me siento a la mesa, después de haber traído más lápices de colores, borradores, sacapuntas y/o hojas de papel blanco. A partir de este momento asumo el papel de participante en el taller de DOV. Pienso en lo que voy a dibujar bajo el primer tema orientador del taller. Me dejo tiempo para estas consideraciones hasta que los niños y las niñas terminan de dibujar sus bosquejos y comienzan a colorear. Tan pronto como el primer dibujo de un niño o de una niña se declara definitivamente listo sin más adiciones o cambios, comienza la fase III. Le pido al niño o a la niña que me explique el dibujo. Los y las demás niños y niñas escuchan, comentan, preguntan y siguen adelante con su propio dibujo. El turno siguiente será del próximo niño o de la próxima niña tan pronto como también diga que ya ha terminado. Finalizado el primer dibujo, cada persona prepara su pequeña presentación oral resumiendo lo elaborado. Aquí entramos a la segunda hora del taller donde nuevamente volvimos a conversar sobre temas para dibujar. Ahora se trata de la fase I del segundo dibujo.
La segunda ronda suele ser más corta que la primera ronda. Retomamos el ejemplo del pastoreo como actividad dibujada por un niño en la primera hora del taller de DOV. El segundo tema de dibujo no necesariamente tiene que ser el mismo para todo el grupo, sino que puede ser individual. De estas cortas preguntas espero que se desarrollen pequeñas conversaciones. Al respecto, el niño o la niña puede decidir en qué dirección va su segundo dibujo, el cual necesita menos tiempo que el primer dibujo del taller. A continuación en la tercera ronda, los dibujos son completamente libres y rápidos. Al final del taller, escriben su nombre, fecha y un título del dibujo en el reverso de su hoja. En caso de que los niños y las niñas tengan dificultades de escribir, les pregunto y lo anoto a lápiz.
El Contexto de Tiwaso
Para denominar el procedimiento empírico decidí elegir un nombre propio para el método. Los materiales que se presentan aquí provienen de la comunidad campesina de Tiwaso en el departamento del Cusco, provincia de Quispicanchis. Tiwaso está ubicada a 3150 m s. n. m. en los Andes surperuanos. La mayoría de los 2000 habitantes se dedican a la agricultura y ganadería. Son propietarios de pequeñas parcelas de terreno (chacras). Al mismo tiempo realizan actividades comerciales y trabajos asalariados. A través de contactos personales conocí a un pequeño grupo de niños y niñas de 6 a 11 años que vivían en Tiwaso. Después de contarles que estaba realizando la Maestría en Antropología en Berlín, Alemania, con especialización en la niñez de la región andina peruana, se interesaron en participar en talleres de dibujos. En los talleres de DOV, que se presentan en este artículo, participaron Alex (8 años) y los hermanos Tim (8 años) y Rosali (11 años). Ellos pasaban mucho tiempo juntos. Cerca de sus casas jugaban, por ejemplo, con los primos y primas entre 6 y 9 años de edad. Todos los días, cuando había clases, iban por las mañanas en transporte público a escuelas primarias en la capital departamental del Cusco.
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Tim y Rosali han vivido su niñez casi exclusivamente en Tiwaso. Cuando Tim era bebé, su familia se mudó temporalmente a Maldonado, en la región amazónica de Madre de Dios, donde trabajaba su papá. Tim y Rosali tienen una hermana mayor de 15 años que es una de sus principales personas de referencia. Entre ellos solo les escuchaba hablar en castellano aunque sus familiares son quechua-hablantes. Rosali comprende el quechua, la lengua materna de sus papás. Sin embargo, no lo puede hablar fluidamente o con cierta seguridad a la edad de 11 años. Es diferente con Alex, quien nació y creció en la provincia de Paucartambo de la misma región de Cusco. Desde hace poco vive en Tiwaso y recién ha aprendido el castellano, como él mismo explica. Varios adultos y adultas en Tiwaso, cuyos hijos e hijas no hablan quechua, comentan y dicen: “Bonito su quechua”. Tienen un gran placer de hablar con Alex y preguntarle en quechua. Su conocimiento del idioma quechua, su vocabulario y su pronunciación de Paucartambo les gustan bastante. Alex es hijo único de una familia quechua-hablante y en su casa habla en quechua. Su mamá es monolingüe quechua-hablante, su papá trabaja fuera del pueblo. Otras mamás dicen que no saben por qué sus menores hijos e hijas les responden en castellano cuando les dicen algo en quechua. Todos los niños y todas las niñas que encontré en Tiwaso hablaban el castellano; sus conocimientos del quechua eran bajos.
