Con base en cifras oficiales, hace algunos años la tarjeta de crédito mostró una desaceleración en su crecimiento, principalmente a raíz de la reforma fiscal del 2013, que incluye un plan para que las autoridades vigilen la actividad de las tarjetas de crédito y a la par otros créditos de consumo como los personales y de nómina repuntaron de forma importante.
Antecedentes de los Sistemas de Pago en México
Desde su introducción en México a fines del siglo XIX, el cheque ha sido el medio de pago distinto del efectivo que más se ha utilizado en el país. Al igual que en otros países, la banca y las autoridades financieras han buscado mecanismos eficientes para reducir los costos de procesarlos.
En 1982 el Banco de México y los bancos de la zona metropolitana constituyeron el fideicomiso denominado “Centro de Cómputo Bancario” (Cecoban), que fue administrado por el Banco de México, para procesar y compensar cheques. Un par de años después el Cecoban había logrado automatizar por completo la compensación y reducido el tiempo y recursos requeridos para presentar al cobro y pagar cheques.
En 1991 el Cecoban inició un proceso de compensación en el que los bancos en cualquier parte del país capturaban la información relativa a la compensación y la trasmitían al Cecoban por vía telefónica mediante un modem.
Asimismo, los avances tecnológicos han facilitado el surgimiento de otros medios de pago más eficientes. Un ejemplo de este tipo de avance tecnológico adoptado inicialmente para cheques y posteriormente para los medios electrónicos de pago fue la elaboración de procesos, formatos y estándares para intercambiar la información de los cheques en un ambiente electrónico, del cual se aprovechó la experiencia para desarrollar los pagos mediante transferencias electrónicas de fondos, domiciliaciones y las tarjetas bancarias.
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En octubre de 1996 se sustituyó el fideicomiso Cecoban, por la empresa privada Cecoban, S. A. de C. V., la cual inició sus actividades formalmente el 1 de febrero de 1997.
Si bien las mejoras tecnológicas contribuyen a abatir los costos de procesamiento de los cheques, quedan procesos manuales de las operaciones con cheque que difícilmente pueden eliminarse, lo cual impone un piso más o menos alto al costo total de estas operaciones, lo cual contrasta, por ejemplo, con las transferencias electrónicas, que se pueden automatizar por completo en muchos casos.
Por esta razón el Banco de México ha promovido medidas para sustituir el uso del cheque por transferencias electrónicas. La primera de estas medidas fue la creación del Sistema de Pagos Electrónicos de Uso Ampliado (SPEUA) en marzo de 1995, que tenía como principal propósito sustituir los pagos con cheque para liquidar operaciones en los mercados financieros, pues éstas generaban cheques de montos muy altos, el proceso de liquidación en el Cecoban no prevenía el caso de que algún banco no pudiera liquidar los cheques y liquidaba los cheques el día en que se presentaban.
Otras medidas incluyen la emisión de disposiciones para postergar al día siguiente (t + 1) la fecha valor de la liquidación de los cheques que se procesaban y liquidaban por Cámara y, en 1997, el desarrollo del sistema de transferencias electrónicas Pago Interbancario por parte del Cecoban, que permitiría procesar un gran volumen de pagos que no requerían liquidación inmediata (es decir, con fechas de liquidación en t + 1 y t + 2).
Por otro lado, durante los pasados 20 años los bancos desarrollaron infraestructura para procesar operaciones con tarjetas bancarias. Instalaron redes de telecomunicaciones privadas terminales punto de venta, ampliaron la red de cajeros automáticos e incrementaron de manera considerable la emisión de tarjetas de crédito y débito.
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Sin embargo, hacia 2004 estos medios aún no se utilizaban de una manera generalizada y el número de transacciones con cheques se había mantenido sin variaciones importantes entre 1999 y 2004, mientras que en otros países éste había disminuido aceleradamente en favor de un mayor número de transferencias electrónicas.
No hay duda de que una razón por la que las tasas de crecimiento en la instalación de infraestructura podrían traducirse en un crecimiento menos que espectacular en el número de operaciones es que el acceso a servicios bancarios en México y otras economías en desarrollo es menor que en los países considerados.
