En 2023, España alcanzó una recaudación récord del impuesto al valor agregado (IVA) de 83,900 millones de euros. Ese mismo año, el PIB del país creció un 2.5 %, una cifra en la que influyó en parte la alta inflación del país, que promedió el 3.3 % en el año, según el informe anual del Banco de España. Si bien la mayor parte del IVA recaudado en España procede de la tasa de IVA general (54.3 % del total en 2022, según el informe anual de recaudación tributaria), la reducción del IVA sigue imponiendo una carga financiera a los ciudadanos, lo que llevó al gobierno español a implementar ajustes específicos.
¿Qué es el IVA reducido?
El IVA reducido es una de las tasas impositivas que se aplican en España, concretamente en el continente y en las Islas Baleares. Representa un porcentaje agregado al valor de los bienes o servicios. La tasa general de IVA en España es del 21 %, mientras que la tasa reducida es del 10 %. Es importante señalar que existe un porcentaje aún menor: el IVA superreducido, fijado en el 4 %.
Esta cifra ha ido aumentando a lo largo de las décadas: en 1991, era del 6 %; en 2009, fue del 7 %; en 2011, fue del 8 %; y desde julio de 2012 se fijó en el 10 %. La tasa reducida del IVA, establecida por la Directiva 91 de la Ley del IVA, tiene por objeto hacer más asequibles los bienes y servicios, como el fomento del uso del transporte público.
Por ejemplo:
2 entradas para museos: € 25 × 2 = € 50
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IVA reducido (10 %): €5
Precio total: €55
Este cálculo puede entenderse multiplicando la base imponible por 1.1 (100 % de la base imponible más el IVA reducido del 10 %). Comprobemos que el resultado es idéntico:
€50 × 1.1 = €55
En este ejemplo, si las entradas al museo tributaran a la tasa estándar de IVA, el precio total sería de €60.50.
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¿Qué productos y servicios tributan a la tasa reducida del IVA?
La tasa reducida del IVA solo se puede utilizar para los bienes y servicios de esta lista:
- Actividades culturales (como visitar un museo, asistir a un concierto o usar un centro de documentación o biblioteca)
- Agua utilizada para riego o alimento para humanos o animales
- Servicios de hostelería (hoteles, bares, etc.)
- Cualquier producto utilizado para producir alimentos para humanos o animales (alimentos para animales, etc.)
- Servicios públicos como electricidad, gas natural y cualquier biocombustible
- Transporte (vuelos internacionales, billetes de tren y metro, etc.)
- Artículos farmacéuticos (mascarillas quirúrgicas, vendas, gasas, etc.)
- Artículos de corrección de la visión (armazones y lentes de anteojos, lentes de contacto y soluciones para lentes, etc.)
- Rehabilitación de casas o apartamentos (aunque la tasa de IVA reducido se aplica exclusivamente en determinados casos, según lo indicado por la OCU)
- Bienes raíces (incluyendo casas, apartamentos, almacenes y garajes)
- Productos ganaderos o agrícolas (fertilizantes, piensos, insecticidas, etc.)
- Cualquier servicio de limpieza de una calle, jardín o parque público
Cuando vendes un bien o servicio, solo puedes aplicar la tasa de IVA reducido si se encuentra dentro de la lista especificada. De lo contrario, estarías cometiendo irregularidades que podrían dar lugar a sanciones en materia de IVA. Para asegurarte de que siempre implementas el importe correcto, puede resultar muy beneficioso utilizar una herramienta de automatización como Stripe Tax, que calcula y recauda automáticamente el IVA sobre tus ventas.
Comparativa del IVA reducido en España y la UE
Las diferencias entre los países de la Unión Europea no se limitan a los productos gravados con tasas de IVA reducido. El porcentaje también varía de un país a otro. España se encuentra en un nivel moderado, como se muestra a continuación, comparándolo con otros tres Estados miembros a modo de referencia:
- España: 10 %
- Italia: 10 %*
- Francia: 10 %*
- Alemania: 7 %
A diferencia de España, Francia e Italia tienen cuatro niveles diferentes de IVA. En Francia, la tasa de "IVA intermedio" es del 10 %, y en Italia, la tasa del "primer IVA reducido" es del 10 %, que se aplica generalmente cuando España lo hace. Aun así, los alimentos o los servicios sociales tienen una tributación más baja, del 5.5 % en Francia y del 5 % en Italia.
