La inflación se define como un fenómeno que se observa en la economía de un país, y está relacionado con el aumento desordenado de los precios de la mayor parte de los bienes y servicios que se comercian en sus mercados, de acuerdo con el Banco de México (Banxico). En otras palabras, la inflación reduce el valor de una moneda de los países con el tiempo, lo que erosiona el poder adquisitivo tanto de los consumidores como de las empresas, pero es algo inherente a la actividad económica, explica César Salazar López, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM para la Gaceta UNAM.
Seguramente te ha pasado alguna vez que vas a comprar algo y resulta que el precio aumentó. El Banxico explica que esto puede suceder por varias razones. La primera es cuando un producto se vuelve más abundante en el mercado, su precio baja con respecto a otros bienes y servicios; sin embargo, cuando se vuelve relativamente más escaso, su precio aumenta.
Otra razón es cuando los precios de casi todos los bienes y servicios suben y siguen aumentando debido a un incremento en la cantidad de dinero en circulación. Esto se debe a que la gente tiene más dinero para gastar y va a demandar más productos, y si la cantidad de bienes y servicios en el mercado es la misma, los precios van a seguir elevándose, dado que la cantidad ofrecida no ha aumentado para abastecer el incremento en la demanda.
La inflación, dice el Banxico, se presenta cuando la gente se da cuenta que la cantidad de dinero con la que cuenta para administrar sus necesidades ya no le alcanza para comprar lo mismo que antes. Esto nos afecta a todos: amas de casa, empleados, productores, ahorradores, inversionistas, empresarios, etcétera. Y sobre todo a los que tienen menos dinero y acceso a los servicios financieros, explica el Banxico.
Existen diversas causas que pueden desencadenar este fenómeno inflacionario. Sin embargo, la principal la genera el exceso de dinero circulando en manos de la población, agrega el Banxico, aunque esto puede manifestarse a través de diferentes mecanismos en la economía.
Lea también: Análisis de la inflación global
Según el banco central, las personas al sentirse con más recursos incrementan sus gastos generando una mayor demanda de bienes y servicios en la economía, cuando la capacidad productiva del país no está en posibilidades de cubrirla, provocando escasez y aumentos en los precios. Para evitar esto, es necesario saber a qué ritmo aumentan los precios y aplicar medidas para frenar este aumento. Por eso en México se creó el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que es un número que refleja cómo han variado los precios de un conjunto de bienes y servicios que consumen las familias mexicanas.
En México el encargado de medir la inflación es el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que realiza una encuesta de ingreso y gasto de las familias a nivel nacional para saber qué es lo que consumen las familias mexicanas.
¿Qué es la inflación?
Antes que nada, debemos entender que la inflación es un fenómeno económico relacionado con el aumento general de los precios de bienes y servicios en una economía. De esta forma, representa el incremento del costo de vida tanto para el consumidor como para las empresas, debido al alza de los precios de los productos.
En este sentido, cuando ocurre la inflación, el poder adquisitivo de la moneda disminuye, lo que significa que cada unidad monetaria puede comprar menos bienes y servicios que antes. Es decir, la inflación hace que tu dinero valga menos. Tu $1 deja de tener el valor que tiene hoy después de un período de tiempo.
La inflación se mide mediante índices de precios, como el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) en México, que rastrea los cambios en los precios de una canasta de bienes y servicios representativos del consumo de las familias.
Lea también: Datos recientes sobre la inflación
Además, la inflación puede clasificarse en diferentes tipos, dependiendo de su intensidad y causas. La inflación moderada es aquella en la que los precios suben de forma lenta y predecible. Es predecible porque los países establecen sus metas de inflación para el año, y esto ocurre porque el aumento de precios no es necesariamente malo, siempre y cuando los salarios se ajusten en la misma medida.
De esta forma, la inflación se convierte en un problema cuando crece de manera descontrolada. Esta es la llamada inflación galopante, que ocurre cuando los precios aumentan en gran proporción en un corto período, y los salarios e ingresos no pueden seguir el ritmo. Por otro lado, la hiperinflación es una forma extrema de inflación, donde los precios suben de manera descontrolada, lo que a menudo lleva al colapso de la moneda y de la economía.
¿Cuáles son las causas de la inflación?
Para hablar de las causas de la inflación, es importante entender algunos conceptos macroeconómicos. El primero es que el dinero, la moneda, también tiene su valor, al igual que los bienes y servicios, y la inflación está directamente relacionada con ese valor.
En este sentido, cuando hay inflación, el dinero termina siendo el problema y no la solución. Esto se debe a que la inflación reduce el valor de la moneda, haciendo que con la misma cantidad de dinero puedas comprar menos cosas. De esta forma, existe una línea teórica en la macroeconomía que ve la inflación como una cuestión monetaria de la economía.
