Un ajuste contable es una corrección que se realiza en la contabilidad de una empresa para asignar correctamente los ingresos, gastos, activos y pasivos a los ejercicios que les corresponden. Los ajustes contables son asientos que se hacen al finalizar el ejercicio para que la contabilidad sea una imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la empresa.
Los asientos de ajustes contables forman parte de las herramientas esenciales que emplean los especialistas en contabilidad empresarial. Estos ajustes son necesarios para obtener el resultado contable de forma correcta, siguiendo el criterio de devengo. Al aplicarse de manera correcta, los asientos de regularización o de ajuste contable permiten que los estados financieros se adecúen a los principios generales de contabilidad.
Objetivo de los Ajustes Contables
El objetivo es conciliar la información contable con la situación financiera real de la empresa. La correcta aplicación de estos asientos de corrección de errores es crucial para reflejar con exactitud la situación financiera real de la empresa.
¿Cuándo se Realizan los Ajustes Contables?
Los ajustes contables se realizan generalmente al final de un período contable, y se utilizan para corregir cualquier error en los registros contables o para ajustar las cifras contables a la realidad de la empresa. Los ajustes contables son importantes porque permiten a una empresa tener una imagen más precisa y confiable de su situación financiera.
Tipos de Ajustes Contables
- Ajustes por Devengo: Se realizan para reconocer ingresos o gastos que se han devengado durante el período contable, pero que aún no han sido registrados.
- Ajustes por Amortización: Reflejan la disminución en el valor de los activos fijos de la empresa a lo largo del tiempo, debido al uso continuado.
- Ajustes por Provisiones: Se emplean para estimar un ingreso o gasto que aún no ha ocurrido, pero que se espera que suceda en el futuro.
- Ajustes por Corrección de Errores: Son los asientos necesarios para corregir errores cometidos en registros contables anteriores. Esto ayuda a la identificación y corrección de errores antes de que se conviertan en un problema mayor.
Ejemplos de Ajustes Contables
A título de ejemplo, existen ajustes de periodificación cuando se han registrado gastos o ingresos en el presente ejercicio que corresponden al siguiente (un ejemplo típico sería el de la contratación de una póliza de seguro al final del ejercicio, de la cual solo una proporción de esos gastos corresponden al presente ejercicio). Se realizan arqueos de caja para determinar el saldo real en caja y si se corresponde con el saldo en los libros contables, sino es así, se debe hacer un asiento ajuste que refleje el saldo real.
Lea también: Aplicaciones de Asientos de Ajustes
Otro ajuste contable muy común es el de la reclasificación de los préstamos. En contabilidad se separa el Corto Plazo (menos de un año) y el Largo plazo (más de un año).
Si tenemos una cuenta con 100 USD que adquirimos el día 27 de Abril de 2022 a un cambio de 0,9 EUROS, tendríamos contabilizados 90 EUROS.
Ajustes de Comparabilidad en Precios de Transferencia
En materia de precios de transferencia, se deben realizar ajustes de comparabilidad en los siguientes casos:
- Cuando existen diferencias en cuentas por cobrar por ventas, medidas en términos de días de antigüedad de dichas cuentas.
- Cuando existen diferencias en cuentas por pagar por compras de inventarios, medidas en términos de días de antigüedad de dicha cuenta.
- Cuando existen diferencias en inventarios, medidas en términos de días de antigüedad de dicha cuenta.
Para efectos de los ajustes de comparabilidad por riesgo país se considera activo operativo todo activo que directa o indirectamente está relacionado con la operación normal y cotidiana (resultado operativo) de una entidad.
La Gestión del Resultado y los Ajustes por Devengo
La separación entre los propietarios de las empresas y los gestores que las administran constituye el fundamento de uno de los problemas de agencia a los que la literatura ha dedicado más atención, como es el de la relación directiva (Jensen y Meckling, 1976). Es común considerar que propietarios y directivos responden a diferentes motivaciones, lo que puede llevar al surgimiento de conflictos de intereses entre ambos, pues si ambas partes son racionales y maximizadoras de sus respectivas funciones de utilidad, existen buenas razones para pensar que el agente no actuará siempre en interés del principal.
Lea también: Ajustes contables: ¿Qué son y por qué importan?
Desde esta perspectiva, es plausible que el equipo directivo cuente con incentivos para no adoptar una actitud pasiva ante las distintas alternativas contables, ya que si partimos del supuesto de que los individuos son racionales, es lógico pensar que realizaran aquellas acciones que maximicen su utilidad. Por tanto, cabría esperar que la reacción del equipo directivo ante esta situación sea la elección de los métodos contables que se encuentren más en concordancia con sus intereses para, de algún modo, orientar la cifra de resultados u otras medidas semejantes en su propio beneficio (Smith, 1976; Jensen, 2003).
Surge así la denominada gestión del resultado, entendida como el intento de orientar el beneficio contable no tanto para la transmisión de información veraz cuanto como para dar una impresión positiva de la eficiencia de los gestores de la empresa (López y Saona, 2005).
Si bien el abanico de posibilidades a disposición del equipo directivo de la empresa susceptibles de ser usadas para alterar discrecionalmente la cifra de resultados es amplio, los trabajos de investigación hasta la fecha se han centrado en un número reducido de líneas metodológicas debido a las dificultades inherentes a la estimación de la elección contable oportunista. La mayoría de los trabajos existentes han tratado de calcular la incidencia de dichas prácticas aproximándose a la discrecionalidad directiva analizando los ajustes por devengo.
Lea también: Guía Detallada sobre Ajustes Contables