Reducción temporal del IVA reducido
Para mitigar el impacto de la crisis económica en España, el 1 de enero de 2023 entró en vigor un conjunto de medidas antiinflación que incluyen una reducción de la tasa de IVA reducido para dos categorías específicas de productos: aceites (aceites de oliva y semillas) y pastas.
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Antes de la aplicación de estas medidas, ambos artículos estaban sujetos a una tasa de IVA reducido del 10 %. Sin embargo, se redujo al 5 % en respuesta al contexto económico y al fuerte aumento de los precios del trigo causado por la invasión rusa de Ucrania.
En el Consejo de Ministros del 25 de junio de 2024, se tomó la decisión de introducir una nueva devolución del IVA sobre los alimentos. Este ajuste introdujo varios cambios nuevos:
- Aceite de oliva: Reducido de 5 % a 0 %. Todos los demás aceites se mantuvieron a la tasa de IVA reducido del 5 %.
- Plazos: Ambos recortes se extendieron hasta el 30 de septiembre de 2024.
- Porcentaje: La tasa de IVA reducido para aceites de semillas y pastas se mantuvo en el 5 % hasta esa fecha, pero desde el 1 de octubre hasta finales de 2024 se incrementó hasta el 7.5 %.
La Comisión Europea, con el objetivo de garantizar el cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento en todos los Estados miembros de la UE, emitió una directiva en la que pedía la flexibilización gradual de las medidas introducidas para contrarrestar los efectos de la crisis económica. A partir de 2025, se espera que la tasa de IVA reducido vuelva a su 10 % estándar.
Exenciones de IVA
El IVA es un impuesto para todos los consumidores del que parece no haber escapatoria, ¿verdad? Pues la buena noticia es que tiene exenciones. Como sabes, este impuesto al consumo es una de las herramientas de recaudación más importantes del país.
Ahora bien, ¿qué se entiende por traslado del impuesto? En esta tasa, el consumidor no paga el gravamen. Por definición legal, se trata de actos afectos a la LIVA a los que se otorga el beneficio de la exención, aunque perdiendo el derecho de acreditar el impuesto trasladado por las erogaciones identificadas con esos actos. En tanto, hay una consideración más, la cual no debe confundirse con las operaciones exentas de IVA.
Se trata de aquellos productos y servicios que no se contemplan en la LIVA y son todos los actos que, de acuerdo a las definiciones contenidas en ella, no sean enajenación, prestación de servicios, uso o goce temporal ni importación.
Diferencias entre exención y tasa del 0%
Exención de IVA: La actividad no está sujeta al pago del impuesto, lo que significa que el contribuyente no lo traslada ni lo declara. Tasa del 0%: La operación está gravada, pero con un impuesto del 0%. Un ejemplo claro es el de los alimentos básicos. La venta de pan está gravada a tasa 0%, por lo que el panadero puede acreditar el IVA que paga en la compra de harina o equipo.
El acreditamiento es el IVA Trasladado al contribuyente por la venta de bienes y servicios que realiza, así como el impuesto que pagó por sus compras y gastos de operación. Los “excentos de IVA” son un privilegio otorgado por la Ley y su aplicación es perfectamente legal.
Ejemplos de exenciones de IVA:
- Construcciones adheridas al suelo, destinadas a casa-habitación.
- Exención de en exportaciones.
- Servicios prestados en forma gratuita.
- Servicios médicos.
Ideas erróneas sobre las exenciones de IVA:
Existen muchas ideas erróneas sobre las exenciones de IVA, lo que puede llevar a confusiones y problemas fiscales.
- Realidad: Si bien no trasladar el IVA a los clientes puede hacer que los productos o servicios sean más accesibles, también implica que el contribuyente no puede acreditar ni solicitar devoluciones del IVA pagado en sus compras o gastos.
- Realidad: No es lo mismo. La tasa del 0% sí permite acreditar el IVA pagado en insumos y gastos, lo que puede generar devoluciones fiscales.
- Realidad: Las exenciones de IVA están definidas por la ley y aplican solo a ciertas actividades específicas, como educación, servicios médicos y arrendamiento de vivienda.
