Descubre la Clave: ¿Qué Porcentaje de Tu Sueldo Deberías Destinar al Alquiler para No Arruinarte?post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Adentrarse en la aventura de independizarse es una odisea que puede convertirse en una pesadilla si no sabes determinar un presupuesto para tu renta, es uno de los gastos personales más importante.

Ya sea que te hayas animado, por fin, a salirte de tu casa, te volviste estudihambre o decidiste dar el sí, esta guía básica te ayudará a definir cuánto pagar de renta y no morir en el intento.

Si está pensando en empezar a alquilar una casa o apartamento, probablemente te ronde por la cabeza una pregunta importante: ¿Cuánto puedo pagar de alquiler? Puede, incluso, que te hagas esa pregunta cuando ya estás alquilando.

Averiguar cuánto gastar en alquiler es una clave importante para mantener tu dinero bajo control. Saber cuánto puedes permitirte gastar es fundamental para tomar el control de tus finanzas y estar cómodo económicamente.

Lo primero que debes saber es que no existe una medida 100% exacta, que sea correcta y que haga que el resto de porcentajes sean erróneos.

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Reglas Generales para Presupuestar el Alquiler

La cantidad de dinero que deberías gastar en alquiler cada mes se basa en tu ingreso, o cuánto dinero ganas cada mes. Hay algunas reglas que puedes seguir para determinar cuánto deberías gastar en alquiler.

Ya sabes que las finanzas personales son personales, por lo que cualquier “regla de dedo” debe tomarse como una guía y NO como ley. En su defecto, hay una serie de circunstancias y prioridades que te llevarán a dar con la cantidad de tus ingresos que es conveniente que destines al alquiler.

La Regla del 30%

Lo ideal es que no destines más del 30% en arrendar una casa o departamento. Si ganas $10,000 mensuales y destinas $5,000 para la renta, ahí está el principal error que provoca que termines la quincena comiendo atún de lata.

La regla del 30% recomienda que no se debe gastar más del 30% de tu ingreso bruto mensual (tu ingreso mensual antes de que se deduzcan impuestos y otras deducciones de tu salario) en gastos de vivienda, ya sea alquiler o pago de hipoteca.

Los ingresos brutos equivalen a los ingresos antes de impuestos o deducciones. Si recibes tu sueldo cada dos semanas: multiplica el monto del sueldo bruto por 26 para calcular el sueldo bruto anual.

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Para calcular cuánto deberías gastar en alquiler, multiplica el monto de tu ingreso bruto mensual por 0.30 (30%).

Digamos que tu ingreso bruto mensual es de $3,000. Para calcular cuánto deberías gastar en alquiler, multiplica $3,000 x 0.30 (30%). Esto da como resultado $900, que es lo máximo que deberías presupuestar para pagos de alquiler o hipoteca cada mes.

Según la regla del 30%, una persona cuyos ingresos brutos mensuales son de $5,000 podría permitirse gastar razonablemente $1,500 al mes en alquiler.

Por otro lado, gastar más del 30% de sus ingresos en alquiler podría generar una tensión excesiva en su presupuesto.

Gastar como mucho un 30% en vivienda es el consejo más repetido. Más allá de la historia y del origen de esta norma, dedicar un 35% de los ingresos a la vivienda, incluidos aquí los seguros, impuestos y reparaciones, libera gran cantidad del salario para otras partidas. En resumen, te permite vivir de alquiler sin descuidar el ahorro.

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Y es que, al otro lado del Atlántico, es habitual alquilar solo a personas con un salario anual que por lo menos supere en 40 veces el alquiler que se quiere pagar.

La Regla 50/30/20

La regla 50/30/20 es una fórmula similar que te ayuda a determinar cuánto deberías gastar en alquiler cada mes. Esta fórmula fue creada por la política y académica estadounidense Elizabeth Warren y la plasmó en su libro “All Your Worth: The Ultimate Lifetime Money Plan”.

Si la regla del 30% no te funciona, considera la regla 50/30/20. Esto comienza con la asignación de aproximadamente el 50% de tus ingresos mensuales netos para gastos esenciales, como alquiler, comida, servicios públicos, seguro, pagos mínimos requeridos de deudas y transporte.

La regla 50/30/20 basa sus cálculos en tu ingreso neto, también conocido como ingreso después de impuestos. Bankrate lo explica así: «El ingreso neto se refiere a la cantidad que un individuo gana después de deducir costos, asignaciones e impuestos. Para un individuo, el ingreso neto es el dinero ‘neto’ después de las deducciones por impuestos, seguro de salud y contribuciones de jubilación».

