Descubre Cómo Los Hermanos Serdán Lideraron la Resistencia Contra Porfirio Díaz en Pueblapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La Revolución Mexicana, iniciada formalmente en 1910, fue uno de los procesos más complejos y transformadores en la historia de México. No solo marcó el fin del régimen de Porfirio Díaz, quien gobernó durante más de tres décadas, sino que también fue un movimiento social que redefinió las estructuras políticas, económicas y culturales del país. Este artículo examina a los Hermanos Serdán como precursores de la lucha armada en Puebla y otros movimientos de oposición al régimen de Porfirio Díaz.

Contexto del Porfiriato y el Antirreeleccionismo en Puebla

El intento por atraer la inversión extranjera y el desarrollo económico le daban al régimen nuevos recursos en la antigua batalla contra las fuerzas centrífugas de la sociedad mexicana. En el grupo político gobernante había dos tendencias: la civilista, defendida por los “científicos”, y la militarista, sostenida por los sectores altos del ejército. Aunque todos apoyaban la reelección de Díaz por sexta vez, consideraban que no duraría en el cargo por su avanzada edad, por lo que la sucesión de 1910 se centró en el nombramiento del vicepresidente de la República (Knight 2010, 32).

Con la política de “pan y palo” gobernó en una era de digamos de paz, con relativa certidumbre en general, solo que el pan era para sus followers mas distinguidos y el palo para el 80% de la población (obreros, indígenas y pobres). La represión era el pan de todos los días. En 1910, las imposiciones políticas (en especial del jefe político y del jefe municipal), los nuevos impuestos -y el crecimiento de los ya establecidos-, el reclutamiento y una ampliación más rigurosa del orden público, fomentaron las protestas y las rebeliones, en especial en las comunidades que hasta entonces no estaban familiarizadas con la opresión del gobierno centralizado (Knight 2010, 34).

Para el caso del estado de Puebla, estos factores también contribuyeron al desarrollo de la Revolución. Por muchos años el estado experimentó un sistema socioeconómico desigual e inestable. El crecimiento de la industria textil, la construcción del complejo hidroeléctrico Necaxa, la expansión de la hacienda azucarera y otras actividades similares, tipo capitalista, beneficiaban a las capas altas de la sociedad, pero no al resto de la población. La situación social, económica y política que imperaba en aquellos días contemplaba el predominio español, sobre todo en la cuantiosa industria textil, el despojo de la tierra por parte de jefes políticos, la inaccesibilidad a la justicia, los míseros salarios a peones y obreros y la opresión. Todo esto llevó a que los poblanos se plantearan un México mejor (Castillo 1953).

En Puebla, los inicios de la protesta se expresaron con el surgimiento del antirreeleccionismo. A inicios de 1908, aparecieron clubes políticos liberales en Puebla y Tlaxcala. En un ambiente de agitación política y de represión por parte del gobierno de Mucio Martínez en el estado, Aquiles Serdán fundó el club antirreeleccionista “Luz y Progreso”, integrado por un grupo heterogéneo que coincidía en la no reelección, la idea clave del momento. Estos clubes presentaron su programa de gobierno conforme a los lineamientos señalados por la Convención Nacional Independiente, prometiendo restablecer el orden de la Constitución, establecer la no reelección para presidentes y gobernadores, hacer efectivo el sufragio, suprimir las jefaturas políticas y ensanchar el poder municipal, garantizar la libertad de prensa, fomentar la educación pública, mejorar la condición material, intelectual y moral del obrero y del indígena, mexicanizar el personal ferrocarrilero y combatir el monopolio.

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Aquiles Serdán: Orígenes y Activismo Antirreeleccionista

Aquiles Serdán Alatriste nació el 1º de noviembre de 1876 en la ciudad de Puebla. Sus padres fueron Manuel Serdán y Doña Carmen Alatriste. Ingresó al Colegio Franco-Anglo-Mexicano, pero por razones económicas interrumpió sus estudios. Trabajó como distribuidor de calzado en los estados de Puebla y Tlaxcala, en los que trabó contacto con obreros textiles que después organizaría en contra de la dictadura porfirista. Nacido en la misma Ciudad de Puebla, el 2 de noviembre de 1876, Aquiles Serdán Alatriste había adquirido una instrucción superior a la primaria, dedicándose por necesidad, al comercio de la zapatería, después de haber prestado servicios personales como empleado de escritorio.

