En el contexto de la revisión de ingresos y egresos con proyecciones al cierre de 2026, el gobierno federal de México está evaluando dónde realizar recortes al gasto. Esta medida busca seguir aplicando los estímulos a los combustibles para suavizar el precio a los consumidores de gasolinas y diésel, un subsidio que tiene un costo semanal estimado en 5 mil millones de pesos. Este monto es equivalente a lo que se gastó tan sólo en febrero pasado la Secretaría de Salud o la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
El ajuste al gasto público que está preparando el gobierno federal podría venir del gasto corriente y en inversión física, según analistas consultados. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ya había anunciado un ajuste en la actualización del marco macroeconómico de 2026, contenida en los Precriterios Generales de Política Económica (PGPE) de 2027. Se informó que el gasto neto presupuestario pasaría de 10 billones 193 mil millones de pesos a 10 billones 140 mil millones, es decir, 100 mil millones de pesos por debajo del monto aprobado por la Cámara de Diputados para este año. La Secretaría de Hacienda indicó que esa reducción provendrá tanto del gasto programable como del no programable.
El Concepto de Subsidio y su Relevancia
Un subsidio o incentivo gubernamental es una forma de ayuda o apoyo financiero que se extiende a un sector económico, organización o individuo, generalmente con el objetivo de promover determinadas políticas económicas y sociales. Puede tratarse de una prestación económica de una duración determinada en el tiempo o no. Los subsidios pueden extenderse de manera directa o indirecta. Ejemplos de subsidios directos son subvenciones en efectivo y préstamos sin intereses. Los subsidios al productor o a la producción aseguran que los productores estén en mejor situación, ya sea proporcionando apoyo a los precios del mercado, apoyo directo o pagos a los factores de producción. Los subsidios al consumidor o al consumo comúnmente reducen el precio de los bienes y servicios al consumidor.
Subsidios a la Seguridad Pública Municipal: El Caso SUBSEMUN y FORTASEG
El Programa de Subsidios para la Seguridad Pública de los Municipios y Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal, mejor conocido como Subsemún, es un objeto de estudio crucial en el análisis de las finanzas públicas municipales y las relaciones intergubernamentales. Este programa, que operaba a base de transferencias fiscales etiquetadas de la federación a los municipios, tenía como objetivo principal apoyar las funciones de seguridad pública de los municipios y demarcaciones territoriales seleccionados como beneficiarios.
Los recursos transferidos a través del Subsemún podían orientarse exclusivamente a profesionalizar y equipar el personal de las corporaciones municipales; mejorar su infraestructura física e informática; implantar un nuevo modelo policial; apoyar la operación de los cuerpos policiacos, y prevenir el delito apoyado en la participación ciudadana. El propósito último del Subsemún era incidir en la baja de la delincuencia y la violencia asociada. Con este subsidio se cubren aspectos de evaluación de control de confianza de los elementos operativos de las instituciones policiales municipales, su capacitación, recursos destinados a la homologación policial y a la mejora de condiciones laborales de los policías, su equipamiento, la construcción de infraestructura, prevención del delito y la conformación de bases de datos de seguridad pública y centros telefónicos de atención de llamadas de emergencia y en general apoyar la profesionalización, certificación y equipamiento de los elementos de las instituciones de seguridad pública. En esencia, la diferencia principal con el SUBSEMUN es que el FORTASEG se basa en el desarrollo de las personas.
