Descubre la Tasa de Rentabilidad Contable: Ejemplos Reales y Cómo Aplicarla para Maximizar Tus Gananciaspost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La rentabilidad financiera es uno de los indicadores principales para valorar el rendimiento de una empresa, pues permite conocer su capacidad para generar valor para sus accionistas.

¿Qué es la Rentabilidad Financiera (ROE)?

La rentabilidad financiera o ROE (Return on Equity) es un indicador que mide el beneficio que obtiene una empresa en relación a los recursos propios, sin contabilizar recursos de terceros (como endeudamiento). El ROE es una ratio que indica la ganancia que obtienen los accionistas por el capital que han invertido en la empresa.

Fórmula del ROE

El ROE se expresa como porcentaje y se calcula dividiendo el beneficio neto entre los fondos propios:

ROE = Beneficio neto / Fondos propios

En esta fórmula se utiliza el beneficio obtenido al final de un periodo y los recursos propios a principios de ese mismo intervalo, porque lo que interesa saber es la rentabilidad que se ha obtenido por esos fondos propios invertidos.

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Por ejemplo, si en un ejercicio determinado, una sociedad tiene unos fondos propios que ascienden a 1.000.000 dólares, y obtiene un beneficio de 200.000 dólares, su ROE será del 20 por ciento. Si el ejercicio siguiente la misma sociedad realiza una ampliación de capital hasta 1.500.000 dólares y los beneficios suben a 250.000 dólares, su rentabilidad financiera habrá bajado al 16 %.

Diferencia entre Rentabilidad Financiera y Económica

La rentabilidad financiera es diferente a la rentabilidad económica. Esta última, también denominada ROA (Return on Assets), mide la rentabilidad que proporciona cada activo invertido en la empresa, dividiendo el beneficio entre el valor de todos los activos, mientras que el ROE solo valora los recursos propios utilizados. Otra diferencia entre ambos conceptos es que en la fórmula para calcular la rentabilidad financiera se utiliza el beneficio neto, esto es, tras deducir intereses, impuestos y gastos financieros, mientras que en la de la rentabilidad económica se emplea la cifra de beneficios antes de impuestos e intereses.

Análisis de la Rentabilidad con la Fórmula Dupont

Para analizar en detalle qué es lo que genera rentabilidad en una compañía se utiliza la fórmula Dupont, que descompone el ROE en tres variables:

  • El margen neto: esta ratio indica la capacidad de la empresa para convertir los ingresos que obtiene en beneficios y si está siendo eficiente en su control de costes. Se calcula dividiendo el beneficio neto (o utilidad neta) entre las ventas.
  • La rotación de activos: este indicador mide la eficacia de la empresa gestionando sus activos para generar ingresos por ventas.
  • El multiplicador del capital: refleja el apalancamiento financiero, esto es, en qué grado la empresa financia sus inversiones recurriendo a deuda. Se calcula dividiendo el total de activos entre los recursos propios.

La ventaja de la descomposición del ROE mediante la fórmula Dupont es que permite identificar cuáles son los motores de la rentabilidad en la empresa y su evolución en el tiempo, proporcionando información muy útil para la toma de decisiones, por ejemplo, ante una caída de la rentabilidad.

De sus tres componentes, los dos primeros (margen y rotación) tienen que ver con la operativa de negocio, mientras que el último (el multiplicador del capital) se relaciona con el nivel de apalancamiento. Así, un ROE que aumenta por crecimiento del margen o de la rotación es un ROE que crece por razones de negocio, mientras que si este crecimiento se debe al incremento del apalancamiento habría que tener en cuenta que también se está incrementando el riesgo financiero. Analizando todos los factores, se podrá saber dónde debe mejorar la empresa para aumentar su rentabilidad financiera.

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Ejemplos Prácticos de Rentabilidad

La rentabilidad se refiere a la capacidad de una inversión para generar ganancias o beneficios en relación con su costo o inversión inicial. Imagina que la rentabilidad es como la receta de tus galletas favoritas: mide qué tan deliciosas son tus ganancias en comparación con los ingredientes que usaste. Si tus ganancias son altas en relación con lo que invertiste, tu negocio o inversión es rentable.

Es como calcular cuánto dinero extra has ganado por cada peso que pusiste en tu proyecto o inversión. Por ejemplo, si inviertes $100 en un negocio y al final del año obtienes $120 de ganancia, tu rentabilidad sería del 20% ($20 de ganancia divididos por $100 de inversión, multiplicado por 100). Los inversores a menudo comparan la rentabilidad de diferentes opciones de inversión para decidir en cuál invertirán su dinero.