Esta línea teoriza que el dinero, al igual que cualquier otro producto o servicio, tiene su valor basado en la ley de la oferta y la demanda. En este sentido, cuanto mayor sea la oferta de dinero, es decir, cuanto más dinero esté disponible en la economía, menor será su valor.
Lea también: Menor inflación: ¿qué países lideran?
La disponibilidad de dinero en una economía está vinculada a la política monetaria del país, donde el gobierno tiene la capacidad de emitir billetes o expandir el crédito. Al hacer esto, el dinero en circulación en la sociedad es mayor y, al tener una mayor oferta, su valor disminuye.
Intentemos simplificarlo. Si las personas en una sociedad tienen más dinero disponible en sus manos para gastar, una de las consecuencias será un aumento en el consumo de productos, bienes y servicios, ¿cierto? Entonces, al haber un aumento generalizado de la demanda de mercancías, el precio de estas automáticamente aumentará. Esto se conoce como inflación por demanda.
Pero también existe una línea teórica en la macroeconomía, la teoría estructuralista/desarrollista, que sostiene que la inflación no siempre está relacionada con desajustes monetarios.
Esta línea argumenta que en los países periféricos y en desarrollo, la inflación también está relacionada con los problemas estructurales de inestabilidad económica y política de estos países. En este sentido, algunos de los problemas estructurales serían la desigualdad socioeconómica; la baja oferta de mercancías debido a la escasa industrialización y productividad, y las dificultades para importar; la baja tasa de formación de capitales debido a la dependencia económica y un sistema tributario regresivo.
De esta forma, la inflación puede tener varias causas, y tanto factores internos del país como factores externos pueden influir en ella. Así que veamos más sobre estos factores.
Factores internos
Los factores internos se refieren a las cuestiones de la economía dentro del país, involucrando a todos los sectores de la sociedad y las políticas económicas del gobierno.
Algunos de los factores internos que pueden causar inflación son:
- Demanda excesiva: Cuando la demanda de bienes y servicios en una economía crece más rápido que la oferta, los precios tienden a subir. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando hay un aumento en el consumo de las familias, en las inversiones de las empresas o en los gastos del gobierno.
- Costos de producción: El aumento en los costos de producción, como salarios, materias primas y energía, puede llevar a las empresas a trasladar estos costos a los precios de los productos finales, aumentando sus valores.
- Expectativas inflacionarias: Las expectativas de los agentes económicos sobre la inflación futura pueden influir en el comportamiento de los precios en el presente. Por ejemplo, si los consumidores y las empresas esperan que la inflación aumente en el futuro, pueden ajustar sus precios y salarios anticipadamente, creando un ciclo de inflación.
- Política monetaria expansiva: Cuando hay un aumento excesivo de la oferta de dinero en la economía, esto puede llevar a una devaluación de la moneda y a un aumento de los precios.
- Problemas estructurales: La inflación también puede ser causada por problemas estructurales en la economía, como la falta de competencia en ciertos sectores, infraestructura deficiente, baja productividad e ineficiencias.
Factores externos
Los factores externos se refieren a las cuestiones de la economía internacional y el comercio exterior, que normalmente no están completamente bajo el control del gobierno y los sectores nacionales de la economía. Veamos algunos ejemplos que pueden afectar los precios de las mercancías y causar inflación:
- Precios de las materias primas: México es un gran importador de materias primas, como petróleo, gas y alimentos. Entonces, cuando los precios de estos productos aumentan en el mercado internacional, esto puede llevar a un aumento de los precios domésticos.
- Tasa de cambio: La tasa de cambio entre el peso mexicano y otras monedas, especialmente el dólar estadounidense, tiene un impacto significativo en los precios. Esto se debe a que la devaluación del peso frente al dólar hace que las importaciones sean más caras, lo que puede llevar a un aumento de los precios de los bienes importados y de los productos que dependen de insumos importados, pudiendo causar inflación.
- Crisis globales y shocks externos: Eventos globales, como crisis financieras, pandemias y conflictos geopolíticos, pueden tener un impacto significativo en la inflación, debido a la oferta y demanda de bienes en el mercado internacional.
- Políticas comerciales internacionales: Las políticas comerciales de otros países, como aranceles de importación y barreras comerciales, también pueden afectar la inflación. Por ejemplo, si Estados Unidos impone aranceles a los productos mexicanos, esto puede reducir las exportaciones de México y afectar los precios de los productos, generando presiones inflacionarias.
¿Cuáles son las consecuencias de la inflación en la economía?
La consecuencia directa de la inflación es la pérdida del poder adquisitivo por parte de la población. Esto ocurre debido a la devaluación de la moneda, que pierde su valor con el paso del tiempo. Como consecuencia, la inflación hace que la misma cantidad de dinero no pueda comprar los mismos productos después de un período de tiempo.
