Descubre las Impactantes Causas de la Revolución Mexicana Durante el Régimen Porfiristapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

La Revolución Mexicana, iniciada en 1910, fue una respuesta al descontento generalizado hacia el régimen autoritario de Porfirio Díaz, quien había mantenido el poder por más de tres décadas. Los antecedentes del conflicto se remontan a la situación de México bajo la dictadura conocida como el Porfiriato. Porfirio Díaz Mori ejerció el poder en el país de manera dictatorial desde 1876 hasta 1911. Durante estos 35 años, México experimentó un notable crecimiento económico y tuvo estabilidad política, pero estos logros se realizaron con altos costos sociales, que pagaron los estratos menos favorecidos de la sociedad y la oposición política al régimen de Díaz.

Causas Políticas

El Porfiriato fue un período de la historia política de México durante el cual la nación estuvo bajo el control autoritario del militar oaxaqueño José de la Cruz Porfirio Díaz Mori. Fue una etapa de estabilidad política basada tanto en el establecimiento de acuerdos como en el autoritarismo, la represión política y la censura de prensa. Así, ejerció la represión política y mantuvo el orden autoritario en todo el país. La política durante el Porfiriato estuvo mayormente subordinada a la voluntad del dictador y a su alianza con los militares.

La represión política fue un recurso habitual del Estado durante el Porfiriato, especialmente en el período de 1890 a 1908, en el que se acentuaron su centralismo, su paternalismo y su autoritarismo, todo justificado con el argumento de que era necesaria la pacificación forzosa del país. La censura de prensa violentaba la libertad de imprenta consagrada en la Constitución de 1857 y se amparaba en la llamada Ley Mordaza de 1882, que permitía al régimen de Porfirio Díaz ejercer una censura selectiva contra los medios que criticaban al gobierno e incluso encarcelar a sus periodistas.

El sistema político del gobierno de Díaz sufrió una severa crisis debido al envejecimiento del presidente y su camarilla, conocidos comúnmente como «los Científicos», lo que lo volvió un sistema excluyente al que no tenían acceso las nuevas generaciones. Por otro lado, el sistema político de Díaz se había basado en el equilibrio de poderes entre su grupo cercano y los seguidores de Bernardo Reyes, conocidos como «reyistas», pero debido a la avanzada edad del presidente, la cuestión de la sucesión presidencial cobró más importancia. Cuando Porfirio Díaz aseguró en una entrevista que se retiraría al finalizar su mandato sin buscar la reelección, la situación política comenzó a agitarse. Díaz lanzó una nueva candidatura a la presidencia y Francisco I. Madero fue arrestado en San Luis Potosí por sedición. Cuando en 1910, con 80 años de edad, presentó nuevamente su candidatura a la presidencia y fue proclamado vencedor, el descontento político y social desató, el 20 de noviembre de ese año, la rebelión del político liberal Francisco I. Madero.

Causas Sociales

La continuidad del Porfiriato se tradujo en un auge material, fruto de la apertura a la inversión extranjera y de la liquidación de los terrenos ociosos, que fueron vendidos a propietarios privados. Estos se convirtieron en grandes terratenientes, mientras que la mayoría de los campesinos permanecía sin tierras. Muchos pueblos indígenas y campesinos fueron despojados de sus tierras debido a la Ley de Terrenos Baldíos de 1883. La ley despojó a muchos campesinos de sus tierras y, como consecuencia, se vieron obligados a vender su fuerza de trabajo a las haciendas, transformándose en peones. Entre 1889 y 1890 el gobierno de Díaz dispuso que las tierras comunales se hicieran parcelables. Los nuevos propietarios, no acostumbrados a la propiedad privada, fueron estafados por particulares o funcionarios. Como resultado mucha de la población indígena se vio sin posesión de tierras y tuvo que emplearse en las haciendas cercanas.

Lea también: Ejemplos de Causas Externas de la Inflación

Hacia 1910 menos del 1 % de las familias en México poseían o controlaban cerca del 85 % de las tierras cultivables. Los pueblos, donde se albergaba el 51 % de la población rural, contaban con tan solo pequeñas porciones de tierra y la mayor parte de ella dependían de las haciendas vecinas. Además, las leyes y la situación nacional favorecía a los hacendados, pues eran los únicos con acceso a créditos y a proyectos de irrigación. Por su parte, los pequeños pueblos y agricultores independientes se veían obligados a pagar altísimos impuestos.

Durante el gobierno de Díaz Mori existían numerosos latifundios, y el 80 % de la población mexicana dependía del salario rural. Una buena parte de ellos tenían malas condiciones de trabajo con jornadas de 10 a 12 horas; recibían un salario medido en centavos. Las leyes de la nación raras veces se aplicaban dentro de las haciendas, donde los trabajadores eran vistos como esclavos u objetos de propiedad, existiendo prácticamente una especie de feudalismo. Además, las tiendas de raya consistían en una práctica común en estos lugares, en los que se otorgaban los salarios de los trabajadores en mercancía, obligándolos a comprar en las tiendas de raya, las cuales estaban ubicadas dentro de las haciendas y vendían productos básicos para los peones.

