Descubre el Objetivo General y las Funciones Clave del Sistema Tributario Nacionalpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

La tributación no es solo el acto de pagar impuestos. Es el mecanismo mediante el cual el Estado financia el gasto público, redistribuye la riqueza y ejecuta políticas fiscales que influyen en la estabilidad económica de una nación. Comprenderla implica entender cómo se sostiene una sociedad moderna.

Definición del Sistema Tributario

Un sistema tributario es la estructura legal que permite a un gobierno cobrar impuestos a los ciudadanos y empresas para financiar servicios como salud, educación y seguridad. Es, básicamente, el conjunto de leyes, normas y procedimientos que determinan cómo se recauda dinero del contribuyente y cómo el Estado lo utiliza para financiar servicios públicos. Esto incluye la variedad de impuestos, como el IVA (Impuesto al Valor Agregado) regulado por la Ley del Impuesto al Valor Agregado, o el ISR (Impuesto Sobre la Renta), regulado por la Ley del Impuesto Sobre la Renta, y las reglas sobre cómo, cuándo y cuánto se debe pagar. En pocas palabras, es la recaudación de impuestos a favor del Estado.

Objetivo General del Sistema Tributario

El objetivo principal de los impuestos y del sistema tributario es la formación y movilización de los recursos financieros del Estado. Este proceso busca asegurar la obtención de los recursos necesarios para financiar los servicios públicos y el gasto público en general. Gracias a esta función, se realiza el objetivo principal de los impuestos: la formación y movilización de los recursos financieros del estado. De esta forma, se deben determinar los ingresos públicos y los impuestos para cumplir con las necesidades de la sociedad.

Funciones de la Tributación en la Sociedad

El sistema tributario cumple diversas funciones esenciales para el desarrollo y funcionamiento de un país. La función fiscal de los impuestos, históricamente la más antigua y principal, es la recaudación de impuestos a favor del Estado, siendo los impuestos el componente predominante de los ingresos del presupuesto estatal. Además de esta función primordial, se destacan:

  1. Financiamiento del Gasto Público

    La función más evidente es generar ingresos para cubrir el gasto público. Sin recaudación tributaria no existiría presupuesto nacional para sostener educación pública, hospitales, seguridad ciudadana, justicia ni infraestructura.

    Lea también: Entendiendo el objetivo de la auditoría social

  2. Redistribución de la Riqueza

    Esto permite reducir desigualdades estructurales mediante programas sociales, inversión pública y políticas de inclusión.

  3. Ejecución de la Política Fiscal

    Los sistemas tributarios son herramientas clave para ejecutar la política fiscal, influenciando la estabilidad económica de una nación.

  4. Regulación Económica

    A través de la tributación, el Estado puede influir en la economía, fomentando o desalentando ciertas actividades mediante incentivos o gravámenes específicos.

Como ves, comprender los propósitos de la tributación implica entender cómo se estructura el desarrollo de un país.

El Sistema Tributario Mexicano

Historia y Evolución

En México, el sistema tributario tiene su origen desde los tiempos de los aztecas, quienes pagaban tributos en especie. En el México prehispánico, el sistema de tributos incluía bienes como cacao, textiles y maíz. ¡Ser “rico” significaba tener una buena cosecha! Fue con la llegada de los españoles cuando se empezó a formalizar un sistema más parecido al actual. El verdadero cambio ocurrió en el siglo XX, cuando se consolidaron los impuestos sobre la renta y otros tributos importantes. Desde entonces, la evolución ha sido constante.

Lea también: Auditorías: ¿por qué se realizan?

Los impuestos en México han evolucionado de formas que quizás ni te imaginas. Pasamos de tributar en especies, como maíz o textiles, a pagar en dinero contante y sonante. Hoy en día, los principales impuestos incluyen el IVA (Impuesto al Valor Agregado) y el ISR (Impuesto Sobre la Renta).

