Si quieres lograr todo lo que te propones, debes fijarte tú mismo una fecha límite para alcanzarlo. Esta es la clave. Seguramente a lo largo de tu vida has visualizado varios negocios que te gustaría montar, pero no has llegado a concretarlos y varios de ellos ya has terminado por olvidarlos o siguen dando vueltas en tu cabeza, esperando a que tengas el tiempo suficiente para emprenderlos. Lo que tienen en común este tipo de situaciones es que son sueños y proyectos personales, para los cuales tenemos todo el tiempo del mundo y, aunque pudiéramos hacerlos cuando quisiéramos, no tenemos una fecha límite para terminarlos. Y este es su principal problema.
La razón de ser de la procrastinación
Cuando no tienes una fecha límite para algo, normalmente le dedicas un buen tiempo el primer día. Quizás un poco menos el segundo, un poco menos el tercero y, con el pasar de los días, vas perdiendo el interés, te vas aburriendo y terminas por olvidarlo. Además, como sabes que no tienes que cumplirle a nadie ni una fecha en la cual responder por el entregable, dejas que otras actividades del día a día llenen tu agenda y tu lista de pendientes, haciendo que eso, que supuestamente era tan importante, se vaya quedando a un lado. Pues todo lo que uno puede hacer después, tiende a procrastinarlo.
No en vano, en el manejo del tiempo existe la llamada Ley de Parkinson, que indica que las tareas se alargan tanto como el tiempo que les demos para ejecutarlas y por ello hay que fijarles un tiempo límite. Por el contrario, cuando tenemos una fecha límite para alcanzar una meta, terminar un proyecto o una actividad, sentimos la presión o la obligación de cumplir con ella. Una fecha límite estricta nos cambia la forma cómo vemos las tareas y nos obliga a trabajar.
La importancia de las fechas límite en el ámbito profesional y financiero
Una "fecha límite" es un punto predeterminado en el tiempo que marca el final de un periodo específico para ciertas acciones, transacciones o acontecimientos. Este concepto es especialmente importante en el mundo de las finanzas y los negocios, donde la precisión y el cumplimiento son fundamentales.
¿Por qué son críticas estas fechas en las organizaciones?
- Información financiera: La fecha de cierre es fundamental, ya que define el periodo que representan los estados financieros, garantizando que los datos se organicen con precisión.
- Presupuestar: Permite una asignación justa y eficaz de los recursos, al garantizar que todas las aportaciones y modificaciones presupuestarias están incluidas hasta esa fecha.
- Cumplimiento normativo: Los organismos reguladores suelen fijar fechas límite para la presentación de informes; si una empresa no las respeta, puede enfrentarse a sanciones legales.
- Eficacia operativa: Promueve flujos de trabajo organizados, evitando solapamientos o incumplimientos de plazos en equipos globales.
Cómo aplicar esta técnica en tu vida diaria
Aplica esta recomendación para tus grandes metas. Define para cuándo vas a escribir ese libro que tienes en mente, cuándo vas a abrir ese canal de podcast en que tanto has pensado o cuando vas a abrir ese negocio tan anhelado. Pero usa esta técnica también para actividades y proyectos personales más cotidianos. Por ejemplo, leer un capítulo de un libro cada día de la semana, dejar tu bandeja de correo vacía todos los días o practicar 15 minutos de un idioma antes de acostarte.
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No te hagas trampa. Nunca quebrantes la fecha o el tiempo límite que te pusiste. Es por tu propio bien. Algunas veces va a ser difícil y doloroso, pero si lo rompes el único que perderá serás tú mismo. La vida es muy corta. Aprovecha cada minuto que tienes para crear, para vivir, para disfrutar, para compartir. No sabemos cuánto tiempo nos queda y si sigues aplazando todo aquello que quieres quizás nunca lo logres.
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