- Realidad: Todos los contribuyentes deben expedir CFDI si sus clientes lo requieren, independientemente de si sus actividades están exentas de IVA.
IVA en el comercio electrónico
Vender productos o comercializar servicios a través de Internet ofrece numerosas ventajas respecto a hacerlo exclusivamente desde una ubicación física. Así pues, no sorprende que cada vez haya más negocios que deciden dar el paso hacia el comercio electrónico o e-commerce: según los datos del INE, más del 31 % de las empresas con diez o más empleados vendió en línea a lo largo de 2022 -unas cifras que en la próxima edición de su informe sin duda serán más elevadas-. Otra clara muestra de ello son los datos de la Oficina Europea de Estadística: en 2023, el 75 % de la población de la Unión Europea que usó Internet hizo alguna compra online; si nos fijamos en la franja de edad entre 16 y 44 años, más del 80 % compró algo por Internet a lo largo del año.
Si tú también quieres lanzar un e-commerce, deberás conocer las particularidades del IVA para el comercio electrónico porque, como cualquier empresa que opere en España, deberás recaudar el IVA y transferir la cantidad correspondiente a Hacienda. En líneas generales, debes saber que, tras recaudar el IVA, tendrás que declarar ese importe y devolverlo a Hacienda. Para ello, cada producto que vendas o servicio que ofrezcas ha de incluir obligatoriamente el impuesto, salvo que puedas acogerte a alguna de las excepciones de las transacciones no sujetas a IVA.
El porcentaje de IVA en el comercio electrónico varía en función de la categoría a la que pertenezcan los bienes de consumo gravados. El tipo impositivo general es del 21 %, pero existen diferentes tipos de IVA en España en 2024. Los productos y servicios que se incluyen bajo cada tipo impositivo cambiaron ligeramente tras la última actualización de la Ley del IVA, así que te recomendamos que consultes el listado completo. Para asegurarte de aplicar siempre la cantidad correcta de IVA en tus ventas, Stripe Tax te permite automatizar el cálculo y cobro de impuestos de tus ventas en los más de 50 países donde está disponible (consulta aquí la lista actualizada de excepciones).
Cambios en el IVA en el comercio electrónico
El 1 de julio de 2021, se introdujeron nuevas normas del IVA en el comercio electrónico, pensadas en gran medida para reducir el fraude, un problema fiscal que se da habitualmente en las transacciones online -especialmente en las ventas transfronterizas-. El otro gran objetivo de la UE es simplificar el proceso de tributación en las transacciones intracomunitarias (es decir, entre distintos países de la Unión Europea). Aquí tienes un breve resumen de los tres cambios principales que se han introducido en este sentido:
- Creación de la ventanilla única del IVA: también conocida como VAT OSS (por la siglas en inglés de «One-Stop Shop»), es un sistema electrónico que agiliza y simplifica muchas de las obligaciones fiscales de una tienda online. Anteriormente, solo estaba destinada a servicios de radiodifusión y de telecomunicaciones, pero, tras los últimos cambios legislativos, la ventanilla única abarca cualquier otro tipo de servicio. Si se trata de un intercambio comercial de carácter transfronterizo, podrás declarar el IVA desde este portal online.
- Cambios a la exención de IVA: si bien anteriormente las importaciones de productos por valor de menos de 22 € estaban exentas de IVA, desde la actualización de julio de 2021, hay que tributar el porcentaje correspondiente independientemente del importe del producto. Aunque este cambio afecta a cualquier e-commerce, los más perjudicados son los negocios de dropshipping (en los que un comercio minorista no compra los bienes que vende ni gestiona inventarios, sino que se limita a hacer llegar los pedidos del cliente final al proveedor que los distribuye), porque suelen vender productos cuyo valor es inferior a 22 €.
- Mismo umbral para los países de la UE: todo comercio electrónico que supere el umbral de 10.000 € en facturación a clientes de otro Estado de la Unión Europea deberá generar las facturas con el IVA del país de destino. Anteriormente, el umbral lo definía cada país, pero la nueva ley ha simplificado el proceso introduciendo un único límite para todos los países de la UE. Si no se supera el umbral de 10.000 €, el e-commerce puede tributar en su propio país.