Análisis Etnográfico Centrado en Alex y Tim
Me aproximé al enfoque de ser niño o niña en la región del Cusco. Esta la entiendo como un proceso exploratorio sin cerrarlo (como sería, por ejemplo, el caso de centrarse en los deportes, la nutrición o los juegos). Desde el punto de vista etnográfico, mi análisis se refiere a niñeces contemporáneas. Me interesan las singularidades y complejidades de formas de pensar, actuar e interactuar en la vida cotidiana de niños y niñas. A fin de acercarme analíticamente a materiales empíricos que representan la diversidad de experiencias de niñeces, me sirvo de la teoría fundamentada (grounded theory) en análisis cualitativos de estudios de casos centrados en niños y niñas. En este trabajo me dedico especialmente a Alex y Tim. Ambos varones tienen la misma edad y viven en la misma comunidad. En el acercamiento a las individuales formas de pensar y actuar resulta particularmente útil vincular, cruzar y profundizar aspectos temáticos. Por otro lado, asumiendo DOV como punto de partida para la investigación etnográfica centrada en niños y niñas, se puede profundizar el material empírico por la combinación con diversos métodos de investigación participativa. En el presente artículo recurro especialmente a los dibujos de tipo ‘mapa de movilidad’, según Ames et al. Estos mapas representan complejas percepciones de lugares y caminos. Los y las participantes dibujan individualmente sus mapas visuales de dónde a dónde van durante ciertos días, cada semana o durante el mes. El método se remonta al campo de proyectos PRAsegún Sapkota y Sharma (1996) y Harpham et al.
Primeros Encuentros en Tiwaso
A continuación presento las experiencias empíricas. Las descripciones provienen de mi diario de campo escrito hace nueve años. Es Septiembre en el valle del Cusco. Los pobladores de la comunidad Tiwaso han sembrado el maíz y las primeras plantitas verdes se asoman entre los surcos de la tierra castaña rojiza. Es tiempo de riego. Los canales de riego están cuidadosamente renovados. Se escuchan voces a lo lejos, el viento sopla levemente y el sol pica desde el cielo azul. Nuevamente he regresado a Tiwaso. Durante el año anterior había pasado varios meses en la comunidad. Previo a mi viaje, aún en Alemania, llamaba de vez en cuando por teléfono para hablar con los niños y las niñas y sus familias que había conocido durante la primera estadía. Todos recuerdan que varias veces a la semana me reunía, después de la escuela, con un pequeño grupo de niños y niñas voluntarios para dibujar. Al llegar nuevamente al hogar, empiezo a preparar la ‘sala de pintura’ para posibles encuentros de dibujo y pintura por las tardes alrededor de las 15:30 h durante dos a tres horas. Esta tarde ocurre el esperado reencuentro con los hermanos Tim (8 años) y Rosali (11 años) y sus familias. Hay muchas preguntas y estamos haciendo planes para las próximas semanas. Puntualmente a las 15:30 h del día siguiente: Rosali, Tim y un niño físicamente del mismo tamaño como Tim me llaman por mi nombre para que les abra la puerta. Me cuentan que el otro niño es Alex, su nuevo vecino. Al igual que Tim tiene 8 años. Es nuevo en Tiwaso. Su tierra de origen es Paucartambo. Desde hace poco, vive con su mamá al lado de su casa y no tiene hermanos. Nos sentamos alrededor de la mesa redonda en la sala de pintura y les doy a cada uno de los tres una hoja blanca de papel A4. “Vamos a dibujar”, les digo. Los lápices negros y lápices de colores están listos. Rosali me pregunta: “¿Qué vamos a dibujar, Annett?”. “Piense cada uno qué quiere dibujar”, contesto. Como es el primer día de un taller de DOV para Alex (y para Tim y Rosali después de tiempo), dejo espacio para elaborar dibujos libres. No pregunto mucho. No quiero molestar con preguntas porque quiero que hablen p...
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