La función principal del intestino es conseguir una adecuada incorporación de nutrientes al organismo, y esto se lleva a cabo a través de los procesos de digestión y absorción de los nutrientes, que se producen básicamente en el intestino delgado. El intestino humano es un órgano complejo de longitud variable, oscilando entre 3 y 8 m, con una especialización bien definida desde el punto de vista morfológico y funcional.
Estructura y absorción intestinal
Una característica fundamental de este órgano es la morfología del epitelio intestinal con el aumento de la superficie de absorción gracias a la especialización de la mucosa en pliegues, estos en vellosidades intestinales y la membrana apical del enterocito en microvellosidades, multiplicándose de esta manera la superficie de absorción. El duodeno, el yeyuno y el íleon son las partes que conforman el intestino delgado, siendo responsables de la absorción de grasas y otros nutrientes. Los tres tramos del intestino delgado no absorben lo mismo:
- Duodeno: Recibe la secreción biliar y el jugo pancreático y es el lugar preferente de absorción del hierro y del calcio.
- Yeyuno: Soporta el grueso de la absorción de glucosa, aminoácidos, ácidos grasos y vitaminas hidrosolubles; es, con diferencia, el tramo donde el flujo absortivo es más intenso.
- Íleon: El remanente de ácidos biliares es absorbido de manera activa en el íleon terminal.
Digestión y asimilación de macronutrientes
La absorción intestinal designa el conjunto de procesos mediante los cuales los productos finales de la digestión -monosacáridos, aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas, minerales, agua- cruzan el epitelio del intestino y acceden a los capilares sanguíneos o a los vasos linfáticos de la submucosa.
Lípidos
La absorción de grasas es un proceso muy eficiente de tal manera que aproximadamente el 95% de los lípidos de la dieta son absorbidos a nivel intestinal. Los productos resultantes de la digestión de los lípidos necesitan ser solubilizados en la luz intestinal, por lo que se unen con ácidos biliares y forman micelas mixtas. Los ácidos grasos de cadena corta y media no necesitan ser solubilizados y pasan directamente al capilar sanguíneo, mientras que los quilomicrones pasan a los capilares linfáticos.
Proteínas
La mayor parte de la digestión de las proteínas ocurre en duodeno y yeyuno donde actúan las proteasas pancreáticas. Los productos resultantes de la digestión de las proteínas son aminoácidos libres y oligopéptidos. Los sistemas transportadores de la cara luminal del enterocito sólo transportan aminoácidos, di y tripéptidos.
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Hidratos de carbono
El enterocito sólo puede absorber monosacáridos y en concreto glucosa, galactosa y fructosa. La glucosa y galactosa se absorben mediante transporte activo dependiente de sodio, mientras que el transporte de fructosa es independiente y lo hace mediante difusión facilitada.
Tabla de procesos de absorción en el intestino delgado
| Nutriente | Forma de absorción | Principal tramo de absorción |
|---|---|---|
| Glucosa y Galactosa | Transporte activo (SGLUT 1) | Yeyuno |
| Fructosa | Difusión facilitada (GLUT 5) | Yeyuno |
| Aminoácidos/Péptidos | Transportadores específicos | Yeyuno |
| Grasas | Micelas y quilomicrones | Yeyuno |
| Hierro y Calcio | Transporte activo | Duodeno |
Cuando estas funciones fracasan, aparecen la maldigestión y la malabsorción. La maldigestión ocurre cuando los alimentos no se descomponen adecuadamente, mientras que la malabsorción se refiere a un fallo del epitelio intestinal para transportar nutrientes ya digeridos. Es importante recordar que para que exista una adecuada digestión y absorción de nutrientes es necesaria no solo la integridad funcional del intestino delgado, sino una adecuada secreción biliar y una función correcta del páncreas exocrino.
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