Aquí se detallan las categorías:

  • Necesidades (50%): Esto incluye todos tus gastos esenciales, o lo que necesitas para tu vida diaria. La vivienda, alimentos, transporte, servicios públicos y cuidado de la salud entran en esta categoría, la cual no debe superar el 50% de tu ingreso después de impuestos. El alquiler formaría parte del 50% de los gastos fijos junto con el seguro del hogar, impuestos que se conocen de un año para otro, seguro de vida, préstamos y créditos e incluso la compra en el supermercado.
  • Deseos (30%): Piensa en esta categoría como las cosas que disfrutas tener pero podrías prescindir de ellas. Además, la etapa de la vida en la que te estés influirá en la cantidad de dinero que debes destinar a tus deseos y necesidades.
  • Ahorros/reducción de deudas (20%): Aunque esta sea la menor cantidad de ingreso que debes apartar, sigue siendo muy importante. Esta categoría incluye el ahorro para la jubilación, tu fondo de emergencia, pagar deudas que puedas tener y otros objetivos financieros a largo plazo. Bajo este patrón se trataría de limitar al máximo el dinero destinado al alquiler, siempre teniendo en cuenta tus preferencias personales.

A continuación se muestra un ejemplo de cómo presupuestar tu ingreso después de impuestos utilizando la regla 50/30/20. Usaremos el ejemplo de ingreso mensual de $3,000 después de impuestos y deducciones nuevamente.

La regla 50/30/20 es eficaz porque genera un equilibrio entre las obligaciones financieras, el estilo de vida y la acumulación de patrimonio.

Un presupuesto nunca es de talla única.

Ingreso Bruto vs. Ingreso Neto

Has notado que la regla del 30% y la regla 50/30/20 utilizan diferentes tipos de ingresos para calcular tu presupuesto.

La regla del 30% utiliza el ingreso bruto, que según Investopedia, es «la cantidad total de ingresos que una persona ha ganado antes de las deducciones contra esos ingresos».

La regla 50/30/20 basa sus cálculos en tu ingreso neto, también conocido como ingreso después de impuestos.

Factores Adicionales y Situaciones Especiales

La situación financiera de cada persona es completamente diferente. Lo que funciona para una persona, incluso alguien que gana la misma cantidad de dinero que tú, puede no funcionar para ti debido a muchos otros factores.

Un presupuesto nunca es de talla única. El pago del alquiler será el mismo de un mes a otro, pero otros gastos no son tan constantes.

Dependiendo de tus circunstancias y metas, la pauta de elegir una vivienda cuyos costos de alquiler superen el 30% puede resultar lógica.

Prioridades Personales

  • Pago de deudas: Si tienes deudas y estás buscando salir de ellas lo más rápido posible, es posible que dediques más de tu ingreso mensual al pago de deudas. Asignar una parte más grande de tu presupuesto para liquidar tarjetas de crédito, préstamos para vehículos y demás deudas puede ayudarte a eliminarlas con mayor rapidez. Una vez liquidadas, puedes destinar el dinero en efectivo extra para los pagos de alquiler.
  • Ahorro de dinero: Puede que estés ahorrando dinero para gastarlo en algo grande, como una casa, un coche, la matrícula escolar u otras inversiones. Si es así, es probable que estés asignando más dinero cada mes hacia el ahorro, dejando menos dinero para el alquiler. Como es lógico, cuanto más dinero destines al alquiler, menos podrás ahorrar. En este sentido, siempre deberías separar una cantidad de dinero al mes, independientemente del alquiler que pagues. Un caso diferente a los anteriores es el de quienes viven de alquiler mientras ahorran para comprar casa. Aplicado a cuánto pagar de alquiler, cuanto menor sea la cantidad, antes podrás comprar casa.
  • Gastos cambiantes: A veces los gastos mensuales cambian debido a situaciones inesperadas.

Revisar detenidamente tus finanzas personales puede ayudarte a determinar la cantidad de alquiler que puedes pagar sin caer en una tensión financiera. El proceso implica analizar tus ingresos, gastos y objetivos de ahorro para determinar la cantidad máxima de la que dispones para vivienda.

Estrategias para Gestionar y Reducir los Costos de Alquiler

Si el alquiler te parece excesivo, ¡no te preocupes! Es posible que hayas oído la regla del 25% y hayas pensado: «Es imposible que pueda mantener un alquiler tan bajo». Si es así, no te preocupes: hay formas de compensar los precios a veces disparatados de los alquileres.

