El cardenal australiano George Pell, quien fuera jefe de finanzas del Vaticano y considerado en su momento un posible sucesor de Benedicto XVI, se convirtió en el funcionario católico de mayor rango en enfrentar un juicio por delitos sexuales contra menores. Su carrera, que lo llevó a ser nombrado arzobispo de Melbourne por el papa Juan Pablo II en 1996 y posteriormente tesorero del Vaticano por el papa Francisco en 2014, quedó marcada por un prolongado proceso judicial en Australia.
El proceso judicial y las acusaciones
El caso se originó a partir de una investigación iniciada en 2012 sobre la respuesta de las instituciones australianas ante denuncias de abuso sexual infantil. En junio de 2017, la policía del estado de Victoria formuló cargos históricos contra Pell relacionados con múltiples querellantes. Tras audiencias preliminares donde presentaron declaraciones más de 30 testigos, la magistrada Belinda Wallington dictaminó que existían pruebas suficientes para enjuiciar al prelado por presuntos abusos cometidos entre 1976 y 1980, así como en la década de 1990.
Durante el juicio, se detallaron testimonios sobre incidentes ocurridos en una piscina en Ballarat durante los años 70 y en la catedral de Melbourne en los 90. Uno de los acusadores afirmó que Pell forzó a uno de los niños a practicarle sexo oral y realizó un acto indecente a su amigo. Por su parte, la defensa, liderada por el abogado Robert Richter, sostuvo que las acusaciones eran imposibles, argumentando que las ropas del arzobispo no podían aflojarse de la manera descrita y calificando los cargos como "productos de la fantasía".
Tabla de hitos en el proceso legal de George Pell
- 1996-2001: Periodo en el que se registraron los supuestos abusos por los que fue juzgado.
- 2017: La policía de Victoria formula cargos contra el cardenal; Pell se declara "no culpable".
- 2019: Es condenado a seis años de prisión por abusos cometidos en 1996.
- 2020: El Tribunal Supremo de Australia lo absuelve de los cargos por beneficio de la duda tras 13 meses en prisión.
Impacto y reacciones
La condena inicial en 2018 generó un impacto global, siendo descrita por el arzobispo Mark Coleridge como una noticia que "sorprendió" al mundo. A pesar de la gravedad de los hechos, Pell mantuvo repetidamente su inocencia, declarando que la idea de abuso sexual era "aborrecible" para él. Tras su absolución en abril de 2020, el cardenal regresó al Vaticano, donde fue recibido en audiencia privada por el papa Francisco.
Es importante señalar que, aunque el proceso judicial contra Pell fue un foco central de atención, este se enmarca en una crisis institucional mayor en Australia, donde se ha documentado el abuso a 4.440 niños con la participación de unos 1.880 sacerdotes. Antes de su fallecimiento en 2023, Pell continuó generando controversia al revelarse su autoría en documentos críticos contra el pontificado de Francisco, dejando un legado complejo en la historia reciente de la Iglesia católica.
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