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Contexto de la Seguridad Pública y Responsabilidades
En México, la inseguridad que prevalece ha permeado todo el territorio nacional y sus consecuencias se han reflejado en todos los ámbitos sociales, económicos, policiales, justiciables, políticos y de salud. La realidad de la delincuencia en México es que se trata básicamente de un fuero común y es, por lo tanto, responsabilidad de los gobiernos estatales y municipales enfrentar este fenómeno. Una radiografía estadística revela la distribución de responsabilidades:
| Responsabilidad del Fuero | Porcentaje de Delitos Denunciados |
|---|---|
| Estados y municipios (fuero común) | Promedio 94% |
| Gobierno federal (fuero federal) | Seis por ciento |
Como se observa, una mayoría de los delitos denunciados corresponde al fuero común y únicamente seis por ciento al fuero federal. Lo anterior implica que la responsabilidad de prevenir, procurar y administrar justicia de un promedio de 94 por ciento de los delitos es de los estados y, en su fase de prevención, de los municipios. En resumen, en términos de la seguridad pública, la mayor parte de la responsabilidad recae en los gobiernos estatales y municipales y en una proporción mucho menor corresponde al gobierno federal.
En contrasentido con esta realidad, las capacidades operativas, los recursos financieros, las facultades legales, la inteligencia y la capacidad de fuego, entre otros recursos y capacidades, se concentran en el ámbito federal, mientras que las entidades federativas y municipios sobreviven en una aguda carencia de dichas facultades, capacidades y recursos. Esta situación genera una enorme brecha fiscal vertical que requiere ser cerrada mediante fondos de transferencias federales, como el Subsemún en su momento.
Desafíos y Críticas a la Efectividad de los Subsidios a la Seguridad
El análisis de la política pública implementada a través del Subsemún ha trazado las razones por las cuales no ha producido los resultados deseados y corre el riesgo de fracaso. Los autores señalan que, a pesar de las reformas aprobadas al Artículo 115 constitucional, los municipios muestran poco progreso en políticas públicas para prevenir y controlar la delincuencia. La apreciación sobre la operación del Subsemún parte de la premisa de que el diseño de sus objetivos no compromete a los beneficiarios del programa a mejorar los servicios que sus policías proveen en términos de progreso en los índices o referencias previas. Los verbos utilizados en la redacción de las metas pareciera que solo expresan que podrán ser cumplidos con el simple ejercicio del recurso. Se emplean verbos muy suaves o ligeros tales como fortalecer, equipar y promover, en lugar de utilizar algunos otros que generen una mayor responsabilidad, tales como disminuir, abatir o mejorar, por mencionar algunos.
El Subsemún fue una política pública diseñada para aprovechar las potencialidades de los municipios y superar algunas de sus limitantes en relación a la seguridad pública. Esto incluía la vertiente de participación ciudadana, la superación de limitantes administrativas y financieras a través de programas de capacitación, profesionalización, equipamiento e infraestructura, así como la aplicación de controles de confianza y el establecimiento de un Servicio Profesional de Carrera Policial (SPCP). Los objetivos del programa evolucionaron, ampliándose para incluir la profesionalización y equipamiento de los cuerpos de seguridad, mejora de infraestructura y desarrollo de políticas de prevención social del delito.
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Implicaciones de los Ajustes Presupuestarios Actuales
Ante la necesidad de ajustes presupuestarios, analistas han coincidido en que hay margen para apretarse el cinturón en sueldos y otros rubros sin poner en riesgo los programas sociales y la operación del sector público. La directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, afirmó que el gobierno sí tiene espacio para hacer ajustes sin afectar programas sociales, haciendo, a la vez, más eficiente el gasto. Sin embargo, lamentó que “desafortunadamente siempre suelen sacrificar recursos destinados a infraestructura del gasto público y es ahí en donde suelen recortar”.
Por su parte, Gabriel Pérez del Peral, profesor de la Universidad Panamericana, apuntó que el recorte al gasto podría darse en el capítulo 1000 de sueldos y salarios del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2026. Enfatizó que, con una economía estancada, “a la inversión ya no se le pueden hacer más recortes; de por sí ya está en los huesos”. Esta situación se da en un contexto en el que no hay crecimiento económico ni ingresos sostenibles, sumado a un escenario geopolítico de tensiones, lo que revela la afectación de las finanzas públicas.
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