Este contraste refleja la realidad de las lenguas, y su tendencia clara a hablar sobre cuestiones y eventos del pasado. Sin embargo, existe una manera de referirnos a lo que sucedió en el pasado, lo que se conoce como presente histórico o presente narrativo, un recurso lingüístico que permite al escritor hablar de algo que ocurrió en el pasado como si estuviese aconteciendo ahora mismo. Genera un efecto de “ahora”, nos muestra los hechos como si pasaran en el momento en que leemos.
Todos conocemos el tiempo presente, pero ¿se han preguntado acerca del uso del tiempo presente en una narración en tiempo pasado? Es algo habitual en textos académicos, en efemérides, incluso en el lenguaje coloquial. El presente de indicativo no solo lo podemos emplear para hablar de acciones presentes, sino también para referirnos a lo que sucedió en el pasado.
¿Qué es el Presente Histórico o Narrativo?
El presente histórico o narrativo es un recurso que supone intercalar verbos del tiempo presente entre verbos del pasado con la intención de describir hechos pasados como si fueran actuales. Es un recurso estilístico que da viveza a la narración. Cuando para ello se hace uso del presente, lo que se pretende es «actualizar» esos hechos, acercarlos a nosotros para poder recrearlos con mayor intensidad, viveza e imaginación.
Contrario a otras formas del presente verbal en castellano, el presente histórico tiene el fin muy notable de vivificar aquello que se narra. Cuando se usa este modo hay un traslado inmediato en el que lee que hace que sienta que lo que percibe pasa en su “hoy”.
Características de este Recurso
Narrativamente hablando, esta forma verbal revive el momento. Tiene impacto mental en el lector. Al leer una publicación que aplique el presente histórico, el lector experimenta un proceso mental temporal. Se podría ver como un viaje en el tiempo que se da en la mente. Claro, con la diferencia de que no se viaja al pasado, sino que se trae el pasado al presente.
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- Vivifica un hecho pasado: Esto es parte de lo más notable de esta forma verbal. Cuando alguien lee algo en presente histórico le da vida a lo acontecido. Y sí, es como si ocurriera en el ahora.
- Presencia de un elemento que indica que fue algo que ya pasó: Si bien se está narrando en presente, siempre debe haber algo en la narrativa que le indique al lector que lo que está leyendo ya pasó. Sin la presencia de un factor que indique que se habla de algo pasado como si fuera en la actualidad, entonces no se puede hablar del presente histórico.
- Es secuencial y dependiente: Esta característica se complementa con la anterior. Esto es debido a que ninguna narrativa en presente histórico puede darse separada de alguna realidad, personajes, o cosas. Requiere de eventos alternos, elementos o seres que le ubiquen en un espacio determinado y que le den razón.
- Reorientación de los tiempos: Se ha observado que el desplazamiento del punto del habla suele determinar, en estos casos, una reorientación de los tiempos dependientes del presente. Por ejemplo, en "Reyes nace en Monterrey porque su padre ha sido enviado por Díaz a pacificar esa región", el pretérito perfecto compuesto "ha sido enviado" no está anclado en el momento del habla, sino en "nace", es decir, en un presente orientado retrospectivamente.
¿Cuándo se usa el Presente Histórico?
El uso más común de esta forma verbal es cuando se dan clases. Es normal escuchar al profesor decir: “Colón descubre América…”, o “Einstein es el mejor físico”. Ambas frases se expresan como si pasaran hoy. Se asume que Colón está descubriendo América en este momento o que Einstein está vivo. Esta forma verbal también se presenta de forma continua al leer algún texto histórico o la prensa. En su mayoría, si leemos las efemérides podremos notar que se escriben en presente.
Es recomendado usar el presente histórico en las siguientes situaciones:
- Cuando se indica una efeméride. Esto da mayor relevancia al momento histórico que se narra.
- En autobiografías. Da mayor intensidad a la narración del autor, pues el lector se mete en la historia más intensamente.