Siguiendo la trayectoria liberal y reformista de su abuelo materno, se había manifestado enemigo político del régimen dictatorial del General Porfirio Díaz. En 1908 apoyó la candidatura del general Bernardo Reyes para la vicepresidencia en el Partido Nacional Democrático. Al salir Reyes del país, se afilió al movimiento antireeleccionista de Francisco I. Madero y fundó el club político “Luz y Progreso”. Junto con su hermano Máximo se incorporó al Partido Anti-reeleccionista.

A la vez, invitó a los habitantes de su ciudad natal a la asamblea política que tuvo el 18 de julio de 1909, en la casa número 18 de la calle “la Caporala”. Aquiles Serdán y sus hermanos continuaron desarrollando actividades progresivas de propaganda en contra de la “perpetuación” en el poder del General Porfirio Díaz y a favor de la candidatura renovadora de Don Francisco I. Madero. Por esta causa Aquiles de rebeldía sufrió la persecución policiaca. El 2 de diciembre de 1909 publicó el primer número del Periódico “No Reelección”, en el que escribió su hermana Carmen con el pseudónimo de “Marcos Serrato”. Por estas publicaciones contra la dictadura de Porfirio Díaz fue encarcelado en distintas ocasiones.

En 1909, con la presencia de Madero fundó el partido Antirreeleccionista local. Asistió como delegado de Puebla a la convención de los Partidos “Nacional Anti-reeleccionista” y “Nacional Democrático”, celebrada en el teatro Tívoli en la Ciudad de México, resultando Vocal de su Junta Directiva. En abril de 1910, votó por la candidatura de Madero y Francisco Vázquez Gómez para presidente y vicepresidente de la República, respectivamente, durante la Convención Nacional del Partido celebrada en la ciudad de México. Al mes siguiente, organizó la gira electoral en Puebla del candidato Madero. Después de su éxito en tierras chilangas, organizó la recepción tributada al “candidato independiente” Don Francisco I. Madero.

Los Hermanos Serdán y la Preparación del Levantamiento

Los hermanos Serdán, Aquiles, Carmen y Máximo, originarios de Puebla, son reconocidos como los primeros «mártires» de la Revolución Mexicana. Su hogar, la «Casa de los Hermanos Serdán», se convirtió en un bastión del movimiento antirreeleccionista promovido por Francisco I. Madero. Influenciados por los ideales democráticos de Madero, los Serdán comenzaron a organizar grupos armados con el objetivo de derrocar al régimen porfirista. Al decidirse el levantamiento, Aquiles viajó con su hermana Carmen a San Antonio, Texas, a entrevistarse con Madero para preparar la rebelión y después a la capital de la República a comprar armas y municiones. Trayendo consigo veinte mil pesos, que auxiliarían a la causa anti-reeleccionista, Aquiles Serdán regresó a la región poblana.

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Los conjurados antirreeleccionistas recibieron instrucciones para que diariamente, a distintas horas, se fueran presentando, sacando de allí las armas y parque escondidos con toda anticipación en un sótano de la misma casa. A la vez, los jefes de grupos revolucionarios foráneos, fueron instruidos sobre los diferentes lugares donde se deberían recoger el armamento que les estaba destinado para ser distribuido fuera de la ciudad, quedando desde aquel momento constituidos en ejército popular. Al momento del ataque vivía en una casa de dos pisos; en el primero habitaban su madre y sus hermanos Carmen y Máximo; en la planta baja se encontraba su recámara y un pequeño despacho.