Por otra parte, las comisiones que los cuentahabientes pagaban por usar los medios de pago electrónicos aún eran mayores que por usar cheques, no obstante que el costo para los bancos por procesar cheques siempre ha sido mayor.
Los costos de procesamiento en las Cámaras de compensación automatizadas (ACH) para las transferencias y domiciliaciones en 31 de los sistemas de pagos más desarrollados del mundo (incluyendo los de países de la Unión Europea, Asia-Pacífico, Estados Unidos y Canadá) en 2001, era de 0.013 dólares, mientras que para el cheques eran 0.035.
A su vez, los costos de proceso para las operaciones en sistemas de liquidación en tiempo real ascendían a 1.304 dólares.
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Por otro lado, al comparar las comisiones que cobraban entonces los bancos a sus clientes por el uso de los diferentes medios de pago, con respecto a los costos de proceso de los medios mencionados líneas arriba, se observaba un monto y ordenamiento diferentes: el medio de pago más barato para los clientes era el cheque, con un valor de 0.356 dólares, mientras que las operaciones realizadas a través del Cecoban y el SPEUA tenían un valor de 0.604 y 4.102 dólares, respectivamente.
Es importante señalar que esta situación no ocurre solamente en México sino que, por las características del sector bancario (frecuente innovación, procesos de producción conjunta, economías de escala y de red, etc.), se observa en otras partes del mundo.
Ley de Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros (LTOSF)
En este contexto el Congreso expidió la LTOSF en enero de 2004. Para cumplir con el mandato de la LTOSF el Banco de México ha adoptado estrategias para alinear mejor las comisiones y los costos de los medios de pago y promover la sustitución de cheques y efectivo por medios de pago electrónicos.
A la fecha el Banco de México parece haber estimado que sólo es razonable regular directamente precios y comisiones cuando el proceso que los determina no está sujeto a presión competitiva alguna, y, de preferencia, aprovechar la perspectiva más completa del sistema de pagos que posee para inducir ajustes en los precios o en los resultados del mercado.
Las cuotas interbancarias, que son las cantidades que las instituciones de crédito se cobran y/o pagan entre sí, directa o indirectamente, por el uso de cualquier sistema de pagos son un ejemplo de esto. Tanto la teoría económica como la propia industria han propuesto explicaciones para que existan cuotas interbancarias.
La teoría económica sugiere que estas cuotas pueden ser necesarias por razones de eficiencia. El Banco de México también parece haber estimado que es apropiado influir en las comisiones en los casos en que la estrategia de precios que establecen los bancos no promueva el uso de los medios de pago más eficientes.
Evolución y Medidas Adicionales
Antes de describir el comportamiento más reciente del uso de los cheques, transferencias electrónicas y tarjetas de crédito y de débito, así como la infraestructura para usarlos, es importante señalar que además de las medidas descritas en la sección II ha habido otros factores a los que se le puede atribuir el mayor crecimiento que éstas han tenido.
En noviembre de 2004 el gobierno Federal promovió la creación del FIMPE. Este fideicomiso es de carácter privado y sin fines de lucro, y fue constituido por instituciones bancarias y no bancarias con el fin de promover y extender los beneficios del acceso a la red de medios de pago electrónicos a empresas pequeñas y medianas, así como fomentar el uso de dichos medios de pago tanto entre los establecimientos como entre los consumidores.
Para lograrlo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público concedió un estímulo fiscal por 3 100 millones de pesos en tres años. El FIMPE tiene tanto programas para promover el uso de tarjetas y difundir sus ventajas, como para instalar terminales punto de venta sin costo en establecimiento comerciales y de servicios que no han contado previamente con estos dispositivos.
El SPEI es un sistema de pagos para procesar transferencias de fondos entre instituciones financieras en tiempo real, que se elaboró y desarrolló dentro del propio Banco Central con el objetivo de cumplir con los principios básicos para sistemas de pagos sistémicamente importantes de 2001, que describen las mejores prácticas internacionales en la materia.
Este sistema comenzó a dar servicio en 2004, y sustituyó por completo las funciones de pago del sistema anterior, el SPEUA, en marzo de 2005. Las características de este sistema han facilitado que algunos bancos hayan automatizado sus procesos de pago, promovido sus servicios de pago interbancario a través de internet y reducido las tarifas que cobran a sus clientes por estas operaciones.
