Descubre las Devastadoras Consecuencias de No Cuidar tu Salud Física y Cómo el Sedentarismo Arruina tu Vidapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

En la sociedad actual todo se mueve muy rápido y en ocasiones no tenemos tiempo de pensar si nuestro estilo de vida y nuestros hábitos nos ayudan a encontrarnos mejor. Mantenernos saludables va mucho más allá de la ausencia de enfermedades, y tiene mucho que ver con sencillas acciones que están bajo nuestro control, como por ejemplo hábitos relacionados con la alimentación, el deporte, el sueño o la higiene.

¿Qué entendemos por Salud y la Importancia del Autocuidado?

Tener salud no es solo no presentar enfermedades, sino también gozar de cierta calidad de vida en relación con diversos ámbitos. Así lo expresó la OMS (Organización Mundial de la Salud) en su definición de salud:

“La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

En este sentido, cada uno de nosotros tiene una gran responsabilidad en la preservación de la propia salud y la prevención de enfermedades. El primer concepto que debemos considerar es el del autocuidado, que tiene que ver con participar de forma activa en la promoción de nuestra salud. Recurrimos de nuevo a la definición de la OMS:

«(El autocuidado) es la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener la salud y hacer frente a las enfermedades y discapacidades con o sin el apoyo de un proveedor de atención médica».

Lea también: Ejemplo de Suscripción de Acciones

En definitiva, el autocuidado se refiere a todos aquellos hábitos y actitudes con los que todos nosotros, cada día, podemos preservar y mejorar nuestra salud.

El Impacto Profundo de la Inactividad Física y el Sedentarismo

Ser una persona sedentaria, no hacer ejercicio, o llevar un estilo de vida estacionario o inactivo, todas estas cosas significan lo mismo: estar mucho tiempo sentado o acostado, haciendo poco o nada de ejercicio. La gente pasa más tiempo haciendo actividades sedentarias. Durante nuestro tiempo libre, estamos a menudo sentados, ya sea frente a la computadora u otro dispositivo, viendo la televisión o jugando videojuegos. Muchos de nuestros trabajos se han vuelto más inactivos, con largos días sentados en un escritorio o mientras viajamos al trabajo. La manera de transportarnos tampoco nos ayuda: coches, autobuses y trenes.

Consecuencias Directas de la Inactividad

La inactividad física es uno de los principales factores de riesgo de mortalidad por enfermedades no transmisibles. Las personas que no hacen suficiente ejercicio presentan un riesgo de mortalidad de un 20% a un 30% superior a las que son suficientemente activas. Llevar un estilo de vida inactivo puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas (a largo plazo). Esto a veces se conoce como "enfermedad del sedentarismo". Además, tener un estilo de vida inactivo también puede aumentar su riesgo de muerte prematura. Sin actividad regular, el cuerpo pierde lentamente su fuerza, resistencia y capacidad para funcionar correctamente.

Pasar demasiado tiempo sentado y otras actividades sedentarias puede aumentar el riesgo de padecer cardiopatías y ataques o derrames cerebrales. Según datos recientes, un nivel elevado de sedentarismo está asociado con la incidencia de enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes de tipo 2, así como una mayor mortalidad cardiovascular y mortalidad por todas las causas. El aumento del sedentarismo se asocia con los siguientes efectos negativos en la salud:

  • En el niño y el adolescente: aumento de la grasa corporal; deterioro de la salud cardiometabólica, la forma física y el comportamiento prosocial; y reducción de la duración del sueño.
  • En el adulto: aumento de la mortalidad por cualquier causa, por enfermedades cardiovasculares y por cáncer, así como de la incidencia de enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes de tipo 2.

Datos Globales sobre la Inactividad Física

La inactividad física se ha definido como un nivel de actividad que incumple las Recomendaciones mundiales sobre actividad física para la salud (1) de 2010 y constituye un importante factor de riesgo de mortalidad en el mundo. Se calcula que cada año podrían evitarse entre cuatro y cinco millones de muertes si la población mundial se mantuviera más activa. Se calcula que en 2016, cerca del 27,5% de los adultos y el 81% de los adolescentes no cumplían las recomendaciones mundiales de la OMS de 2010, y apenas se han registrado mejoras globales en los últimos diez años.

Lea también: Fiscalidad Acciones España

Los datos también evidencian que en casi todos los países las mujeres son menos activas que los hombres, y que los niveles de actividad física varían enormemente tanto dentro de un mismo país o región como entre los distintos países y regiones. Estas diferencias pueden deberse a desigualdades en el acceso a oportunidades para estar físicamente activo, lo que agrava las desigualdades en salud. A nivel mundial, las mujeres son una media de cinco puntos porcentuales menos activas que los hombres, un dato que se mantiene desde 2000. Después de los 60 años, la actividad se reduce tanto en los varones como en las mujeres. Las adolescentes son menos activas que los chicos: el 85% no cumplen las recomendaciones de la OMS, por un 78% en el caso de los varones.

Según las estimaciones, si no se aumenta la actividad física los sistemas públicos de salud soportarán un gasto de unos USD 300 000 millones entre 2020 y 2030 (cerca de USD 27 000 millones anuales).