  • Buscar compañeros de vivienda: Si no ganas mucho dinero (o simplemente no quieres pagar un dineral de alquiler mensual), es hora de buscarte un compañero de piso. Ya eres mayor y puedes compartir con otro adulto. Piensa que son personas afines en la misma fase de la vida que quieren ahorrar dinero compartiendo vivienda. Lo creas o no, muchos propietarios buscan alquilar un dormitorio libre o una habitación extra no utilizada. Compartir el costo del alquiler con compañeros de piso puede reducir significativamente tus gastos mensuales. A menudo, compartir los costos de un alquiler de dos o tres habitaciones con otras personas reduce el gasto de vivienda total de cada persona.
  • Buscar una ubicación más económica: El precio del alquiler depende sobre todo de dónde vivas, así que si no puedes permitirte vivir en el centro de la ciudad, empieza a buscar en las afueras o más lejos de los grandes núcleos. Considera buscar propiedades de alquiler en barrios menos costosos o áreas con menores costos de vivienda.
  • Aumentar tus ingresos: La buena noticia es que hay muchas formas de aumentar tus ingresos, y algunas de ellas son más fáciles de lo que pensarías. Explora oportunidades para aumentar tus ingresos, como tomar un trabajo a tiempo parcial, trabajar como freelancer o iniciar un negocio secundario. Considera aumentar tus ingresos solicitando un aumento de sueldo o una promoción, consiguiendo un segundo empleo o haciendo trabajo por cuenta propia o por encargo.
  • Reducir tus gastos: Revisa tus gastos mensuales e identifica áreas donde puedas reducir. Monitorear los gastos a menudo puede ayudarte a identificar las áreas que se pueden reducir.
  • Buscar asistencia para la vivienda: Dependiendo de tu situación financiera, es posible que seas elegible para programas de asistencia para la vivienda o subsidios.
  • Servicios exclusivos: Un apartamento que ofrezca servicios exclusivos puede ayudarte a ahorrar dinero en otros aspectos. Cuando se justifiquen los costos de alquiler más altos, es posible que sea necesario hacer otros ajustes al presupuesto.

Alejandro Zamora, investigador de contenidos de economía y finanzas del Museo Interactivo de Economía (MIDE), recomienda que, antes de firmar un contrato de alquiler de una casa o departamento, el interesado debe analizar sus necesidades, pues quizá si eres soltero no requieres un lugar con tres recámaras y una cocina enorme.

Costos Adicionales a Considerar al Alquilar

Aunque a menudo el alquiler comprende la parte más grande de los costos de vivienda, normalmente hay otros gastos a considerar. La vida viene con muchos otros costos además del alquiler. Asegúrate de presupuestar para tantos como puedas imaginar antes de firmar un contrato de alquiler.

Cuando te preguntas “¿cuánto debo pagar en alquiler?”, con frecuencia resulta útil examinar los costos del alquiler en relación con otras obligaciones financieras.