Con respecto al monto mínimo de 50 mil pesos por orden de pago que existía en el SPEUA, en las reglas del SPEI éste se eliminó. Sin embargo, se estableció un periodo de transición para verificar que los sistemas de los bancos pudieran procesar un mayor volumen de operaciones.
Estos desarrollos, aunados a la LTOSF, coinciden con un mayor crecimiento en las transferencias electrónicas y el uso de tarjetas bancarias en TPV después de 2004 que en los años previos.
Por lo que se refiere a los pagos a través del SPEI, desde el segundo trimestre de 2007 el número promedio de operaciones que liquida ha sido de poco más de 100 mil por día. Esta cifra es más de cinco veces superior a la que procesaba el anterior SPEUA durante sus últimos años de operación; particularmente destaca que en el SPEI se está procesando un número alto de pagos menores a 50 mil pesos.
Respecto a los pagos interbancarios a tarjetas de crédito, se observa un efecto positivo en respuesta a la medida de obligar a los bancos a aceptar transferencias interbancarias para liquidar saldos. No obstante, para pagar créditos hipotecarios, automotrices y personales las TEF no han tenido la misma penetración.
Esta dinámica ha producido una recomposición en las pautas de uso de medios de pago. Así, mientras en 2002 el 64.95% de las operaciones de pago distintas de efectivo se hacían con cheques, para 2006 este porcentaje disminuyó a 39.26. En transferencias electrónicas pasó de 14.85 a 21.75%.
Crecimiento del Crédito a Pymes
El mayor impacto de una reforma fiscal para detonar el crédito será la incorporación de pequeñas y medianas empresas (pymes) a la formalidad, consideró el presidente ejecutivo de Banco Santander, Marcos Martínez. Adicionalmente, afirmó que en la medida en que los juicios vayan más rápido y las garantías se puedan ejecutar de forma expedita, los costos de los bancos se podrán abaratar.
En conferencia de prensa, Marcos Martínez subrayó que el saldo de la cartera de crédito de Santander destinada a las pymes creció 54 por ciento el primer trimestre de 2013 respecto al mismo periodo previo, al pasar de 22 mil 813 millones a 35 mil 120 millones. Indicó que de la cartera crediticia del sector bancario por 110 mil millones de pesos destinada a dicho segmento, Santander posee poco más de 35 mil millones de pesos.
México aportó 13 por ciento de los resultados de operación, nivel similar al de Reino Unido y Estados Unidos, con 12 por ciento, respectivamente, seguido de España con 11 por ciento; Alemania, 5; Polonia 4; resto de América Latina, 7, y Portugal 1 por ciento. En hipotecas tenemos el 21 por ciento, somos el banco número dos si se incluye el segmento de interés social, en el que no participamos. En tarjeta seguimos creciendo al 22 por ciento.
En el año 2000, dentro del crédito al consumo que otorgaba la banca comercial, la tarjeta de crédito era el producto que más dominaba con 67% del total de ese portafolio. Actualmente, el pago inicial es en promedio de 40,000 pesos, cuando en el 2000 era de 70,000.
Rol del Banco Central
En México uno de los objetivos del Banco Central es procurar el buen funcionamiento del sistema de pagos. Para lograrlo, además de contar con un marco legal que proporcione certidumbre a las operaciones de compensación y liquidación que se realizan en la economía, es muy importante que las comisiones asociadas al uso de medios de pago sean accesibles y que los bancos informen de manera transparente a los usuarios los costos en que incurrirán por disponer de sus recursos.
Esto les permite usar los medios de pago que más les convenga. Para cumplir con las disposiciones de la LTOSF, el Banco Central, y otras instituciones que participan en el sistema de pagos al menudeo, han adoptado varias medidas para permitir que los usuarios escojan medios de pago distintos del efectivo (cheques, transferencias electrónicas de fondos y tarjetas de pago) que satisfagan a un costo más razonable sus necesidades de seguridad y liquidez.
Como resultado de estas medidas se ha comenzado a observar algunos cambios en la estructura de los medios de pago distintos del efectivo que se usan en México.
Por ejemplo, mientras que en 2002 la proporción de las operaciones realizadas con cheques era 64.95% de las hechas con medios de pago distintos del efectivo, en 2006 esta cifra descendió a 39.26%.