En otro caso, consideremos dos cuentas de ahorro. La primera ofrece un interés del 1% anual, mientras que la segunda ofrece un 2%. Desde la perspectiva de un banco, la rentabilidad es esencial para evaluar el rendimiento de los productos financieros que ofrecen, como préstamos y cuentas de ahorro. Por ejemplo, al ofrecer préstamos, el banco evalúa la rentabilidad calculando la diferencia entre las tasas de interés que cobra a los prestatarios y las tasas de interés que paga a los depositantes.

Fórmula para Calcular el Rendimiento de una Inversión

Al calcular el rendimiento se deben considerar tres elementos básicos: los recursos a invertir, la tasa de interés y el plazo, sobre todo en el caso de México, ya que los rendimientos se calculan con tasa anual. En este cálculo se considera el valor final e inicial de la inversión y los dividendos, sin embargo, en la inversión de bonos, los dividendos se cambian por lo intereses.

Para poner en práctica la fórmula anterior, supongamos que el inversionista A invirtió $100 pesos y a final del año recibió $120 pesos. La ganancia sería de $20 pesos. El inversor B invirtió $250 pesos y su ganancia a fin de año fue de $280 pesos. La ganancia sería de $30 pesos.

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Inversionista Inversión Inicial Ganancia
A $100 $20
B $250 $30

Modelo CAPM (Capital Asset Pricing Model)

El modelo CAPM es una fórmula que se utiliza para fijar el precio de un activo financiero, poniendo en relación la rentabilidad esperada del activo con el riesgo que implica. El modelo CAPM (siglas de Capital Asset Pricing Model, que podemos traducir por modelo de fijación de precios de activos de capital) es un modelo de valoración de activos financieros que permite calcular la tasa de retorno de un activo financiero en función del riesgo asumido. Este modelo mide la relación entre el riesgo de invertir en un activo determinado y la rentabilidad esperada del mismo. Esta relación ayuda a fijar el precio de un activo financiero.

El modelo CAPM fue desarrollado por el economista estadounidense William Sharpe, que recibió el Premio Nobel de Economía en 1990 -junto a los también economistas Merton Miller y Harry Markowitz- por sus contribuciones a la teoría de la economía financiera.

Lo que concluye el modelo CAPM es que cuanto mayor es el riesgo que se asume, mayor es la rentabilidad esperada, por lo que si se pudiera medir exactamente el nivel de riesgo vinculado a un activo, se podría deducir el porcentaje exacto de rentabilidad potencial que ofrece este.

¿Cómo se calcula el modelo CAPM?

Siguiendo este razonamiento, el modelo CAPM desarrolla la siguiente fórmula para calcular la rentabilidad de un activo:

E(ri)= rf + β [E(rm)- rf]

Donde:

  • E(ri): es la tasa de rentabilidad esperada de un activo concreto.
  • rf: es la rentabilidad esperada de un activo sin riesgo.
  • β o Beta: es una medida de sensibilidad que permite conocer la variación relativa de rentabilidad de un activo financiero en relación a un índice de referencia o benchmark. Normalmente este índice de referencia es el índice bursátil en el que cotiza el activo financiero.
  • E(rm): es la tasa de rentabilidad esperada del mercado en que cotiza el activo.

Cuanto más alto sea Beta, más grande será el riesgo que asume el activo; es decir, que la rentabilidad esperada de un activo vendrá determinada por el valor de Beta, que sirve para medir el riesgo sistemático:

  • Si Beta es mayor que 1, el activo tiene mayor riesgo que el mercado.
  • Si Beta es inferior a 1, el activo tiene un riesgo menor que el mercado; es considerado, por tanto, de bajo riesgo.
  • Si Beta es igual a 1, el riesgo del activo es similar al del mercado.

Ejemplo Práctico del Modelo CAPM

Pongamos un ejemplo. Queremos calcular la tasa de rentabilidad de una acción de una empresa X que cotiza en el Grupo BMV.

Podemos considerar como ejemplo de un activo libre de riesgo los Bonos del Estado a un año, cuya rentabilidad actual es del -0,465 %. Es decir que rf sería, para este ejemplo, igual a -0,465%.

La rentabilidad esperada para este año del Grupo BMV (el mercado en que cotiza el activo), E(rm)), es del 8 %.

