Bloomberg - El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, defendió la decisión de su Gobierno de subsidiar los precios de la gasolina y el diésel con el argumento de que es necesario controlar la inflación y que estos pueden ser financiados con la ganancias inesperadas de las exportaciones de petróleo. “En vez de considerar qué perdemos con este subsidio, pensamos qué ganamos, porque se fortalece la economía popular”, dijo AMLO, como se conoce al presidente, en el mismo evento en Ciudad de México. “El exceso que se obtiene por los altos precios del petróleo ayuda a compensar el subsidio”.
AMLO respondía a un artículo de Bloomberg News publicado el lunes en el que decía que los subsidios a los combustibles ahora cuestan más a México que las ganancia extraordinarias que obtiene de los precios más altos del crudo. La funcionaria de prensa de López Obrador, Elizabeth García Vilchis, durante la conferencia matutina del presidente, informó que los subsidios le costaron a México cerca de US$4.400 millones durante los primeros cuatro meses del año, menos de la mitad de los US$8.900 millones que ha recibido el país en ingresos petroleros.
El país es un importante exportador petrolero, envía alrededor de un millón de barriles de petróleo al día y actualmente obtiene ingresos adicionales de sus ventas por encima de los US$55 por barril previstos en el presupuesto de 2022. Sin embargo, Bloomberg Economics estimó que la ganancia inesperada del petróleo en México totalizaría US$1.040 millones en mayo, mientras que se esperaba que los subsidios totales a la gasolina y el diésel llegaran a los US$2.390 millones en el mismo mes. Este cálculo consideró tanto los subsidios directos aplicados a los combustibles desde el 5 de marzo de este año como el estímulo mensual al llamado IEPS sobre bienes y servicios. Utilizó las ventas nacionales de combustible de marzo como referente de abril y mayo. En un comunicado el lunes por la noche, la Secretaría de Hacienda rechazó la estimación de Bloomberg Economics y dijo que marzo es un mes estacionalmente alto para las ventas de combustible, lo que llevó a una sobreestimación del costo del estímulo en abril y mayo en el artículo.
El Papel del IEPS y su Impacto en el Consumidor
Mantener bajo el estímulo fiscal del IEPS a gasolina o eliminarlo podría dar a Obrador el respiro en las finanzas públicas necesario para cumplir con sus promesas de campaña. Según el acuerdo publicado en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación (DOF), el apoyo aplicará a los tres combustibles, en un contexto de recientes incrementos en los precios internacionales del petróleo. En particular, el IEPS permite ajustar o reducir el impuesto para evitar incrementos en los precios al consumidor.
El costo para el ciudadano se ha visto afectado de diversas maneras. La gasolina premium se quedó sin estímulo fiscal por primera vez en el año, lo que quiere decir que los consumidores tendrán que pagar el impuesto completo el cual es de 3.88 pesos por litro. Por su parte, la magna continúa con un subsidio del 23.29%, lo que implica pagar un impuesto de 3.52 pesos por litro.
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A continuación, se presenta un resumen de la situación del IEPS para los distintos tipos de gasolina:
| Tipo de Gasolina | Estímulo Fiscal Actual | Impuesto a Pagar por Litro |
|---|---|---|
| Premium | Sin estímulo fiscal | 3.88 pesos |
| Magna | 23.29% de subsidio | 3.52 pesos |
Un habitante de la Ciudad de México pagará entre 18 y 22 pesos por cada litro de gasolina, en lugar de 15 a 18 pesos de no existir el impuesto.
Consecuencias y Riesgos de la Política de Subsidios
La futura secretaria de Energía con Obrador, Rocío Nahle, ha declarado en distintas ocasiones que se analiza eliminar el IEPS a gasolinas, pero que están en busca de cómo subsanar el boquete de 200 mil millones de pesos que dejaría en las finanzas públicas. En un texto publicado por Jonathan Heath, propuesta de Obrador para ocupar un puesto de subgobernador en el Banco de México, advierte del riesgo de llevar a cabo tal medida en medio de un panorama nacional e internacional que complicará el desempeño económico del primer año de gobierno de Andrés Manuel. “Lo confuso de muchas de estas propuestas no es tan solo el hecho de que provocarán una disminución en los ingresos públicos, sino que son medidas dirigidas a apoyar los que tienen más ingresos.”
Si sube de forma incontrolada la gasolina la inflación subiría al mismo nivel y el consumo interno decrecería peligrosamente afectando, sobre todo, a los sectores más pobres. Si el gobierno no da opciones viables y eficientes de transporte conduciría a la clase media a una encrucijada ya que dejaría de gastar en rubros importantes como la educación y el alimento para destinar el dinero a la compra de combustible y no perder su trabajo. No es un secreto que con el crecimiento de las ciudades los traslados se han hecho cada vez más largos y problemáticos para varios sectores de la población.
Otro punto muy importante y que no se ha mencionado es que la gasolina no sólo se utiliza en viajes de placer, para llegar a tiempo al trabajo o dejar a los niños en la escuela. También se utiliza en el transporte de mercancía. Según la visión de los que abogan por quitar el subsidio al combustible un indígena de la Sierra Norte de Puebla se vería beneficiado con esta eliminación porque se destinarían los recursos ahorrados a su desarrollo. Sin embargo no se toma en cuenta que las comunidades marginadas -en el ámbito rural o urbano- no son autosuficientes y dependen -como todos- del comercio para satisfacer sus necesidades y que utiliza camiones para llegar a los destinos más alejados. ¿Acaso el gobierno tendría que subsidiar la gasolina del transporte que llega a las comunidades más pobres para que los productos no resientan el aumento de precio? Pocas son las personas que desarrollan sus actividades productivas a pocos kilómetros de su casa.
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Contexto del Consumo de Combustibles y Futuras Direcciones
En primer lugar hay que mencionar que los combustibles, en especial la gasolina, son bienes de consumo cuya demanda -según los cursos básicos de economía- es inelástica. ¿Qué quiere decir esto?, que la gente seguirá, al menos en el corto y mediano plazo, consumiendo este producto a pesar de la variación en el precio porque es de primera necesidad. Ante la ineficacia de las políticas de transporte el ciudadano ha optado por seguir comprando autos, incluso cuando esto representa una deuda importante en el presupuesto familiar. Año con año aumenta el parque vehicular con los consabidos problemas que genera: saturación de las vialidades, contaminación, pérdida de tiempo.
Sabemos que el futuro no está en la gasolina por el agotamiento de las reservas de combustibles, pero el gobierno no invierte en el desarrollo de tecnología que sea sustentable. En Europa no sólo se ha dado este paso, además el uso de transportes alternativos como la bicicleta ha tenido un auge inusitado. La política del gobierno actual es ir disminuyendo poco a poco el subsidio hasta que los mexicanos compremos el combustible a precios de mercado, es decir, en base a la oferta y la demanda. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha afirmado que su Gobierno cuenta con mecanismos fiscales para amortiguar posibles alzas en los combustibles ante el encarecimiento del petróleo derivado del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha generado preocupación por el suministro energético global.
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