De esta forma, la inflación es un problema económico que afecta principalmente a los más pobres y vulnerables, ya que los productos y servicios esenciales, como alimentos, medicamentos y transporte, se vuelven más caros y de difícil acceso. Así, la inflación también contribuye al aumento de la desigualdad en la sociedad.
Otro efecto de la inflación es la incertidumbre económica. Los agentes económicos pueden tener mayores dudas sobre sus inversiones y consumos debido a la volatilidad de los precios. Esto hace que las empresas y los consumidores tengan mayor dificultad para planificar sus decisiones económicas, lo que puede llevar a una reducción en el crecimiento económico del país.
La inflación también tiende a causar un aumento en la tasa de interés del país. Esto ocurre porque la tasa de interés es uno de los principales mecanismos de control de la inflación. Dado que muchas veces la inflación es causada por el aumento de la disponibilidad de dinero y, en consecuencia, por el aumento de la demanda de mercancías, la tasa de interés ayuda a contener esa demanda.
Esto se debe a que la tasa de interés es el precio del “alquiler” del dinero por un período de tiempo cuando se toma un préstamo. Por ejemplo: necesitas dinero para realizar una compra, pero no tienes ese dinero disponible, entonces solicitas un préstamo para tener ese dinero en tus manos. Al hacerlo, debes devolver el dinero en un intervalo de tiempo, y la tasa de interés define cuánto tendrás que pagar al final de ese período.
Así, supongamos que deseas pedir prestados $1,000.00, y la tasa de interés del 8% anual. Esto significa que después de un año habrás pagado $80 en intereses, por un total de $1,080.00.
En este sentido, si la tasa de interés es alta, los agentes económicos tendrán mayores dificultades para obtener préstamos y realizar compras a crédito. Con menos dinero disponible, estos agentes reducirán su consumo, es decir, la demanda disminuirá. Con la caída de la demanda, los precios de las mercancías tienden a disminuir también, controlando la inflación.
La situación actual de la inflación en México
En los últimos años, México ha enfrentado desafíos significativos en relación con la inflación. Después de un período de relativa estabilidad de precios, la inflación comenzó a subir en 2021, impulsada por una combinación de factores, principalmente la pandemia de Covid-19.
Según datos de Statista, en 2022, por ejemplo, la inflación anual en México alcanzó su nivel más alto en la última década, llegando al 7.9% en el año. Después de eso, la inflación comenzó a desacelerarse en el país.
Actualmente, de acuerdo con datos del INEGI, en el año 2024 la tasa de inflación en México fue del 4.21%. Este valor fue el más bajo en los últimos cuatro años, aunque estuvo ligeramente por encima de la meta de inflación establecida por el Banco Central, que era del 3% con una variación del 1% hacia arriba o hacia abajo.
En este sentido, la inflación se mostró controlada en el país en el último año, a pesar del aumento moderado de los precios. Ahora, en el año 2025, la inflación comenzó a un ritmo desacelerado, donde el mes de enero de 2025 tuvo un porcentaje menor en comparación con enero de 2024.
Sin embargo, el mes de febrero de 2025 tuvo un aumento del 0.28% en relación con el mes anterior, indicando un leve aumento general de los precios en el país. Entre los productos con mayores aumentos, se encuentran los productos agropecuarios, como la carne y el limón, que tuvieron un incremento en sus precios en el mes de febrero.
Medidas económicas para controlar la inflación
Para controlar la inflación, los bancos centrales de cada país implementan una política de incrementar las tasas de interés o lo que los economistas denominan una política monetaria restrictiva, que implica un incremento sustancial de estas. Apenas a finales de septiembre, la tasa de interés en México alcanzó niveles históricos. También Estados Unidos elevó muy rápido la suya.
Para enfrentar el desafío de la inflación, se pueden tomar una serie de medidas económicas, tanto a corto como a largo plazo. Una de las principales medidas es adoptar una política monetaria restrictiva, es decir, reducir la oferta de dinero en circulación aumentando la tasa de interés en el país.
Esta medida se adopta normalmente en casos de inflación por demanda, con el objetivo de reducir el consumo y las inversiones, para disminuir los precios de los bienes y servicios. Otro mecanismo tradicional en la economía para frenar la inflación es el control de precios.
El control de precios ocurre cuando el gobierno implementa medidas que congelan los precios de las mercancías, impidiendo que sus precios aumenten, mediante subsidios y créditos. Por ejemplo, si hay subsidios para los agricultores que les impiden aumentar el precio del trigo, en consecuencia, el precio del pan tampoco aumentará en la panadería. Esta es la lógica detrás del control de precios.
