¿Alguna vez has escuchado sobre la regularización anual en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) y te ha sonado como algo complicado? ¡No te preocupes! Aquí te explicaremos de manera sencilla qué es, en qué consiste, por qué es importante, y cómo puedes asegurarte de que todo esté en orden sin complicarte la vida.
¿Qué es la regularización anual en RESICO?
El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) es una modalidad tributaria enfocada en simplificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales de personas físicas y pequeñas empresas. Se destaca por ofrecer tasas de impuesto sobre la renta (ISR) bastante bajas, que van del 1% al 2.5%, dependiendo de tus ingresos.
La regularización anual es una revisión que se hace una vez al año para asegurarse de que todo esté en orden con tus impuestos. Aunque RESICO está diseñado para ser simple y eficiente, es necesario que al final de cada año fiscal revises que todo haya quedado correctamente calculado, pagado y registrado ante el SAT.
¿Por qué es importante la regularización anual?
Aunque durante el año pagas ISR de manera mensual según tus ingresos, la regularización anual es una forma de asegurarte de que no tengas ningún desajuste. Básicamente, se revisan todos los pagos mensuales, deducciones y otros aspectos fiscales para confirmar que lo que declaraste y pagaste esté correctamente alineado con tus ingresos y obligaciones.
Algunos puntos clave de la regularización anual:
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- Ajustes en los ingresos: Si durante el año tuviste ingresos variables, es posible que algunos meses hayas pagado más o menos de lo que realmente correspondía. La regularización anual permite corregir estos desajustes.
- Deducciones que no aplican: El RESICO no permite las deducciones personales como otros regímenes. Esto significa que no podrás deducir gastos médicos, escolares, o intereses hipotecarios. Es importante que tengas claro esto para evitar errores en tu declaración.
- Declaraciones complementarias: Si al revisar tus pagos descubres que cometiste un error en algún mes, la regularización anual te permite corregirlo antes de que el SAT lo detecte y te pueda sancionar.
Ejemplo práctico
Imagina que a lo largo del año tuviste un ingreso mensual promedio de $40,000 pesos. En RESICO, la tasa de ISR que pagarías sería del 1.92%. Así que, en teoría, cada mes estarías pagando $768 pesos de ISR.
Sin embargo, en marzo, ganaste más debido a un proyecto especial, recibiendo $100,000 pesos. La tasa sigue siendo la misma, pero ese mes debiste haber pagado $1,920 pesos de ISR. Si no ajustaste este cambio en su momento, en la regularización anual este ingreso adicional se toma en cuenta para ajustar el pago total del año. En este caso, tendrías que pagar la diferencia faltante para estar en regla.
Particularidades del RESICO
- Tasas bajas de ISR: Uno de los grandes beneficios del RESICO es que las tasas de ISR son bastante bajas en comparación con otros regímenes. Mientras que otros pueden llegar a pagar hasta el 30%, en RESICO las tasas van del 1% al 2.5%.
- Sin deducciones personales: A diferencia de otros regímenes, aquí no puedes deducir gastos médicos, intereses de créditos hipotecarios, donaciones, ni otros gastos personales. Esto simplifica mucho el proceso, pero también significa que debes ser más cuidadoso con tus pagos y registros mensuales.
- Obligaciones fiscales: Aunque el proceso es más sencillo, es importante que tengas un buen control de tus ingresos mes a mes. No hacerlo puede llevar a inconsistencias en la regularización anual.
- Impuestos locales: No olvides que además del ISR federal, podrías tener obligaciones fiscales a nivel estatal o municipal dependiendo de tu actividad económica y ubicación.
Programa de Regularización del SAT
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha dado a conocer el programa de regularización en el marco de la declaración anual de impuestos. El estímulo se ha previsto con base en la Ley de Ingresos de la Federación 2025 y pretende beneficiar a los pequeños contribuyentes. Las facilidades incluyen una disminución del 100% del monto de las multas y recargos, y el pago del adeudo hasta en seis parcialidades.
Además, es posible aplicar al programa en caso de adeudos por contribuciones propias, retenidas, trasladadas o cuotas compensatorias del ejercicio fiscal 2023 o anteriores.
Requisitos
Para aplicar al programa de beneficios fiscales, es necesario cumplir con los siguientes requisitos:
- Ser persona física o moral y haber obtenido ingresos hasta por 35 millones de pesos en el ejercicio fiscal a corregir
- No haber recibido alguna condonación en el monto de pago de créditos fiscales, con base en los programas generalizados y masivos de los años 2000, 2007 y 2013
- No haber sido condenado por delitos fiscales mediante sentencia firme
- No estar publicado en los listados de los artículos 69-B bis del Código Fiscal de la Federación
¿Quiénes pueden solicitar el beneficio?
La autoridad fiscal ha señalado que las personas físicas o morales que cumplan con los requisitos anteriores, deberán ubicarse en alguno de los siguientes supuestos:
- Caso A: que tengan a su cargo contribuciones que no hayan sido determinadas por la autoridad federal o cuotas compensatorias omitidas. El contribuyente puede aplicar al estímulo solicitando su línea de captura a través de un caso de aclaración en el portal del SAT, y llevar a cabo el pago en una sola exhibición. También es posible acudir a una cita presencial en las oficinas de la dependencia, o desde cualquier lugar del país mediante la Oficina Virtual.
