Descubre la Impactante Estrategia de Fiscalización y Recaudación en el Sexenio de AMLOpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Nunca antes un gobierno se había concentrado en fiscalizar a las compañías con ingresos superiores a los 1,250 millones de pesos al año. El gobierno puso más en cintura a los grandes contribuyentes, identificando a empresas con adeudos y rompiendo con la tradición de brindar amnistía fiscal al inicio del sexenio. La estrategia central fue el Plan Maestro de Fiscalización y Recaudación, que radica en revisar la contabilidad de las empresas, realizar auditorías a sectores específicos y publicar tasas efectivamente pagadas para establecer porcentajes mínimos.

Los efectos de acciones como la eliminación de la compensación universal, la catalogación como delito del fraude fiscal y la eliminación de condonaciones han demostrado que es posible incrementar los ingresos tributarios sin aumentar ni crear nuevos impuestos. Como resultado de estos esfuerzos por la regularización y eficiencia recaudatoria, la fiscalización a grandes contribuyentes generó 2.3 billones de pesos al erario público en 2023, comparado con 1.5 billones en 2018.

Resultados de la recaudación

A continuación, se detalla el impacto de la fiscalización según los datos presentados por la administración:

  • Recaudación total 2023: 4.5 billones de pesos (crecimiento del 12.3% respecto a 2022).
  • Aportación por auditorías (2019-2024): 3.3 billones de pesos a grandes contribuyentes.
  • Crecimiento real de ingresos tributarios: 47.50% de 2018 a 2023.

Desafíos y balance del gasto público

A pesar de que los esfuerzos del SAT fueron significativos, los especialistas consideran que se concentraron en las grandes cuentas, mientras no ha sido tan efectiva la fiscalización en otros ámbitos. A la sombra de los esfuerzos por recaudar más, crecen las necesidades del gasto público. Desde 2008 el dinero que gasta el sector público es mayor a los ingresos que llegan a las arcas públicas por el pago de impuestos, derechos, exportación y venta petrolera.

Pese a una política de “austeridad republicana”, las prioridades y obligaciones quedaron claras a lo largo del sexenio, aumentando el gasto en transferencias y subsidios. El problema de incrementar los gastos sin tener garantizadas fuentes extras de ingresos es que se completó el gasto con deuda y con ingresos no recurrentes. Tampoco hubo una reforma tributaria en el sexenio para incrementar las fuentes de ingresos por cobro de impuestos o liberar recursos por revisiones a los gastos.

Lea también: AMLO y sus Propuestas Fiscales: Un Análisis a Fondo

Hacia el futuro de la política fiscal

El presidente Andrés Manuel López Obrador se jactó de haber hecho que pagaran correctamente sus impuestos los contribuyentes más ricos del país. Lo logró, en virtud de la reforma que incluyó a los delitos fiscales en el catálogo de ilícitos que ameritan prisión preventiva obligatoria. Bajo amenaza de cárcel, obligó a pagar lo que les correspondía a cientos de grandes empresarios que, por mucho tiempo, estuvieron acostumbrados a la “planeación fiscal” o a los eternos litigios.

Pese a los buenos deseos, los especialistas consideran que la próxima administración federal tendrá que poner sus esfuerzos en aumentar las fuentes de ingresos, no sin antes llevar a cabo una revisión minuciosa al gasto público para hacerlo más eficiente. Ya es momento de una reforma fiscal, que no se ha dado en los últimos siete años.

Lea también: AMLO y el Aumento en la Recaudación

Lea también: Impacto de AMLO en la inflación

tags: #amlo #baja #impuestos #información