En la década de 1980 en México, hubo un programa de control de precios para controlar la inflación acelerada y fuerte en el país. El llamado Pacto de Solidaridad Económica (PSE) involucró a diversos sectores de la economía, donde el gobierno se comprometió a no aumentar impuestos ni costos de insumos, para que los productores no aumentaran el precio final de los productos.
Además, el control cambiario, la reducción de costos de producción y la diversificación de exportaciones (para no depender de la economía de uno o pocos países) también son medidas que pueden ayudar a controlar la inflación.
En general, la inflación es un desafío para México y para los países latinoamericanos, que requiere una combinación de políticas económicas a corto, mediano y largo plazo. El descontrol de la inflación puede comprometer no solo el crecimiento económico y el desarrollo del país, sino también la calidad de vida de la población.
Dentro de la problemática de la inflación, la disyuntiva entre inflación y desempleo es una de las principales preocupaciones que enfrenta un gobierno cuando implementa políticas económicas que tienen por objetivo incentivar la actividad productiva del país. En el largo plazo, la inflación que se genera cuando se imprime dinero es la característica principal que debe vigilar la autoridad económica, específicamente el Banco Central. Sin embargo, la creación de dinero es más compleja y controversial de lo que parece.
El incremento en la demanda de bienes y servicios puede ocasionar que las empresas aumenten sus precios, pero antes de que esto suceda, el incremento en la demanda estimula a las empresas para que produzcan más y, por tanto, contraten a más trabajadores para satisfacer el aumento en la producción. El aumento en el número de trabajadores contratados, debido al incremento de la demanda, disminuye el desempleo.
Los tres efectos anteriores son sujetos a fuertes debates entre los economistas, ya que en un periodo de uno o dos años varias de las medidas económicas implementadas por las autoridades influyen en la inflación y en el desempleo en sentidos contrarios. Para darle mayor claridad a la exposición, cabe destacar que la causa principal de la inflación es el elevado crecimiento de la cantidad nominal de dinero, el cual a su vez se debe a la existencia de un gran déficit presupuestario y a la imposibilidad de financiarlo mediante préstamos procedentes del público nacional o extranjero.
Además, la inflación es el resultado de la incapacidad del Banco Central para retirar de circulación la gran cantidad de dinero inyectada previamente para financiar el déficit presupuestario. Aunque también puede ser el resultado de incentivos políticos para reducir el valor real de la deuda pública por medio de un breve periodo de inflación.
Sin embargo, si un aumento de inflación significara una subida proporcional de los precios y los salarios (“inflación pura”) esta distorsión no afectaría a los precios relativos [por ejemplo, si una economía tuviera 15% de inflación (que los precios aumentaran 15% al año) pero el salario real de los trabajadores (salario expresado en bienes y no en unidades monetarias) también subiera 15% al año, entonces la inflación sería irrelevante]. La preocupación radica en que no existe la “inflación pura”, ya que durante los periodos de inflación los precios y los salarios no suben proporcionalmente, generándose pérdida en el poder adquisitivo de la moneda nacional.
La inflación afecta al nivel de ingreso real (por ejemplo, los jubilados reciben prestaciones que no suben al mismo ritmo que el nivel de precios) y crea incertidumbre en las empresas en la toma de decisiones de inversión futura. Por otra parte, al interactuar los impuestos con la inflación, si los tramos impositivos no se ajustan para tenerla en cuenta, los contribuyentes pasan a tramos cada vez más altos a medida que aumenta su salario nominal aunque su salario real no aumente o incluso disminuya.
A corto plazo, las autoridades económicas pueden utilizar diversos instrumentos para tratar de aminorar los efectos negativos de la inflación, por ejemplo, pueden cambiar la cantidad de dinero destinada al gasto público, variar los montos de los impuestos, modificar la cantidad de dinero que se imprime, y utilizar diversas combinaciones de política monetaria y política fiscal. Otra solución es utilizar a la tasa de interés como instrumento de política monetaria para retirar el excedente de dinero a través de operaciones de mercado abierto.
Por lo anterior, podemos concluir que a pesar de que el crecimiento en la cantidad de dinero trae consigo un aumento en la producción y una disminución en el desempleo, también tiene como consecuencia a la inflación, que resta poder adquisitivo al consumidor. La disyuntiva entre la inflación y el desempleo desempeña un papel clave en el análisis del ciclo económico, que consiste en las fluctuaciones irregulares de la actividad económica, medida ésta por las fluctuaciones en la demanda de bienes y servicios o por el número de personas desempleadas que están en busca de un trabajo.
La economía de un país determina su prosperidad y tiene un gran impacto en la calidad de vida de la población. Por lo tanto, la inflación es un fenómeno económico que tiene la capacidad de afectar el día a día de todos en una nación. Esto se debe a que está relacionada con los precios y el valor del dinero.
tags: #inflacion #del #mundo #causas #consecuencias
