Descubre la Fascinante Historia de la Contabilidad en Guatemala: Orígenes y Evolución Clavepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La pregunta parece trivial, el nombre de América Latina deviene de un proceso de colonización, haciendo referencia a aquellas regiones que adoptaron como lenguas algunas de las llamadas lenguas romances, de tronco latino como es el caso del castellano (el más hablado) el francés y el portugués.

En tal circunstancia y considerando que el proceso de colonización conformó la destrucción de la cultura aborigen la cultura contable de esta región va estar ligada, al menos en principio a la de sus colonizadores.

Cuando en 1492 las expediciones españolas, buscando una nueva ruta comercial con las Indias Orientales, pisaron tierra americana, encontraron en ella una población indígena de cultura avanzada, con complejas organizaciones políticas, económicas y religiosas.

Tribus sedentarias, dedicadas especialmente a la agricultura y con numerosa población (Franco, 2011, p. 184).

Siendo las tribus americanas, atrasadas en su desarrollo (algunos estaban incluso en etapa de salvajismo), no se encontraban desarrollados completamente los elementos necesarios para la existencia de la contabilidad, no se conocía escritura alfabética.

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Sin embargo cuando llegaron los españoles la contabilidad era una práctica normal en América (Franco, 2011, p. 184).

Los sistemas de numeración figurada utilizan marcas sobre elementos físicos (Fedriani & Tenorio, 2004) como es el caso de los incas con su técnica de Quipus.

La segunda dimensión de los sistemas de cuantificación se constituye por unas reglas de interpretación y es propia de los sistemas escritos, lo cual no quiere decir alfabético, y se clasifican en sistemas aditivos, híbridos y posicionales (Fedriani & Tenorio, 2004).

Los sistemas aditivos permiten realizar operaciones aritméticas de sumas y restas para componer los números a partir de las cifras mientras los sistemas híbridos incorporan la multiplicación y potenciación para componer y los sistemas posicionales utilizan cifras representadas por signos que compondrán números de acuerdo a la posición donde se les ubique (Fedriani & Tenorio, 2004).

En sus prácticas contables los aztecas hacían cálculo y cuenta de los tributos que imponían a los pueblos sojuzgados (Franco, 2011, p. 184).

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”... los mayordomos derramaban los tributos, los recogían y los distribuían por cuenta; conocían el efectivo de los ejércitos en guarnición y en campaña y les preparaban vestidos y raciones; partían ciertas rentas entre los sacerdotes, el culto y la fábrica del Teocali” (Gertz, 1976).

Ellos utilizaron unos símbolos para representar algunas cifras, según han encontrado los investigadores en el Codex Mendoza, el punto o mancha para el uno, la bandera o hacha para el veinte el maíz para el cuatrocientos y la muñeca de maíz para el ocho mil; para los números intermedios utilizaron los dedos de la mano (2,3 y 4), la mano (5 y 10), el pie (15) y el hombre (20) (Fedriani & Tenorio, 2004).

Los sistemas de cuantificación de los mayas son más avanzados, algunos lo consideran el más avanzado y también se clasifica aditivo escrito.

Los mayas ocuparon los territorios de Mesoamérica, es decir México, Guatemala, el Salvador, Honduras y otras culturas del sector.

Construyeron un sistema de doble base, quinaria y vigesimal siendo prevalente la segunda; uno de los elementos más importantes de su sistema es la inclusión del cero (Barrios, 2015, p. 44), que desde siempre se ha considerado una invención india, ellos lo representaban con un óvalo o concha y forma parte de la comprensión de los números.

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Utilizaron un sistema de puntos y líneas, los primeros se usan para cuantificar de uno a cuatro y las líneas horizontales significan cinco; líneas con puntos encima se suman como se afirma en diferentes Codex como Dresde, Paris y Madrid (Fedriani & Tenorio, 2004).

El sistema maya de cuantificación está ligado a su cosmología y se combinaron con figuras antropomorfas para representar veinte deidades con su calendario de origen, algo referente a sus conmemoraciones.

Igualmente incorporaron en sus mediciones dos calendarios, uno de 260 días que se determinaron como el producto de trece deidades por veinte días, una especie de tarot u horóscopo y otro de trescientos sesenta y cinco días relacionados con la traslación del sol (o de la tierra) con un día adicional cada cuatro años, dato sorprendente por la precisión si se relaciona con los actuales estudios al respecto (Fedriani & Tenorio, 2004).

La cultura Inca es la de mayor importancia por su población y extensión, su territorio comprendió desde los Andes argentinos hasta el sur de Colombia.

“El Inca no acude a signos escritos pero maneja notablemente sus cuentas mediante lo que llamó “Quipus”, que consiste en cuerdas con múltiples nudos en colores, mucho sirvieron al pueblo, que alcanzó civilización muy notable” (Gertz, 1976).

El sistema se integra por cinco tipos de cuerdas, principal, colgantes, superiores, colgante final y secundarias y auxiliares (Fedriani & Tenorio, 2004).

Su sistema de cuantificación es decimal, pero con una base binaria, línea y nudo, constituyó un sistema escritural más allá de los números.

Para la realización de cálculos los incas utilizaron una tableta conocida como Yupana, en la cual se traza una matriz de cinco filas por cuatro columnas; las columnas, vistas de derecha a izquierda tienen en sus celdas la misma información, 1, 2 .3 y cinco, mediante puntos, es decir los primeros números primos y se cree que las filas de abajo hacia arriba tenia valores de uno, 10, 10 al cuadrado, diez al cubo y diez a la cuatro.