- Al explicar una clase. Esto permite que los estudiantes se relacionen más con aquello que se está explicando. Por ende, se logra más fácilmente un aprendizaje significativo.
- Cuando se va a hacer una novela o un cuento corto histórico. Al igual que en las anteriores recomendaciones, esto permite que el mensaje del narrador llegue de forma más eficaz al lector. Se da el llamado efecto: “viaje en el tiempo”.
Ejemplos Prácticos del Presente Histórico
El presente histórico es muy frecuente en la historiografía, pero no es exclusivo de ella. En general, lo podemos encontrar en la narración, incluso en la lengua coloquial cuando contamos algo que nos ha sucedido:
- Veamos un ejemplo propio de libro de historia: Napoleón invade España en 1808. (Aquí, la invasión se produjo en el pasado, pero se narra en presente para lograr un acercamiento a los hechos).
- En el año 1492 Cristóbal Colón desembarca en América.
- En el año 1914, y tras infructuosas acciones diplomáticas, el Imperio Austro-Húngaro le declara la guerra a Serbia y comienza la Primera Guerra Mundial.
- Al llegar a la península ibérica, los árabes buscan imponer sus creencias religiosas. Es el siglo VIII d. C., el cristianismo es la religión reinante.
- En 1969 pasa lo que no creemos que pueda pasar. Sí, el hombre llega a la luna.
- En la lengua coloquial: ¿Puedes creer que va y se salta un semáforo? (Con el mismo sentido que: ¿Puedes creer que fue y se saltó un semáforo? El primer ejemplo nos da una cercanía temporal mayor).
- Otro ejemplo coloquial: Como te explico, estoy manejando, y el muy irresponsable se salta la luz y me choca. Ya van tres días de eso.
- En una crónica deportiva escrita poco después de terminar un partido: Saca un córner Juanito. Pirri remata de media vuelta sin jugar peligrosamente, y Rivas instintivamente, para protegerse la cara, rechaza el balón con las manos. El penalti lo transforma el propio Pirri a la derecha de Paco.
Nótese un aspecto crucial del presente histórico: la acción que se describe requiere cierta fijación contextual. Es decir, si dijéramos simplemente: "Cristóbal Colón desembarca en América", o "El Imperio Austro-Húngaro le declara la guerra a Serbia y comienza la Primera Guerra Mundial", en realidad, no estaríamos haciendo uso del presente histórico, pues las oraciones carecerían de un anclaje temporal que nos permitiera situarlas en su debido contexto: el pasado.
La Discusión sobre "Presente Histórico" y "Presente Narrativo"
Existe un debate sobre si el presente histórico y el presente narrativo son lo mismo o son distintos. Algunos participantes identifican el presente narrativo y el histórico. También lo hace Miguel Ángel Garrido-Gallardo en el trabajo titulado La narración en presente (Notas sobre el tiempo verbal del relato en español), afirmando que: “El presente histórico no funciona, esto es cosa sabida, como presente actual, señalando deícticamente el tiempo; funciona como un presente narrativo”.
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Sin embargo, la Nueva Gramática de la Lengua Española (NGLE) establece un criterio que diferencia ambos. El presente narrativo se diferencia del histórico en que es compatible con los eventos referidos en pasado, a los que a menudo sigue, rompiendo así la secuencia de acontecimientos introducida en el discurso. Ejemplos de pautas del presente narrativo son: «he(te) aquí + presente»; «de pronto + presente»; «en esto + presente»; «cuando + presente» (tras imperfecto); «va y + presente»; «resulta que + presente».
Otros Usos del Presente para Referir al Pasado o al Futuro
El presente de indicativo tiene una gran flexibilidad en cuanto a su uso, permitiendo referirse a diversas temporalidades más allá del momento actual:
- Presente de sucesos recientes o de pasado inmediato: Se usa para expresar hechos acaecidos en cierto punto del pasado cercano al momento del habla, así como para hacer referencia al resultado de estos. Por ejemplo, "Mi hija me explica en su carta que tuvieron algunos problemas con la casa" donde "explica" hace referencia a una situación pasada, pero a la vez reciente.