Si bien es cierto que se introdujeron otros cambios (como, por ejemplo, una nueva forma de definir las ventas a distancia, que afecta tanto a transacciones intracomunitarias como extracomunitarias), en esta lista hemos recopilado los cambios que afectarán de forma más directa a muchos comercios electrónicos en España.
Normativa sobre el IVA en comercios electrónicos
Las reglas de localización del IVA determinan si los comercios electrónicos han de emitir facturas con o sin este impuesto indirecto en función del país de residencia del cliente, tal como indica la Ley 37/1992.
Si vendes tus productos u ofreces servicios desde España, deberás valorar cuál de los siguientes escenarios refleja tu situación:
- Vendes bienes de consumo a través de un comercio electrónico cuya sede fiscal está en España y el importe de los productos o servicios lo pagan clientes que residen en el territorio peninsular o en las Islas Baleares. Si se cumplen ambas condiciones, cualquier factura deberá emitirse con el correspondiente IVA.
- Vendes bienes de consumo que se exportarán de España a otro país o al territorio español que no se incluye en el apartado anterior. Este caso presenta distintas variantes:
- Cliente particular que vive en la Unión Europea. Hay que facturar el IVA asociado al bien de consumo en cuestión.
- Cliente profesional (autónomo o empresa) que vive en la Unión Europea. No hay que tramitar la facturación del IVA al ser una transacción intracomunitaria. Será el cliente profesional el encargado de abonar el impuesto en el país donde reside; la empresa deberá especificar su número del IVA europeo (también conocido como «VAT ID»). Si el cliente no proporciona un número del IVA europeo válido, sí tendrás que generar una factura con el IVA que se aplique en tu país (igual que en el caso anterior con clientes particulares).
- Cliente particular o profesional que vive en alguno de los siguientes territorios de España: Ceuta, Melilla o las Islas Canarias. Aunque los bienes de consumo gravados se compren dentro del territorio español, las transacciones se consideran exportaciones. Así pues, las facturas no incluirán el IVA, sino que se aplicará el impuesto equivalente de estos territorios, es decir, el IGIC en las Islas Canarias o el IPSI en Ceuta y Melilla.
- Clientes que viven fuera de la Unión Europea. Estas ventas de bienes de consumo están exentas de IVA. Aunque el IVA en las exportaciones no se pague, esto no significa que la persona que compra el producto o contrata el servicio se libre de pagar impuestos. En concreto, debe abonar el gravamen que especifica el país desde el que tramita el pago.
Además, para el primero de estos casos (clientes particulares en otro país de la UE), deberás tener en cuenta algunas situaciones excepcionales:
- Si tu comercio electrónico lleva a cabo unas ventas en un país de la UE por valor superior a 10.000 €, deberás facturar con el IVA del país de destino.
Paso a paso: cómo gestionar el IVA en mi comercio electrónico
- Calcular el IVA. El cálculo del IVA es un proceso bastante sencillo:
- Determina la base imponible de la venta, es decir, el importe sin el IVA aplicado. La Agencia Tributaria explica en su página web cómo se calcula, aunque no tiene ningún secreto: si en tu comercio electrónico vendes un artículo por un valor de 50 € excluyendo los impuestos, esa es su base imponible.
- Haz el cálculo del IVA. La fórmula es la siguiente:
- Base imponible × (porcentaje de IVA ÷ 100)
- Calcula el importe total. Suma la cifra obtenida en el paso anterior a la base imponible. Para nuestro ejemplo, el cálculo sería el siguiente: 50 + 10,50 = 60,50 €.
- Liquidar el IVA. Tal como hemos visto al hablar de la normativa sobre el IVA en e-commerce, puedes tener que aplicar el IVA a bienes de consumo tanto si la venta se ha hecho en España como si se trata de una exportación. En ambos casos, hay que tramitar la liquidación del IVA, es decir, devolverle al Estado la cantidad recaudada. En el caso de que esos productos o servicios los hayan adquirido clientes españoles (exceptuando los de Ceuta, Melilla y las Islas Canarias), bastará con rellenar el modelo 303. Si en tu e-commerce has vendido bienes de consumo fuera del territorio español por un valor superior a 10.000 €, estarás obligado a hacer trimestralmente otro trámite: el modelo 369.