Principales Reformas Fiscales

México ha visto varias reformas fiscales a lo largo de los años. Desde las más técnicas, como la implementación del CFDI (facturas electrónicas), administrado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), hasta las más visibles, como el aumento de impuestos en algunos productos o cambios en las tasas del ISR. La meta es recaudar más dinero para el Estado. Esas características tradicionales se consolidaron a partir de la reforma fiscal de 1980, que refuerza el carácter centralista y modifica la imposición indirecta con la creación de dos nuevos impuestos. Con esta reforma tuvo lugar la creación del IEPS, el cual, junto con el IVA, supuso una importante simplificación de la imposición indirecta, en la medida en que ambos gravámenes suelen comportarse como impuestos al consumo. Actualmente, el sistema fiscal mexicano sigue un corte estructural similar al diseñado en los años ochenta, aunque la nueva reforma hacendaria (RH) de 2014 supuso la introducción de nuevos esquemas con el fin de reducir el excesivo número de exenciones y beneficios fiscales, así como de incorporar nuevos gravámenes (entre ellos, algunos ambientales o con fines de salud).

Tipos de Impuestos Relevantes

Se puede observar que históricamente la mayor proporción de ingresos tributarios se compone de la contribución de tres grandes grupos de base amplia: ISR, IVA y IEPS. Dentro del ISR o el IEPS están incluidos diferentes impuestos, con su propio objeto y base imponible.

  • Impuesto Sobre la Renta (ISR): La mayor recaudación tributaria la ocupa y es sostenida por el ISR (7% del PIB en 2019). Este impuesto es directo sobre los ingresos de los asalariados, las personas particulares (autónomos) y las personas morales (empresas). El ISR está integrado por dos categorías que manejan tipos impositivos diferentes: por un lado, las personas físicas (IRPF y laboral) y, por otro, las personas morales (sociedades). En el caso de las primeras, se aplica conforme a una tarifa progresiva sobre distintos niveles de ingresos, es decir, a mayor ingreso, mayor tarifa en el impuesto. En el caso de las segundas, se grava a una tasa marginal fija (con ciertas excepciones). Sobre todo el ISR ha crecido 75.8% en los últimos 30 años y su protagonismo ha ido escalando de forma continua: pasó de representar alrededor de 32% de la recaudación en 1990 a 44% en 2019.
  • Impuesto al Valor Agregado (IVA): El segundo lugar lo ocupa el IVA (3.85% del PIB), que grava el consumo de bienes y servicios. El aumento del IVA fue más modesto: aumentó apenas 20.1% a lo largo de todo el periodo, de forma que perdió peso relativo al pasar de 26% de la recaudación total en 1990 a 24.7% en 2019.
  • Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS): En tercer lugar, el IEPS (en sus dos formas de agruparse) apenas alcanza 1.85% del PIB. Los impuestos de carácter ambiental o relacionados con el medio ambiente, como alguno de los incluidos en el IEPS (por ejemplo, impuesto al carbono), han demostrado limitada ambición real y apenas recaudan montos tan escasos que pueden ser calificados como simbólicos.

Es importante diferenciar entre impuestos progresivos y regresivos. Los impuestos progresivos son impuestos en los que la tasa impositiva promedio aumenta a medida que aumenta el ingreso. Por lo tanto, si aumentan los ingresos del agente, también aumenta la tasa impositiva. Los impuestos regresivos son impuestos cuya tasa impositiva promedio disminuye a medida que aumenta el ingreso.

Desafíos y Comparación con Otros Países

Comparado con otros países, el sistema tributario mexicano tiene mucho que mejorar. Se trata de un sistema tributario caracterizado por una reducida presión fiscal en su conjunto, que revela una limitada dimensión de la hacienda pública, la cual sitúa a México como el país con menor gasto público de toda la OCDE y entre los cuatro más bajos de toda América Latina. La característica fundamental y determinante del sistema fiscal mexicano es su anormalmente baja presión fiscal, que apenas alcanza 15.6% del PIB, un nivel inferior a la mitad de la media de los países de la OCDE (34.3%) o de la UE (40.3%); incluso es muy inferior a la media de los países del área de América Latina y el Caribe (23.1%).

Lea también: Tipos de Auditoría

La financiación del presupuesto público mexicano se ha caracterizado por su débil capacidad recaudatoria y su dependencia de los ingresos no tributarios procedentes del sector petrolero. Esta limitada capacidad recaudatoria se ha plasmado en una estructura impositiva con escasa ambición más allá de su función recaudatoria, poco eficiente, trufada de beneficios sesgados por intereses sectoriales y sin objetivos estratégicos incorporados en su diseño. Un rasgo singular es el peso de los ingresos no tributarios, que superó durante casi todo el periodo 4% del PIB y alcanzó niveles de 10.3% del PIB en su pico máximo, lo que se equipara con la suma de todos los ingresos tributarios.