- Presente en titulares de prensa y pies de foto: Se describen en presente hechos pretéritos. Por ejemplo, "En la foto, Tito es recibido por Nixon, 1971". En estos casos, la representación es actual, mientras que lo representado es un hecho acaecido antes.
- Presente analítico: Aparece en secuencias en las que se atribuyen a ciertos individuos afirmaciones tenidas por ciertas que el hablante suscribe de modo implícito, como en "Lo expresa muy bien el profesor Giovannini". Su significado está relacionado con el presente genérico o generalizador, introduciendo afirmaciones que se creen ciertas.
- Presente prospectivo o pro futuro: Se caracteriza por aludir a hechos posteriores al momento de la enunciación, pero difiere del futuro en que precisa de un complemento que aporte la información necesaria para situar la acción en un momento posterior. Por ejemplo, "Me voy dentro de dos meses", donde "me voy" se interpreta como 'me iré'.
La Riqueza de los Tiempos Verbales en el Pasado
El pretérito o pasado se utiliza en las biografías para “narrar los sucesos consumados”, es decir, que claramente tuvieron inicio y final. Sin embargo, el tiempo pasado, como se le conoce al tiempo pretérito, no es tan simple, ya que, si se analiza un poco dentro del pasado hay varias distinciones. Este contraste de los verbos en pasado y su relación con el presente histórico subraya la complejidad y riqueza del español.
Existen varias formas de clasificar los verbos en pasado en español:
- Pretérito Perfecto Simple: Narra una acción o hecho ya concluido. Es un tiempo simple del modo indicativo. El año pasado Laura aprobó las oposiciones.
- Pretérito Imperfecto (o Copretérito): Expresa una acción simultánea a otra que ocurrió en el pasado, o describe acciones habituales y estados. Carmen iba a clases de Matemáticas. Sara siempre se levantaba pronto para poder ir al gimnasio. La ciudad era bella y acogedora.
- Pretérito Perfecto Compuesto (o Antepresente): Expresa una acción que continúa vigente y se forma utilizando el verbo “haber” en presente, más el participio del verbo. José ha cocinado un postre típico de Mallorca. Esta acción tiene relevancia en el presente.
- Pretérito Pluscuamperfecto: Es un tiempo compuesto que se forma con el verbo “haber” conjugado en pretérito imperfecto de indicativo y el participio del verbo conjugado. Indica una acción pasada anterior a otra acción también pasada. Laura aprobó el examen a la primera. Pero nadie se sorprendió. Había estudiado sin descanso a lo largo de varios meses.
- Pretérito Anterior (o Antepretérito): Indica una acción pasada ocurrida inmediatamente antes de otra que también sucedió en el pasado. En este, el verbo “haber” se conjuga en pretérito perfecto simple más el participio. Por ejemplo, Jorge Luis Borges creó símbolos literarios innovadores apenas hubo quedado ciego. Este es un tiempo en desuso.
- Pretérito Imperfecto de Subjuntivo: Hace referencia a algo sucedido con anterioridad o al mismo tiempo que el momento del habla, o para indicar cortesía, o expresar condición en oraciones condicionales. Me encantó que disfrutara/disfrutase tanto con el espectáculo.
- Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo: Es un tiempo compuesto que se forma con el verbo “haber” conjugado en pretérito imperfecto de subjuntivo y el participio del verbo conjugado. Nos gustó mucho que hubieran limpiado la cocina.
Cuando llegué a la casa de mis abuelos, ya habían preparado la cena. Ellos habían cocinado toda la tarde, y la mesa estaba llena de deliciosos platos. Después de que hube comido, salimos al jardín. Habíamos pasado muchas tardes allí en el pasado, disfrutando del aire fresco y la tranquilidad. Mientras charlábamos, me contaron historias de su juventud.
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