Dentro de las herramientas de trabajo más utilizadas por los contribuyentes están los automóviles, por ello resulta necesario conocer los efectos fiscales que conlleva la adquisición de éstos a través del arrendamiento puro. El arrendamiento puro consiste en acordar el uso y goce temporal de un bien, sin que exista el compromiso de compra al final del plazo contratado. El arrendamiento automotriz está ganando terreno debido en su mayoría a los beneficios fiscales que ofrece.
Para saber el monto deducible en el arrendamiento de un automóvil, primero debemos saber que de todas las ganancias que obtenemos producto de nuestro trabajo, debemos de pagar al SAT un Impuesto Sobre la Renta (ISR). El arrendamiento de autos deducible es una herramienta poderosa para optimizar tus impuestos, pero solo si se planifica correctamente. Sin importar el esquema financiero en el que se adquiera un auto, esta inversión se considera un activo fijo y puedes deducirla de tu ISR.
Deducciones en el arrendamiento puro
De conformidad con el artículo 28, fracción XIII, tercer párrafo de la LISR solo son deducibles los pagos efectuados por el uso o goce temporal de automóviles hasta por un monto que no exceda de 200 pesos diarios por automóvil, siempre que no supere más de 130 mil pesos. Según la Ley de Impuestos Sobre la Renta (LISR), al arrendar un vehículo es posible deducir $200 pesos mexicanos diarios si es un vehículo a gasolina o diésel, mientras que un auto eléctrico, híbrido o de hidrógeno, deduce hasta 285 pesos mexicanos diarios.
La Ley de Impuestos Sobre la Renta dicta que en el arrendamiento puro se puede deducir hasta $6,000 pesos mensuales con un tope máximo de $175,000 pesos durante todo el arrendamiento para el caso de vehículos a gasolina y diesel. A diferencia de la compra, donde el límite se aplica sobre el valor del vehículo, en el arrendamiento el tope se calcula sobre la renta. En este esquema de arrendamiento, los pagos mensuales suelen ser significativamente más bajos, ya que el arrendatario solo paga por el uso del vehículo durante la duración del contrato, lo que representa una alternativa financiera atractiva en comparación con los créditos tradicionales.
Tabla Comparativa: Esquemas de Adquisición
| Concepto | Compra (Crédito/Contado) | Arrendamiento Puro (Leasing) |
|---|---|---|
| Tipo de deducción | Depreciación (25% anual) | Rentas mensuales |
| Base del cálculo | Hasta $175,000 o $250,000 MXN | Sobre el valor de cada renta |
| IVA | Acreditable sobre monto deducible | Acreditable en cada renta |
Otros beneficios y gastos deducibles
El otro gran beneficio fiscal por arrendar un automóvil es la acreditación del IVA, que no es más que te devuelvan el monto del IVA que pagaste por arrendar el automóvil. En el caso del leasing, la deducción es distinta, pues además es posible entregar los servicios adicionales que acompañan el uso de la unidad y que serían totalmente deducibles (como el seguro, rastreo satelital, entre otros). Además del costo del vehículo o de las rentas, existen gastos deducibles relacionados con el auto cuando están vinculados con tu actividad económica, cuentan con CFDI 4.0 y se pagan mediante medios electrónicos.
Lea también: ¿Cómo Deducir el IMSS en México?
Gastos deducibles relacionados con tu auto:
- Gasolina: Es deducible cuando se cuenta con factura CFDI a tu RFC y el pago se realiza con tarjeta o transferencia.
- Mantenimiento preventivo y correctivo: Incluye servicios como cambio de aceite, frenos, llantas o afinaciones.
- Seguro del vehículo: La prima, ya sea anual o mensual, puede ser deducible.
- Refacciones originales: Son deducibles cuando la factura especifica el concepto y permite identificar el vehículo.
Requisitos obligatorios para la deducción
Para que un auto y sus gastos relacionados sean deducibles, es necesario cumplir con ciertos requisitos establecidos por el SAT de acuerdo con el artículo 27 de la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR):
- Uso indispensable en la actividad: El vehículo debe utilizarse como parte de la actividad económica y contribuir a la generación de ingresos.
- Factura electrónica válida (CFDI 4.0): Todos los gastos deben contar con factura emitida correctamente a tu RFC.
- Pago mediante medios electrónicos: Los pagos deben realizarse con tarjeta, transferencia o cheque; los pagos en efectivo superiores a $2,000 MXN no son deducibles.
Lea también: Requisitos para la Deducción de Patrocinio
Lea también: Comisiones bancarias e IVA