  • Depósito de garantía: Muchos arrendadores exigen un depósito de seguridad, que a menudo equivale a uno o dos meses de alquiler y se debe pagar por adelantado al momento de firmar el arrendamiento. Un depósito de garantía es una cantidad que un propietario cobra cuando te mudas para cubrir cualquier daño que puedas causar mientras vives en la casa o el apartamento. Aunque las leyes y los límites varían según el estado, en general, un depósito de garantía no puede ser más de 1 o 2 meses de alquiler. Ahorrar para este costo inicial elevado con anticipación puede ayudarte a evitar generar estrés excesivo en tu presupuesto. Si no puedes conseguir que tu arrendador reduzca esta cantidad, pregunta si puedes usarlo como tu último mes de alquiler si te mudas.
  • Primer y último mes de alquiler: El primer mes de alquiler paga por el primer mes que estás en tu nuevo lugar, por supuesto. Pero algunos propietarios también piden el último mes de alquiler por adelantado. Esto asegura que no te vayas sin pagarles. Si tu arrendador pide el último mes por adelantado, es probable que haya poco que puedas hacer.
  • Cargos por solicitud: Estos pueden acumularse si visitas y presentas tu solicitud en varios lugares. Los cargos por solicitud, que sirven para que los propietarios verifiquen tu solvencia crediticia, pueden costar de $25 a $75 por persona. Para reducir este costo, asegúrate de que realmente te guste un lugar antes de presentar la solicitud.
  • Servicios públicos (Utilities): Si los servicios públicos como la electricidad, el agua y la recolección de basura no se incluyen en el alquiler, dichos gastos se deben agregar al presupuesto de vivienda. El costo de los servicios públicos a menudo supone una sorpresa para los nuevos arrendatarios, en particular en los apartamentos más viejos que tienen material aislante deficiente o electrodomésticos poco eficaces. Al explorar las opciones de alquiler, solicita los costos promedio de los servicios públicos del lugar. Poner la electricidad a tu nombre puede costar de $30 a $100; el gas, de $30 a $70; e internet y cable, de $50 a $200.
  • Tarifa de conexión de servicios públicos: En nuestro mundo moderno donde todo está digitalizado, pensarías que activar la electricidad, el agua o el internet sería gratis. Pero, por supuesto, no lo es. Intenta pedir que te eximan de estas tarifas.
  • Seguro de arrendatarios: Muchos arrendadores y agencias de administración de propiedades exigen el seguro de arrendatarios como parte del contrato de alquiler. La cobertura de seguro de arrendatarios brinda una protección valiosa para tus pertenencias en el supuesto que se presenten incidentes como robo o inundaciones. Debido a que el seguro de arrendatarios no cubre la estructura del inmueble, los costos son significativamente más bajos que una póliza de seguro del propietario de vivienda tradicional. Al igual que el seguro de la vivienda, este te protege contra el robo o la pérdida de tus pertenencias y la responsabilidad civil en caso de que alguien resulte herido en tu casa.
  • Costos de mudanza: No subestimes el costo de mudarse a un nuevo lugar de alquiler. Contratar personal de mudanza, alquilar camiones de mudanza, reemplazar los muebles viejos y demás gastos relacionados con la mudanza se pueden acumular rápidamente. Si contratas a una empresa de mudanzas, eso te costará entre $900 y $2,600, con un promedio nacional de alrededor de $1,700. Para una mudanza local, el alquiler de camiones suele costar menos de $200. Ya sea que pretendas gastar unos cuantos cientos o unos cuantos miles de dólares en la mudanza, ahorrar tanto como sea posible con anticipación puede ayudarte a reducir la tensión financiera.
  • Suministros o servicios de limpieza: Lo ideal es que limpien profesionalmente tu nuevo lugar de alquiler antes de que te mudes. Pero este no siempre es el caso y podrías necesitar o querer contratar un servicio de limpieza. Esto puede costar, en promedio, de $125 a $200 para un apartamento de 1,000 pies cuadrados con dos dormitorios y dos baños.

Al usar cualquiera de las fórmulas para calcular cuánto puedes pagar de alquiler, pero especialmente la regla 50/30/20, se incluyen muchas facturas y costos no relacionados con la vivienda. Por ejemplo, para la regla 50/30/20, cada uno de los costos mencionados arriba debería ir en la columna del 50%. Eso podría sumar más del 20% de tus ingresos después de impuestos, lo que significa que tendrás menos del 30% para usar para el alquiler.

Alquilar vs. Comprar

A veces, alquilar es una opción mucho mejor que comprar una casa. Sí, ¡es verdad! Alquilar tiene muchas ventajas económicas, como evitar los numerosos costos asociados con ser propietario de una casa, como la reparación del techo, el mantenimiento de los sistemas, los impuestos a la propiedad y otros gastos del propietario.

La diferencia entre alquiler y compra en este punto es que con el alquiler tendrás mucha más flexibilidad a la hora de elegir cuánto quieres gastarte cada mes para tener un lugar en el pasar la noche. Cuando firmas una hipoteca también tienes un gasto mensual fijo, pero en este caso rebajar la cantidad puede ser una tarea tiránica.

Cuanto más dinero destines al alquiler, menos podrás ahorrar. En este sentido, no es recomendable endeudarse a más de 15 años porque puedes terminar pagando el doble por tu casa. Del mismo modo, cuanto mayor sea el capital que reúnas, menos pagarás de intereses y menor será el plazo del préstamo.

La clave para pagar tu renta es encontrar la cantidad correcta que puedas pagar cada mes. Puede sonar simple, pero hay muchas otras consideraciones y situaciones que tener en cuenta. Usar la regla del 30% o la regla 50/30/20 puede ayudarte a determinar cuánto deberías gastar en alquiler según cuánto dinero ganas cada mes. Una vez que calcules el monto adecuado que debes pagar por el alquiler, tu situación financiera empezará a mejorar.

Darse el tiempo para calcular los gastos de vivienda, compararlos con tus ingresos y definir las características imprescindibles de la vivienda de alquiler te ayudará a determinar parámetros de precio realistas en lugar de porcentajes.

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