Supongamos que la Beta de la acción en cuestión es de 1,1 respecto al Grupo BMV, esto es, que las acciones de esta compañía oscilan un 10 % más de lo que lo hace el Grupo BMV. Otra forma de expresarlo es decir que esas acciones tienen un 10 % más de riesgo sistemático.

Aplicando la fórmula del modelo CAPM:

E(ri) = rf + β [E(rm)- rf]

E(rx) = -0,00465 + 1,1 [0,08- (-0,00465) ]

E(rx) = 8,8%

Por tanto, según CAPM la rentabilidad esperada de la acción de la empresa X será del 8,8 %.

Contabilidad de Rendimiento (Throughput Accounting)

La contabilidad de rendimiento (throughput accounting) o contabilidad gerencial de la teoría de las restricciones (TOC) está enfocada en ser respuesta más “simple y efectiva” para sustituir a la contabilidad de costos tradicional y poder proveer una mejor toma decisiones para las empresas, incluso en aquellas sin ánimo de lucro.

La contabilidad gerencial TOC, utiliza como base un costeo exclusivo, considerando solamente los más “relevantes” para la toma de decisiones. Ej. No priorizando a la mano de obra (MO) y los gastos indirectos de fabricación (GIF) al no resultar tan relevantes para decisiones a corto plazo.

Destaca principalmente para la toma de decisiones en cuanto a:

  • Costeo de productos, factibilidad de nuevos productos y segmentación de mercados.
  • Fabricación interna o externa.
  • Inversiones para bienes de capital.
  • Evaluar rendimiento de la empresa.

¿Cómo calcular el rendimiento (Throughput)?

Según las leyes de variación, únicamente los costos que varían totalmente con las unidades de venta se deben asignar a los productos y servicios que se deducen de las ventas para determinar el rendimiento. El costo restante se debe considerar como gasto operacional.

Dentro de esta contabilidad hay indicadores financieros que son clave:

  • Rendimiento “Throughput” (Velocidad a la cual el sistema genera las unidades objetivo)
  • Inventarios o inversión
  • Gasto Operativo

Y a través de estos se obtendrán ROI y la Utilidad Neta.

Fórmulas Clave

  • T = P - CTV (T= Rendimiento por unidad de producto, P= Precio de venta del producto, CTV (Costo Totalmente Variable) = Costo que varía con cada incremento en la venta del producto.)
  • GO (Gastos Operativos) = Todo el dinero que la organización gasta en generar unidades de la meta
  • I (Inversión) = El dinero destinado por la organización
  • UN (Utilidad Neta) = T - GO
  • TA (Productividad de T) = T/GO
  • ROI (Retorno sobre la Inversión) = (T-GO) / I
  • IT (Giros de inversión) = T / I
  • T en $ (Rendimiento en $)= Ingresos por ventas - Costos directos de materiales
  • TPAR (Tasa de rendimiento contable) = Retorno por hora de fábrica / Costo por hora de fábrica
  • Retorno por hora de fábrica = Rendimiento $ por unidad / Tiempo por unidad
  • Costo por hora de fábrica = Costo total de fábrica / Tiempo total disponible

Ejemplo Práctico de TPAR

Para el cálculo del plan de producción y lograr el beneficio máximo, necesitamos encontrar el valor de rendimiento por hora de máquina, que sabemos que es el precio de venta menos los materiales / las horas de máquina totales por unidad.

Producto A $ 1,009.09 (1500-490.91) / 2 horas = $ 504.55

Producto B $ 1,083.08 (2,200-1116.92) / 1 hora = $ 1,083.08

Teniendo esto en cuenta, debemos aprovechar la restricción maximizando la producción del Producto B, ya que proporciona el valor de rendimiento más alto y llenando el resto del tiempo con el Producto A para lograr el máximo beneficio en estas condiciones.

Finalmente, veamos el TPA basado en el escenario anterior.

La relación TPAR se calcula en cada producto y se realiza dividiendo el retorno por hora de fábrica contra el costo por fábrica.

Retorno por hora fábrica

Producto A$ 1,009.09 (1500-490.91) / 2

Producto B$ 1,083.08 (2,200-1116.92) / 1

Costo por hora fábrica

Costo fijo total$ 8,913,461.54

Límite de horas32,500274.26

Tasa de Rendimiento Contable (TPAR)

Producto A3.68 ($ 1,009.09 / 274.26)

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