El cambio climático está provocando un profundo impacto en nuestros océanos y en la vida marina. Los océanos juegan un papel primordial en la dinámica climática al ser capaces de absorber el 93% del calor que se acumula en la atmósfera de la Tierra y una cuarta parte del dióxido de carbono (CO2) que liberan los combustibles fósiles. Entre los efectos que el cambio climático provoca sobre nuestros océanos se incluyen: cambios bruscos de temperatura, acidificación y desoxigenación de las aguas y desviaciones en las corrientes oceánicas.
Una investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad Nacional de Colombia ha constatado que el calentamiento crónico y prolongado que sufren los mares desde el siglo pasado está detrás del descenso de casi el 20% anual de la biomasa de peces. Cuando eliminamos el ruido de los fenómenos meteorológicos a corto plazo, los datos muestran que ese calentamiento se asocia con un descenso anual continuado de la biomasa de hasta el 19,8%.
La zona de confort térmico como factor determinante
Las olas de calor marinas, cada vez más frecuentes, no afectan a todos los peces por igual. El estudio muestra que todo depende de la zona de confort térmico, es decir, del rango de temperatura ideal en el que cada especie crece y se desarrolla mejor.
- Límites cálidos: Cuando una ola de calor empuja a los peces de aguas ya cálidas más allá de esa zona de confort térmico, su biomasa puede desplomarse hasta un 43,4%.
- Zonas frías: Las poblaciones en zonas más frías suelen prosperar temporalmente con el ascenso de las temperaturas, aumentando su biomasa hasta un 176%.
Aunque este aumento repentino de la biomasa en aguas frías pueda parecer una buena noticia para la pesca, se trata de incrementos transitorios. El descenso continuado de la producción de biomasa de los océanos que provoca el aumento continuado de la temperatura es el principal factor de estrés al que se enfrentan las especies marinas.
Impactos fisiológicos: metabolismo, tamaño y reproducción
El incremento de temperatura puede reducir el nivel de oxígeno disponible en el agua, lo que a su vez afectará el crecimiento de los peces. A medida que aumente la temperatura oceánica también se incrementará la temperatura corporal de los peces, lo cual llevará a un aumento en los requerimientos de oxígeno. Los peces no tendrán suficiente oxígeno para llegar a los tamaños actuales; se estima que el tamaño de los peces podría disminuir entre un 14% y un 24%.
Lea también: por qué es crucial entender el límite del calentamiento global
Factores críticos para la supervivencia
Los cambios en el entorno físico marino impactan directamente en la viabilidad de las especies:
- Cambios de temperatura: A medida que las temperaturas del agua aumentan, los peces pueden tener dificultades para sobrevivir si la temperatura supera sus niveles de tolerancia.
- Niveles de oxígeno: El agua más cálida contiene menos oxígeno, lo que puede dificultar que los peces respiren.
- Reproducción: Algunas especies de peces dependen de condiciones específicas de temperatura para reproducirse.
Retos para la gestión pesquera y seguridad alimentaria
El enfoque tradicional de la gestión pesquera ya no se ajusta al ritmo del cambio climático. Dado que las especies, al tratar de permanecer dentro de su zona de confort térmico, cruzan inevitablemente fronteras internacionales, los modelos de gestión estáticos están obsoletos.
El Dr. Cristian B. Canales-Aguirre explica que esto es como una cadena que se rompe: el cambio climático hace evolucionar a las especies a un tamaño más pequeño, reduce su capacidad de desplazamiento y su capacidad de especiación. En un futuro, esto podría traducirse en un colapso de especies de importancia comercial, lo que ocasionaría un impacto directo en la seguridad alimentaria.
| Factor de impacto | Consecuencia observada |
|---|---|
| Aumento de temperatura | Desplazamiento de especies hacia los polos (36 km por década) |
| Desoxigenación | Reducción del peso corporal máximo (14% - 24%) |
| Acidificación | Alteración de hábitats y pérdida de capacidad reproductiva |
La velocidad a la que está cambiando la temperatura actualmente producto del hombre es mucho más alta que en el pasado, por lo que, probablemente, los peces no tendrán un repertorio para poder adaptarse a los nuevos cambios que están ocurriendo. La gestión sostenible se debe estructurar teniendo en cuenta el descenso continuado que se ha documentado y priorizando la resiliencia a largo plazo.
Lea también: por qué el calentamiento global se está acelerando
Lea también: Alcance de la Estrategia Global
