Mencionar a Claudio X. González es hacer distinción entre quien lleva el apellido Laporte y quien porta el Guajardo. La relevancia histórica y empresarial del padre destella como rareza frente al fuerte activismo del hijo. Pero, además de los apellidos, cuando se habla de Claudio X. González, sin importar que sea padre o hijo, se distingue su aproximación a un mismo círculo: el de la política.
Claudio X. González Laporte lleva más de cuatro décadas presidiendo el consejo de administración de la división mexicana de Kimberly-Clark, la poderosa transancional estadounidense líder en productos de higiene en el mundo. Fue fundador del Consejo Mexicano de Negocios en 1962, mismo que también presidió, y por si fuera poco también es miembro de los consejos de Grupo Carso, de Carlos Slim; Grupo Alfa, de la familia Garza-Sada; y Grupo México, de Germán Larrea. Es uno de los empresarios con mayor trayectoria e influencia en el vértice entre los hombres del poder político y los empresarios más ricos de México. En los últimos años rumbo a la elección presidencial, ambos han jugado papeles relevantes. En este último sexenio, los dos Claudios han sido particularmente objeto de discusión en los altos círculos políticos.
La Acusación Formal de la Cofece
Un día después de la negación de Peña Nieto, el 3 de mayo, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), anunció que desde el 29 de noviembre de 2017 había iniciado una investigación en contra de Kimberly-Clark México -la empresa que preside Claudio X. González Laporte- por prácticas monopólicas.
Cofece es un organismo autónomo por lo que constitucionalmente no está subordinado al Ejecutivo Federal y en los últimos años ha iniciado importantes investigaciones y sanciones por prácticas monopólicas a distintas empresas y grupos del sector privado y público del país.
Contexto de Tensiones Políticas y Empresariales
Mientras tanto, los Claudio X González aparecían -cada uno por su lado- enfrentados al régimen de Peña Nieto. Claudio X. González Guajardo es cofundador de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad. Las sonadas investigaciones periodísticas sobre la corrupción de los funcionarios del gobierno federal y algunos estatales del país, tienen mucho que ver con los recursos de las organizaciones que encabeza Claudio X. González Guajardo. El hijo, por financiar investigaciones en contra de funcionarios corruptos del régimen.
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Tras la publicación de la investigación Gobierno Espía -en la que participó la organización Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad y en la que se acusa al gobierno federal de intentar colocar malwares destinados al espionaje de terroristas en los teléfonos de activistas y periodistas- la cúpula empresarial tuvo una reunión con el presidente Peña Nieto el 11 de mayo de 2017.
De dicha reunión dio cuenta The New York Times en una nota publicada el 30 de agosto de 2017. "El presidente Enrique Peña Nieto estaba sentado ante los empresarios más importantes de México y sonrió. La élite empresarial mexicana ha invertido cantidades récord de dinero en el país y ha apoyado la promesa que hizo el mandatario de un renacimiento económico. Así han generado un espacio de oportunidad en el entorno lleno de escándalos que atormenta al presidente. Sin embargo, Peña Nieto necesitaba algo más de los principales líderes empresariales del país, quizá sus aliados más importantes. Necesitaba lealtad. De acuerdo con cinco personas que narraron la reunión privada que se realizó el 11 de mayo en Los Pinos, el presidente se dirigió a Claudio X. González Laporte, un empresario respetado en México. Tu hijo, le dijo el presidente, debería dejar de ser tan crítico con el gobierno", escribió Azam Ahmed, reportero del diario.
Dos meses antes, el 27 de febrero, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) le había notificado a González Guajardo el inicio de nueve auditorías en contra de distintas organizaciones en las que estaba involucrado y una más de manera personal. Para más señas de la intención, el anuncio de todas las notificaciones llegó el mismo día. Una particularidad del organismo de recaudación de impuestos del país, es que es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Hacienda, subordinado jurídico y presupuestalmente al gobierno federal.
Con todo esto, no pareció afectar -no aparentemente- la relación de Claudio X. González Laporte con el presidente Peña Nieto, pues fue el mismo empresario quien en octubre de 2017 ‘destapó’ -no oficialmente- a José Antonio Meade, entonces secretario de Hacienda, y 'jefe' del SAT, como el candidato del PRI para la presidencia en las elecciones del 1 de julio. Y como lo hizo en campañas anteriores, el presidente de Kimberly Clark se desvivió en alabar la candidatura de Meade por el partido en el gobierno y sus aliados. “Pepe Meade nos va a poner la mesa de una manera que va a ser clara de lo puede ser el gran futuro que tiene nuestro país. Porque Pepe sabe hablar de lo que es México y de lo que es su aspiración hacia el futuro; Pepe es alguien que ve hacia el futuro”, dijo el hábil empresario y negociador político durante la Cumbre de Negocios 2017 en San Luis Potosí.
Pero Claudio X. González Laporte es, ante todo, un hombre de negocios que tira los dados para ganar. No habían transcurrido muchos meses desde aquel octubre de 2017 cuando él mismo levantó la bandera de Meade como candidato presidencial; pero ya en mayo de 2018 -ante la contundencia de las tendencias en las encuestas- su 'gallo' ya había cambiado de nombre: ahora se llama Ricardo Anaya, el panista que formó la alianza 'Por México al Frente'. Las versiones periodísticas señalaban que los empresarios -incluido Claudio X. González Laporte, se habían reunido para mediar en un pacto con el presidente Enrique Peña Nieto, para que Meade declinara a favor de Anaya. El papá, por hacer propuestas que el Presidente rechazó públicamente de manera indirecta.
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La polvareda que levantaron estas versiones crecieron a tal grado que el propio presidente Peña Nieto y el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, salieron al paso para desmentir la tan citada reunión. El 2 de mayo, durante la inauguración de la Cumbre de Financiamiento a la Vivienda Infonavit 2018, los periodistas cuestionaron al Presidente Peña Nieto sobre la negociación para que Meade declinara a favor de Anaya. La respuesta no se hizo esperar: “Nadie negoció conmigo. Yo soy presidente, los candidatos y sus campañas corren en otro camino”, dijo. Mientras tanto Juan Pablo Castañón, presidente del CCE rechazó que el sector tuviera un candidato o promoviera el voto corporativo. Juan Pablo Castañon es el presidente del Consejo Coordinador Empresarial del que es socio el Consejo Mexicano de Negocios. Sin embargo en los medios trascendió que en la supuesta reunión con los empresarios, donde se aseguró la presencia de Claudio X. González Laporte, el Presidente si bien negó la declinación, habría dicho, “si quieren alianza; la hacemos, pero con Meade como candidato”.
Sin embargo, los debates y sospechas sobre la injerencia o presiones de la Presidencia de la República en organismos autónomos como el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEGI), el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAE), o, incluso en el Poder Judicial, entre otros; han sido recurrentes durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. Presiones que podrían incrementarse en las próximas semanas ante la proximidad de las elecciones del 1 de julio.
Implicaciones Económicas de las Prácticas Monopólicas
Los monopolios disminuyen en 8.4% el nivel de consumo del mexicano promedio, llevando a la pobreza a millones de personas. La situación económica del mexicano promedio hubiera podido ser mucho mejor si los monopolios no redujeran tanto el nivel de consumo.
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