La Segunda Guerra Mundial, un conflicto militar global desarrollado entre 1939 y 1945, fue la mayor contienda bélica en la historia de la humanidad. El imperio del Japón, junto con la Alemania nazi, desató este conflicto con la intención de establecer, por medio de la conquista militar, un dominio permanente sobre Asia. La historia japonesa durante este período fue tumultuosa, marcada por decisiones estratégicas ambiciosas y alianzas complejas.
El teatro del Pacífico, que incluía Japón, China y varias islas del océano Pacífico y Asia, fue una de las dos regiones principales donde se libró esta guerra. Aunque estas regiones eran geográficamente distintas, las guerras en estos dos teatros quedaron inextricablemente vinculadas, especialmente después de que Japón atacara a Estados Unidos en Pearl Harbor en diciembre de 1941.
Ambiciones Expansionistas y Primeras Conquistas
El imperio japonés seguía una política de conquista militar con el apoyo de su emperador, la jerarquía militar y muchos miembros de la élite culta que buscaban el dominio y la influencia de Japón en todo el este de Asia y el Océano Pacífico. A principios de la década de 1930, el Imperio japonés llevaba muchos años sumido en una depresión económica. Japón carecía de acceso a materias primas para la producción dentro de sus propias fronteras. Esperaba obtener seguridad económica tomando el control de territorios en la costa del Pacífico, los cuales podrían proporcionar a Japón acceso a petróleo, caucho y otras materias primas.
El Imperio japonés puso sus ojos en el territorio de la República de China. Japón había iniciado su política de conquistas militares invadiendo el territorio chino de Manchuria en septiembre de 1931. Al año siguiente, Japón convirtió este territorio conquistado, Manchukuo (1932-1945), en un estado títere. Aunque Manchukuo era supuestamente un estado independiente, estaba controlado por Japón.
La Sociedad de Naciones respondió a la invasión japonesa de Manchuria llevando a cabo una investigación. La Sociedad concluyó que Japón había tomado y ocupado por la fuerza una gran parte del territorio chino sin declarar la guerra. En respuesta, Japón se retiró de la Sociedad de Naciones en marzo de 1933. Japón amplió aún más su imperio tras invadir Manchuria, obteniendo el control de múltiples territorios que habían pertenecido a China. La Segunda Guerra Sino-Japonesa comenzó en julio de 1937.
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Después de que Japón afianzó su presencia en varias partes de China, cometió brutales atrocidades bélicas. La más conocida fue la masacre de Nanjing (o la violación de Nanjing), la cual comenzó en diciembre. Durante la masacre, los japoneses destruyeron pueblos enteros. También violaron y torturaron a decenas de miles de mujeres, y la cantidad de muertos ascendió a cientos de miles. El ataque de Japón en Nanjing continuó durante meses y destruyó la capital de China.
Alianzas y Escalada del Conflicto
La relación entre Japón y las potencias occidentales se complicó significativamente en el período de entreguerras. A principios de la década de 1930, tanto Alemania como Japón, motivados por sus respectivas ambiciones expansionistas y la búsqueda de un nuevo orden mundial que les fuera favorable, comenzaron a desarrollar una relación basada en intereses mutuos. Las relaciones diplomáticas entre Japón y Alemania se remontan a principios del siglo XX, cuando ambos países buscaban expandirse territorialmente en Asia y Europa, respectivamente.
En 1936, Alemania y Japón formaron un frente anticomunista contra la Unión Soviética. En noviembre de 1936, Japón y Alemania firmaron el Pacto Antikomintern, creando una alianza contra la Unión Soviética. Este pacto ayudó a Hitler a posicionar a la Alemania nazi como líder en la lucha contra el comunismo mundial. A medida que se intensificaba su conflicto con China, Japón se alió tanto con la Alemania nazi como con la Italia fascista.
El 27 de septiembre de 1940, poco más de un año después del inicio de la guerra en Europa, Japón firmó el Pacto Tripartito con Alemania e Italia. En el pacto, Japón reconocía el liderazgo de Alemania e Italia en el establecimiento de un nuevo orden en Europa. A cambio, Alemania e Italia reconocían el derecho de Japón a establecer un nuevo orden “en la Gran Asia del Este”. Este pacto formalizó la alianza entre los tres países, que subsecuentemente fueron designados como las potencias del Eje.
La agresión territorial japonesa provocó una condena generalizada en Estados Unidos. Estados Unidos intentó frenar la agresión japonesa y obligar a Japón a retirarse de Manchuria y China. En 1940, Estados Unidos restringió las exportaciones a Japón. En 1941, Estados Unidos impuso sanciones económicas a Japón. Japón se enfrentaba a una grave escasez de petróleo y otros recursos naturales. Impulsado por esta escasez y por la ambición de expandir su imperio, Japón decidió atacar los territorios estadounidenses y británicos en el Pacífico.