Estadísticas de Inactividad Física (OMS)

Indicador Dato Clave Fuente / Contexto
Adultos inactivos 31% (1 de cada 4) Incumplen 150 min/semana de actividad moderada
Adolescentes inactivos 80-81% No cumplen las recomendaciones mundiales
Diferencia de género en actividad (mujeres vs. hombres) 5 puntos porcentuales menos activas las mujeres Tendencia global desde 2000
Riesgo de mortalidad por inactividad 20-30% más alto Comparado con personas suficientemente activas
Muertes evitables anualmente Hasta 5 millones Si la población mundial fuera más activa
Gasto público en salud (2020-2030) USD 300 mil millones Estimaciones por inactividad física

Causas Subyacentes del Sedentarismo

Las causas del sedentarismo son muy variadas, y pueden ir desde la falta de planificación y organización personal hasta el estrés y la presencia de enfermedades crónicas. El teletrabajo, o trabajo remoto, se ha convertido en una de las principales causas del sedentarismo, ya que para muchos, ya no es necesario caminar, andar en bicicleta o utilizar el transporte público para ir a su lugar de trabajo. Cuando se habla de las causas del sedentarismo, se suele pasar por alto el impacto que tiene la falta de organización y planificación en la vida de las personas.

El uso de la tecnología, ha llevado a que las personas tengan un estilo de vida sedentario, mucho más que en generaciones pasadas. En la actualidad, pasamos muchas horas frente a la televisión, la computadora y el teléfono, lo que puede contribuir al sedentarismo y afectar nuestra salud. Si una persona no se siente motivada para hacer ejercicio, es muy probable que desarrolle un estilo de vida sedentario. El entorno social también tiene mucha influencia, y para algunos, es una de las principales causas del sedentarismo. Romper con esto puede ser un desafío, ya que implica cambiar hábitos que pueden estar muy arraigados.

El estrés juega un papel muy importante en la falta de actividad física y la adopción de un estilo de vida sedentario. Asimismo, hay que resaltar que el estrés crónico impacta directamente en la motivación y la energía de las personas. En estos casos, se genera un círculo vicioso, porque la falta de actividad física agrava el estado de salud de las personas con este tipo de enfermedades, y genera más limitaciones. Una persona que no duerme bien no tiene energía para realizar ningún tipo de actividad física. La falta de autoestima es otro de los factores que contribuye al sedentarismo. Algunos pueden creer que el ejercicio es una actividad que solo sirve para perder peso o para ganar músculo, y no entienden de qué manera se relaciona la actividad física con la salud.

Lea también: Ejemplos Contables de Acciones

Hábitos Nocivos y sus Consecuencias para la Salud Física

Alimentación Inadecuada

Una alimentación que no es adecuada tiene un gran impacto negativo en nuestra calidad de vida, al no aportar a nuestro organismo todos los nutrientes que necesita para su funcionamiento óptimo. La consecuencia de esto es que dificulta mantenernos en nuestro peso, lo que aumenta el riesgo de enfermedades como la obesidad, y los riesgos asociados a ella como enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 o el colesterol alto. Saltarse una comida suele crear un efecto yo-yo, provocando que se consuma mucho más alimento del necesario en la siguiente comida. Si no desayunamos todos los días, nuestro organismo no obtiene la energía que necesita para estar activo durante la mañana y, además, no se previene la ingesta de alimentos en exceso a lo largo del día. Reducir el consumo de sal y de azúcar es crucial, ya que ambas sustancias se encuentran en exceso en los alimentos ultraprocesados, y su abuso incrementa de forma considerable el riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas. Si no mantenemos nuestro organismo hidratado, no se eliminan toxinas, se dificulta la digestión y puede evitarse el estreñimiento.

Abuso de Alcohol

El abuso de alcohol causa cada año 3 millones de muertes en todo el mundo. Esta cifra, recogida en informes de la OMS, da fe de los efectos tan nocivos que tiene el abuso de esta sustancia que, además, está asociada a más de 200 patologías y al desarrollo de trastornos mentales y del comportamiento.

Tabaquismo

El tabaquismo está vinculado a numerosas patologías, desde las cataratas oculares hasta el cáncer, cuyo riesgo se dobla en quienes tienen este hábito, y llega a cuadruplicarse en los fumadores empedernidos. Además, es responsable de más del 90% de muertes por enfermedades de obstrucción pulmonar crónica y aumenta el riesgo de cardiopatías y problemas cerebrovasculares. Si fumas, además de estar dañando gravemente tu salud, también estás perjudicando la de los que te rodean, pues inhalan el humo de los cigarrillos y todas sus sustancias tóxicas de forma pasiva.

Falta de Sueño

Todas las funciones de nuestro organismo se ven afectadas por la falta de sueño: desde el sistema hormonal, el inmunitario o el respiratorio hasta la presión arterial o la salud cardiovascular. Además, varias investigaciones señalan que no dormir de forma adecuada puede aumentar el riesgo de obesidad, infecciones y enfermedades coronarias. Como se mencionó, una persona que no duerme bien no tiene energía para realizar ningún tipo de actividad física.

Higiene Deficiente

Aunque no puedas verlos, todo lo que te rodea está lleno de microorganismos y algunos de ellos son capaces de originar enfermedades. Por eso, no mantener una buena higiene personal y limpieza del hogar aumenta la exposición a estos agentes patógenos.

Negligencia de la Salud Mental

El bienestar mental es una parte fundamental de la salud, como la misma OMS indica en su definición. La salud mental y la física están estrechamente vinculadas, pues si una no es buena repercutirá negativamente en la otra y viceversa. Hoy en día sabemos que el estrés está asociado a un estilo de vida menos saludable, propiciando adicciones al tabaco y al alcohol, y una peor alimentación.

tags: #acciones #de #personas #que #no #cuidan