En México, la recaudación es baja debido a la evasión fiscal y la informalidad. En otras palabras, no todos ponen su parte, lo que deja a los que pagan sintiendo que cargan con el paquete completo. Según el último estudio publicado de CEPAL, la evasión en la región es del 6,7% del PIB, lo que produce un alto impacto de la erosión de las bases imponibles y el desplazamiento de los beneficios para evitar la tributación. Además, se destaca el fenómeno de la corrupción, donde se ha concluido que los países más corruptos recaudan menos impuestos, ya que la gente paga sobornos para eludirlos o mediante lagunas tributarias concebidas a cambio de coimas.

Esta estructura es un primer indicio del carácter regresivo del sistema fiscal mexicano. El peso de los impuestos indirectos es muy superior al de los países de la OCDE, y la literatura especializada coincide en señalar el carácter regresivo de la imposición indirecta. El hecho de que alrededor de 36.4% de la recaudación total en 2019 proceda de estos impuestos resulta más gravoso e insostenible para los grupos sociales de ingresos bajos y medianos. La modesta y declinante contribución al sistema de protección social y pensiones constituye una fuerte desprotección social de la población laboral presente y futura.

Comparativa de Recaudación Tributaria (2018, % del PIB y % de Recaudación Total)

Tipo de Impuesto / Categoría México Media OCDE Media ALC
ISR (Sociedades, Personas Físicas y Salarios) (% del PIB) 7.1% 11.5% 6.3%
Impuestos sobre Bienes y Consumo (IVA, IEPS, ISAN, Comercio Exterior) (% del PIB) 5.8% 10.9% 11.5%
Contribuciones a la Seguridad Social Pública (% del PIB) 2.2% 9.4% N/D
Impuestos Indirectos sobre Bienes y Consumo (% de Recaudación Total, 2019) 36.4% 32.5% 50.1%

Fuente: Elaborada a partir de OCDE et al.

La Administración Tributaria: El Servicio de Administración Tributaria (SAT) en México

La administración tributaria constituye el eje transversal del desarrollo estatal, bajo la implantación de normativas permite el desarrollo de las operaciones y procesos del sistema tributario. La administración tributaria es una tarea gubernamental clave que consiste en la implementación de leyes tributarias, incluyendo la gestión de las operaciones de los sistemas tributarios. Lo cual genera el cumplimiento de pago por parte de cada uno de los contribuyentes. La misión de la administración tributaria es el cumplimiento de la legislación y regulaciones tributarias.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) es un órgano clave en la estructura fiscal del país. Es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Se encarga de aplicar la legislación fiscal y aduanera para que las personas físicas y morales contribuyan de forma proporcional y equitativa al gasto público. Su papel es esencial para garantizar que personas físicas y morales cumplan con sus obligaciones tributarias y que los recursos recaudados contribuyan al desarrollo de México.

El SAT nació en respuesta a la crisis económica de 1994, conocida como el "Error de diciembre". La necesidad de un sistema tributario más eficiente llevó a la creación del SAT mediante la publicación de su ley el 15 de diciembre de 1995. Desde entonces, ha evolucionado para modernizar los procesos fiscales, digitalizar trámites y ampliar la base de contribuyentes. El objetivo central del SAT es asegurar la obtención de los recursos necesarios para financiar los servicios públicos.

El SAT no solo es el recaudador de impuestos. También ofrece plataformas digitales y asistencia para que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones. Cumplir con el SAT significa mantener actualizados tus datos fiscales, presentar declaraciones a tiempo y emitir correctamente tus comprobantes. La administración tributaria es la pieza clave para lograr el cumplimiento tributario en la medida en que las cargas impositivas no fuesen altas, usando sus facultades como parte de un cumplimiento integral en el entorno socioeconómico. Para esto es importante que la cultura tributaria sea el eje trasversal del desarrollo de dicha administración, siendo el comportamiento que adoptan los contribuyentes frente a la gestión de la administración tributaria.

Las funciones de la administración tributaria están encaminadas y relacionadas con las obligaciones de los contribuyentes, lo cual incluye: registro apropiado, procesamiento de las declaraciones, verificación e inspección y suministro de servicio a los contribuyentes.

tags: #objetivo #general #del #sistema #tributario #nacional