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El Ataque a Pearl Harbor y la Entrada de Estados Unidos en la Guerra
Mientras los diplomáticos japoneses en Washington, D.C., negociaban con el Secretario de Estado Cordell Hull, aviones japoneses bombardearon la base naval de Pearl Harbor. El Imperio japonés lanzó un ataque sorpresa contra la Flota del Pacífico de los Estados Unidos en Pearl Harbor, Hawái, el 7 de diciembre de 1941. Este impactante ataque marcó un punto de inflexión importante en la Segunda Guerra Mundial, llevando a los Estados Unidos, que eran aislacionistas, a la guerra.
Japón entró a la Guerra, oficialmente, el domingo 7 de diciembre de 1941 al unirse a los países del Eje (Alemania e Italia). Ese día atacó por aire Pearl Harbor, la base militar de Estados Unidos en el Pacífico que se encontraba al margen de la contienda, pero atenta a entrar en cualquier momento. Ese bombardeo desencadenó una serie de acciones que lo convirtieron en un conflicto global. El 8 de diciembre de 1941, un día después del ataque, Estados Unidos declaró la guerra a Japón. El 11 de diciembre, citando las disposiciones del Pacto Tripartito de 1940, Alemania declaró la guerra a Estados Unidos.
La Guerra en el Pacífico
Tras el ataque a Pearl Harbor, Japón obtuvo una serie de victorias militares. Durante el invierno de 1941 a 1942, los japoneses atacaron y conquistaron las Filipinas, la Indochina francesa (Vietnam, Laos y Camboya) y el Singapur británico. En diciembre de 1941, Guam, la isla Wake y Hong Kong cayeron en manos de los japoneses. A esto le siguieron, en la primera mitad de 1942, Filipinas, Birmania, las Indias Orientales Neerlandesas (Indonesia), Malaya y Singapur. Las tropas japonesas también invadieron Tailandia, país neutral.
Sin embargo, el punto de inflexión en la guerra del Pacífico se produjo tras la victoria naval estadounidense en la Batalla de Midway (4 a 7 de junio de 1942). Esta batalla marcaría un punto de inflexión en la guerra del Pacífico ante el debilitamiento de la capacidad de combate japonesa frente a los estadounidenses.
Las fuerzas aliadas fueron ganando poco a poco la supremacía naval y aérea en el Pacífico. En el frente del Pacífico, los estadounidenses tuvieron que desalojar isla a isla a los japoneses, tanto en el sur del Pacífico (Guadalcanal, en agosto de 1942) como en Filipinas (Manila, en febrero de 1945); tras librar las mayores batallas navales de la historia (batalla del Mar del Coral, en mayo de 1942; batalla de Midway, en junio de 1942; batalla del Golfo de Leyte, en octubre de 1944), alcanzaron tierras niponas (Iwo Jima, en febrero de 1945 y Okinawa, en abril de 1945). En octubre de 1944, las tropas estadounidenses desembarcaron en las Filipinas. Ese mismo año, las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos lanzaron una campaña de bombardeos estratégicos contra Japón.
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A principios de 1945, Estados Unidos invadió las islas estratégicamente importantes de Iwo Jima (febrero) y Okinawa (abril). Durante las invasiones, las fuerzas estadounidenses sufrieron numerosas bajas y se enfrentaron a ataques aéreos kamikaze (suicidas) japoneses.
El Fin de la Guerra y sus Consecuencias
El 6 de agosto de 1945, Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica en Hiroshima y posteriormente, el 9 de agosto, lanzó una segunda bomba atómica en Nagasaki. La derrota de Japón se aceleró rápidamente después de estos bombardeos atómicos, que resultaron en la muerte de cientos de miles de civiles y dañaron gravemente su infraestructura industrial. Además, la Unión Soviética declaró la guerra a Japón el mismo mes y invadió Manchuria.
Menos de una semana más tarde, el 14 de agosto de 1945, Japón aceptó rendirse; la ceremonia formal tuvo lugar el 2 de septiembre de 1945. Posteriormente, las fuerzas estadounidenses ocuparon el país.
Bajas y Estadísticas
La Segunda Guerra Mundial en el Pacífico fue un conflicto brutal que provocó numerosas bajas y una gran destrucción. Las muertes de Japón durante la Segunda Guerra Mundial ascendieron a un total de tres millones, de las cuales aproximadamente dos millones fueron de soldados. Además, hasta 20 millones de chinos murieron durante la guerra, con entre tres y cuatro millones de combatientes. Más de 250,000 estadounidenses resultaron heridos en el teatro de operaciones del Pacífico.
| País | Bajas militares (muertos/heridos) | Desaparecidos militares | Muertes totales (incluyendo civiles) |
|---|---|---|---|
| Alemania | 2.049.872 | 1.902.704 | (No especificado claramente en la fuente para Alemania) |
| Japón | 1.506.000 | 810.000 | 3.000.000 (aproximadamente 2.000.000 soldados) |
Tras la guerra, Japón experimentó un período de ocupación, democratización y reconstrucción que lo transformó en una importante potencia económica.