Otra de las repercusiones del deslinde de tierras y el fraccionamiento de las tierras comunales indígenas fue que algunos de ellos se rebelaron contra el gobierno. Los conflictos, que tuvieron lugar a finales del siglo XIX y principios del XX, fueron protagonizados por mayas, tsotsiles, coras, huicholes y rarámuris, entre otros. En el norte, el gobierno de Díaz tomó contra los yaquis una política de violenta represión y deportación hacia el sur del país. En el campo los conflictos se generaron por el deslinde de terrenos baldíos, la colonización, la desamortización de las tierras y el sistema de peonaje. En el campo además actuaba el llamado Cuerpo de Rurales, el cual era un grupo policíaco encargado de «resguardar la paz», generalmente a través de métodos brutales.

En las zonas urbanas, aumentó el desempleo, la prolongación forzada de la jornada de trabajo, los despidos injustificados, la represión de los capataces. Al igual que en los países industrializados surgió en México una lucha obrera por salarios dignos, descanso dominical, jornada de 8 horas, reglamentación del trabajo infantil y de la mujer, pago de indemnizaciones por accidentes laborales, entre otras demandas. Así ferrocarrileros, mineros, tabaqueros, panaderos, transportistas y trabajadores textiles formaron los primeros sindicatos desafiando la prohibición establecida por el gobierno. La oposición más sistemática y radical desde 1900, se dio a partir del surgimiento del Partido Liberal Mexicano (PLM) y sus órganos de difusión como Regeneración. En 1906 publicó el Programa del Partido Liberal Mexicano, cuya plataforma de reivindicaciones, constituyeron el contenido social de la lucha revolucionaria y los principios fundamentales de la constitución de 1917.

Causas Económicas

Desde finales de 1870, la estabilidad política, el nuevo marco legal y la mayor presencia estatal propiciaron cierta reactivación económica en los ámbitos tradicionales, como la minería, la producción fabril de textiles y tabaco, las artesanías y el comercio. Las cosas cambiaron a partir de la década de 1880. El factor decisivo para transformar la estructura y el mapa productivo de la economía fue la construcción de ferrocarriles que arrancó en ese año y continuó hasta el final del Porfiriato. Los ferrocarriles fueron el proyecto modernizador más importante del Porfiriato. Las medidas político-económicas de Limantour favorecieron la llegada de capitales extranjeros, los cuales invirtieron en la creación de bancos, industrias como la textil, nuevas tecnologías en el sector minero, la energía eléctrica, la construcción de nuevas líneas férreas, entre otras. Las reformas y la expedición de nuevas leyes motivaron a los extranjeros a invertir en el país.

Lea también: Factores Inflacionarios

Muchos productos agrícolas lograron comercializarse debido al excedente de las haciendas tecnificadas. Al iniciarse el siglo XX el desarrollo económico del porfirismo perdió impulso, la tasa de crecimiento de la producción industrial disminuyó, los productos agrícolas como el maíz y el frijol aumentaron de precio, lo que redujo el consumo interno de la mayoría de la población hasta en un 57%. Para 1905 el gobierno realizó una reforma monetaria, adoptando como respaldo de la moneda mexicana el patrón oro, antes había sido la plata, fijando la paridad en dos pesos plata por dólar, lo que equivalía a una devaluación del 50%, medida que provocó inflación, deterioro de los salarios y aumento de la deuda externa.

Sin embargo fue la crisis económica mundial de 1907 la que frenó el desarrollo del país. Iniciada en Nueva York, Estados Unidos, fue la primera crisis financiera del capitalismo moderno, las causas que la originaron fueron la ambición de los capitalistas, la especulación con las acciones de bancos, minas y ferrocarriles y la falta de regulación financiera, situación que provocó la reducción de los precios internacionales de las materias primas impactando las economías de los países menos desarrollados como México. La situación económica afectó a las clases altas y medias (hacendados, comerciantes, rancheros e industriales), pero principalmente a las clases bajas, que como siempre, resistieron la crisis, agravándose los problemas sociales y políticos. Hacia 1907 muchas minas y fábricas textiles cerraron y despidieron a sus trabajadores. La consecuente disminución en la actividad económica del país redujo drásticamente los ingresos del gobierno.

A principios del siglo XX comenzó la explotación petrolera en México, aunque las concesiones se dieron a compañías extranjeras como Standard Oil y la Royal Dutch Shell. En el grupo dominante se dieron importantes fracturas, la crisis económica y la falta de oportunidades políticas provocaron la ruptura entre el grupo financiero de la Ciudad de México encabezado por el ministro de Hacienda, José Ives Limantour, y el grupo de hacendados e industriales norteños que se aglutinaron en torno al general Bernardo Reyes.

Lea también: Causas de la Inflación en Costa Rica

tags: #causas #del #regimen #porfirista #para #iniciar