La hacienda La Clementina, ubicada en la parroquia rural La Unión, provincia de Los Ríos, se erige hoy por hoy como emblema del trabajo asociativo de trabajadores ecuatorianos, que no dejaron que desaparezca esta bananera de gran magnitud. La Clementina es la hacienda más grande del país, pues tiene una extensión de 12 mil hectáreas en las que se cultiva limón, café, pastizales para la ganadería y teca.
Antecedentes y adquisición por los trabajadores
Los hilos de esta accidentada historia empezaron a tejerse en 2013, cuando el Servicio de Rentas Internas (SRI) embargó la hacienda La Clementina a la Compañía Agrícola Bananera S.A., de propiedad de Álvaro Noboa, por una deuda que mantenía con el estado por $102,3 millones. La idea de que los trabajadores compraran la hacienda surgió del gobierno de la época. En 2014, bajo el gobierno del presidente Rafael Correa, la estatal CFN otorgó a los trabajadores un crédito de USD 78,9 millones para comprar la hacienda.
Tras agruparse y constituir la Cooperativa de Producción y Comercialización La Clementina Trabajadores-propietarios (Cooproclem), los trabajadores se convirtieron en los dueños de la propiedad. En su momento, el presidente Rafael Correa señaló: “Aquí lo importante no es quién administra, sino quiénes son los dueños, y esos son ustedes”.
Crisis financiera y gestión administrativa
Lo que hace 8 años parecía un sueño realizado y una oportunidad inédita para miles de trabajadores agrícolas de convertirse en dueños de la propiedad bananera más grande del país, se transformó en una pesadilla. Los trabajadores no pudieron pagar el crédito, pese a que tenía condiciones preferenciales, una tasa de interés de 5%, 12 años de plazo y dos años de gracia para el pago del capital. En diciembre de 2021, la CFN declaró el crédito vencido por falta de pago y ejecutó las garantías.
La sostenibilidad del negocio le ha sido esquiva a los trabajadores de Cooproclem, quienes han enfrentado un continuo declive de sus condiciones debido a retrasos en el pago de sus salarios y de otros beneficios por parte de Koval, la empresa que ha administrado la hacienda en los últimos años. Al no contar con el conocimiento y la experiencia que les permita un óptimo manejo de los recursos y sin una adecuada metodología administrativa, la situación se tornó insostenible.
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Situación actual de los activos y el fideicomiso
El fideicomiso de garantía se constituyó con activos valorados en sus estados financieros en $107 millones. A continuación, se presenta una evolución del valor de los activos en el fideicomiso según registros disponibles:
- 2019: $98.87 millones (aumento significativo por revalorización de maquinaria).
- Septiembre 2021: $98.55 millones (reducción leve de activos).
El futuro incierto de La Clementina
Actualmente, existe incertidumbre entre los trabajadores sobre su futuro laboral, ya que el contrato temporal de administración compartida con la CFN tiene fecha de finalización. Iván Andrade, presidente de la CFN, informó que planea vender otras 5.000 hectáreas improductivas de la hacienda para cubrir parte de la deuda de USD 73,4 millones por capital que está pendiente de pago. Mientras tanto, los trabajadores analizan estrategias para presentarse al remate, buscando asociarse nuevamente con inversionistas para recobrar el bien y mantener su fuente de ingresos.
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