Al yupana se le ha dado en llamar ábaco inca por su potencia para realizar cálculos incorporando posiciones, adiciones, multiplicaciones y potenciaciones.

La comunicación de datos es otro elemento de la contabilidad inca, el traslado de las cuentas hacia centros de decisión se realiza a buena velocidad mediante la actividad de los chasquis, corredores de relevos, ubicados en centros de relevo, (Fedriani & Tenorio, 2004) situados aproximadamente a dos kilómetros de distancia.

En cuanto a los desarrollos de la contabilidad en Colombia la información más conocida es relativa a los muiscas, una organización social de la cultura y lengua chibcha que integró nueve tribus, tayronas, cunas, tunebos, gorrones, paeces, guambianos, quilacingas, pastos además de los muiscas.

Estos últimos ocuparon los territorios de Boyacá y Cundinamarca actuales, fundamentaron su comercio en la sal y llegaron a utilizar como moneda discos de oro.

“En cuanto se refiere a la civilización Chibcha, el comercio es escaso.

Es dado por un intercambio de productos dentro de las tribus de una misma confederación.

El control del intercambio, trueque, está dado por un sistema numérico para contar las unidades intercambiadas.

Este sistema se expresa en grupos de veinte objetos y si se necesitaba contar por cantidades mayores se multiplicaba este número las veces necesarias.

El registro que se hacía de ello se daba en pigmentaciones sobre la túnica del encargado de este menester” (Díaz, 1980).

Las cifras de uno a veinte se representaban mediante pictografías de lunas y medias lunas; nuevamente aparece la posibilidad se sistemas híbridos por la presencia de la multiplicación en la comprensión de los números.

En la cultura Quimbaya de hábiles orfebres se desarrollaron algunos elementos de gran importancia en el desarrollo de la contabilidad.

Se observa que las comunidades indígenas americanas utilizaban métodos contables superados desde tiempos inmemoriales por las culturas del viejo mundo, especialmente Europa.

Sus transacciones comerciales, corresponden a las primeras formas de intercambio, originadas por la producción de excedentes, entre tribus, es decir la propiedad es común, a pesar de que se presenta la figura del administrador y una forma de Estado que señala el tránsito a la civilización, hacia la propiedad privada, que encarna la figura de los caciques, jefes que se apropian sinnúmero de privilegios.

La contabilidad en este medio demuestra una vez más la invalidez de criterios impartidos, en el sentido de que ella no es posible sin la existencia de la moneda como patrón de medida (Franco, 2011, p.

Los desarrollos contables autóctonos fueron arrasados por procesos de colonización a finales del siglo XV.

El mayor colonizador fue España que ocupó el sur de Norteamérica, Mesoamérica, la región andina de sur-américa y el valle del Rio de la Plata, Así como los territorios de Paraguay, llegando por el rio del mismo nombre, es decir los territorios de las más importantes comunidades aborígenes.

Los colonizadores impusieron su cultura en las colonias y en ese contexto, las costumbres mercantiles y prácticas contables italianas.

El descubrimiento de América, acaece en momentos en que Europa transforma sus relaciones de producción, cuando el feudalismo da paso al triunfante mercantilismo característico del primer capitalismo.

España queda ausente de este proceso, por los efectos negativos de los tesoros americanos, así como por la derrota de la burguesía nacional en la batalla de Villalar, a manos del monarca Carlos V en el año 1531.

Posteriormente Felipe II decretó la expulsión de los moros y los judíos de España, sectores éstos que constituían las fuerzas fundamentales de la agricultura y el comercio.

Con estos acontecimientos España se constituye en el país más estancado de Europa, en lo económico y genera las condiciones de negación al avance del pensamiento (Franco, 2011, pp.

Antes de estas circunstancias mencionadas, España estuvo abierta a los pensamientos y conocimientos generados en Europa, como se muestra en la organización de las cuentas reales, ordenadas por Alfonso el Sabio en 1263, cuando impuso a los funcionarios encargados de la administración de las rentas públicas, la obligación de rendir cuentas anuales, práctica que se normalizó totalmente en 1436, cuando la función de tomar las cuentas a los administradores y recaudadores recayó en persona de los oidores de la Real Audiencia; en 1476 se emitieron ordenanzas reales para establecer claramente la forma de rendición de las cuentas.

(Franco, 2011, p.

Esta organización contable es trasladada a América a partir de la propia conquista; en 1519 al iniciarse la conquista de México por Hernán Cortés se fundó el ayuntamiento de Veracruz, eligiendo como contador a don Alfonso de Ávila.

“El 15 de octubre de 1522, Carlos V, al tener noticia de la consolidación de la conquista de la Nueva España, emite en Valladolid una cédula real en la que se ordena: Acatando a la suficiencia y habilidad de vos, Rodrigo de Albornoz, nuestro secretario y los servicios que nos habéis hecho; y porque entendemos que a nuestro servicio cumple y a la buena guarda y mando de nuestra hacienda, es nuestra merced que ahora y de aquí en adelante por el tiempo que nuestra voluntad fuere, seáis nuestro contador en la dicha tierra”.

Resulta importante determinar de qué prácticas contables se estaban estableciendo reglas y ello conduce a reconocer que las mismas correspondían al concepto de contabilidad forense, es decir contabilidad como proceso de construcción de pruebas judiciales, consecuencia de la generalización de la herencia romana que tuvo un énfasis más jurídico que técnico en razón de las dificultades de operación de su sistema de numeración y la ausencia del cero en la misma.

El sistema de Cargo y recibo consistía en el uso de dos hojas, una para registrar lo que se recibía y otra para registrar lo que se entregaba en relación con cada transacción y en general se reconoce c...

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