El Levantamiento del 18 de Noviembre de 1910 en Puebla

El “Plan de San Luís”, proclamado por Francisco I. Madero, había señalado el 20 de noviembre de 1910 para levantarse en armas, pero dos días antes, el 18 de noviembre de 1910, la policía porfirista descubrió sus actividades conspirativas. Miguel Cabrera, jefe de policía de Puebla, acompañado de un pelotón de gendarmes intenta entrar a la casa de Aquiles Serdán, ubicada en Santa Clara 4, para catearla en busca de armas y propaganda. Lo que siguió fue un enfrentamiento armado en su casa, que terminó con la muerte de Aquiles y Máximo. Los hermanos Serdán y otras dieciocho personas más habían acumulado armas y parque para participar en la lucha revolucionaria y deciden enfrentar a los gendarmes a tiros.

Filomena del Valle, esposa de Aquiles y Carmen Serdán, su hermana, salen al balcón de la casa con las armas en las manos y gritan a la gente que se ha reunido atraída por la balacera: “¡Poblanos! Los que están allí van a morir por el pueblo, vengan a ayudarles; aquí hay armas. ¡Viva la República!”. El ataque de los gendarmes dura varias horas y el gobernador Mucio P. Martínez tiene que llamar a más de mil soldados para allanar la casa. Cuando se les acaba el parque los Serdán se rinden. Los soldados entran a la casa y se encuentran con algunas mujeres y los cuerpos sin vida de algunos hombres. Aquiles se esconde en una especie de sótano cavado en la sala de la casa, en la que apenas cabe un hombre. En la madrugada del día siguiente, Aquiles toserá y será descubierto por el soldado que está de guardia, quien le hará dos disparos: uno en el cráneo y otro en la sien.

El gobernador de Puebla, ordenará que su cuerpo sea exhibido en la plaza principal como escarmiento para quienes intenten acudir al llamado de Madero. Por este hecho, se considera que la Revolución Mexicana dio inicio en Puebla, con la represión a los hermanos Serdán. Carmen Serdán, Carmen Alatriste, Filomena del Valle de Serdán y los que no murieron en el combate, son encarcelados. Carmen y Filomena son acusadas de recargar las armas, remitidas a la cárcel de La Merced y más tarde al Hospital de San Pedro. Carmen, a pesar de ser arrestada y torturada, sobrevivió para seguir promoviendo los ideales revolucionarios. Su sacrificio marcó un hito simbólico, mostrando que la resistencia al régimen estaba dispuesta a pagar un alto precio por la justicia y la democracia (Knight, 1990).

El Legado de Carmen Serdán y la Continuidad Revolucionaria

Carmen Serdán, nacida en 1873, será liberada al triunfo de Madero y después del cuartelazo de Victoriano Huerta, participará en la Junta Revolucionaria de Puebla. Será recibida por el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista Venustiano Carranza y continuará en el movimiento revolucionario: distribuirá armas, será correo e imprimirá proclamas; después será enfermera en los hospitales constitucionalistas. Al triunfo de Carranza se retirará a la vida privada y morirá en Puebla, Puebla, el 21 de agosto de 1948.

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Otras Formas de Oposición en Puebla: El Caso de Pahuatlán

La historia del municipio de Pahuatlán, -ubicado en la Sierra Norte de Puebla-, ha sido poco atendida por los estudiosos. El objetivo es aprehender las particularidades que adquiere en ese espacio para conocer el impacto que tuvo en la vida cotidiana. Pahuatlán es un municipio que, desde la segunda mitad del siglo XlX, se ha caracterizado por constituir una zona de confluencia interétnica en donde convive “la gente de razón”, otomíes y nahuas. La forma en que se instituyeron las relaciones políticas y económicas en el municipio se manifestó en las relaciones de dominación que los mestizos ejercían sobre las poblaciones indígenas.