- Caso B: que se encuentren sujetos a facultades de comprobación. Esto siempre y cuando se subsanen las irregularidades destacadas y se autocorrijan dentro del plazo establecido por el procedimiento correspondiente. Los contribuyentes podrán aplicar a los beneficios fiscales antes de que le sea notificada la resolución en la que determinen las contribuciones omitidas.
- Caso C: que estén pagando créditos fiscales a plazos. El contribuyente podrá solicitar el descuento a través de un caso de aclaración en el portal del SAT, o bien, mediante una cita en las oficinas de la dependencia. Este rubro solo aplica si al 1 de enero de 2025 se mantiene un saldo pendiente de pago, siempre que se pague en una sola exhibición el saldo no cubierto de las contribuciones omitidas actualizadas.
- Caso D: que tengan a su cargo créditos fiscales firmes determinados por la autoridad federal. Se considera que los contribuyentes en este rubro cuentan con créditos fiscales firmes determinados por la autoridad federal, siempre y cuando no hayan sido impugnados, o se desista del medio de defensa. En este caso, el interesado deberá solicitar la aplicación de la disminución a través de un caso de aclaración en el portal del SAT, o bien, agendar una cita en alguna de sus oficinas.
¿Cómo abordar las irregularidades fiscales con tus clientes?
Seguramente, en el día a día te has encontrado con clientes que acuden a ti con un historial fiscal terrible o temible. Nos referimos a esos clientes que habitan el terreno fiscal en una condición irregular a causa de errores anteriores o desconocimiento de la ley. En estos casos, las personas suelen acudir a un contador con la esperanza de regularizarse y comenzar de nuevo, en buenos términos, su relación con el SAT.
¿Qué es la regularización fiscal?
Muchas personas le tienen miedo al SAT, muchas veces es sólo por desconocimiento de la ley y por lo mismo cuando se les habla en términos fiscales se bloquean. Lo primero es explicar a qué nos referimos por “regularización fiscal”.
La regularización fiscal es la oportunidad que la autoridad fiscal, en este caso el Servicio de Administración Tributaria (SAT), da los contribuyentes que no presentaron su declaración de impuestos en la fecha estipulada o que no incluyeron toda la información en su declaración, de ponerse al corriente. El ejercicio de regularización fiscal básicamente se trata de la presentación de una declaración de cualquier impuesto fuera del plazo antes fijado por el SAT.
El proceso de regularización
Básicamente eso es lo que nosotros haremos como contadores, tomar la información necesaria para presentar declaraciones pendientes. Dicha información debería de estar en los libros de nuestro cliente y debe de ser proporcionada voluntariamente por él.
Cabe destacar que no es lo mismo una “Invitación a cumplir con tus obligaciones fiscales” que un “requerimiento formal de cumplimiento”. El primero es una notificación “amigable” del sistema del SAT, su propósito es alertar al contribuyente sobre alguna omisión u error, lo segundo implica iniciar un proceso legal que compromete al contribuyente a proceder de otra manera.
Invitación vs. Requerimiento
El primer caso, el que ocurre de manera voluntaria, como ya hemos dicho antes, Hacienda tiene a bien enviar un correo a los contribuyentes haciéndoles la invitación a regularizar su situación fiscal. La obligatoria, como ya lo imaginaran, se da cuando el SAT envía un requerimiento de pago al contribuyente. En esos casos, si la autoridad fiscal tiene razón, el contribuyente, además de pagar los impuestos pendientes, se hace acreedor a las sanciones correspondientes de acuerdo al delito fiscal.
De hecho, si un contribuyente recibe dicho requerimiento es sujeto a sanciones por parte de la autoridad. Aunque claro, siempre se puede apelar o llegar a algún acuerdo para cubrir las multas y volver a estar en regla. En todos los casos, uno de los elementos fundamentales para que la regularización se lleve a cabo con éxito, es el reconocimiento del error, es decir, aceptar que determinado impuesto no fue pagado, posteriormente habrá que pagar esa deuda a la autoridad fiscal.
Reconociendo errores y actuando con buena voluntad
El SAT puede llevar a cabo un seguimiento al contribuyente si existen indicios de que no declaró del todo su patrimonio. Si estudiamos detenidamente la ley fiscal, lo cierto es que es fácil que cualquier contribuyente sea un infractor. Es posible quienes realizamos la declaración, cometamos algún error u omisión que termina afectando a nuestros cliente. Estos casos también habrá que reconocer el error y hacer la regularización fiscal.
Si notas esto en un cliente nuevo te recordamos que ningún cliente vale poner en juego tu integridad. Al final del día, cualquier persona puede cometer un error que lo ponga en apuros con el SAT. Afortunadamente la ley contempla la buena voluntad como el mejor curso de acción para los contribuyentes. Cuando un nuevo cliente presenta irregularidades es nuestro deber orientarlo y ayudarle a presentar las declaraciones complementarias necesarias y ayudarle a mantener en regla sus pagos.