En el espacio aquí tratado, no fue el deseo de una reivindicación agraria lo que motivó a sus habitantes a participar en el movimiento armado, tal como aconteció en Morelos con Emiliano Zapata a la cabeza. Los motivos serán la defensa de la bandera de la legalidad, la propiedad, la autonomía local para salvar las instituciones democráticas y el control sobre la producción de panela, toda vez que este producto se mantuvo entre las mercancías indígenas de mayor importancia desde la segunda mitad del siglo XVI hasta bien entrado el XX. La comercialización de los productos obtenidos de la caña -aguardiente y piloncillo- siempre estuvo en manos de los caciques locales y distritales mestizos.

La importancia política del municipio durante el siglo XIX y principios del XX estribaba, en primer lugar, porque se encontraba muy cerca del ferrocarril de Honey, que venía desde Tulancingo, en Hidalgo, por donde, además de viajar los revolucionarios o sus agentes, se transportaba mercancía. Segundo, porque este lugar es fundamental en el tránsito para la Sierra y la Huasteca Veracruzana; y, tercero, por ser un centro comercial de gran importancia, cañero y productor de piloncillo. Además, es relevante destacar que forma parte de una región de importancia histórica fundamental, con una larga tradición como reserva estratégica en los conflictos mexicanos, nacionales e internacionales de gran alcance.

En Pahuatlán se observa que sus habitantes se adhirieron a la causa liberal con una importante participación en las luchas que abonaron en la construcción del Estado-Nación. Un numeroso grupo de indígenas se levantó en armas a favor de la causa durante la Guerra de Reforma (1857-1860), incorporándose a las fuerzas del jefe insurgente Serafín Olarte, quien dominaba toda la Sierra del Distrito de Huauchinango y una gran parte de la Huasteca Veracruzana. Además, Pahuatlán fue el punto de reunión de las tropas liberales y allí se organizaron las Guardias Nacionales de Tlacuilotepec, Pantepec, Xicotepec y Huauchinango quedando al mando del Coronel Antonio Téllez Vaquier, teniendo como colaboradores militares a los diputados liberales Márquez Galindo, Andrade Párraga, Rafael Agustín y Francisco Cravioto, José Luis de la Luz Ramírez, Rafael Cabrera, y otros personajes de elevada posición económica en la región.

La tradición liberal del municipio es de fundamental importancia para entender la participación de los pahuatecos en la Revolución. Tal como lo ha señalado David LaFrance, el anhelo por gobiernos municipales genuinamente autónomos, libres del Estado y, particularmente, de la interferencia de los jefes políticos, fue una constante en el siglo XIX. Los pahuatecos, también, apoyaron a la causa liberal en contra de la Intervención francesa (Thomson y LaFrance 2011, 157). Esta ideología política fue de suma importancia para las comunidades indígenas del municipio de Pahuatlán.

La Oposición Periodística de los Hermanos Flores Magón

Además de la lucha armada en Puebla, otra forma de oposición significativa al régimen de Porfirio Díaz provino del periodismo crítico. A pesar del injusto actuar de las autoridades al encarcelar a los dos principales editores de Regeneración, este semanario continuó publicándose y denunciando las prácticas despóticas en las que participaba el general Díaz y solapaba desde la silla presidencial. Después de casi un año, Ricardo y Jesús salieron de prisión, sin embargo, el régimen porfirista mantuvo una constante vigilancia sobre las actividades periodísticas de los hermanos Flores Magón.

El 16 de abril de 1903, Ricardo y Enrique Flores Magón, junto con otros colegas del periódico El Hijo del Ahuizote, fueron aprehendidos y encarcelados por el supuesto delito de ultrajes a los agentes de la autoridad. Por último, se puede señalar que los hermanos Flores Magón tuvieron un lugar importante en los procesos de la Revolución mexicana, pues lograron organizar e incentivar un movimiento libertario desde los Estados Unidos que contribuyó a poner fin al régimen dictatorial de Porfirio Díaz. Esta situación retrasó un proceso que años más tarde sería encabezado por Francisco I. Madero, pero esto mismo llevó a la construcción de un pensamiento mucho más crítico y radical de Ricardo y Enrique Flores Magón, encaminado no a derrocar un gobierno dictatorial, sino para establecer otro con revestimiento democrático.

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